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El Diletante
Mar 9 de marzo, 2010 - 11:30 am
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No hay peor ciego que el que no quiere ver

 Para el otro Diego.

En la entrada anterior mencioné que había notado una mejoría en la seguridad de dos municipios: Tibú (Norte de Santander) y Santa Rosa del Sur (Bolívar). La observación estaba basada en una vista de campo y en charlas informales con campesinos de la zona. Los cuatro párrafos no pretendían ser una demostración exhaustiva del éxito de la Seguridad Democrática, ni servir de panegírico para el Presidente Uribe. Era la opinión de un visitante de pueblos olvidados y una puya contra la izquierda cegatona y cínica.

Los cuatro párrafos dieron para cientos de comentarios en los que se negaban los logros básicos de la Política de Seguridad Democrática, me tachaban de gomelo (¿?), y sobre todo, me pedían datos para sustentar mi observación. No había querido llenar el post anterior con estadísticas sobre la seguridad democrática o con papers sobre su impacto, porque ese no era el alcance de la entrada. Sin embargo, dado que los lectores quieren datos, pues ahí van.

Según todas las fuentes, los homicidios, secuestros, ataques de grupos armados, sabotajes y demás indicadores relacionados con el conflicto armado, han disminuido en el Gobierno Uribe. (
Prueba empírica 1, Prueba empírica 2, Prueba empírica 3). Pensaba -ingenuamente- que los beneficios básicos (menos muertos y disminución del poder de los grupos armados) de la seguridad democrática eran algo evidente.  Pero no. Hay un grupo grande de lectores de la Silla Vacia que piensa que la seguridad sólo es propaganda gobiernista. Otro grupo, para los cuales la seguridad solo benefició a los ricos y otro que opina que la Seguridad Democrática ha logrado éxitos parciales pero tiene fallas y oportunidades de mejora (en el cual me incluyo).

Entre el primer grupo están los izquierdistas radicales y los que odian a Uribe a un nivel personal. Para ellos, todo es una farsa, un invento de la superestructura. Les pica y les molesta que los secuestros hayan disminuido o que la guerrilla haya sido desplazada a los márgenes. Curiosamente, entre los que mantienen esta posición se encuentra un señor que usa el muy neutral alias de “Mao”, y  Diego Quiroga –bloguero de la silla e investigador de ODECOFI-, quien  argumenta que la Seguridad Democrática es un fracaso en La Macarena.

Diego no cita fuentes, sólo dice que ese es el run run entre los ganaderos de la zona. No sé si estos testimonios los recolectó de primera mano o si es que lo sabe de oídas. El caso es que a Diego los lectores –Mao incluido- no le piden cifras, papers, regresiones multitemporales o el contraste de sus fuentes con lo que dice el párroco de Vistahermosa.  Pero venga, ayudémosle a Diego. Acá hay un paper de Adam Isacson en donde señala las falencias del Plan de Consolidación en la Macarena, pero también rescata sus avances (por lo menos las cabeceras municipales son hoy sitios seguros).  Pasándonos a otros informes igual de gringos pero menos negativos, tenemos el del Center for Strategic and International Studies –CSIS- o el paper más general de Gabriel Marcella, donde alaba el mismo plan que critica Diego e Isacson: Democratic Governance and the Rule of Law: Lessons from Colombia. Al parecer, la cosa en la Macarena también está mejor que antes. No es un remanso de paz, ni esta libre de guerrilleros, pero algo ha mejorado.

La discusión sobre la Seguridad Democrática también esta llena de espinas. Pero nadie, ni siquiera la Fundación Arcoiris, se atreve a decir que ha sido un fracaso estruendoso o que no ha mejorado en algo la seguridad de los colombianos. Como en todo, el tema tiene zonas grises, aspectos que son aciertos y otros que son desaciertos. De hecho y ya entrados en tierra de matices, sería bueno que Diego leyera los documentos que publica su propio empleador sobre el tema. El libro “Guerra y violencias en Colombia: herramientas e interpretaciones” publicado por ODECOFI -que se puede bajar aquí- es un esfuerzo juicioso por dar luz sobre las fortalezas, logros y debilidades de la Política de Seguridad Democrática.

 Ahí están las cifras. Ahí están los papers. Ahora sí, bienvenida la discusión.


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Dom 28 de Febrero, 2010 - 10:46 am
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La seguridad es para los ricos

Alguna vez Carlos Gaviria dijo que la seguridad democrática sólo había servido para que los ricos volvieran a sus fincas. Para él y sus camaradas, los campesinos no se beneficiaron de la desmovilización paramilitar o de la persecución a las guerrillas. Todo era un embeleco de los oligarcas que subían de su finca en Anapoima.
Los políticos mienten y exageran, pero la frase de Gaviria va más allá. Es una muestra del cinismo y la estupidez de la izquierda colombiana. En pueblos como Tibú o Santa Rosa, que fueron azotados por décadas por la violencia guerrillera y paramilitar, todos tienen una historia de terror. Algunos cuentan como el ELN les ”expropiaba” sus reses o perseguía a cualquier funcionario que se apareciera por allá, así viniera a ponerles el agua o a vacunarlos contra la tuberculosis. Otros hablan sobre los asesinatos selectivos practicados por los paramilitares y los carros negros que desaparecían a cualquier forastero que caminara sin un conocido por las calles del pueblo. La vida en esos tiempos era un martirio, viniera de donde viniera el plomo.

En Tibú, un campesino me contó que hace cuatro años un funcionario de USAID llamó al comandante del puesto de Policia para preguntarle hasta que punto les podían garantizar la seguridad a un equipo que venía en avioneta a visitar el pueblo. “Hasta el polideportivo que está a tres cuadras de la estación” -dijo el Policía. En este infierno nadie entraba, incluida la inversión pública y privada.

Hoy -aunque suene a publireportaje- la seguridad ha logrado que los campesinos vean el futuro con esperanza. En Tibú, los grupos armados están a raya -por ahora-. Con la seguridad ha llegado la inversión y la presencia del Estado. Cientos de campesinos tienen hoy una vida que jamás habrían soñado hace ocho años. Sería entretenido que Carlos Gaviria le explicara a estos campesinos como la seguridad democrática sólo sirvió para que los ricos pudieran volver a sus casas de campo.

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Jue 18 de Febrero, 2010 - 1:39 pm
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Combatientes desmovilizados

 

Haciendo clic aquí  puede ver  la gráfica de cerca.

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Mié 10 de Febrero, 2010 - 9:02 am
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Reinas, roles y políticos

Revisar ejemplares de la revista Cromos de hace quince o veinte años es iluminador. El mini-cromos era otra cosa. No había señorita Vaupés, tetas en ángulo recto o sonrisas blancas como tubos de neón. Era un reinado uno punto cero. Me cuenta Valentina Uribe–ex candidata al Reinado Nacional de la Belleza por el Departamento de Caldas- que las cosas ya no son tan sencillas.
 
Una reina de hoy en día tiene que lograr un manejo integral de su imagen. Eso significa que debe escoger un rol (“belleza clásica” o “furia étnica”) y articular todo alrededor. Y cuando digo todo, es todo. La “belleza clásica”, por ejemplo, debe caminar como Greta Garbo, evitar el exceso de silicona, mirar como si la fueran a acuchillar y responder como una dama de la sociedad de Ornato. La “belleza étnica”, en cambio, tiene un margen de maniobra que le permite comer morcilla, bailar el perreo y demás cosas propias de la gente étnica. La clave está en la integralidad y la coherencia. Ningún aspecto puede desentonar con el rol escogido.
 
Si se pasa del minicromos al resto de la revista, es fácil notar que con los políticos la cosa va por el mismo lado. El político de antaño era más bien simplón e incoherente en cuanto al manejo de su imagen. Unas veces sudado y arengando a la multitud y otras recitando versos vestido de paño. No había línea temática que atravesara su discurso visual, ni manejo integral de su imagen.
 
Los políticos de ahora le juegan al tema de los roles, están fascinados con esto de administrar su look. Tenemos el rol “político de la salud” que aparece en cuanto evento lo invitan con un estetoscopio y libreta de incapacidades. Ese rol está poco explorado. Un rol que si es muy popular es el del “político emprendedor”, caracterizado por la corbata con camisa remangada. En este estilo lo importante es siempre parecer que se llevan horas y horas de trabajo non stop. Uf que cansancio, toca estar en mangas de camisa porque llevamos treinta y cuatro horas camellandole al plan de gobierno. Este rol tiene toda una gama sectorial: “agropolítico emprendedor”, “político emprendedor del sector cultural” (con Venus Albeiro como ícono) o rol “que pilera de joven”, ampliamente usado por todo menor de treinta años sin experiencia laboral.
 
La cosa es pegarle al nicho, aprovechar la long tail y tener una justificación para pagarle al publicista. Todavía no sé hasta qué extremo se ha llevado esto del rol. Puede ser que los “que pilera de joven” prefieran repartir tejas sólo a menores de veinticinco o tal vez los “político de la salud” concentran el volanteo en las salidas de la red hospitalaria. Todavía queda mucho camino por recorrer en cuanto al manejo integral de la imagen en nuestros políticos. Marlon, es hora de empezar a regalar diseños de sonrisa a este nuevo nicho.

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Mar 26 de enero, 2010 - 12:38 pm
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El poco glamoroso voto de opinión

Hay un voto moralmente superior: el de opinión. Este voto no tiene relación con verbenas en donde se reparte aguardiente y ternera, ni con las directrices de un presidente de Junta y menos con la filiación partidista de la familia materna. Es el voto de la gente seria, la que repasa los domingos por las tardes las propuestas programáticas de los 876 candidatos al Senado y discute en la sobremesa la trayectoria de Leandro Rache Sánchez o la fortaleza de Fernando Tamayo Tamayo. Estos, los que repasan con minucia las hojas de vida en Congreso Visible, hacen una matriz en Excel y deciden con actitud científica por quién votar, son los votantes de opinión hard core. En Colombia este segmento es bastante pequeño, se limita a un grupo compuesto por Cristina Vélez Vieira y Elizabeth Ungar.

Un segmento más amplio abarca a los oyentes de hora 20 y demás junkies de la política. Estos no alcanzan a estudiar y contrastar todo el menú político, pero se dejan guiar por lo que dicen los líderes de opinión o en su defecto, votan por Mockus -sumo pontífice de esta religión-. Digamos que son votantes de opinión de segundo orden y predicadores morales en sus horas de ocio.

Por último, la gran masa del voto de opinión esta compuesta por los huérfanos del clientelismo. En esta categoría estamos todos los que jamás hemos sido invitados a una ternera bailable, ni pertenecemos a una Junta de Acción Comunal. Por caprichos del mercado de votos, los políticos no nos ofrecen pavimentar la cuadra, evitar la expropiación de parte de nuestro club o gestionar una ruta de TransMilenio con menos paradas. No tenemos otra salida que invertir nuestro voto en el primer conocido que aparezca. Podemos votar por Maria Isabel Urrutia (sí, esa que ganó una medalla de oro), por la actriz de la Potra Zaina, por el primo segundo del cuñado o por Galán que era hijo de ese tan famoso. Este segmento es la cantera que alimenta a todos los que se creen políticos de opinión: Lucero Cortés, Willington Ortíz, Sergio Fajardo, Maria Fernanda Valencia (la que piensa empelotarse), Enrique Peñalosa y Javier Hernández Bonnet. Todos en la misma bolsa, todos beneficiarios de este menos glamoroso voto de opinión.

Coda: Con ánimo de hacer la diferencia, invito al Doctor Juan Marío Laserna a celebrar una reunión con la junta de copropietarios de mi conjunto para proponerle que, a cambio de nuestro apoyo, nos ayude a patinar un par de proyectos para mejora de la cuadra.

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Mar 19 de enero, 2010 - 10:03 am
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Basura Política

A pesar del twitter, el facebook y demás herramientas de comunicación virtual, los políticos continuan divulgando sus mensajes a través de vallas y pasacalles. El formato no ha cambiado mucho: partido, número en el tarjetón y foto con camisa arremangada.   El videobloguero Albornoz grabó las siguientes imágenes de la epidemia de pasacalles políticas en Cali. Ahi va.



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Mar 22 de diciembre, 2009 - 10:05 pm
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Balance en la silla

Escribo corriendo porque los blogs de la Silla Vacía entrarán al congelador hasta enero y necesito hacer el balance del año antes de que se acabe. El 2009 estuvo lleno de hechos importantes: El escándalo de Agro Ingreso Seguro, la amenaza de guerra con Venezuela, la crisis financiera y el nacimiento de mi hija Sara. Casi todos fueron cubiertos por la Silla Vacía .

Sus reportajes se caracterizaron por la objetividad, el profesionalismo y el respeto a las formas y valores del periodismo. Hombre, hasta colgaron las notas de las entrevistas y los documentos que sirvieron como fuente. Impecable.
 

Pero lo impecable tiene su lado oscuro, sus efectos colaterales, sus externalidades negativas. La excelencia periodística ahoga la conexión emocional entre el autor y el lector. Los textos son perfectos pero les falta garra. Y por garra quiero decir subjetividad y naturalidad. ¿Quién esta detrás de lo que se escribe en la Silla? ¿Quién es Cristina Velez o Carlos Cortés? ¿Que piensan, que les gusta? ¿Son humanos? Sería bacano saberlo.
 

Lo bueno de internet es que permite experimentar a bajo precio y explorar posibilidades que serían impensables en televisión o en un periódico. Me gustaría ver el próximo año en La Silla más cosas que no pueda encontrar en semana.com; cosas como las que hacen los de vbs.tv o escobarcito de pura cybershot o los Sex Pistols. Me gustaría que fuera más una comunidad que un portal noticioso, que mi blog fuera mejor, que me invitaran a otro té con galletas, que los debates que han grabado en video se parecieran más al té que a un set de noticiero, que parte del contenido fuera más sucio, rápido y crudo.

¡Feliz Navidad a todos!


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Sáb 12 de diciembre, 2009 - 7:02 am
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Cómo convertirse en corresponsal extranjero

En alguno de sus libros, Kapuściński relata las dificultadas que debía superar un reportero en el extranjero para enviar sus notas. No había fax, ni e-mail y el correo era demasiado lento para ser útil. Esto sin contar que estuvo preso y, como los periodistas de Territorio Comanche, esquivó balas, esquirlas y policías corruptos. Los corresponsales de guerra deben ser así: machos llenos de barro y cicatrices que escriben desde hoteles de mala muerte mientras comen enlatados sin usar cubiertos.

Anastasia Moloney es colaboradora frecuente del Financial Times de Londres y ha escrito varias piezas sobre el conflicto colombiano en medios anglosajones. Hasta donde he sabido, no tiene cicatrices ni ha esquivado balas en el frente de batalla.

Descubrí a Anastasia por casualidad mientras leía la página del Center for New American Security. Busqué en google, encontré su e-mail y le escribí: ¿Cómo llegaste a Colombia? ¿Cómo fue visitar La Macarena en el Meta? ¿Cómo pasaste de profesora escolar a corresponsal del FT? ¿Has cubierto noticias desde el frente de batalla?

Me respondió en media hora contándome que todo había sido un asunto de suerte y persistencia. Estaba cansada de dictar clases en Londres y quería un cambio de vida. Aplicó a una oferta laboral y terminó en Bogotá como profesora de colegio. La oferta habría podido decir: Brasil, Vietnam o lo que fuera, le daba igual, lo que quería era salir de Londres.

Bogotá le encantó, pero al rato se aburrió de dictar clases y empezó a buscar nuevas opciones. No tenía titulo en periodismo y nunca había sido buena para escribir. Aun así, se puso en la tarea de conseguir trabajos como escritora freelance. Llamó y le escribió a todos los editores que se encontró ofreciéndoles sus servicios desde Colombia. La lección, según entendí, es que para conseguir estos trabajos pesa más la persistencia que la experiencia o el talento para la escritura. De hecho, Anastasia me comentó que la calidad de un texto solo pesaba alrededor de un tercio en la decisión de ser publicado.

Con sus contactos establecidos, empezó a escribir sobre paramilitares, guerrilleros, coca y todo lo que un lector inglés quiere saber sobre Colombia (que no es mucho más que eso). El reporteo para la mayoría de estas historias lo hizo gracias a la colaboración de sus contactos gubernamentales. El asunto funciona así: las oficinas de prensa gubernamentales organizan “tours de propaganda” para los periodistas extranjeros. Los llevan en aviones de la fuerza área con refrigerio, dan una vuelta por la zona donde se quieren presentar los logros gubernamentales, hablan con los funcionarios responsables y les dan un tiempo libre para que visiten el pueblo y hablen con la gente. Anastasia aprovecha estas oportunidades para recolectar información con la población local y escribir sus artículos. Ella nunca ha estado en medio de un combate o en el frente de batalla. “No vale la pena y menos si se tiene un hijo”.

Uno de estos tours la llevó a la Macarena y terminó sirviendo de base para el artículo (The FARC's Last Stand) sobre el que la entrevistaron en el Center for American Security y donde la descubrí por casualidad.


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Dom 6 de diciembre, 2009 - 11:14 am
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El imperio de la ley

En los últimos días las autoridades han decidido aplicar el proverbio latino de dura lex sed lex (dura es la ley, pero es la ley). Por casualidad, Nicolas Castro tuvo la mala suerte de ser el primero de los cobijados bajo la nueva campaña. Será el primero, pero no el último. Con ánimo de participar en esta campaña de cultura de la legalidad he decidido colgar algunas fotos con el respectivo tipo penal para colaborar de manera activa en la campaña por la aplicación sin titubeos del Código Penal.


ARTICULO 346. UTILIZACION ILEGAL DE UNIFORMES E INSIGNIAS. El que sin permiso de autoridad competente importe, fabrique, transporte, almacene, distribuya, compre, venda, suministre, sustraiga, porte o utilice prendas, uniformes, insignias o medios de identificación reales, similares o semejantes a los de uso privativo de la fuerza pública o de los organismos de seguridad del Estado, incurrirá en prisión de cuarenta y ocho (48) a ciento ocho (108) meses y multa de sesenta y seis punto sesenta y seis (66.66) a mil quinientos (1.500) salarios mínimos legales mensuales vigentes. 


ARTICULO 265. DAÑO EN BIEN AJENO. El que destruya, inutilice, haga desaparecer o de cualquier otro modo dañe bien ajeno, mueble o inmueble incurrirá en prisión de dieciséis (16) a noventa (90) meses y multa de seis punto sesenta y seis (6.66) a treinta y siete punto cinco (37.5) salarios mínimos legales mensuales vigentes, siempre que la conducta no constituya delito sancionado con pena mayor.

La pena será de dieciséis (16) a treinta y seis (36) meses de prisión y multa hasta de quince (15) salarios mínimos legales mensuales vigentes, cuando el monto del daño no exceda de diez (10) salarios mínimos legales mensuales vigentes.

Si se resarciere el daño ocasionado al ofendido o perjudicado antes de proferirse sentencia de primera o única instancia, habrá lugar al proferimiento de resolución inhibitoria, preclusión de la investigación o cesación de procedimiento.



ARTÍCULO 271. VIOLACIÓN A LOS DERECHOS PATRIMONIALES DE AUTOR Y DERECHOS CONEXOS. Incurrirá en prisión de cuatro (4) a ocho (8) años y multa de veintiséis punto sesenta y seis (26.66) a mil (1.000) salarios mínimos legales mensuales vigentes quien, salvo las excepciones previstas en la ley, sin autorización previa y expresa del titular de los derechos correspondientes:

(...) 3. Alquile o, de cualquier otro modo, comercialice fonogramas, videogramas, programas de ordenador o soportes lógicos u obras cinematográficas.










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Vie 4 de diciembre, 2009 - 2:52 pm
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Se busca: Líder emprendedor y carismático

Kalev Sepp  es uno de los principales miembros de la comunidad de expertos en contrainsurgencia (COIN por sus siglas en inglés) y escribió un manual de buenas prácticas sobre el tema. Entre sus recomendaciones hay una que vale la pena traducir:
 
Autoridad ejecutiva:
 
"Un gobierno en situación de emergencia necesita un ejecutivo independiente y completamente empoderado para dirigir y coordinar los esfuerzos contrainsurgentes. Compartir la autoridad entre varios cuerpos políticos, aunque apropiado en tiempos de paz, es un riesgo que expone puntos vulnerables y baches en la coordinación que pueden ser explotados por los insurgentes (…)"
 
"(…) Para garantizar un triunfo de larga duración, el líder debe permanecer en el poder hasta después de haber terminado con la insurgencia."
 

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Vie 20 de Noviembre, 2009 - 4:47 pm
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E-Gobierno y periodismo

Poco a poco el Gobierno ha entrado en la onda del e-goverment. En las páginas oficiales están colgados los presupuestos, las hojas de vida de los aspirantes, los procesos de contratación y cuanto folletín se le ocurre subir al webmaster de turno. Los cyber-activistas predican que esto transformará la democracia e imaginan brigadas de ciudadanos escudriñando presupuestos, fiscalizando procesos licitatorios y no se que más. La verdad es más cruda: esas cosas no las mira nadie. Ni siquiera los periodistas, que siguen convencidos de que la reportería se limita a preguntarle a sus fuentes, recibir sobres de manila con información confidencial y asistir a ruedas de prensa para preguntar gansadas.
 
Señores periodistas, en Internet están las noticias que buscan. Empiecen por el Sigob (de esos indicadores pueden salir miles de buenas preguntas) o por las hojas de vida. ¿No hay patrones ahí? Detallen los presupuestos. Miren cuanto se va en gastos raros, quienes son los grandes contratistas de las administraciones o cómo se han comportado las votaciones. Todo eso esta ahí y se puede consultar desde Frankfort del Meno o desde Ubaté. El escándalo del AIS estuvo siempre colgado en la página del Ministerio.
 
Manos al teclado.

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Mié 11 de Noviembre, 2009 - 9:18 pm
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De mamo a gurú empresarial

El mamo Kuncha dictó una conferencia en el Smithsonian, posó para la Nacional Geographic y habló en la Conferencia Anual de los Bioneers de Boston. En todos los casos deslumbró al auditorio con su gorro blanco y sus píldoras de sabiduría. No en vano, la revista Diners lo catalogó como un gran filosofo y “el único pensador auténtico y profundo y no negociante que tiene Colombia” (toma esa Carlos B Gutierrez et al).

Kuchita –como le dicen en la casa- es uno de los líderes espirituales de los indígenas Arhuacos de la Sierra Nevada. Su mensaje viaja a través de parábolas y aforismos que rememoran los koanes de la tradición Zen y las citas citables del Reader`s Digest . Gustavo Mutis –estratega empresarial y creador de Expogestión- se cayó de culo cuando el mamo le dijo: eNanuyay miKunanUYa nEyKa miKunan o “No persiga nunca a una mariposa, no trate de atraparla, no corra tras ella, sólo quédese quieto, espere, porque la mariposa es como la felicidad, que al no perseguirla se posa sobre nuestros hombros y nos hace dichosos, así sea por un momento”. Coelho no lo habría podido decir mejor.
 

Todos han caído a los pies de la cosmogonía Arhuaca, desde los músicos rebeldes de Calle 13 y Doctor Krápula, hasta los empresarios amigos del coaching neurolinguístico. Ideas como la transgeneración de las culpas, la subordinación de la mujer, el etnocentrismo militante (Sierra Nevada corazón del mundo) y la mirada por encima del hombro a los que no son Arhuacos (los “hermanitos menores”) son aplaudidas con caras de admiración. Se las aplauden al mamo Kuncha, pero vomitarían si salieran de la boca de Pablo Victoria o alguno de los falangistas criollos.
 

Fantástico que un mamo nos cuente sobre la vida en la Sierra y sus tradiciones ancestrales, pero convertirlo en el Dalai Lama de la “sostenibilidad” empresarial, o en el mas grande pensador nacional, es pasarse de la raya.


 


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Jue 5 de Noviembre, 2009 - 7:55 pm
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Alma llanera y socialista

Hugo Chávez es aficionado a la música llanera, a las hayacas y al dulce de lechosa. Cuando empezó su carrera política se vestía con un liquiliqui azul, típico de los bailarines de joropo, y hablaba hasta los codos de su bisabuelo Maisanta y de Ezequiel Zamora. Hoy, sus discursos están cargados de dichos venezolanos, modismos llaneros y coplas tradicionales. Para Chávez y sus seguidores, el folclor es parte integral de la revolución bolivariana. El folclor entendido a la manera chavista, claro.
 
Como timón de la estrategia cultural de la revolución y motor de la lucha contra la cultura burguesa está Hector Soto, Ministro del Poder Popular para la Cultura y veterinario experto en inseminación artificial. La estrategia cuenta con seis plataformas culturales diseñadas para partirle el espinazo al gusto burgués. En lo que tiene que ver con la música, la revolución decidió obligar a las cadenas radiales a programar joropos, gaitas zulianas y otros ritmos típicos. Esto sin contar con la música ambiente del metro de Caracas, compuesta casi en su totalidad por variaciones de “alma llanera”. Venezolano que se respete debe ser hermano de las garzas, de las rosas, de la espuma y del sol. Y del sol.
 
El arma audiovisual tiene dos grandes cañones en forma de película: América tiene alma y Zamora, tierra y hombres libres. En esta última, Zamora –ídolo personal de Chávez e inspirador de la “Misión Zamora”- lucha para borrar las desigualdades sociales y repartir equitativamente las tierras en una época de opresión oligárquica. Excelente film con leves reminiscencias a El Zorro y otras mega-producciones imperiales. Como bien lo dijo el Ministro veterinario, es “lamentable que nuestros niños y jóvenes estén permanentemente expuestos a las películas deformantes que transmiten los canales comerciales en las que el héroe o la heroína, de los cuales nuestros muchachos (y uno que otro grandulón) se enamoran y pretenden imitar, asesinen a 40, 50 ó 100 personas en una hora y media de ¡acción!, disfrazada de actos heroicos.”
 
Los libros no se quedan atrás en la estrategia de incluir, a la fuerza, los gustos culturales de Chávez y la retórica izquierdista en el alma nacional. En el catálogo de los libros editados con recursos del Ministerio de Cultura encontramos: Socialismo del tercer milenio; Miranda y la emancipación suramericana; Servir a la nación, servir al pueblo y La revolución bolivariana, un análisis marxista, entre otros. De acuerdo con la información oficial, hasta la fecha el Ministerio ha editado y distribuido de manera gratuita 27 millones de títulos como estos. Queda por saber cuantos han sido leídos.
 
Por último, “la revolución bonita” no podía quedarse sin una versión tropical del realismo socialista plasmada en el siguiente cuadro patrocinado por el Poder Popular para la Cultura:
 
 
 
 
 
Con estas estrategias, la revolución -en palabras de su caudillo cultural-, busca combatir el pensamiento capitalista que ha tomado toda la superestructura ideológica a través de su arte decadente y sus mensajes subliminales. Sin embargo, lo que logra realmente es aturdir a los venezolanos con el sonido de las arpas llaneras, aburrirlos con películas ridículas y atontarlos con panfletos que parecen sacados de una cápsula del tiempo soviética.

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Sáb 17 de octubre, 2009 - 8:45 pm
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El extraño caso de Clara López y su doble personalidad

Clara López es un personaje. Hay días que amanece con el hippie subido y la chaqueta roja rojita. Nos habla sobre la importancia de la no violencia y se despacha con alguna parábola sobre la convivencia. Dice que el crimen no se combate con policía, ni con bolillo y mucho menos con penas estrictas. Para ella, en su faceta de Dr Jeckyll, los raponeros se pueden controlar con una terapia de abrazos guiada por alguno de sus gestores de paz.

Otros días Clarita se despierta brava. Ya no es la hippie con chaqueta abullonada. Es un Mr Hyde que vocifera contra todos los que se desvían de la norma. Aquí y allá amenaza con multas de dos millones y medio de pesos a los que orinan en la calle y señalá que hará cumplir el Código de Policía que tiene sanciones hasta para los que no izan el pabellón nacional un veinte de julio. Pero su ímpetu no para ahí. Disfruta, sobre todo, patrullar ante las cámaras de los noticieros por el Carulla de la 85 al lado de cincuenta y cuatro agentes de policía armados con rifles de asalto T.A.R. 21. Nada de convivencia y paños de agua tibia, cuando Clarita esta en modo Stalin todos temblamos, sobre todo los que no militamos en alguna célula afín al Polo.
 

Ayer Clarita se despertó mancita. Un grupo de estudiantes de la Universidad Nacional retuvieron al rector en una conducta que podía enmarcarse perfectamente en el delito de secuestro. El Presidente le ordenó a la policía entrar al campus y terminar con el secuestro (o acto lúdico de resistencia). Clarita, en cambio, poseída por su espíritu pacifista, se opuso a la entrada de la fuerza pública.
 

En la Bogotá de la Anapo el uso de la fuerza estatal esta justificado cuando se trata de dejar en la ruina a los que orinan en una ciudad sin baños públicos, pero es reprochable cuando se usa para procesar y capturar a los delincuentes que se esconden en el campus de una universidad.


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Jue 8 de octubre, 2009 - 4:57 pm
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El dificil arte de regalar plata

Regalar plata es el termino grosero que esta detrás de otros menos llamativos: incentivo, subsidio, deducible, exención tributaria. Estas figuras sirven para todo: para promover la Opera, para incentivar la investigación científica o desarrollar el campo. Parte del día a día del gobierno –de cualquier gobierno- consiste en administrar programas diseñados para regalar plata. Y no es fácil.
 
En el difícil arte de regalar plata lo más complicado es determinar quienes y por qué razón pueden recibir recursos. Se empieza con una idea noble, digamos, generar ingresos para jóvenes de bajos recursos que viven en zonas rojas. Hasta aquí va todo bien, muchos aplausos por la magnanimidad estatal y varias líneas de marcos lógicos, objetivos principales, tablas de Excel  y jerga burocrática.  Lo difícil comienza cuando se llega a los detalles.
 
¿Se va a considerar que los jóvenes son jóvenes desde cuando? ¿Desde los catorce, los quince, los dieciocho? ¿Las zonas rojas se focalizarán vereda por vereda con base en que? ¿Homicidios per capita, hectáreas de amapola, número de combates con grupos al margen de la ley? ¿Podrán participar hermanos o primos? ¿Alcanza la plata para todos?
 
Estos interrogantes se responden a las carreras mientras se tramitan los requisitos para que el programa vea la luz. Los Gobiernos no tienen veinte años para planificar su proyecto, van contra reloj y lo que importa es tener montado y funcionando el proyecto aquí y ahora. Logran x millones de presupuesto anual, tienen las bases del programa listo y hay que empezar a gastar. Si no se gasta la plata, al siguiente año se recorta el presupuesto.
 
Los recursos empiezan a fluir y los problemas no demoran. Aparecen viejos de setenta años afirmando que son jóvenes de corazón y necesitan la plata, vecinos de las zonas consideradas como rojas migran por temporadas para cobrar el subsidio. No sobran los beneficiarios que presentan documentos falsos o simulan lo que sea con tal de recibir el subsidio. Si la plata la reciben en efectivo se la gastan en trago, si la reciben en especie venden lo que reciben.
 
En el difícil arte de regalar plata nunca se sabe que pueda ocurrir. Se espera tener jóvenes empresarios y se termina con jóvenes alcoholizados, se pretende incentivar una industria y se termina con montones de buscadores de renta montando empresas fachada,  se intenta llevar desarrollo empresarial al campo y se termina con reinas encargadas de construir sistemas de riego.
 
En estos casos los incentivos para los gobernantes están patas arriba. Lo que importa, lo que verdaderamente importa detrás de tanto marco lógico y ficha Bpin, es ejecutar el presupuesto antes de que llegue el 31 de diciembre del año en curso.

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Alejandro Peláez es padre de familia, bloguero y abogado de la Universidad de los Andes. Ha sido asesor de varias entidades públicas con siglas impronunciables en las que no es bien visto publicar artículos sin la autorización de la oficina de prensa. 





Acerca de este blog


Diletante: Se aplica a la persona que cultiva un arte por pasatiempo, sin capacidad suficiente para ejercitarlo seriamente. Se ha extendido con significado semejante a otros campos y actividades, a veces con sentido peyorativo (María Moliner).