En Kwai circula un video donde una usuaria hace afirmaciones sobre los supuestos cambios que traerá la reforma tributaria del Gobierno de Gustavo Petro que se aprobó en el Congreso.

Como usuarios nos pidieron verificar las afirmaciones chequeables, le pasamos el Detector de Mentiras y encontramos que es engañoso porque difunde datos falsos, como que se crea un nuevo impuesto a la gasolina y el Acpm, y otros ciertos como el nuevo impuesto a las bebidas azucaradas.

Así se ve el video:

Como en el video se hacen seis afirmaciones verificables, La Silla Vacía las revisó una a una:

     1. “Si usted es mecánico tendrá que pagar el 1.8% de sus ingresos. Si usted es psicólogo tendrá que pagar el 5.9% de sus ingresos. Si usted vende comida rápida tendrá el 3.4% de impuestos, hasta por la educación habrá que pagar el 4.1%”: engañoso

La afirmación se refiere al impuesto unificado que algunos contribuyentes pagan bajo el régimen simple de tributación, que se incluyó en el Estatuto Tributario con la ley 2010 de 2019 (la tributaria que el expresidente Iván Duque presentó para reemplazar la “Ley de Financiamiento”, que finalmente le tumbó la Corte Constitucional).

En concreto, esta ley creó el impuesto unificado que permite a los dueños de pequeñas y medianas empresas, y a los profesionales que trabajan de forma independiente como consultores, pagar este impuesto en lugar del impuesto sobre la renta del 35 por ciento que pagan las demás empresas.

A su vez, también permite que por medio del régimen simple los contribuyentes paguen de forma unificada otros impuestos como el impuesto nacional al consumo (cuando se desarrollen servicios de expendio de comidas y bebidas) o el de industria y comercio (según las tarifas determinadas por los concejos municipales y distritales).

El artículo 908 del Estatuto Tributario establece la tarifa del impuesto unificado que se deberá pagar, según la actividad económica que se desarrolle y según los ingresos brutos anuales. La Tributaria de Petro mantiene las tarifas que están vigentes desde 2019.

Por ejemplo, las tarifas iniciales de los impuestos unificados del régimen simple para los talleres mecánicos (1.8%), servicios de consultoría, como psicólogos, (5.9%) y venta de comidas (3.4%), del texto original de la reforma de Petro son los mismos que ya establecía la última reforma de Iván Duque (Art. 42).

Sin embargo, al texto que fue aprobado por el Congreso se le hicieron cambios y en el caso de los talleres mecánicos y la venta de comidas, reduce la tarifa del impuesto y queda menor a la que actualmente está vigente.

Aquí puede ver la comparación entre la norma vigente, la propuesta en el texto original de la reforma y la finalmente aprobada por el Congreso en el caso de los talleres mecánicos: 

Y así fue el cambio en la venta de comidas:

En el caso de los servicios de consultoría, el texto aprobado en primer debate eliminó ese artículo. Es decir, esa actividad económica ya no estaría cobijada dentro del régimen simple.

Por otro lado, el texto original de la tributaria de Petro sí incluía una nueva actividad dentro del impuesto unificado que son los servicios médicos y educativos que prestan personas con ánimo de lucro. Pero este fue eliminado de la primera ponencia.

     2. “Se crea un nuevo impuesto a la gasolina y el Acpm”: falso

La reforma tributaria de Petro sí menciona un impuesto a la gasolina y al Acpm, pero este no es nuevo.

Se trata del impuesto al carbono que se creó en 2016 con la ley 1819 y que grava todos los combustibles fósiles que producen gases de efecto invernadero como el dióxido de carbono (CO2), incluyendo todos los derivados del petróleo y todos los tipos de gas fósil, excepto el carbón. La reforma de Petro busca hacer dos cambios a este impuesto.

El primero es que incluye al carbón, aunque su gravamen será gradual. Esto responde a las recomendaciones que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (Ocde) hizo en su estudio económico de Colombia, publicado en febrero de este año.

El otro cambio que propone la reforma tributaria es aumentar la tarifa del impuesto que se debe pagar por cada uno de los combustibles, y ese valor se actualizará con base en la inflación anual, como ocurre actualmente. Para el caso de la gasolina sube 16 pesos y para el ACPM 17 pesos por galón.

Para calcular la tarifa del impuesto, el Gobierno calcula la cantidad de gases de efecto invernadero que produce cada uno de los combustibles y fija el valor que se paga por cada tonelada o galón de combustible.

Aquí se puede ver la comparación del aumento que tendrá con la tarifa que fue fijada para este año

     3. “También se elimina el subsidio al combustible en las fronteras”: falso

Hoy en día, la gasolina y el Acpm de las regiones fronterizas tienen un tratamiento tributario favorable. Esto surgió de la ley de fronteras, como uno de los mecanismos para incentivar la inversión y el comercio en esas zonas.

Como explicamos aquí, según el gobierno, esto sólo ha servido para generar contrabando entre esas regiones y el resto del país, y el texto original de la reforma buscaba acabar de un tajo con esa diferenciación.

Sin embargo, debido a los choques que generó esa propuesta, el Gobierno decidió eliminar esa propuesta y mantener ese subsidio. De hecho, en el texto que fue aprobado en el primer debate ya no aparece el artículo que hacía ese cambio.

     4. “También se pagará impuesto sobre los productos plásticos”: cierto

La tributaria propone un impuesto de 1,9 pesos por cada gramo de plástico de un solo uso utilizado para envasar, embalar o empacar productos. Este tipo de plástico es utilizado en el empaque de productos de la canasta familiar como el arroz, el aceite, la leche y productos de aseo y limpieza.

El proyecto excluye del impuesto a empaques plásticos utilizados para empacar medicamentos y residuos peligrosos. También indica que las empresas pueden ser eximidas de ese impuesto si obtienen una “Certificación de Economía Circular del Ministerio de Ambiente”, que estaría pendiente de reglamentación.

     5. “Impuestos a la bebidas azucaradas, incluye bebidas a base de frutas y café”: cierto

La reforma tributaria de Petro en su artículo 43 sí propone crear un impuesto para las bebidas ultraprocesadas azucaradas, que las define como las bebidas gaseosas o carbonatadas, las bebidas a base de malta, tipo té o café y a base de fruta en cualquier concentración (refrescos, zumos y néctares de fruta). También incluye las bebidas energizantes, aguas endulzadas o saborizadas y mezclas en polvo.

Aunque no se “salva solo el agua”, como dice la cadena. La propuesta aclara que serán exceptuados algunos derivados lácteos como las fórmulas infantiles o los medicamentos con incorporación de azúcares adicionados.

En su artículo 45 la reforma también establece que la base gravable de estos productos será el contenido de azúcar en gramos por cada 100 mililitros, como se explica en esta tabla: 

En el caso de una lata de Coca-Cola de 330 ml que posee 10,6g de azúcar por cada 100 ml, su precio se incrementaría $115,5. Así que si este producto cuesta aproximadamente $2.500 con el nuevo impuesto quedaría en $2.615.

Como contamos aquí, en el informe de conciliación de la reforma tributaria que el Congreso se votaría finalmente la próxima semana y va a sanción presidencial, el impuesto a las bebidas azucaradas quedó con cambios y finalmente habrá más productos exentos de ese impuesto como la miel y las aguas no saborizadas ni endulzadas También señalan que las fórmulas infantiles y los medicamentos que traigan azúcar no pagarán impuesto. 

     6. “Impuesto adicional del 10% a los alimentos ultraprocesados. O sea que en estos productos el IVA sería del 29%”: cierto, pero

La reforma tributaria de Petro, en su artículo 52, sí propone que las bebidas y productos ultraprocesados y con alto contenido de azúcar tengan un impuesto nacional al consumo del 10 por ciento.

En la tabla de los productos que tendrían que pagar este impuesto se encuentran, en efecto, los mencionados en la cadena como las obleas, barquillos, embutidos y snacks. 

La afirmación también dice que todos esos productos que serían gravados con el impuesto del 10% ya tienen un impuesto de IVA del 19%, pero eso no es preciso. Hay alimentos como los embutidos (como el salchichón, la butifarra y la mortadela) y la harina que tienen un IVA del 5 por ciento. Por eso la afirmación es cierta, pero con una salvedad.

En suma, el video difunde datos falsos, como que se crea un nuevo impuesto a la gasolina y el Acpm, y otros ciertos como el nuevo impuesto a las bebidas azucaradas. Por eso lo calificamos como engañoso.

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