En el articulado de la reforma, que se radicó hace unas horas ante la Comisión Séptima de la Cámara de representantes, se confirma que el plan es acabar con la figura de las Entidades Promotoras de Salud.

“Artículo 54. Entidades Promotoras de Salud. Las entidades promotoras de salud que cumplan las disposiciones técnicas que establece está ley y las normas de inspección, vigilancia y control podrán ejercer las siguientes actividades entre otras:

1. Crear y administrar Centros de Atención Primaria en Salud de los territorios asignados después de la territorialización dispuesta en esta ley.

2. Administrar los sistemas de referencia y contrarreferencia de las personas vinculadas a sus Centros de Atención Primaria en Salud.

3. Realizar o ejecutar las auditorías contratadas que requiera el Sistema de Salud”.

¿Se acaban las EPS?

Antes de la reforma, las EPS cumplían la función de articuladoras entre lo que necesitaba el paciente y los hospitales y clínicas. Por eso, el Estado le giraba, a través de la Adres (Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud), la plata para esos servicios. Con la reforma, eso ya no pasaría.

¿Qué harán ahora?

Según el articulado, las EPS se convertirán en una especie de administradoras de los Centros de Atención Primaria en Salud, que son los que atenderán los problemas más básicos de los pacientes, o a ser auditoras.