Por: Oskar Nupia
Durante los últimos años se han construido en el país algunas vías nacionales de doble calzada. Aunque son pocas las vías que actualmente funcionan (esperamos que los nuevos proyectos y los actuales terminen funcionando debidamente en algún momento), tanto el transporte privado como público ya las usan y las usan mal. Los conductores transitan por estas vías de cualquier forma, sin conocer el concepto más básico para que éstas cumplan con su objetivo (permitir disminuir el tiempo del trayecto y minimizar el riesgo de accidentes): Use el carril de la izquierda exclusivamente para adelantar. Todo el tiempo nos encontramos con una gran cantidad de vehículos transitando por la izquierda de forma permanente, a una velocidad que cogestiona la vía (¿Lo ha hecho o le ha pasado alguna vez?) y aumenta el riesgo de accidentalidad.
Como yo lo veo, se está creando un hábito social poco deseable, el cual, si no hacemos nada para evitar, terminará afectándonos por el resto de nuestros días. Así como los hábitos que se crearon antaño en nuestras ciudades, que tanto nos molestan y que no hemos podido resolver: la gente sacándole la mano al bus en cualquier parte sin reconocer los paraderos, los buses parando en medio de la calle y creando congestión, el poco respeto por los cruces de peatones, etc. Y así nos quedaremos si el Gobierno Nacional no empieza con la respectiva campaña para educar a la gente sobre el uso de este tipo de vías. Si la gente no recibe instrucciones de que debe agitar un producto antes de usarlo, seguramente el producto no le funcionará adecuadamente. Nadie nos ha enseñado cómo usar una doble calzada y si el Gobierno Nacional no lo hace a través de campañas de educación (yo no he visto ninguna), parte de la platica que se logre salvar de los corruptos quizás también se pierda por el mal uso de las vías. Ojalá, cuando el Gobierno se decida a hacerlo no sea muy tarde: cambiar un hábito social es tremendamente difícil.
