Viernes 23 de octubre de 2009
Por Christian Jaramillo
AIS (y su defensor el ex-ministro Arias) han recibido mucho palo, desde varios frentes y por motivos varios. Nosotros los economistas no nos hemos quedado atrás. Ya es bastante claro que los procedimientos de adjudicación de AIS no se blindaron adecuadamente contra fraudes, y es probable que resulte que AIS no sea eficaz para los objetivos de política que promulga. Pero en lo que se ha centrado la crítica económica es que los objetivos mismos de la política son equivocados. En esto mis colegas concuerdan. Sin embargo, creo que es esclarecedor detallar por qué decimos que están equivocados. Esclarecedor sobre los argumentos y sobre los economistas.
A los economistas nos gusta argumentar en términos de eficiencia. Un primer argumento –por ejemplo, Marcela Eslava en este mismo blog – es que las ayudas dirigidas a un sector son ineficientes. Que el Estado se debe limitar a eliminar fallas de mercado, y que los beneficiarios grandes de AIS no tienen problemas de acceso a crédito.
Hm. Ok. Pero con ese criterio, las ayudas sectoriales al agro sí tienen sentido. El agro es un compendio de lo que puede fallar en mercados: descalces en riesgos de difícil cobertura, proyectos de largo plazo, curvas de aprendizaje lentas, inversión específica, y más. El acceso al capital es solo uno de ellos, y si bien es cierto que los grandes beneficiarios no adolecen de ese problema, sí sufren los otros. La analogía entre el agro y la industria en general es limitada. Podemos discutir si los subsidios a la financiación son la manera de intervenir con los actores grandes del agro, pero la condena general a los apoyos es equivocada, creo.
Como también se me hace tenue el otro argumento de eficiencia –que Marcela ejemplifica también–, el de que si van a repartir subsidios a créditos que sea a los muy pequeños –en el extremo, a los campesinos. Esos de verdad no tienen acceso a crédito. Pero de nuevo, jugando a economista, la pregunta es si hay un argumento de eficiencia que diga que el Estado debe promover esa versión de producción agrícola. Y no es claro. Con algunas excepciones como el café, las posibilidades de desarrollo en la producción agrícola van de la mano de unidades productivas grandes y tecnificadas.
¿Será que el ex-ministro Arias tiene razón?
No: la política está mal enfocada. Pero también lo está la insistencia de limitar la argumentación económica a la eficiencia. Aún si AIS tiene razón en el sentido de la producción agrícola, no tiene razón en el sentido de desarrollo rural: el campo no es solo, ni primordialmente, la producción agrícola. Es la gente que vive allá. La agroindustria es intensiva en capital y genera poco empleo, y las alternativas de ingreso de los hogares campesinos no pintan muy bien. El error del ex-ministro Arias es creer que el objetivo es agrandar la torta sin importar quién come.
Y más generalmente, creo que es un error de nosotros los economistas limitar la discusión sobre política económica a los argumentos de la teoría económica, que se enfocan en eficiencia. La teoría es útil y poderosa, ni más faltaba. Pero la política económica da espacio a argumentos éticos que la teoría no incluye. AIS no es equitativo, y en medio de tanta pobreza rural es indecente repartir riqueza a los ricos antes de atender necesidades básicas de la población en general. No nos debería dar pena decir simplemente eso.
Que tristeza que un economista uniandino no se de la pela para explicar la importancia, especialmente para los pobres, de la eficiencia.
La pobreza es ineficiencia.
Ausencia de bienes de capital, baja especialización de la mano de obra, rezago en la incorporación de innovaciones tecnologicas y alta vulnerabilidad a choques externos naturales o sociales.
Eficiencia es riqueza!!!... Eso es válido desde la economía del hogar hasta en las finanzas internacionales.
Por supuesto que es indecente repartirle plata a los ricos, pero es indecente repartir plata en general.
Los impuestos son una desgracia para el que los paga y las ayudas estatales una desgracia para el que los recibe.
Los que adoran la repartición son los intermediarios. Políticos y tecnocratas por supuesto!.
La falla detrás de todo esto es el intervencionismo de estado.
Con Agro Ingreso Seguro queda claro que:"El Estado es la gran ficción por la cual todo el mundo quiere vivir a expensas de los demás" Bastiat.
Jorge
Hago un mal ateniendo tremenda cantidad de sandeces, pero hago uno peor ignorándolas. Parece que la verguenza ya no disuade la tontería...
"La pobreza es ineficiencia". Voy a colgar este magistral reducto en mi mesa de noche para regocijarme imaginándolo pagando impuestos o abogados, que tanto lo hacen sufrir, pobrecito. "La falla de todo esto es el intervencionismo del estado". !Qué sentencia tan inspirada, novedosa, ilustrada!
Bienestar y riqueza poco o nada tienen que ver una con la otra. Y, con confusión de reina de belleza (analogía de rebote para el debate), ud. parece no tener ni idea de cómo distinguir los conceptos ni entender de qué se trata realmente la economía. Podrá sacarse mil citas del cajón de Friedman, Nozick, Rand, Hayek, etc. pero eso no hace nada más que manifestar ignorancia sobre cómo llegaron a enpolvarse esas ideas y las buenas razones que hay detrás del tierrero.
Se acabó el espacio...
Ludópata... a fuerza de no darme ningún argumento recojo su entusiasmo en la respuesta.
Cuando afirmé:"la pobreza es ineficiencia"... expliqué despues a que me refería :"Ausencia de bienes de capital, baja especialización de la mano de obra, rezago en la incorporación de innovaciones tecnologicas y alta vulnerabilidad a choques externos naturales o sociales."
Pero los ejemplos abundan, las ya olvidadas colas de cocinol, los racimos de personas en los buses, las vías sin pavimentar, la informalidad... todas son expresiones de ineficiencia, y claramente, no sólo una expresión de pobreza si no un lastre para superarla.
Y claro que riqueza y bienestar tienen todo que ver... sin riqueza... masiva producción de bienes y servicios... no es posible el bienestar... masivo consumo de bienes y servicios.
Donde no hay riqueza, no hay bienestar.
Y por favor, en vez de ofuscarse, y decir que yo no entiendo algo, asuma usted el esfuerzo de explicarlo mejor.
Jorge, no tuve tiempo ayer de elaborar el argumento.
Razones: (1) el bienestar para la economía ortodoxa no es más que la satisfacción de preferencias, lo cual es problemático por varias razones (ver elaboración acá http://philosophy.wisc.edu/hausman/papers/beware.htm); (2) mayor riqueza, y una mayor concentración de la riqueza, llevan a una concentración del consumo también: es un ejercicio incompleto creer que más riqueza genera bienestar sin saber sobre quien recae, lo cual implica caminar por el árido terreno de la justicia (quién recibe qué y por qué); (3) más riqueza (crecimiento) sin redistribución en una sociedad inequitativa (como la nuestra) involucra el siguiente juicio de valor intertemporal; tiene igual o mayor valor afectar el patrimonio de quienes todo lo tienen que de quienes poco o nada tienen. Hay más argumentos, pero la idea era dejarlo con la inquietud.
"Lo primero que se puede esperar de alguien que defiende sus ideas es que mienta” J.A. Schumpeter.
Ludópata, hizo mucho más que dejarme con la inquietud.
Cada afirmación que usted señala como una razón, da para un buen y merecido debate.
Pero lamento que haya cerrado con esa frase de Schumpeter, porque me queda imposible entonces defender mis ideas sin que usted de entrada crea que yo miento.
La frase de Schumpeter era para recordar las dificultades de discutir contra el dogmatismo. Como discutir contra el que defiende a capa y espada la eficiencia sin mirar que hay muchos más matices para un mismo problema, especialmente en temas de bienestar.
Por eso algo aporta la perspectiva de Jaramillo: recuerda que no está mal decir que algo está mal en economía, así no le paguen por poner las cosas de esa forma, sin acudir a la ecolalia de los adornos paretianos.
Aunque lo mio no es dogmatismo, lo mio a lo mucho es vehemencia sobre mis convicciones, mucho va del dogmatismo a la mentira en todo caso.
El dogmatico cree saber la verdad, el mentiroso la conoce pero la oculta o tergiversa.
Y si revisa mis argumentos, nada he dicho yo de la eficiencia paretiana.
He hablado de la eficiencia y de su ausencia, he dado ejemplos y los he usado. He señalado la relación entre eficiencia y riqueza, y por supuesto, entre ineficiencia y pobreza. No he necesitado a Pareto.
No es la eficiencia modelable matemáticamente la que me importa, y la que creo relevante, es la eficiencia real. Esa eficiencia producida por bienes de capital y que permiten que la vida de las personas sea menos miserable.
Dios, ayúdame a aprender de mis errores! Bueno, después de esta última respuesta. Jorge tiene delirio de la última palabra y me da pereza seguirle el juego. Amén
Cuál es esa "eficiencia de bienes de capital" que cura todos los males? No me responda. No me interesa. Creo que estamos hablando en diferentes idiomas. Ud. entiende por eficiencia algo como "lo mínimo que necesito para lograr un propósito" y yo me atengo juicioso a la definición de mis profesores de micro: "el estado en que para mejorar a alguien, tengo que fregar a otro". Reconozco que así no me lo enseñaron, pero me parece haberles entendido el punto. Otra cosa es que no esté de acuerdo en que esa eficiencia sea un valor social tan importante comparativamente, pero ese es problema mío: no cambio la definición para cambiar el problema.
Y por favor reciba mis más profundas disculpas por llamarlo dogmático. A veces se me olvida que entre el dogmatismo y la ignorancia no se puede pintar una linea recta.
Fin
Ay Ludopata...
Christian, un par de cosas:
1. Seguramente si escarbamos encontraremos fallas de mercado en todo contexto donde hay ayudas del gobierno (y en todos los demás), y seguramente encontraremos algunas positivamente correlacionadas con la entrega de ayudas. La pregunta relevante, sin embargo, es si el programa fue efectivamente diseñado para solucionar esas fallas, y si lo hace de la manera adecuada.
2. No veo que los argumentos de eficiencia y los de inequidad sean mutuamente excluyentes. Concuerdo con usted en que el programa es inequitativo (eso seguramente no es sorprendente: todo programa que da ayudas dirigidas es por definición inequitativo). Que eso imponga un costo a la sociedad no implica que la ineficiencia no le imponga otro.
Marcela
1.a) De acuerdo que si buscamos suficiente encontraremos fallas de mercado en donde hay ayudas, y donde no las hay tambien. Pero el punto es si en este mercado hay fallas egregias. No estoy hablando de mercados en general, sino de este. Y si las hay. Y de paso critico los veredictos generales en el tema. b)Que si AIS esta bien disenado? Asi, con pregunta enfocada, claramente concuerdo con usted, AIS esta mal disenado.
2.) Eficiencia y equidad no son mutuamente excluyentes, para nada. A veces entran en conflicto, pero la formulacion de politicas debe hallar balance. Pero estoy en desacuerdo con que toda ayuda dirigida es inequitativa. Es redistributiva, y por lo tanto no Pareto comparable, pero no necesariamente va en contra de la igualdad (la version de igualdad que prefiera). Darle a los pobres iguala. A los ricos no. Ninguna de los dos redistribuciones es una mejora de eficiencia Pareto.
Se me ocurre que tal vez Marcela no se refiere a que todas las ayudas dirigidas son inequitativas, sino que son injustas? Eso es mas defendible en algunos conceptos de justicia. O que violan derechos a la propiedad privada y por lo tanto las libertades individuales? Eso si que tiene defensores entre los libertarios. Si es asi, kudos a Marcela por traer otras visiones de filosofia moral al ruedo.
Es imposible que el estado pueda corregir "fallas" del mercado.
De hecho, hablar de "fallas" del mercado es una debilidad conceptual. Y creer que un organismo estatal puede detectarlas y corregirlas... es otro.
Hay que leer a Kirzner y a Hayek, sobre que es realmente el mercado, y de qué tipo son los errores que se dan en él. Además hay que leer sus críticas sobre el modelo de mercado "perfecto", y su corolario, las "fallas" de mercado.
La pregunta relevante es si existe algún caso en que el dirigismo económico estatal no produzca corrupción e ineficiencia.
El intervencionismo estatal es el padre de la corrupción, y no hay nada más inequitativo e ineficiente, que la corrupción.
Debo confesar que como econoista publico (yo), nuestros puntos de acuerdo son pocos. Pero mas que discutirlo punto por punto, una maxima que me gusta mas que la suya.
Donde dice usted
"Hay que leer a Kirzner y a Hayek, sobre que es realmente el mercado, y de qué tipo son los errores que se dan en él".
yo diria:
"Hay que ir a ver los mercados, sobre que es realmente el mercado, y de qué tipo son los errores que se dan en él". La teoria es una guia de las politicas publicas, no su tirano ni su objeto.
Quizás al usar el "hay que" fuí bastante categorico.
Sin embargo, no es posible ir y "ver" los mercados sin un marco teorico.
Por ejemplo, para unos teoricos cuando se "veía" los mercados se constataba que la propiedad privada era la semilla de la depravación humana. No había "fallas" del mercado, el mercado mismo era una gran "falla".
Y por supuesto, la teoría es guía para la acción, en cualquier nivel. Pero especialmente en temas tan abstractos como las políticas públicas... porque su existencia,campo de acción y relaciones de causalidad implicitas o explicitas se deben a marcos teoricos.
El ejemplo más cercano a estos comentarios, es el esfuerzo por definir fenomenos politico-economicos como "fallas" de mercado, esa es una categoría teorica en un contexto teorico. Un contexto teorico que valida el intervencionismo estatal, y por lo tanto, tiene más dificultades para prevenir las "fallas" del estado, como Agro Ingreso Seguro.
Marcela
Una pregunta: si el propósito de Jaramillo en el artículo era alejarse de la eficiencia y criticar AIS en un plano más ético que paretiano, contrario a lo que hiciste en tu columna, qué sentido tiene llevar la conversación otra vez a la cansada optimalidad?
Se podría hacer la misma crítica a tu columna: mucha economía y poca ética.
¿La idea era cerrar la discusión o abrirla? ¿Recalcar que a los economistas se les pide (y paga) por eficiencia y no ética?
Christian.
No me queda claro por qué "las posibilidades de desarrollo en la producción agrícola van de la mano de unidades productivas grandes ...".
Según Albert Berry, es claro que aunque la productividad de la mano de obra está relacionada positivamanete con el tamaño de las fincas, es lo contrario respecto de la productividad de la tierra. Hay una asociación negativa entre el número de hectáreas y la productividad de la tierra.
Por lo que lo que importa al final es la productividad total de los factores. Si la tierra es más escasa, ¿lo lógico sería que entre más pequeñas las fincas, más productivas no?
La conclusión de Berry es que en caso de que se tenga acceso a tecnología y capacitación las fincas pequeñas son más eficientes, crean más empleo y también son más equitativas.
¿Cuáles serían los contrargumentos? ¿Sabes de algún paper que contradiga a Berry?
En efecto, en el margen, la tierra adicional que se dedique a produccion (cuando ya ha agotado la tierra de primera calidad) es de menor calidad. Pero la pregunta aqui no es si tenemos cultivos mas extensos por el procedimiento de anadir mas tierra al total, sino si el fraccionamiento de la tierra que ya esta se hace distinto (menos fraccionada). Es una cuestion de economias de escala en la produccion. Si nos guiamos por la experiencia de paises cuyo agro es productivo, el modelo a seguir es de poca mano de obra, mucha maquinaria y mejora de tierras. Hace poco escuche, sin embargo una defensa vehemente de las posibilidades de mejora en productividad de los campesinos en boca de Francisco de Roux. Si me equivoco y el tiene razon, bienvenida sea la equivocacion: mejor para todos.
Christian
¿Por qué "tiene" que ser "mejor para todos" que la agricultura no sea intensiva en capital?.
¿Por qué "tiene" que ser "mejor para todos" que la agricultura sea intensiva en mano de obra?.
¿Qué mérito hay en cultivar la tierra sin sin azadón? ... Ninguno.
¿No es mayor carga para el campesino, cultivar sin abonos, cercos, sistemas de riego, o arados?.
¿No es con la maquinaría en el campo cómo se ha hecho mucho menos inhumana la agricultura?
¿No es necesario capital para esperar el tiempo entre el arado y la cosecha?
¿No es necesario capital para superar las variaciones del clima o los mercados?
¿No será más bien que el atraso del campo es debido al esfuerzo por darle un tono romantico, de "buen salvaje", a los campesinos?.
El tipico sesgo anti-urbano y anti-capitalista, que tanto daño le ha hecho a los más pobres... incrustandolos en redes que trafican con la mendicidad... y que los prefieren pobres, sin capital, ni bienes de capital.
Me parece excelente que los de este blog le hayan metido el diente a este tema desde diferentes ángulos. Y concuerdo con Jaramillo en que a veces la eficiencia no basta como criterio. O dicho de otra manera, a veces pararle bolas a la equidad es lo más 'eficiente'. Si se tiene en cuenta que la pobreza en el campo es uno de los factores que influye en que los jóvenes campesinos encuentren una solución a su vida en la guerrilla o las bandas emergentes, entonces invertir en ellos, así no sea lo más fácil y expedito, puede resultar siendo eficiente a largo plazo para el país. Invertir solo en los ricos estaría bien si nos sobrara plata, pero ni siquiera hay plata para la reparación.
Pena les debería dar que el señor Arias se haya graduado de su universidad, más pena que haya tenído beca a la excelencia y aún más, que haya sido profesor de la misma. Eso es pena, porque uno, muchas veces, es producto de donde se educó.
No muchas veces. Siempre. A veces porque hace lo que le ensenan, a veces porque hace lo contrario.