Por Marc Hofstetter
Los impuestos sobre los vehículos en Colombia se calculan de acuerdo a una tabla de depreciación, que hace que a medida que los vehículos envejecen paguen menos impuestos. Desde el punto de vista tributario es mejor tener un carrito viejo que uno nuevo. Hay varias razones para pensar que eso no es necesariamente la mejor forma de poner a tributar a los dueños de los vehículos.
Los que vivimos en Bogotá descubrimos con gran frecuencia que al comienzo de una interminable trancón hay un carro viejo varado. Evidentemente, los carros particulares viejos tienen derecho a circular. Pero desde el punto de vista social y de la jerga de la economía pública, sería deseable que “internalizaran” el costo que le imponen al resto de la sociedad cuando se arma un interminable trancón por el carrito viejo varado. Mirando sólo ese efecto, lo deseable sería que los vehículos viejos tributaran más que los nuevos.
Al margen de la edad del automóvil hay otras consideraciones relevantes a la hora de pensar en la tabla de tributos vehiculares. En la legislación actual, pagamos impuestos sobre el vehículo sin importar cuánto lo usamos. Cuando usamos nuestro carro generamos dos costos que no “internalizamos”: por un lado, contribuimos al trancón; por otro lado, generamos emisiones de CO2. ¿No sería mejor tener un sistema de impuestos a los vehículos en los que el pago sea proporcional al uso del mismo, a la congestión y contaminación que generan? ¿Haría un sistema de este estilo innecesarias las restricciones por placa? ¿Deberíamos por tanto también poner a tributar a las motos, que hoy en día no lo hacen?
Como siempre que se habla de tributos, “el demonio está en los detalles”. Estos hay que pensarlos muy bien, más en un caso como el nuestro donde los vehículos no necesariamente están matriculados en el municipio de residencia del dueño; pero vale la pena echarle cabeza.
Para nutrir el debate: los holandeses acaban de aprobar un sistema de cobro de impuestos a vehículos por kilómetro recorrido. La tecnología GPS permite que el monitoreo sea relativamente sencillo. En Londres, los vehículos que quieran acceder a partes centrales de la ciudad pagan 8 libras (alrededor de 26.000 pesos) al día por hacerlo. La verificación se hace a través de cámaras.
En el caso londinense, los carros ecológicos están excentos del pago por acceder al centro de la cuidad. El impuesto es un forma de castigar a los que contaminan o de premiar a los que no.
Y definitivamente, un esfuerzo considerable debe hacerse en reducir los desplazamientos dentro de las ciudades. en el caso específico de Bogotá, me parece más importante y necesario un plan centro que el PZN, que busca "planear" la expansión de la ciudad hacia el norte, logrando trasladar más personas a este sector y congestionando aún más las vías de acceso, cuando todas las áreas de trabajo se encuentran sobre el corredor oriental y el de la calle 13 hasta fontibón. El error está en permitir sobrevaluar estas áreas (ejemplo rosales, centro internacional) convietiendolas en residenciales pero de alto precio, impidiendo que el grueso de la fuerza de trabajo viva cerca a sus empleos. Mejor dicho, gran aprte del problema de transporte se puede solucionar evitando precisamente transportarse, con un buen POT... ya lo sé... es una utopía pero mejor decir algo que nada.
Completamente de acuerdo: si uno no usa el carro no tiene por que pagar impuestos, si yo quiero tener una colección de 15 carros y solo uso uno ¿por que habría de tributar por los demás que están quietos en un garaje? el impuesto de vehículos se podria diferir en sobretasa a gasolina, así quien mas use su vehículo, y quien tenga un vehículo más contaminante es quien paga más impuestos, y alguien que use un híbrido, o eventualmente uno eléctrico no pagaría impuesto, solamente peajes por rodamiento. Complicado implementar los seguimientos satelitales, (aunque ideales) no todos los vehículos vienen con esta tecnología y ya me imagino las marrullas que se inventarían para dejar el dispositivo adicional quie habría de instalarsele a muchos en la casa, y lo de las cámaras tiene un hueco: la multa o el cobro se haría al vehículo y a su propietario, no necesariamente a quien lo conduce.
Mi primer comentario en la silla vacía.
Si señor, comparto con ud. su posición sobre quién debería pagar por los trancones. El que tiene carro o el que lo utiliza.
Sin embargo, creo que está pensando una Bogotá con los habitantes de Londres, Estocolmo o Nueva York. Estas ultimas ciudades que conozco y que se que tienen sistemas parecidos al que acaba de describir.
Ahora bien mi amigo, pagar impuestos no es la gran fortaleza de nuestra gente. Nos encanta evadir y más que los impuestos nos encanta evadir nuestras responsabilidades. Ejemplo claro son las multas de transito.
Antes de implementar algo tan complicado y decirle a alguien por medio de una cartica que le llega a la casa cuanto debe pagarpor haber entrado a la ciudad hay que preocuparse por hacer que la gente pague -sin artimaña- alguna los impuestos de renta.
Además, desde un punto de vista menos objetivo, creo que el centro de bogotá bien si denso, no es tan denso como el de las ciudades en Europa.
jaroleon
Tal vez el gobierno debe aclarar por qué es que pagan impuestos los carros: ¿es un impuesto a la propiedad, como el predial? ¿es por contaminar? ¿por el desgaste de las vías? ¿por el espacio de vía que se ocupa? Porque una moto no ocupa casi espacio, no vale mucho, pero contamina como varios automóviles. Y un carro eléctrico puede valer como el BMW más caro, medir lo mismo, pero contamina un 95% menos. También hay que tener claro que el impuesto afecta el mercado: si lo que se busca es reducir el trancón, el impuesto debe ser según el tamaño del carro y su uso, y así sucesivamente. De cualquier manera, el impuesto más racional parece ser una (otra) sobretasa a la gasolina, no?