En la protesta el 11 de julio de 2012, los embera expresaron con danzas y carteles que quería volver a sus tierras y exigieron acuerdos inmediatos con el gobierno que se lograron esa misma noche
El Presidente Juan Manuel Santos resolvió simultáneamente con su esfuerzo por lograr un acuerdo para terminar el conflicto con la guerrilla de las FARC abrir un frente de batalla: en Bogotá y contra el alcalde Gustavo Petro.
El guerrillero de las Farc ‘Simón Trinidad’, que está preso en una cárcel de Estados Unidos, donde purga una condena inapelable de 60 años de cárcel por secuestro, aceptó expresamente participar en los diálogos de paz que arrancan el próximo 8 de octubre en Oslo, Noruega.
En el proceso de negociación con la guerrilla de las Farc el Presidente Santos no dejó nada a la improvisación. Ha sido un camino cuidadosamente recorrido. Desde el día de su posesión hasta hoy no hay un solo hecho relevante del Gobierno que no estuviera calculado para generar condiciones que permitieran el diálogo.
Con el lanzamiento oficial de un nuevo proceso de paz con las Farc, a partir hoy Juan Manuel Santos tiene prácticamente asegurada su reelección pero se juega su lugar en la historia.