Hoy quedó inscrita oficilamente la fórmula presidencial de los verdes: Antanas Mockus y Sergio Fajardo. La llave de ex alcaldes viene creciendo como espuma y varios columnistas creen que el girasol verde no será flor de un día. "La química que se viene fraguando no es un asunto fortuito ni episódico, sino que nace de fuentes más hondas", escribió en El Colombiano Hernando Gómez Buendía; "Mockus sólo quiere parecerse a Mockus", dijo Mauricio Vargas en El Tiempo para explicar el éxito repentino, y "nunca habíamo visto un crecimiento así", afirmó César Valderrama, gerente de Datexco, a La Silla Vacía. ¿Hasta dónde puede llegar la 'marea verde'?


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La Movida reúne a personajes nacionales que han sido invitados por La Silla Vacía a debatir sobre el tema más importante de cada día, el cuál es planteado como eje de la discusión por nuestro equipo.
Jorge Iván Cuervo
Universidad Externado, Profesor e investigador
La marea verde llegará hasta donde los colombianos puedan expresar su cansancio por la polarización política e ideológica que deja este gobierno, se rechazo por la estrategia de meter miedo sino se elige al candidato del uribismo, y su repudio por el deterioro ético de lo público ante un gobierno que ha llevado hasta las últimas consecuencias la doctrina del "todo vale" para conseguir la derrota de las Farc. Mockus recoge todo el sentimiento de rechazo a eso que el ciudadano percibe como la clase política, y mientras más ataques reciba, más lejos llegará. Su propuesta es de una simpleza contundente: una sociedad sin mínimos éticos no es viable, y el respeto de la ley es un mínimo no negociable.
Carlos Vicente de Roux
Concejal de Bogotá
La elección de Mockus sería un paso adelante en este país porque, como dijo Carlos Gaviria, nuestra crisis es principalmente ética. Hay que levantar con denuedo la bandera de la legalidad y la defensa del interés público. Pero ojo: éste último es un norte de referencia imposible de definir y alcanzar en toda su pureza, porque las sociedades están atravesadas por conflictos agudos y tanto los objetivos de las políticas como sus costos y beneficios, perjudican a unos sectores y favorecen a otros. Por eso, en la práctica, el interés público termina siendo concebido en determinadas claves: conservadurista o progresista, incluyente o excluyente... La izquierda moderna rescata el concepto de interés público pero propone interpretarlo, explícitamente, en función de la construcción de equidad y democracia social. ¿Será posible un diálogo al respecto entre nuestra izquierda, la del Polo, y los Verdes? (Lea más sobre verde que te quiero verde en www.carlosvicentederoux.org)
Álvaro Forero
Analista político y columnista de El Espectador
Una duda sobre Mockus-Fajardo era si tenían la garra política y la sofisticación estratégica para enfrentar una campaña sucia en su contra. Pues Mockus acaba de enfrentar con éxito la prueba más dura de su campaña: la esperada embestida de Alvaro Uribe para declararlo débil en materia de seguridad, y tratar de cerrarle la puerta de los indispensables votos uribistas.
Desde ayer en televisión Mockus enfrentó el ataque leyendo las palabras elogiosas sobre seguridad que Uribe pronunció sobre él como Alcalde de Bogotá en 2003. Y hoy respondió que si Uribe "cambió de opinión, debe justificar ese cambio", y que "El Presidente debe estar tranquilo, porque su legado de avances en materia de seguridad será conservado como una prioridad.”
Con este ataque poco hábil, Uribe se mostró desesperado. Hizo evidente que está interviniendo en política, y no defendiendo la seguridad sino utilizándola políticamente. Y Mockus aguantó brillantemente, haciendo méritos con los votantes uribistas.
Álvaro Jiménez
Puede llegar hasta la Presidencia de la República.
El fenómeno desatado tiene visos de imparable. Hoy es claro como, los fieles del gobierno presente,se han dispuesto a deslegitimar a Antanas y su pedagogia de acción política colectiva.
Esta marea verde de emociones, esta promoviendo y haciendo visible lo mejor de los colombianos. A diario, surgen y crecen acciones en favor de los principios-guía de esta acción por la transparencia, la decencia, la legalidad y el trabajo en equipo.
Antanas y la marea verde, regalan a diario decencia, devolución de recursos, elogios a sus contrincantes. la marea verde entrega un halo de dignidad, decencia y construcción colectiva como eje de la política.
La marea verde ha mostrado que es posible recrearnos, así, lo ha demostrado y con creces, el ejemplo de ver a Lucho Garzón y Enrique Peñalosa como los mejores amigos trabajando en apoyo al liderazgo de Antanas. Esa es la novedad. Por eso, la marea verde puede llegar hasta la Presidencia.
Antonio Sanguino Páez
Concejo de Bogotá, Concejal
La "marea verde" tiene una enorme prueba de fuego: Consolidarse como una alternativa creíble y viable de gobierno en el corto plazo. Para ello cuenta con la impronta ética que caracteriza a Mockus, en una sociedad que demanda como nunca antes la restitución de la ética en la vida pública. Además, los verdes tienen para mostrar los gobiernos en Bogotá Y Medellín del propio Mockus, de Peñalosa, Lucho y Fajardo. Y una cadena de mensajes unitarios, afirmativos, novedosos y esperanzadores en una audaz campaña. Pero tienen el reto de demostrar que desde una apuesta ciudadana, independiente y acudiendo al voto limpio, se puede derrotar al candidato que representa las formas tradicionales de hacer política en Colombia y los intereses de sus élites. Si la campaña de los verdes crece al ritmo que lo ha hecho en las 2 últimas semanas, si mantiene la audacia y la limpieza, y si logra movilizar 2 millones de nuevos electores el triunfo presidencial de la dupla Mockus-Fajardo será inevitable.
Jaime Duarte
Universidad Externado de Colombia, Coordinador Área de Gobierno
Se puede acusar a la marea verde de ser una moda, de estar en medio de la euforia de las encuestas, pero si algo queda claro es que las matemáticas no le fallan Mockus y a Fajardo. No se equivocan aquella campaña que dice: “Yo soy de los 7 millones que van a elegir a Antanas Mockus en el 2010”. Y es que algunos pensarían que los Verdes piden siete porque necesitan la mitad, -en esa vieja costumbre paisa de negociar los precios-, pero no, los verdes saben que eso es lo mínimo que necesitan para superar a Santos en la segunda vuelta, si es que arriban a ella.
Y ya que los medios juegan con las encuestas de opinión, ¿por qué no jugar con los resultados electorales del congreso? Los cuales indican que para llegar a la segunda vuelta Mockus necesita en la primera vuelta superar los votos de partido de los Conservadores y Liberales, con una Noemí que ha perdido sólo a los “Conserva Udores”, y le quedan un poco más de dos millones y medio de votantes que corre sangre azul por sus venas.
Jaime Duarte
Universidad Externado de Colombia, Coordinador Área de Gobierno
Y un Pardo a pesar de parco tiene a los liberales, que son expertos en agitar el trapo rojo y despertar votantes o por lo menos mantenerlos, que representan la no despreciable cifra de un millón ochocientos aproximadamente. Así las cosas, el Verde necesita obtener un número cercano a los 3 millones para estar al lado de la U en la segunda vuelta.
Esto sólo es posible si los Verdes logran buscar movilizar a los apáticos, dudosos y abstencionistas, lo que significa que el 30 de mayo tendrían que hacer que votaran 15 millones de colombianos, cuando en las últimas elecciones presidenciales votaron sólo 12 millones; e incluso no le bastaría con ganar al siempre convocado electorado abstencionista, sino que también tendría que capturar votos allende de las ciudades donde está el llamado voto de opinión y las personas que logran identificar a estos transformadores de ciudad.
Jaime Duarte
Universidad Externado de Colombia, Coordinador Área de Gobierno
No contentos con todo lo anterior, los Verdes deben morder votos del partido de la U, pues esos son los votos menos partidistas que existen en la contienda, dado que los demás votos más que amarrados por una connotación peyorativa, son votos de filiación y eso los hace poco negociables.
La paradoja de los Verdes es que por más adalides del cambio que se crean, e intenten diferenciarse del presidente en su actitud frente a los medios del ejercicio del poder. Tendrán que dejar ver el gusto por ejercer la autoridad y las conductas similares que le gustan a la Colombia, que quedó huérfana sin la reelección del “padre redentor”, que representaba Uribe. La marea verde, necesita convertirse en tsunami, de lo contrario corre peligro de que luego de las elecciones se acabe en un santiamén.
Alexandra Moreno Piraquive
Senadora de la República,
La marea verde ahora tiene un buen viento a su favor hasta que llegue el momento de la segunda vuelta, cuando comience la reacomodación de fuerzas, donde al parecer los conservadores con Noemí, y cambio radical con Vargas Lleras cerrarán filas con Santos, mientras se espera el viraje que adoptarán el Polo de Petro y los Liberales de Pardo, que pondrán las aguas en su verdadero nivel y se impondrá de nuevo la vieja política de las maquinarias. El voto de opinión será muestra del descontento pero no alcanzará al sunami esperado por muchos.
Benjamín Ardila
La vieja política en toda su expresión:
1. Comunicación del Sena interviniendo groseramente en política.
http://www.facebook.com/photo.php?pid=5055282&o=all&op=1&view=all&subj=1...
Dicen que Mockus va a acabar el Sena (falso de toda falsedad).
2. Los rumores sobre la utilización de Familias en Acción para fines políticos se multiplican... Hoy en Cali el rumor era que habían "reclutado" beneficiarios de Familias en Acción para llevarlos a hacerle barra a Juan Manuel Santos. Dicen que Mockus acabará el programa (falso de toda falsedad).
3. El Presidente convocando esta mañana a un desayuno con toda su bancada para presionar para que el Uribismo llegue unido a las elecciones en una clara intervención política.
¿Ninguna autoridad se va a pronunciar?
Álvaro Forero
Analista político y columnista de El Espectador
Por su vertiginosidad, el fenómeno Mockus parece más un movimiento que una campaña. La teoría de la “movimientización” de la política sostiene que una de las formas modernas de participación política son los movimientos sociales. Pensando en eso recordé este video que lo explica maravillosamente: http://www.ted.com/talks/derek_sivers_how_to_start_a_movement.html
Benjamín Ardila
Muchas gracias por compartir el video, muy interesante.
Creo que el crecimiento exponencial de los partidarios de Mockus se puede apreciar de manera sencilla en la siguiente gráfica de seguimiento de los últimos 6 meses de la página de fans de Antanas Mockus:
http://www.facebakers.com/facebook-pages/17136313137-antanas-mockus/char...
Adicionalmente, la página de Antanas Mockus fue la octava de mayor crecimiento absoluto en el día de ayer en Facebook en el mundo con casi 16 mil nuevos fans en 24 horas corridas. Es decir de aproximadamente un nuevo fan cada 11 segundos (cosa asombrosa en Colombia). Ver parte inferior de la página:
http://www.facebakers.com/facebook-pages/
Benjamín Ardila
Yo trabajo como voluntario en la campaña de Mockus y tengo que decir que hacer que la gente se interese en conocer las propuestas de Antanas Mockus es bastante fácil... y cada vez más fácil. Después de la caída del referendo reeleccionista, mucha gente pasó de estar cerrada a las propuestas nuevas a una etapa de querer escuchar nuevas propuestas, de buscarlas.
A pesar de la popularidad de Uribe, en su subconciente muchos Colombianos sienten que hay cosas que no funcionan bien y que es el momento de enderezar el rumbo del país.
No sé si ha sido por el nivel de deterioro al que algunos espectos han llegado, pero es una tendencia generalizada: a mucha gente le parecen los defectos o errores de Antanas en el pasado (que antes hacían que tuviera cierta imagen desfavorable) son males menores en relación a cosas como los Falsos Positivos, Parapolítica, Corrupción, Politiquería, Yidispolítica, Zonas Francas, etc...
En mi opinión, el techo de la campaña está muy lejano todavía.
Álvaro Forero
Analista político y columnista de El Espectador
La de enfrenar la ilegalidad es la propuesta política más importante de los últimos treinta años. Más importante que la de la seguridad, porque no hay verdadera seguridad con los niveles actuales de ilegalidad, y porque nada tendría mayor efecto sobre la calidad de vida de los colombianos.
Pero mientras la de la seguridad era fácil, porque no requería ningún cambio de parte de los ciudadanos, tenía grandes aliados (Estados Unidos) y enemigos débiles (las FARC y el ELN), la de la legalidad requiere cambios profundos de los ciudadanos, no tiene aliados y sí enemigos poderosísimos.