Por Marc Hofstetter
Según la Real Academia, bancarizar es desarrollar las actividades sociales y económicas de manera creciente a través de la banca. Si bien la bancarización no es explícitamente una de las locomotoras del gobierno, en la práctica el sector financiero es la grasa de las ruedas de todos los vagones de la economía. Si alguno no recibe su porción, la rueda chirría y se ralentizan todos los vagones.
La ELCA (Encuesta Longitudinal Colombiana de la Universidad de los Andes) permite una nueva mirada sobre muchos temas incluyendo el de la bancarización y los obstáculos que enfrentamos para darle acceso a una mayor cantidad de la población a los portafolios de ahorro y crédito bancarios. En esta primera entrada me centro en el tema del ahorro urbano. En entradas futuras, daré algunos datos sobre el crédito y sobre el sector rural.
A la pregunta de cómo ahorran principalmente los colombianos, estas son las respuestas, separadas por estratos:

Si en el estrato 4 cerca del 90% de los hogares ahorra utilizando el sector formal (bien sea en Fondos de Empleados o en entidades financieras), en el estrato 1 esa cifra no llega al 25%; allí, el 70% del ahorro es en efectivo.
La encuesta también indaga sobre las razones por las que la gente no utiliza el sector financiero para ahorrar. Estas son las estadísticas:

Preocupa de sobremanera el tamaño de la barra 2; en los tres estratos más bajos, “es muy costoso/hay que hacer muchos trámites” es la respuesta más frecuente. De hecho, sin importar el estrato, entre la tercera y la cuarta parte de los encuestados afirma que esa es la principal razón para no ahorrar en el sector financiero. Los costos reales o percibidos de ahorrar en el sector financiero parecen un obstáculo serio en el camino hacia la bancarización. El gobierno está pensando estrategias para mejorar los indicadores de bancarización. Los datos de la ELCA ayudan a diagnosticar algunos de los obstáculos. Se escuchan propuestas e ideas.
