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La Apenas suramericana…
Lun 15 de marzo, 2010 - 7:29 am
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Señales para el Partido Verde

 Es evidente ya que a partir de los resultados de las elecciones del domingo, la mujer comienza a hacerse sentir como fuerza decisoria en la conducción de los destinos de la nación. Ya era hora.

Y esto es especialmente cierto para los Verdes, quienes hoy captan y canalizan una buena parte de las posibilidades de cambio en el país. No me cabe la menor duda de que la presencia de Gilma Jiménez, su cabeza de lista  en el Senado y Ángela María Robledo en la Cámara por Bogotá, respaldadas por sus propios y meritorios trabajos y sumando el de Liliana Caballero con la nada fácil coordinación de los tres tenores,  es en mucho responsable de los sorprendentes resultados del partido Verde en el país.

Ahora bien, la gran diferencia obtenida entre Antanas Mockus y Lucho Garzón está significando, además de que el primero y sus cultura ciudadana y respeto por la ley han sido ungidos con la representación del partido en las elecciones presidenciales, que a lo mejor los verdes poco quieren saber del segundo para estas lides.  Bien diferente lo que acontece con Enrique Peñalosa.

¿Será entonces que Mockus y los Verdes tienen ahora sobre sus hombros la tarea de encontrar otra mujer para que los acompañe como su fórmula para la Vicepresidencia? 


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Jue 11 de marzo, 2010 - 11:46 pm
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Pero ¿y quién le pone el cascabel al sistema financiero colombiano? Nadie

Es casi humillante que en un país de tanta pobreza como el nuestro, en donde se espera que las cifras del crecimiento de la economía para el 2009 sean iguales CERO %, el sistema financiero arroje, para el mismo año, utilidades por $8.5 billones (millones de millones!). Ya en 2008 la cifra fue de $10.8 billones. Y se está hablando de utilidades, es decir, después de descontar lo que el sistema gasta en su operación, que no es propiamente eficiente. Así las cosas, el país trabaja para el sistema financiero.

Y ¿qué han dicho al respecto los candidatos, tanto a las corporaciones como a la Presidencia? Nada

Pero es que si no hace muchos años el país entero, con el impuesto del 4 por mil salvó a la banca de la quiebra porque no podíamos quedarnos sin sistema de pagos, lo que es absolutamente cierto, ya es hora de que el tal sistema nos devuelva parte de las utilidades que arrojan sus balances. Parte, porque claro, no queremos de nuevo bancos quebrados.

¿Pero porqué los candidatos tendrán temor a referirse al tema? Ya es hora de que lo hagan. Sin miedo. ¿Lo harán? Eso sí, que por favor no nos vengan a decir que van a estudiar el tema, porque uno no va a la Presidencia o al Congreso a aprender de un problema que desde hace años cabalga sobre nuestras espaldas.

 


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Lun 8 de marzo, 2010 - 10:01 pm
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La Macarena en peligro

Tiene Bogotá un barriecito en su parte centro oriental que es una maravilla. Colinda con el famoso barrio obrero La Perseverancia - La Perse  como se le dice afectuosamente- y con el Bosque Izquierdo, de noble cuna y diseño. 

Habitado casi en su mayoría por gentes de clase media, acoge personalidades de la pintura, la música, las letras. Los hay también médicos y economistas, actores. Tiene, en un poco más que un  par de manzanas, carpintería, librería, panadería, chocolatería, marquetería, talabartería, restaurantes…. Lo tiene todo.

Es un barrio que posibilita pensar en términos de ciudad. Donde se puede construir ciudad. Gente solidaria, respetuosa, trabajadora. Gente que se conoce y se saluda.

Son también de La Macarena los estudiantes de la Universidad Distrital, los residentes de las torres del parque de Salmona y los que esporádicamente van a las corridas de toros. Todos.

La Macarena lo tiene todo, menos apoyo para su seguridad. A pesar de contar con una de las más grandes estaciones de policía de la ciudad, casi nunca puede contarse con una vigilancia oficial. Y esto ya comienza a causar sus efectos: en las últimas dos semanas este barrio ha sido objeto de un par de incursiones de pandilleros que han causado molestia y preocupación, no sólo entre sus habitantes, sino entre todos los que hemos hecho de este barrio nuestro punto de encuentro citadino. Nuestro espacio para construir ciudad.

Porque lo que se está construyendo en La Macarena es una referencia que no puede perderse.¿Se contará para ésto con las autoridades?


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Jue 4 de marzo, 2010 - 4:11 pm
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Ya no sirve el chantaje de los transportadores. O ¿sí?

¿Desde cuándo existe en la ciudad la guerra del centavo?¿Desde cuándo los conductores de buses, busetas y taxis hacen lo que quieren? ¿Desde cuándo no pagan las multas? Partidos y personajes de todos los pelambres han tenido la ciudad en sus manos y nada hicieron al respecto. Y ahora que miles de pequeños transportadores -los que fueran grandes dueños ya no están en esta jugada, eso dicen-,  están haciendo de las suyas, como los de antes, tendrán que cargar con toda la culpa.

Que Andrés Pastrana, ex acalde y ex presidente no descarte la posibilidad de unirse a la solicitud de revocatoria del mandato del alcalde Moreno por su mala gestión nos lleva a preguntarle: ¿Y acaso qué hizo él, en su doble condición de alcalde y presidente para solucionar esto? Que la revocatoria inicie contra él mismo, con carácter retroactivo y contra toda la clase política del país que no ha hecho más que jugar con los bogotanos y consentir y utilizar a los transportadores, en contra de todos. No olvidemos que fue Pastrana quien arrasó la avenida Caracas, con árboles y todo para entregarla a los transportadores. Y que en esa administración se declaró desierta la licitación para la construcción del metro de la ciudad.Ya lo tuviéramos como en Canadá.

Pero volviendo al actual problema ¿a qué estará jugando la Alcaldía cuando de un día para otro pasa de ofrecer a los transportadores una rentabilidad de 0,8% a 1.5% ? ¿Casi un incremento del 100%? ¿Cuál cree que es la señal que ha enviado? ¿Cómo será realmente el negocio? Y aquí  lo que se necesita no es un gerente de crisis, como lo pide la señora Noemí, seguramente al estilo Palacio de Justicia, sino buenos negociadores.

Y qué bueno que la administración anuncia seguir adelante con el Sistema de Transporte Integrado y el inicio de sanciones para las empresas que paralizaron la ciudad. Pero para todas. O, ¿ya no?

Addenda: hoy un diario de circulación nacional llama a respaldar al Alcalde en las medidas que se espera debe tomar. ¿Será que también tienen intereses en el negocio del transporte?  


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Lun 1 de marzo, 2010 - 3:30 pm
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Ninguna flor para la Corte

Estuve tentado a llegar hasta el Palacio de Justicia y arrojar un ramo de claveles en su entrada, una vez tuve conocimiento del fallo de la Corte que impide una nueva reelección de Presidente en el país.  Después pensé: ¿Y si el fallo hubiese sido contrario a mis expectativas, me hubiera acompañado también el mismo impulso?  Por supuesto  que no. ¿Porqué, pregunto, si la Corte falló como falló, me acompaña la convicción de que obró en justicia y si hubiese sido de otra manera, que aquella se encontraba sometida al Ejecutivo? Simplemente porque a eso nos había acostumbrado éste último- Presidente y todos sus ministros- incluidos los que hoy quieren reemplazar a Uribe: a dudar y denigrar de la Justicia cuando no les conviene. Y la gran prensa, de la que son accionistas, les hizo eco. Mancillaron su majestad de tal manera que todos nos creíamos con derecho a ultrajarla. Y todos a esperar que fallara a nuestro favor, por nuestros intereses. Así que hoy, para resarcir su Majestad, nadie tiene derecho a felicitar a la Corte, ni a denigrar de ella. Simplemente porque sus Magistrados actúan, en hora buena,  como deben hacerlo. Y nosotros, todos, debemos respetar, acatar y cumplir sus fallos. No más atajos en el país.

Y ojo, la Corte ha llamado la atención: los promotores del referendo, que no muchos de sus seguidores, incluidos algunos senadores, ministros, ex ministros,  candidatos, toda gente  instruida y curtida en las lides del derecho, querían violar de manera sustancial la Constitución ¿Tendrán acaso entonces el derecho a ser elegidos o reelegidos, o a ser ungidos con las más altas investiduras, incluyendo la de la misma Presidencia? Seguro que no. Hay que cambiarlos. A todos.

A todas estas, no debería huir de su cargo el señor Procurador, de quien por lo menos ha quedado demostrada su ignorancia supina en materia constitucional? 

 

 


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Lun 22 de Febrero, 2010 - 8:49 am
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Tendremos Nule para rato

 Conozco de cerca un caso en el cual, el Instituto de Desarrollo Urbano de la ciudad decretó, hace unos años, la caducidad a un contrato vial cuya ejecución se acercaba al 95% y de paso la muerte jurídica a una firma de ingeniería.¿Que razones acompañarían hoy a la actual administración del IDU, Alcalde Mayor incluído,para no declarar la caducidad a la firma de los Nule, cuando su atraso en las obligaciones de las obras de la calle 26 era superior al 50% y la compañía a la cual se le ceden hoy las obligaciones, que dicho sea de paso parece juiciosa, tendrá que hacerse cargo del 83% de los trabajos? Se nos dirá que de conveniencia general.¿No lo es acaso también la caducidad?

Cuando se evalúa y aprueba un proyecto vial, urbano o no, indefectiblemente tiene asociadas razones de beneficio general: ahorro en tiempo de movilización de los ciudadanos.¿Se habrá pasado cuenta de cobro a los Nule por todo el trastorno y pérdida de tiempo que generaron por la inexplicable suspensión de lo que se comprometieron a realizar?

Se nos dirá que la cesión significa el reinicio inmediato de los trabajos y que por vía de la caducidad esto era imposible y que la ciudad no puede traumatizarse más y que las obras para Transmilenio y que el Metro, etc. etc.. Pero los nuevos contratistas, si son serios como parece, tendrán necesariamente que tomarse su tiempo para evaluar los trabajos que van a recibir so pena de cargar ellos con una responsabilidad que no les pertenece. Así que no es cierto que los trabajos van iniciar inmediatamente. Y tampoco van a terminar en el tiempo que dice la administración.

Y sí, el trauma generado en la movilidad de la ciudad es evidente. Y a eso jugaron los contratistas: no pueden suspenderse los trabajos. Y en este caso, no haberse declarado la caducidad, es haber obrado injustamente no solo con los bogotanos sino con todo el país: tendremos a los Nule contratando a diestra y siniestra, per secula seculorum. Y adjuntando seguramente certificaciones de ejecución de obras en la calle 26 de Bogota.


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Lun 15 de Febrero, 2010 - 6:49 pm
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El Iberoamericano, ¿teatro a la lata?

Recuerdo ya lejana la salvada del encierro en casa por la llegada de la semana santa, gracias a la aparición del Festival. Y cómo poco a poco la gente, los bogotanos, se fueron volviendo más tolerantes, hasta que el festival se llenó.

Pero siempre tuve dudas, ahora más, acerca de si se trataba efectivamente de un festival de teatro o de danza, que me encanta. Pero sobre todo, y aquí una blasfemia, de los costos del mismo. Se oía decir que el Festival pagaba mal a los grupos colombianos y que no se sabía a ciencia cierta cuánto costaba, y que recibía apoyos de todo el mundo. Y que a lo mejor ni apoyo estatal necesitaba, toda vez que casi sin excepción los abonos se agotaban. Si eso es cierto, aún es tiempo de revisar la oportunidad de los aportes estatales, sin llegar a poner en riego esta monumental obra. 

Pero ¿qué es lo que tiene el Festival -para atraer tanto público- que no tenga la oferta teatral normal de la ciudad?  Porque los bogotanos no es que asistan habitualmente ni masivamente al teatro. Y porque se sabe que los grupos locales, unos muy buenos otros no tanto, se las ven para subsistir. ¿Será puro arribismo? ¿Será que de nuevo, lo de afuera siempre es mejor? ¿Será que el Festival más que teatro es un evento social que todos tenemos que financiar? ¿Será que falla la promoción de las artes en la ciudad?


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Dom 7 de Febrero, 2010 - 9:13 pm
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No pagar las multas…!Funciona!

No hay  sector de la economía colombiana que goce de tantas prerrogativas, fuera del agrícola, como el de transportes. Cuando las autoridades de tránsito le imponen una multa que no se hace efectiva, el acto administrativo caduca a los tres años y no a los cinco como en todos los demás sectores.  Les autorizan incrementos exorbitantes en las tarifas que, como en el caso de Bogotá, superaron los 8 puntos por encima del costo de vida, cosa que además, y curiosamente, sucede un 31 de diciembre. Y cuando las autoridades quieren, o dicen querer, hacer efectivo el cobro de los cientos de miles de millones de pesos que le adeudan los transportadores por el no pago de multas, éstos amenazan con un bloqueo a la ciudad,  y santo remedio. Es la estrategia que siempre utilizan y que les funciona una y otra vez.  Como en un juego: ellos bravos y las autoridades tímidas. Al final, una mesa de diálogo, acuerdos sobre el desacuerdo y nada de pago.¿Envidiable tratamiento? Bueno, similar al que le dieron a los Nule por el incumplimiento de sus trabajos en la calle 26.

Así que es esa la razón del caos vehicular de la ciudad: además del caro y pésimo servicio, el incumplimiento de todas las normas y la desidia de las autoridades  para hacer efectivos los castigos previstos. Y ellos, los trasportadores lo saben. Así que de nada servirá la cultura ciudadana, ni un incremento del número de agentes de policía y de comparendos, ni  la sincronización de semáforos.

Será por eso que aún no se conoce el texto del reciente acuerdo al que llegaron los trasportadores de la ciudad con las autoridades locales. Lo que se lee en su página web hace referencia a que todos ganaron y que se respetó la ley. ¿Cuál, la de los trasportadores de nuevo? Seguramente. 


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Jue 28 de enero, 2010 - 12:50 pm
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Hay que felicitar al Ministro de la Seguridad Social

Nunca antes un ministro había reconocido y explicitado la torpeza de su gestión. Hoy lo hace el ministro Palacio. Además, ha evidenciado su ignorancia plasmándola en un instrumento público, el decreto 131 de 2010, revelando que el problema de la salud en Colombia es de liquidez -ver segundo párrafo del decreto- lo que está significando que para el sector  existe plata pero no disponible.  Así que en consecuencia  los colombianos no deberíamos esperar impuestos adicionales para financiarlo, lo que ya resultó ser falso. ¿Sabrán lo que es liquidez?

Mediante el citado decreto y de cara a la emergencia, se crea un Sistema Técnico Científico en Salud cuyas funciones pueden equipararse con las de un ministerio. Se ha creado, enhorabuena,  un ministerio de la salud. Enumeraré algunas de las importantes responsabilidades del nuevo y dichoso comité:

Coordinación de actividades tendientes a la generación de conocimiento para la prestación del servicio publico en saludbuscar el mejoramiento de las condiciones de salud de la población…a través de la entrega de prestaciones científicamente validadas  y técnicamente aplicables... realizar el control científico y técnico y la evaluaciónpara el mayor bienestar social posible Y sigue:

Articular los estudios de base poblacional y de carga de la enfermedad para la identificación del perfil epidemiológico y demográfico…, articular la evaluación de los medios técnicos y de procedimientos y su impacto en la reducción de la morbilidad y la mortalidad del país …, articular los estudios e investigaciones en ciencias básicas y sociales…, adoptar los estándares basados en evidencia científica y la doctrina médica por ser aplicados en las diferentes  instancias ….proporcionar asistencia técnica y científica (...)

Pero, si las anteriores y nuevas funciones no eran ejercidas por el ministerio de la protección social, pregunto: ¿a qué cosas estaba entonces dedicado el señor ministro? ¿Su ministerio? Comienzo a entender las causas de la crisis. Y que lo que seguramente se necesitará para comenzar a salir de la misma, y no lo único, será un buen ministro. Un ministro al menos. Pero lo que no se puede aceptar es que por culpa de una pésima gestión y del negocio que llena los bolsillos de las pocas eps que van quedando en el país, que rayan en el monopolio, se eche mano de nuevo a los ya menguados ingresos de los colombianos.

Pero no todo puede ser malo en el decreto. El nuevo sistema será transparente. Como el señor Ministro.


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Mié 20 de enero, 2010 - 3:54 pm
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Para aviones..los de El Dorado

Una firma de constructores ha cambiado, motu proprio, el nombre al aeropuerto de la ciudad, El Dorado. Tal parece que ahora es El Nuevo El Dorado, aunque de nuevo tiene poco: tosca y confusa la salida de pasajeros, innumerables cebras peatonales que nadie respeta, acceso deprimente a los taxis, imposibilidad física de llegar al parqueadero con maletas. Y vaya parqueadero: amén de ser el más costoso del país, es sucio, sin señalizaciones, mal genio de los operadores y provisto de controles que se dañan permanentemente. Y eso es lo nuevo.  Porque lo que si es ya tradicional, lo que se ha respetado a profundidad es el no cumplimiento de las normas, que los mortales de esta ciudad estamos obligados a cumplir: los permisos ante la curaduría y otras autoridades para construir y demoler. El Nuevo El Dorado se construye, al parecer, sin licencia de construcción, seguramente sin licencia ambiental, sin licencia de demolición. ¿Cómo pudo ser? ¿Quién autorizó el inicio de los trabajos? ¿Qué curaduría conceptuó al respecto? ¿Qué autoridad estará obligada a hacer cumplir la norma? No sabemos… 


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Mié 13 de enero, 2010 - 4:29 pm
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Ahorrar agua, pero ¿cuánto?

Todo indica que el obligado ahorro de agua ocasionado por el  ya conocido fenómeno del Niño, se va a generar por vía de la sanción al exceso de consumo. Pero como se trata de una seria emergencia que nos afecta a todos -hoy ya son más de tres mil hectáreas incendiadas-  se esperaría que sin excepción, TODOS participáramos de la estrategia en igualdad de condiciones.

Pero no. Hay algunos privilegiados, así la norma presente el sobreconsumo de los estratos 5 y 6, los que más gastan, como castigo. Una simple mirada a la composición de los hogares por estratos en  Colombia nos muestra que las familias de estratos altos están conformadas, en promedio, por dos personas. Ya las hay unipersonales. Y los estratos medios y bajos lo están por el orden de 5. Si el consumo máximo por hogar en Bogotá se ha fijado en 28 m3 por mes, aquellos individuos de los estratos 5 y 6  podrán disfrutar hasta de 14 m3, mientras que los de los otros estratos sólo alcanzarán los 6m3 por persona por mes.  Y esto no es equitativo. Así que si se trata de ahorro la norma debería fijar, como tope para todo el mundo, 6 m3. 

Pero además, NO a la fuerza. No como a ganado en establo. Si hay persuasión, información, seguimiento a los resultados que se esperan, entenderemos y aceptaremos el esfuerzo solicitado. Y todos ahorraremos. Pero queremos ver los avances en la implementación de la estrategia. Y queremos saber del destino de los recursos captados. 

Y los lavaderos de carros, ¿ a ellos no les cobijará la norma?


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Mié 16 de diciembre, 2009 - 4:15 pm
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Transmilenio, rumbo al caos

Muchos se quejan de Transmilenio olvidando que éste trasformó la ciudad: moviliza cientos de personas y mejora urbanísticamente el entorno por donde pasa. Pero lamentablemente va para atrás: sus buses contaminan el aire como cualquier cafetera, sobrecupo permanente, a pesar de que para algunos esta es muestra de que ya somos una New York, Tokio o México;  se irrespeta el semáforo, las cebras y zonas amarillas; no tiene horarios, se manosea a las mujeres, es inseguro, confusa información sobre las rutas, sus estaciones no tienen protección contra la lluvia, no funcionan los relojes …

Así que hoy sólo tienen una imagen positiva del sistema los que no hacen uso de él. ¿O no?

Pero además de la operación misma de los buses, flotan en el ambiente varias preguntas: ¿Por qué se suspendieron los trabajos de cambio de las placas de concreto fluido de la Caracas? ¿Quién, al parecer, olvidó en el diseño de la Estación Central de la calle 26 con Av Caracas que los buses articulados son más largos que los buses corrientes, así que aquellos no podrían entrar ni salir de la estación? ¿Porqué los diseños de la trocal calle 26 a la altura del Concejo no contemplaron que existía una tubería del acueducto y ahora resulta muy difícil construir el paso deprimido ?¿Porqué circulan aún buses y busetas por las avenidas Jiménez y 30, compitiendo con el sistema?

Mientras Transmilenio siga siendo considerado únicamente como negocio y no como un servicio, caerá dentro de poco en el caos del antiguo sistema. Al menos sus dueños son los mismos. 


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Jue 3 de diciembre, 2009 - 11:11 pm
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Póngase en mi lugar...

Hace un par de meses se puso a rodar en Bogotá una bonita, aunque breve campaña institucional a la que llamaron ¨ Póngase en mi lugar ¨. Se pretendía con esto que nosotros, los bogotanos intolerantes, paráramos un poco nuestra neura y entendiéramos que todos aquellos que hacen mal uso de la ciudad lo hacen sólo por pura necesidad de supervivencia. 

Así, por unos cuantos días un selecto grupo de artistas del teatro salieron a las calles, y como cualquier vendedor ambulante se tomaron algunas zonas de la ciudad, en franca competencia con los ya allí y de tiempo atrás instalados, a ofrecer a pulmón herido sus productos.  Cuando eran requeridos o reprendidos por algunos ciudadanos o por la misma autoridad, hacían gala de sus artes de persuasión y en el mejor momento soltaban su ¨póngase en mi lugar!!¨. Y santo remedio. Todos, convencidos, aceptábamos su presencia y actividad. Claro, cómo no entenderla si la situación de violencia nacional muestra aquí sus evidentes consecuencias y ni más faltaba que la ciudad capital no los acogiera.

Pero seriamente.

Porque lo que parece esconderse detrás de este tipo de campañas es la incapacidad de la administración para pensar e impulsar propuestas acertadas, que entiendan y asuman el problema de los desplazados. Mejor, el del desarrollo mismo de la ciudad. De su apropiación. Porque bajo esa sombrilla del ¨póngase en mi lugar …¨ no sólo los indefensos desplazados hacen lo que pueden, sino que los taxistas, buses, motos y peatones, lo que quieren. Y todos debemos aceptarlo. Suben y bajan de los andenes, van en contravía con sus humeantes pizzas y encomiendas y pasajeros a cuestas, pitan todo el tiempo, no respetan señal alguna, en fin. Y ni el problema de los vendedores se soluciona, ni el del transporte, ni el de la contaminación, ni se acoge a los desplazados: el despelote va creciendo. Y la administración se ha lavado las manos, porque el problema es de todos. O si no, póngase en mi lugar..

A todas estas, ¿tendrá alguien idea del resultado de la campaña? ¿ya dejaríamos de ser intolerantes? ¿cuántos lo eran? ¿cuántos lo seguimos siendo?

 


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Lun 23 de Noviembre, 2009 - 4:23 pm
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La locura de los libreros

Es vergonzoso que en Bogotá, una ciudad de millones de habitantes, uno pueda contar las librerías con los dedos de la mano. De una mano. Y todo parece indicar que, al igual que como sucede con las tiendas de barrio que se extinguen a causa de las grandes cadenas de supermercados, en este Planeta sólo subsistirán las dos o tres grandes librerías. No importa que la gente no lea.

Y la gente no lee porque solo le venden lo que las grandes editoriales quieren que lea, al igual que los supermercados. Y no lee porque los libros son caros. Y como cada gran casa editorial va con su librería, las pequeñas no serán nunca rentables. Y nadie se ha preocupado por ese asunto. Salvo, claro, las grandes editoriales.

En la Bogotá de hace unos años, esa maravillosa iniciativa de Laura Restrepo y continuada por Martha Senn, la única que puso a leer gratis a los bogotanos en su “Libro al Viento”, está siendo devorada por la polilla. Entonces, en qué iremos a parar? Se sabía que la gente no lee porque carece del hábito y por asuntos de plata. No en vano nunca librería alguna se ubicó al sur de la ciudad. Así, las librerías van desapareciendo. Pero, y si las librerías no son rentables, ¿porqué algunos se empeñan aún en el ¨negocio¨? Por locos. Para nuestra fortuna.

Fuera de las tres  grandes librerías de la ciudad, las demás subsisten gracias a aportes personales de sus dueños. Es decir, que esos libreros nos subsidian esa extravagancia que es la lectura. ¿Hasta cuando? Hasta que sucesivamente vayan quebrando, bajo la desapacible mirada de todos. De la nuestra.

Pero antes de que eso ocurra, los bogotanos tenemos la obligación de proteger, de consentir a nuestros libreros. Porque de ellos también depende no sólo el presente sino el futuro de la ciudad.

Obligación que debe traducirse, propongo, en que además de rendir un tributo inmediato a todos aquellos que como Buchholz, Lerner, Rajul, o a los que estuvieron detrás de las librerías Cultural Colombiana, Mundial, Tercer Mundo, antes de Belisario, Caja de Herramientas, Aldina, Contemporánea, Lago, se facilite e impulse la labor de las actuales: Arte y Letra, Luvina... las otras, mediante por ejemplo, la exoneración en el pago del predial, el no pago del impuesto de industria y comercio, estratificación uno, etc. De no ser así, desapareceremos también como ciudad.

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Ingeniero civil de la nacional, especialista en evaluación de proyectos de los andes y magíster en economía de la javeriana. Ex funcionario público, consultor internacional, ahora transeúnte vulgar y vividor de Bogotá.




Acerca de este blog


Bogotá se mira y proyecta desde la institucionalidad pero casi nunca desde los que dia a dia la viven, gozan y padecen. Aquí se pretende captar el pulso sencillo aunque vital de esa que un dia pretendió ser referencia latinoamerica. Hoy, quizá, apenas colombiana.