‘Don Antonio’ también aceptó haber dado la orden de asesinar al profesor Correa de Andreis (ante las preguntas en la audiencia sobre uno u otro asesinato, ‘Don Antonio’ consultaba la base de datos de su computador como quien revisa una lista de clientes). Dijo que la información sobre éste no se la había dado García, sino alguien de inteligencia de su bloque. El planteamiento de ‘Don Antonio’ apunta a una hipótesis diferente a la de la Fiscalía: Rafael García no era un integrante de los paramilitares sino un delincuente particular que les vendía información. Y que en el caso de ‘Don Antonio’, sólo lo había hecho en una ocasión. Andrés Peñate respalda esa versión de otra forma. Afirmó en su testimonio que si una lista de esas se hubiera hecho en el DAS habría dejado una “estela documental”. Es decir, habrían quedado registros de consulta de datos, funcionarios al tanto, cabos sueltos. Además, sería imposible que una persona del nivel de Rafael García tuviera acceso a tanta información y de tan diverso tipo. Esa teoría también tiene un lado débil. Por una parte, los documentos encontrados del grupo secreto 'G3', entre muchos otros, demostrarían que había listas y que se entregaban a los paras. De hecho, el nombre de Rafael García no ha salido únicamente por entregar información a ‘Don Antonio’, sino también a otros frentes de las AUC. Cosa que el propio García confesó. Por otra parte, tanto la Fiscalía como la Corte Suprema han realizado inspecciones judiciales al DAS y encontrado miles de documentos que no están en la base de datos de la entidad ni han dejado ninguna ‘estela documental’. Incluso unos meses después las inspecciones, la consulta de las autoridades no aparecía registrada en la bases de datos del DAS. En consecuencia, sacar información de esa entidad no sería tan complicado como afirma Peñate. Frente a la cantidad y calidad de información que conoció García, le preguntaron a Peñate si un alto mando de la entidad sí tendría acceso a esa información si la solicitara. El ex director del DAS respondió afirmativamente.
Usted se reunió con un funcionario del DAS que alguien le había recomendado y que nunca había visto. ¿Por qué confiaba en el DAS y no el Ejército ni en la Policía? ”– Le preguntó la fiscal Ángela María Buitrago a 'Don Antonio' Los informes de inteligenciaEs un hecho que en el DAS se hicieron informes de inteligencia contra periodistas, líderes sindicales, defensores de derechos humanos, opositores e incluso miembros del Gobierno. El objetivo era encontrarles “debilidades” para desacreditarlos públicamente o abrirles procesos judiciales. Para el efecto, se creó el ‘G3’ que habría estado al mando de José Miguel Narváez, el subdirector de la entidad. Noguera dijo en su defensa que si ese grupo existió en el DAS él no estuvo al tanto ni lo manejó. Y que los informes de inteligencia que él conocía los remitía directamente a la Presidencia. Sobre este asunto, Peñate contó que tuvo una mala relación con Noguera cuando éste era director del DAS, porque se opuso a la ley de inteligencia y a varias iniciativas del Gobierno. Las diferencias entre ellos – dice Peñate, que entonces era viceministro de Defensa – hicieron que Noguera, entre 2004 y 2005, empezara a vigilar los movimientos de Peñate con el objetivo de “encontrarle debilidades para desacreditarlo ante el Presidente y ante la opinión pública”. “En los recorridos que mi familia y yo habitualmente hacíamos por las calles, había grafitis con amenazas contra mí. Y después una amiga mía me contactó para decirme que una gente del DAS andaba averiguando sobre mis épocas de estudiante en el extranjero”, dijo Peñate en su testimonio. Peñate asegura que el incidente llegó a oídos del presidente Uribe, que reconvino a Noguera en términos muy duros por usar los recursos de inteligencia en vigilar al Viceministro en vez emplearlos “contra el terrorismo”. Los informes sobre Peñate aparecieron en los documentos del G3, lo que desvirtuaría la versión de Noguera de no conocer las actividades de ese grupo secreto. Pero hay un tema adicional sobre el que ha insistido la Fiscalía. El DAS tenía casas o sedes ‘fachada’, que en principio tienen un fin legítimo pero que se emplearon para actividades ilegales. Cuando agentes de esta entidad hacen operaciones encubiertas, deben asumir identidades falsas, como de arquitectos o ingenieros, por ejemplo. Para recibir instrucciones o incluso dinero, deben acudir a oficinas igualmente falsas. Según la Fiscalía, en estas oficinas reposa mucha documentación de inteligencia ilegal que no está en la base de datos del DAS. También allí habrían tenido equipos para hacer el espionaje. “Acá no van a encontrar nada”, les dijeron algunos funcionarios del DAS a la Fiscalía en una inspección a una de estas sedes alternas. Salieron con casi 3.000 folios que hoy hacen parte de las pruebas. La anécdota de Peñate sobre el regaño presidencial, y la defensa de Noguera según la cual él remitía sus informes al alto gobierno, indicarían que el presidente Uribe estaba cuando menos enterado de que algo no estaba bien en el DAS. De hecho, tanto Peñate como el vicepresidente Francisco Santos han dicho que bajo la dirección de Noguera, ni la Policía ni el Ejército confiaban en la agencia de inteligencia. Una fuente consultada por La Silla Vacía, que prefirió no identificarse, afirmó que la desconfianza era tal, que cuando el DAS participaba en las juntas de inteligencia con la Policía y el Ejército, "nadie hablaba de ningún tema sensible". La relación de mandoEste es quizá el punto más difícil y a la vez el que llegaría a ser más concluyente sobre la responsabilidad de Noguera. ¿El hecho de que varios funcionarios del DAS estuvieran involucrados con los paramilitares implica que Jorge Noguera, en condición de director, estaba al tanto de esas actividades ilegales y daba las órdenes? Noguera lo niega. “Hay responsabilidades políticas y penales. Las políticas las asumí, pero las penales son individuales. Yo encarcelé a García y denuncié a las personas que delinquían en el DAS cuando me enteré. Es fácil ser profeta del pasado, pero yo no sabía nada de eso antes”, dijo ante la Corte. La Fiscalía y la parte civil consideran lo contrario. Varios testimonios se refieren a la cercana amistad entre Rafael García y Jorge Noguera. “Yo digo que en las reuniones siempre resaltaba la amistad suya [de Noguera] con Rafael, porque Rafael siempre hizo mucho alarde de su acceso directo, de entrar a su despacho muy fácil, porque entrar a su despacho no era fácil (….)”, dijo la funcionaria Nancy Estela Osorio en una declaración juramentada en septiembre de 2008. Noguera y García se conocieron en la Sociedad Portuaria y posteriormente trabajaron juntos en la campaña presidencial de Álvaro Uribe en 2002. Pocas semanas después de la posesión de Noguera como director del DAS, quien le había pedido explícitamente al Presidente un cargo en “temas de seguridad”, llegó García. García era el “disco duro” de Noguera, según los abogados de la parte civil, y no hubiera podido moverse con tal libertad por la Costa Caribe, como funcionario público, sin la anuencia del director del DAS. Pero el caso de García no es el único que cita la Fiscalía. Noguera también nombró en el DAS a Giancarlo Auque y Enrique Arias, que fueron jefes de Inteligencia en en 2004 y 2005, respectivamente; a Gloria Bornacelli, ex directora de la seccional de Magdalena; a Javier Valle Anaya, también de esa seccional y quien habría usado una camioneta del DAS para transportar a 'Jorge 40', y a José Miguel Narváez, ex subdirector de la entidad. Todos ellos investigados y algunos presos por haber colaborado de alguna forma con las AUC. Todos ellos fichas que, según la Fiscalía, puso Noguera con el fin de servir a los objetivos de los paramilitares y que, al parecer, hacían parte de la 'bolsa de ideología' de extrema derecha que libraba una guerra contra la izquierda y que, como dijo Peñate, hacía parte de ese DAS que parecía atrapado en la guerra fría. Una bolsa de ideología que, por casualidad o coincidencia, como causa o como efecto, se percibía en el discurso del Presidente contra líderes sindicales, opositores y periodistas. Círculos temáticosPerfiles Quién es QuiénContenido Relacionado:
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Excelente artículo
gracias, Catalina. Saludos
a los seguidores de este gobierno no les da pena insistir en que entre Noguera y Uribe no había relación intima?
Como sea, el DAS siempre ha dependido de la Presidencia, para que se nos venga a decir que el Jefe Del Estado, no sabía que estaba pasando
Me dicen, fuentes de alta credibilidad que cuando el Presidente nombró a Marta Lucía Ramirez Ministra de defensa, el canddato a Viceministro era JORGE NOGUERA, y se preparó para posesionarse como viceministro, La Ministra no lo quiso aceptar, luego ante la insistencia, de Noguera con el Presidente, se le ofreció la Secretaría General del Ministerio, pero MARTA LUCIA , no lo quiso aceptar. Algo sabía Marta Lucia, pueden preguntarle, creo que no haya olvidado.
Es cierto, pero no fue porque Martha Lucía supiera algo, fue un tema de mutua falta de química personal.
Raro que con el presidente sí tenga química
Alejandro Vélez Zea
Y agreguémosle a este excelente artículo lo que dijo el saliente embajador estadounidense en Colombia, William Wood, en su despedida del cargo, a mediados de julio de 2007, ante el escándalo que se veía venir: «si Noguera es culpable, ahí sí Uribe está en problemas».