
El fin de los Pacificadores
El número de condenas y evidencias que prueban el estrecho y masivo nivel de alianzas de altos mandos de la fuerza pública y la política con grupos narcoparamilitares crece semana tras semana. Sólo en ésta que termina se supo la confesión de Santoyo, la condena a Rito Alejo y nuevas confesiones de Mancuso. La Captura del Estado y la Refundación de la Patria son hechos probados y comprobados, bien en la justicia colombiana, bien en la norteamericana. Y el rodaje semanal no ha terminado; seguirá por varios años.
Ese acumulado de condenas y evidencia reveló con meridiana claridad lo que yo llamaría la era de la Pacificación. De los 1990 a los 2010 la Pacificación consistió primero en concertar la acción política y estatal con la narcoparamilitar para derrotar al patrón Escobar y luego para combatir a las Farc.
En la era de la Pacificación los amigos y los enemigos estaban bien definidos. De un lado la fuerza pública y los narcoparamiltiares y del otro el narcoterrorismo y la narcoguerrilla. En el medio y con variadas alianzas con los unos o los otros estuvieron vastos sectores económicos y políticos, tanto regionales como nacionales, e incluso internacionales.
En la era de la Pacificación los objetivos eran concretos y medibles: 1. Reducir el boleteo, el secuestro y las pescas milagrosas de la guerrilla (el secuestro y el boleteo se redujeron 80% y las pescas desaparecieron); 2. Dar de baja y replegar a los enemigos (mataron a Escobar, el ELN quedó reducido a cenizas, y Cundinamarca, las troncales del Magdalena Medio hacia la Costa Caribe y todo ese litoral casi limpios de guerrilla); 3. Dejar al pez enemigo sin agua, es decir limpiar el campo de campesinos, indígenas y afros (cuatro millones de desplazados y diez millones de hectáreas tomadas); 4. Tomar control político del territorio (35% del Congreso, Alcaldías y Gobernaciones, más el Ejecutivo Nacional, coronados a punta de parapolítica y polarización anti-Farc entre 1998 y el 2003); 5. Consolidar un cuasi monopolio en ciertas rentas (las de refinamiento y exportación de coca, las de los presupuestos públicos y las de ciertos macroproyectos).
En la era de la Pacificación todo se valía: la operación explícitamente conjunta, como la operación Génesis del Ejército comandado por Rito Alejo en conjunto con la Operación Cacarica comandada por alias el Aleman en el Urabá; ó la operación tácitamente concertada, como en las masacres de Mapiripan y Macayepo; ó la operación dividida como las bajas paramilitares legalizadas como bajas en combate de la Fuerza Pública; o la operación internalizada, como la cacería y asesinato de jóvenes para presentarlos como falsos positivos, mejorar las estadísticas y cobrar los incentivos. Además de toda una serie de métodos de guerra: el descuartizamiento, los hornos crematorios, la motosierra, el ahogamiento, la desaparición, el homicidio selectivo, la masacre colectiva, etc. etc. etc.
Basada en las confesiones de 1.200 de los 35.000 paramilitares desmovilizados, la Unidad de Justicia y Paz ha verificado que ese repertorio de violencias del todo vale dejó más de 50.000 desaparecidos y 300.000 homicidios. En el 2005 al iniciarse Justicia y Paz, el Estado sólo tenía antecedentes penales de unos 400 desmovilizados y los registros oficiales estimaban en 5.000 los desaparecidos y en 35.000 los homicidios causados por el paramilitarismo.
Pese al acumulado de evidencia, buena parte de los gobernantes y los gobernados niegan o minimizan la existencia y magnitud de la era de la Pacificación. Actúan como el avestruz, enterrando la cabeza para evadir los hechos. O peor aún, actúan como el ave fenix, pretendiendo salir del lodo para retomar las mieles de la Pacificación. Las avestruces no superan la Pacificación porque les pesa la cabeza y las fénix no retoman vuelo porque les pesa el rabo de paja.
En lo judicial, el juzgamiento de la Pacificación avanzará con cierta celeridad, pero en lo político y social su desprestigio será más lento; en todo caso tenemos que lograr que sea seguro. Lo fundamental es que de una vez por todas la política de seguridad de Colombia deje de ser la de la Pacificación, la de aliarse con unos bandidos con el método del todo vale para combatir a la guerrilla. Un lastre legitimado bajo el sugestivo lema de “mano dura y corazón grande”.
Nota:
Señores Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia.
Por medio de la presente hago mías -comparto, respaldo y reproduzco como si fuera autor- cada una de las opiniones expresadas en las columnas de Cecilia Orozco y María Jimena Duzán que adjunto. Recibo por este medio, las notificaciones que en consecuencia consideren pertinentes.
Atentamente, Claudia López. Ciudadana Colombiana.
(Copia de esta nota ha sido radicada con mi firma e identificación ante la secretaria de la Corte Suprema. Invito a todos quienes la compartan a que la radiquen también.)
Siempre se a denunciado esta clase de delitos y asesinatos perpetuados por las mas altas esferas de las clases criollas de nuestro país, se han desenmascarado personajes como alcaldes, gobernadores, hasta presidentes de la república criolla de Colombia, a la cual los medios tradicionales de comunicación hacen caso omiso desvirtuando y enredando estas denuncias, al igual que muchos colombianos de "bien" los que se hacen "los de la vista gorda" pensando que es la mejor manera de levantar un país, que equivocación tan grande cometen, al permitir que la corrupción y la delincuencia política se tome las instituciones, no sea que mas adelante ellos mismos o sus hijos sean victimas de esta querrá sucia. A continuación me permito invitarles a leer este link:
http://mingametalo.blogspot.com/
las políticas de pacificación y de tierra arrasada constituyen un rezago de la doctrina de la seguridad nacional construida por nixon como estrategia en su lucha contra el avance del comunismo y en colombia se adaptó como herramienta para realizar la reforma agraria ke el capitalismo necesitaba, akella en la ke se expropia a los campesinos y se liberan zonas para la ejecución de mega-proyectos como son los de minería a cielo abierto, la producción de palma aceitera para la producción de combustibles y la creación de zonas francas. con estos aparatos ideológicos y organizacionales, fue posible para las élites manejar una combinación de acciones tanto legales como ilegales que les permitieron lograr su cometido de acumulación de tierras fértiles, control social del territorio, control político de la institucionalidad y estabilidad para el disfrute de sus logros. lo que presenciamos en el momento es un debilitamiento de esa posición fuerte, ke se ha obrado por cuenta de los fallos
Colombia es un bello pais, tanto es asi, que cualquier escribidor o comentarista puede opinar abiertamente bajo las pasiones viscerales, sin soporte, sin sustentar y sin medida,para calumniar y disponer de la honorabilidad de cualquier persona. Es el caso de esta pagina, POR ELLO ME ATREVO A REFUTAR BAJO LAS LINEAS INOFENSIVAS DE QUIEN ESTO SUSCRIBE PARA AFIRMAR,QUE ESTO QUE LEO ES UNA CANALLADA, UNA COBARDIA Y UN PATRIOTISMO QUE CABE EN EL CHAUVINISMO DE LOS OPINADORES. Son peresonas sin ocupacion que estan a la caza de personajes publicos para despotricar cobardemente.
Señor Carreño, se de antemano que con una persona fanática, uno no puede tener ni siquiera una plática decente, con altura. Pero Ud además de fanático uribista, me suena a ingenuo........Sólo le voy a decir una cosa: LA INGENUIDAD EN UN NIÑO ES HERMOSA, PERO EN UN VIEJO, COMO SE VE DE RIDÍCULA!!!"
Lo que tengo impreso en el alma es que en muchas partes lo de la guerrilla fue simplemente una disculpa para a través del terror despojar a millones de campesinos (4 millones) de la tierra (8 millones de hectáreas) para los narcocultivos y los mal llamados biocombustibles -mejor,necrocombustibles-. Y respecto de la rareza del proceder gringo ante Uribe, me lo explicaba por estar en la Presidencia, mientras facilitara la obtención de tierras para sus necesidades energéticas, pero ya no es el Presidente, y puede deberse -la pusilanimidad- al hecho de que no ha desaparecido su influencia política y nada se sabe a ciencia cierta sobre lo que pueda suceder. Pero una vez que esa "influencia" ya no registre, no hay la menor duda de que harán algo para aparecer como los portaestandartes de la "moralidad pública", remember Noriega - Panamá. A esto puede deberse la obsesión twitera de don expresidente.. seguir vigente no es cuestion de vida o muerte sino de libertad o carcel en un tribunal USA.
ESTE comentario no solo es irresponsable sino cargado de mentiras y de afirmaciones fuera de lugar y sucias, putrefactas y sellladas con pasiones viscerales, DESDE LUEGO CARENTES DE SOPORTE Y DE VALOR ETICO
El que es carente de soporte y vlaor ético es usted. Dése una pasadita por las cifras de justicia y paz de esa "ONG de las FARC" que se llama Fiscalïa General de la Naciön, dirigida por los "guerrilleros" Iguaràn, Mendoza y Montealegre y luego viene con sus eructos y otras cosas apestosas.
No hay peor ciego que el que no quiere ver,para nadie es un secreto que la propsperidad de la que hoy gozamos en parte es producto del gobierno de uribe pero a que presio,este señor arreglo una cosa y daño diez luego hay que ser muy torpe para no entenderlo,muy buena su columna señora periodista.
Por conocer a fondo la justicia norteamericana y sus leyes, se me hace sumamente rara la decisión que hizo la Fiscalía norteamericana al aceptar no enjuiciar a Santoyo por narcotráfico...Sin embargo, mi mente corre por terrenos de la especulación..Es innegable que la DEA le abrió un expediente a Alvaro Uribe en los E.U por su relación con Pablo Escobar cuando era director de la Aerocivil, pero este dossier fue sellado por "alguien" muy poderoso en los E.U...Después viene el juicio contra la Drummond por el asesinato de los sindicalistas y aunque Santos le salva el trasero a Uribe con una inmunidad ficticia, "alguien" interviene y Uribe ni siquiera tuvo que ir a la Corte Federal de Alabama a explicar su relación con el paramilitarismo. Ahora cuando todo indica que la principal acusación contra Santoyo iba a ser por narcotráfico, deciden quitársela. No sería que "alguien" volvió a intervenir ante la posibilidad de que Santoyo fuera a incriminar a su jefe? No sé pero aquí hay algo raro.
Querida Claudia: Acabo de terminar de leer tu libro "...y Refundaron a Colombia"...Todavía estoy estupefacto, porque los colombianos de bien nunca nos podríamos imaginar hasta que punto nuestro país cayó, llevado de la mano de Uribe, bajo la tenebrosa influencia del narcoparamilitarismo...Es impresionante como este delincuente deja como un niño de teta a Pablo Escobar en su sueño de crear un narcoestado...Uribe y sus secuacez no sólo casi hacen realidad ese sueño, sino que le entregaron Colombia entera a narcos, (Santoyo, los Diego, los Gallón Henao, et al) al paramilitarismo (Mancuso y Cía) y a los parapolíticos (ya Uds los conocen) para perpetuar así un gobierno de corte fascista, ultraderechista, cuya reelección presidencial uribista hubiese sido indefinida. Definitivamente se necesita tener el cerebro lleno de materia fecal, para todavía seguir pensando que Uribe tuvo algun tipo de intención decente durante su maldito desgobierno.
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