Como lo contó La Silla en otra historia Nicolás Maduro, el ungido por Chávez, asumirá las riendas de Venezuela cuando el presidente se muera.
Si es elegido presidente en las próximas elecciones con suficiente fuerza para garantizar su poder dentro del chavismo y no se percibe un riesgo de cambios internos, Venezuela seguirá apoyando el proceso y éste podría seguir su curso actual. Un analista venezolano que conoce el chavismo por dentro describió a Maduro como un hombre hecho a la imagen y semejanza de la revolución bolivariana: un sindicalista que creció a la sombra del chavismo y que le debe toda la lealtad a Chávez y su obra. Y que está muy comprometido con el proceso de paz.
León Valencia, que estuvo hace unos meses con Maduro, ratificó ese compromiso. Además porque un acuerdo de paz con las Farc contribuiría a solucionar un problema grande en la frontera venezolana, ecuatoriana y brasileña; acabaría con un temor –real o imaginado- de una eventual intervención armada de Estados Unidos en la región; reforzaría la imagen que existe entre los países de la Unasur de que los problemas de la región se pueden resolver internamente y de que la izquierda puede lograr los cambios sociales que promueve por la vía democrática.
“Maduro, en términos políticos, es el resultado de las sumas y restas dentro del chavismo”, explicó a La Silla Nelson Rivera, columnista y miembro del Consejo Editorial del Diario Nacional.
Maduro, y en eso coinciden las cuatro fuentes entrevistadas por La Silla, no goza del aura y el poder absoluto que logró construir Chávez. Él tendrá que mantener no solo la gobernabilidad de Venezuela sino el equilibrio al interior del chavismo. No sera fácil. En lo que tiene que ver con las Farc, Maduro tendrá que resistir la presión del sector militar del chavismo que no comulga con las Farc, y que estaría representado en el Ministro de Defensa Diego Molero.
“Dado que la atención del Gobierno estará centrada en asegurar la gobernabilidad, Venezuela podría ser cada vez menos activo en el proceso de paz con Colombia”, opina Rivera.
En este escenario, según otra fuente colombiana, Maduro trataría de presionar para que el proceso con la guerrilla avance más rápido pues un acuerdo de paz en los próximos meses le daría mayor legitimidad a su mandato y le quitaría un foco de presión dentro del chavismo y de los sectores externos.
Este escenario es el más improbable. Todas las fuentes consultadas consideran que si bien Maduro y el gobierno bolivariano enfrentarán una dura prueba en los meses por venir, seguirán en el poder. Máxime cuando la oposición no tiene un verdadero plan post-Chávez. En todo caso, una de las fuentes considera que si el chavismo siente que su hegemonía está en riesgo, mandos medios del chavismo podrían tener la tentación de buscar a las Farc para generar un foco de resistencia armada de la revolución bolivariana en Venezuela. Esto supondría dos cosas: que las Farc ya hubieran renunciado a hacer un proceso de paz en Colombia y que la situación en el vecino país hubiera llegado al punto de polarización de una guerra civil.
Tatiana Dániel
CON RESPECTO A MADURO CREO QUE ES EL HP INFILTRADOOOO SE LE VE UNA CARA DE HIPOCRITA CON LA QUE NO PUEDE MÁS Y LA DEMOCRACIA,, ES DECIR EL PUEBLO DESEA ROTUNDAMENTE QUE LAS ELECCIONES SEAN DEMOCRÁTICAS Y SE ESTABILICE LA SUCESIÓN CON CABELLO QUIEN AL PARECER TIENE OBJETIVOS JUSTOS YYYYYYYYY NO SE MÁS NO ME IMPORTA NI ME INTERESA SI EL TAL MADURO LES VA A PONER ARMAMENTO PROXIMAMENTE SI QUEDA A LLEGAR COMO PRESIDENTE,,,,JAJAJAJAJ ES QUE ASÍ ES QUE NOS GANAMOS A LOS TERCERMUNDISTAS... O NO,,, DON BARAKKKKKKKKKKKKK