“El cerco diplomático es la punta de lanza de una política exterior fallida”

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El domingo pasado se anunció la reapertura de la frontera con Venezuela, después de su último cierre en febrero de 2019. Ha sido el más prolongado en la historia, que arrancó cuando la oposición venezolana liderada por Juan Guaidó, con el apoyo del presidente Iván Duque y de otros presidentes de la región, intentaron ingresar ayuda humanitaria en contra del régimen de Maduro.

La movida de la frontera de 2219 kilómetros en los días circundantes a su cierre fue retratada por el lente de Gustavo Bauer, un fotógrafo venezolano. Bauer recorrió en bus 3 mil kilómetros de diez ciudades colombianas receptoras de migrantes venezolanos, entre febrero y marzo de 2019. Esta colección hace parte de un trabajo que retrata cómo la ruptura de los dos gobiernos impactó la vida de miles de personas.

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"Los comedores populares son producto de la ayuda internacional que ha llegado a la frontera". Febrero 2019. Maracaibo, Estado Zulia, Venezuela. Por: Gustavo Bauer.

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"Solo y en silla de ruedas pasó el Puente Simón Bolívar". Febrero 2019. Maracaibo, Estado Zulia, Venezuela. Por: Gustavo Bauer.

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"Bolívar y Francisco de Paula Santander cerraron sus puentes". Febrero 2019. Maracaibo, Estado Zulia, Venezuela. Por: Gustavo Bauer

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"Policía colombiana vigilando una frontera cerrada". Febrero 2019. Maracaibo, Estado Zulia, Venezuela.Por: Gustavo Bauer.

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"La alcabala de Paraguachón tiene visita desde la madrugada hasta altas horas de la noche los 30 día del mes". Febrero 2019. Maracaibo, Estado Zulia, Venezuela. Por: Gustavo Bauer.

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Febrero 2019. Maracaibo, Estado Zulia, Venezuela. Por: Gustavo Bauer.

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"La alcabala venezolana es como un peaje en una autopista donde hay que pagar". Febrero 2019. Maracaibo, Estado Zulia, Venezuela. Por: Gustavo Bauer.

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"Campamento de la ayuda humanitaria en Cúcuta". Febrero 2019. Maracaibo, Estado Zulia, Venezuela. Por: Gustavo Bauer.

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"Vehículos pasan el desvío que los lleva a las trochas para evitar las alcabalas venezolanas". Febrero 2019. Maracaibo, estado Zulia, Venezuela. Por: Gustavo Bauer.

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"El ejército venezolano dueño y señor de la Troncal del Caribe". Febrero 2019. Por: Gustavo Bauer.

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"Carretera Troncal del Caribe, una de las arterias viales más importantes de la frontera entre Colombia y Venezuela". Febrero 2019. Por: Gustavo Bauer.

Para analizar los efectos y la forma como se logró la reapertura de la frontera, la Silla Académica entrevistó a Angélica Rodríguez y Luis Fernando Trejos, investigadores del Centro de Pensamiento UNCaribe de la Universidad del Norte. A partir de sus libros, en coautoría con otros investigadores, “Nuevos actores y nuevas diplomacias en el sistema internacional” y “Debilidad institucional, seguridad y migración en la frontera colombo-venezolana”, comparten su mirada. 

La Silla Académica

Angelica Rodriguez

Luis Fernando Trejos

En su libro sobre debilidad institucional ustedes usan el término “territorialidades armadas” para referirse a una frontera donde la violencia es el elemento dinamizador de la vida. ¿Qué impacto tendrá en eso la reapertura de la frontera colombo-venezolana?

Es como una moneda de doble cara. 

La noticia de la reapertura se centró en dos puntos muy importantes: el Puente Simón Bolívar y el Puente Francisco de Paula Santander que estaban cerrados.

Ahora se van a habilitar unos corredores comerciales que son muy importantes para los comerciantes de arcilla para la construcción, de ropa, de calzado, de palma, por ejemplo. Y va a ver un impacto en el ejercicio migratorio que se calculaba en cerca de 50 mil personas que iban y volvían diariamente por esos puntos. Eso le va a permitir a la gente que tiene sus documentos en regla no estar supeditada a las trochas.

Pero esa gran cantidad de pasos ilegales que siempre han existido donde la presencia del Estado colombiano es mínima, seguirán operando igual. Porque la frontera de 2219 kilómetros que tenemos con Venezuela es absolutamente porosa. En Ciencia Política los vacíos de poder no existen: cuando sale un actor otro lo coopta y los grupos criminales han hecho su agosto.

En Ciencia Política los vacíos de poder no existen: cuando sale un actor otro lo coopta y los grupos criminales han hecho su agosto.

Angélica Rodriguez.
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"Familias al momento de pasar la frontera de Paraguachón". Febrero 2019. Maracaibo, Estado Zulia, Venezuela. Por: Gustavo Bauer.

En el corto plazo la reapertura de la frontera no tiene efectos en materia migratoria, de seguridad ni de economías ilegales ligadas al contrabando.

Las trochas van a seguir siendo controladas por organizaciones criminales.  

Los grupos armados no llegaron con el cierre de la frontera. Es un hecho que el Estado colombiano en muchos sectores de la frontera colombo-venezolana no colinda con el Estado venezolano sino con unidades del ELN, que ejercen control pleno a lado y lado de la frontera. 

El Estado colombiano en muchos sectores de la frontera colombo-venezolana no colinda con el Estado venezolano sino con unidades del ELN, que ejercen control pleno a lado y lado de la frontera.

Luis Fernando Trejos.

La revolución que no pudo hacer el ELN en Colombia en 50 años de lucha armada la está tratando de hacer soportando al régimen de Maduro en Venezuela. Mientras en Colombia esa guerrilla es un grupo insurgente que interpela al Estado, en el país vecino funge como una organización paramilitar que simpatiza con el gobierno y defiende su política.

Por otro lado, las economías ilegales, como el narcotráfico, que tienen unas dinámicas transnacionales, se van a mantener intactas. Lo mismo con el contrabando de hidrocarburos.

Donde puede haber algún cambio es en las economías fronterizas de ciudades como Cúcuta, Maicao y Arauca. Allá dependen más del mercado venezolano que de la demanda interna de otras ciudades colombianas. Por eso la presión de los gremios para volver a un escenario pre cierre de frontera fue tan fuerte.

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La juventud venezolana salió de su país buscando calidad de vida. Febrero 2019. Maracaibo, Estado Zulia, Venezuela. Por: Gustavo Bauer.

En la reapertura de la frontera los jefes de Estado no jugaron un papel preponderante, todo lo contrario, sobre todo, en el caso del Gobierno Duque. ¿Es un caso claro en el que otros actores subnacionales son los protagonistas de la diplomacia internacional, como lo mencionan en su libro?

Tanto Iván Duque como Nicolás Maduro capitalizaron la noticia de la reapertura, pero ninguno tuvo un peso real. En Venezuela va haber elecciones regionales. Táchira es un Estado muy crítico del régimen de Maduro y Freddy Bernal, el delegado especial de Maduro en los lugares donde la oposición tiene mayoría, ha vendido la reapertura como el cumplimiento de una promesa que le habían hecho a los ciudadanos. 

Este es un caso evidente de ejercicio de lo que en nuestro libro llamamos acción internacional por fuera de la lógica tradicional de la diplomacia de los jefes de Estado que son quienes suelen llevar la voz cantante. 

La vicepresidente canciller empezó a estar más atenta al tema, en parte porque es cercana al gobernador de Norte de Santander, Silvano Serrano, quien llegó al poder con el aval del partido Conservador.

Pero incluso el gobernador y el alcalde de Cúcuta, Jairo Yáñez, han estado muy al margen. La urgencia se la dieron otro tipo de actores subnacionales: los gremios, los industriales y los transportistas que han sido los directamente afectados. Porque el comercio entre los dos países era la principal fuente de empleo de la zona, la frontera era un corredor de intercambio constante, había flujo de personas y de mercancía todo el tiempo.

Esto muestra por qué la acción internacional de quienes en nuestro libro llamamos “actores paraestatales” (en el buen sentido del término) puede ser un motor de desarrollo local. En la medida en que, por ejemplo, los gremios o las autoridades locales conocen mejor sus propias realidades pueden complementar a la diplomacia centralizada o incluso, cuando esta es insuficiente o inexistente, llenar el vacío. 

En esa línea el Estatuto Orgánico Territorial permite que los mandatarios locales tengan diálogos transnacionales y por eso pueden haber acercamientos entre gobernadores y alcaldes de ambos países. Barranquilla habla directamente con Acnur sin pasar con Bogotá o Cúcuta con OIM.

En Europa la lógica es totalmente distinta: las zonas fronterizas son el núcleo del desarrollo, un espacio de convergencia, de desarrollo industrial. En Colombia y en América Latina en general, las fronteras son como la muela: los gobiernos sólo les prestan atención cuando duelen.

En Colombia y en América Latina en general, las fronteras son como la muela: los gobiernos sólo les prestan atención cuando duelen.

Angélica Rodriguez

¿Cuál es el corte de cuentas del cerco diplomático que lideró el presidente Duque contra Maduro, que tuvo dos años cerrada la frontera?

El cerco diplomático es la punta de lanza de una política exterior fallida. Las capitales no entienden las dinámicas transnacionales de las fronteras. 

Desde el centro las regulan mal, no las regulan o las satanizan y eso ha generado históricamente un caldo social en el que se incuban dinámicas de violencia. 

El Gobierno Duque no es resiliente, no se readapta a las circunstancias. Mantuvo la idea de un cerco diplomático que a quienes más ha beneficiado son al régimen venezolano y a las organizaciones armadas que hacen presencia activa en Venezuela como el ELN, la Segunda Marquetalia y algunos grupos de disidentes que fungen como una primera línea de defensa en el esquema de seguridad venezolano.

Esa política, en cambio, golpeó durísimo a muchos colombianos que viven en Venezuela y que no tienen servicios consulares para solicitar la expedición de un pasaporte, una cédula, o para sacar un registro civil. Les toca desplazarse a Colombia en las peores condiciones cuando el Estado colombiano está obligado a garantizar el acceso allá. 

Uno no entiende qué se logró con el cierre de los canales diplomáticos con Venezuela. Bajo el argumento de que allá hay una tiranía debieran haberse adoptado entonces las mismas medidas en China o Nicaragua. 

El Gobierno colombiano además es de alguna manera corresponsable de la red de corrupción que hay alrededor del gobierno interino de Guaidó, quien dispone de unos fondos que tenía el gobierno venezolano de fuente extranjera sobre los cuales no está rindiendo ninguna cuenta. 

Nosotros renunciamos a ser parte de la solución y entramos a ser parte del problema. A Duque se le escucha hablar de la reapertura de la frontera como algo que tuvo que refrendar a regañadientes.

El cerco diplomático es la punta de lanza de una política exterior fallida. Las capitales no entienden las dinámicas transnacionales de las fronteras.

Luis Fernando Trejos.
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"Una representación de los niños venezolanos que salen huyendo del país con sus familias". Febrero 2019. Maracaibo, Estado Zulia, Venezuela. Por: Gustavo Bauer.

El cerco diplomático hizo más peligrosa la frontera. Dejó sin operatividad los canales regulares. Permitió el auge de todos los actores ilegales. Y empeoró las relaciones que ya teníamos con el régimen de Maduro. 

¿Cómo es que viendo esos resultados y que claramente Maduro no cayó a los pocos días como se creyó, el Gobierno Duque no tomó unas medidas diferentes que voltearan la situación?

La diplomacia no es únicamente ni primordialmente con los que le caen a uno bien. Que tener unas buenas relaciones con Venezuela no sea una prioridad pone de manifiesto lo descontextualizada que es nuestra política exterior.

Angélica Rodríguez Rodríguez

Angélica Rodríguez Rodríguez

Ciencia Política, Relaciones Internacionales, Migraciones

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