“Acuerdo de tierras con Farc es reformismo moderado” – Alejandro Reyes Posada #TrendingLíder360º

Html
IMG_2579.JPG

IMG_2579.JPG

La prueba de fuego va a ser la voluntad política del Gobierno de quitar la propiedad rural indebidamente adquirida, sostiene Alejandro Reyes Posada, inspirador de la Ley de Víctimas y Restitución de Tierras que cumple 5 años, y una de las primeras voces en denunciar e investigar el despojo de tierras durante el periodo paramilitar.

Alejandro Reyes Posada #TrendingLíder360º - Red Líder

Perfil de Liderazgo

Impulsor de la reforma del campo colombiano.

Visión

Diagnóstico: La acumulación de tierras por parte de los grupos ilegales impide lograr la paz y el desarrollo en el campo.

Meta: Lograr una sociedad agraria más democrática, donde se distribuyan las tierras en forma productiva.

Fórmula: Incidir en la formulación de políticas públicas para democratizar el campo a través de una investigación rigurosa.

Ejemplo

· Primero en demostrar cómo las bandas de narcotraficantes y grupos paramilitares se estaban apropiando de manera ilegal de las tierras campesinas.

· Por investigar estos temas recibió amenazas de grupos al margen de la ley, lo que lo obligó al exilio.

· Sus columnas reflejan un pensamiento crítico sobre la situación del país.

Resultados

· Sus ideas están detrás de la Ley de Restitución de Tierras.

· Su trabajo académico ha sido una guía fundamental para entender la organización campesinas en Colombia y la relación entre el agro y los grupos ilegales.

· Ha sido parte del grupo de la Consejería de Paz en temas agrarios en las negociaciones de paz de La Habana.

Alejandro Reyes Posada #TrendingLíder - Red Líder

Información del líder

Alejandro Reyes Posada

24 de noviembre de 1946 en Bogotá D.C.

Investigador y analista de la realidad social del país

Ciudades donde ha vivido

Bogotá D.C., Berkeley, Sincelejo, Vichada

Hijos

3

Entidades o empresas con las que ha trabajado

ANDI, Ministerio de Gobierno, Fedesarrollo, CINEP, IEPRI de la Universidad Nacional, Universidad de Notre Dame, Universidad del Rosario, USAID

Deporte que practica

Caminar

Estudios

Abogado de la Universidad Javeriana y Sociólogo, Master de UC Berkeley

Película favorita

Rashomon de Kurosawa

Profesión frustrada

Novelista

Música favorita

Música clásica, sobretodo la hindú y japonesa

Líderes admirados

Gengis Kan

Libros leídos recientemente

La guerra no tiene rostro de mujer de Svetlana Alexievich, Los escolios de Nicolás Gómez Dávila y El cisne negro de Nassim Nicholas Taleb

Políticamente correcto

No, la corrección política aburre

Último voto por

Juan Manuel Santos

Causas que apoya

El trato justo para la población campesina, indígena y afro, la lucha contra la corrupción y la igualdad de la mujer

Perro o gato

Ambos

Principales aliados o amigos profesionales

Juan Camilo Restrepo, Sergio Jaramillo, Eduardo Pizarro, Iván Orozco, Fernán González

Clima frío o cálido

Frío

Churchill o Gandhi

Gandhi

Filiación política

Reformista interesado en la equidad social

Bolívar o Santander

Santander

Religión

Culturalmente católico pero no practicante

Beatles o Rolling Stones

Beatles

Hijo número

1 de 7

Columnista Favorito

Daniel Coronell, Antonio Caballero, Francisco Gutiérrez, Alfredo Molano

Equipo de fútbol

Ninguno

REFLEXIONES

Usted fue pionero en plantear el problema de tierras en un momento crítico por el fenómeno del despojo paramilitar. Cinco años después de la Ley de  Víctimas y Restitución de Tierras y del acuerdo sobre este tema con las FARC, ¿cómo analiza la situación hoy?

Con las FARC hay un problema complicado. Las FARC se hicieron fuertes en las regiones de colonización periférica del país, en la cuales el régimen de propiedad está hasta ahora en sus comienzos. Las regiones de colonización son básicamente baldíos de la nación, a veces adjudicados a campesinos. Por lo tanto, las FARC han ejercido una especie de soberanía en conflicto con el Estado para ver cuál de los dos controlan el territorio y los derechos de la población. Las FARC han asignado tierras, han protegido colonización campesina, a la vez los han estimulado hacia cultivos ilícitos y los hacen tributar a su beneficio. El peligro está cuando el Estado llegue a mirar los derechos de propiedad, el ala militar va a establecer que estos campesinos son testaferros de las FARC. Una mirada sociológica más compleja debería decir que esa es una población campesina de colonos, que por el desarrollo del conflicto armado quedaron sujetos a la imposición de fuerza de las FARC, pero que eso no los convierte en guerrilleros sino en víctimas. Lo que el Estado debe hacer es no solamente restitución, sino una política agraria más amplia que incluya adjudicación y formalización de la propiedad.

¿Qué opinión le merece el acuerdo de tierras alcanzado con las FARC?

El acuerdo de tierras se podría calificar de reformismo moderado. No es una reforma radical comunista de expropiación de la propiedad privada. El Gobierno fue bastante cuidadoso en trazar los límites, las FARC querían la abolición total del latifundio, el Gobierno no lo concedió. El contenido potencialmente reformador es la recuperación y manejo de los baldíos que le pertenecen a la Nación, habría que recuperar baldíos para alimentar el fondo de tierras. La prueba de fuego va a ser la voluntad política del Gobierno de pasar por encima de los privilegios y quitar la propiedad indebidamente adquirida. Eso es lo que motiva la oposición a la negociación de paz de personas como Álvaro Uribe, José Félix Lafaurie y Rafael Mejía. Esos personajes le tienen horror a que examinen el origen de los títulos de propiedad.

“El acuerdo de tierras se podría calificar de reformismo moderado. No es una reforma radical comunista de expropiación de la propiedad privada. El Gobierno fue bastante cuidadoso en trazar los límites, las FARC querían la abolición total del latifundio, el Gobierno no lo concedió.”

¿Cómo compara la negociación con el ELN del proceso con las FARC de tierras?

El tema de tierras no se incluyó en la agenda con el ELN de manera directa, esa es la primera diferencia notable. Segundo, me parece que la agenda pactada con el ELN es muy general, gaseosa y poco precisa. Con esa agenda se puede hacer un proceso que dure 15 años. Si una agenda concreta, como la que se pactó con las FARC, ha dado lugar a 3 años de discusiones intensas, soy muy pesimista del resultado con el ELN. Incluso se puede ralentizar la actual negociación con las FARC y alejarnos del cierre.

¿Cuál es su opinión sobre la Ley de Zidres?

La base de esta ley es acertada en un enfoque territorial del desarrollo. Áreas como la Altillanura son suelos muy viejos, gastados, sin materia orgánica, ácidos de aluminio y el único valor que tienen es ser grandes superficies planas. En ellos hay que fabricar suelos, se asemeja a un cultivo hidropónico. Pensando en eso, con un enfoque territorial hay que decir si existen tierras adecuadas para campesinos porque tienen buena fertilidad natural y cercanía a las vías de comunicación, donde debería estar mejor distribuida la propiedad.

Hay suelos que requieren mucha inversión por área para hacerlos productivos, que se deberían reservar en extensiones grandes para el capital de inversión agro industrial, que esté conectado con mercados internos y pueda producir. Es una apuesta arriesgada la que el país esté haciendo en desarrollar zonas como la Altillanura, porque hay grandes limitaciones ecológicas que si no se tienen en cuenta van a producir un desastre ambiental.

La Ley de Zidres contiene un error básico, que fue haber pretendido tener un contenido social de reforma agraria diciendo que el dueño del proyecto tendría que asociar a unos campesinos a la gran plantación agro industrial para poder recibir los beneficios de subsidios. Considero que es un componente demagógico. Deberíamos haber equilibrado la destinación de grandes áreas baldías para la gran producción de escala con un fuerte componente de distribución de buenas tierras para los campesinos.

¿Qué opinión le merece el planteamiento de James Robinson sobre la inviabilidad de corregir los problemas de distribución de tierras y la conveniencia de preferir los esfuerzos en temas como educación y tecnología para modernizar al país?

Leí el perfil de James en la Red Líder y no estoy de acuerdo. Uno no debe escoger políticas públicas como alternativas sobre otras, es obvio que tenemos que fortalecer la educación, es fundamental. Invertir dineros en una reforma rural no es quitarle dinero a la educación. Él es contradictorio con sus tesis fundamentales. A través de sus libros él dice que no nos hemos atrevido a construir el Estado moderno, porque está capturado por clientelas políticas que se hacen dueñas de los recursos del Estado. No sé da cuenta que la estructura concentrada de tenencia es la que le da sustento patrimonial a esas élites clientelistas de los territorios.

Con el papá ideológico de James Robinson, Douglas North, encontramos que la fórmula es repartir los derechos de propiedad entre toda la población, pero Robinson dice que la tierra se debe dejar en manos de las mafias corruptas y de los grandes terratenientes regionales. Me parece contradictoria la fórmula de Robinson. Entiendo que esté preocupado por el potencial de violencia encerrado en una reforma rural, porque estos personajes regionales que tuvieron vínculos con los paramilitares pueden verse tentados a reactivar estos vínculos para oponerse a la recuperación de baldíos. Se requiere cierta fortaleza del Estado central, que se ponga por encima del poder de las élites territoriales.

Entorno del líder

Todo liderazgo surge de unas influencias en la vida: personales, intelectuales, vivenciales, de todo tipo. ¿Cuáles diría usted que son esas influencias que han determinado su estilo y sus motivaciones de liderazgo?

Una experiencia vital que me enseñó a pensar en términos de liderazgo fue mi situación familiar. El ser hermano mayor de siete, con un padre que tenia mucha vida social y poca vida dentro del hogar, era una figura paterna un poco distante. Además, con una madre fuerte, que ejerció liderazgo dentro de la familia, pero que durante un tiempo se aficionó a los juegos de naipes con sus amigas y desertó también de la casa, hizo que tuviera que asumir muy tempranamente y sin preparación adecuada, el liderazgo de mi familia. Fue un impacto fuerte que a la vez me dio ciertas habilidades de liderazgo. Mi liderazgo siempre ha sido de influencia intelectual, más no operativo ni como ejecutor de nada. He huido a los cargos de responsabilidad gerencial. Me gusta ejercer liderazgo por influencia, por opinión, por análisis más que por liderar una causa política.

“Mi liderazgo siempre ha sido de influencia intelectual. He huido a los cargos de responsabilidad gerencial. Me gusta ejercer liderazgo por influencia, por opinión, por análisis más que por liderar una causa política.”

Las adversidades ayudan a formar el carácter y la personalidad del líder. ¿Qué adversidades ha tenido que superar?

En el año 1979, en el gobierno de Julio César Turbay Ayala, trabajaba en el CINEP, el cual sufrió una persecución impresionante con seguimientos, interceptación de teléfonos y amenazas de muerte. La otra dificultad fue en 1999, escribía como columnista en El Espectador de forma muy beligerante, contra paramilitares, militares que tenían alianzas y contra narcotraficantes. Eso me trajo una colección de cinco amenazas de muerte repartidas en semáforos de Bogotá. Todos los grupos me querían muerto. Esa fue una situación muy difícil que se mezcló con una situación personal muy difícil, porque teniendo una hija de 5 años mi mujer murió de cáncer de páncreas. Enfrenté simultáneamente la enfermedad y muerte de mi mujer, y la amenaza de muerte contra mi que amenazaba con dejar a esta niña huérfana de padre y madre a los 5 años. Desde hace 16 años me he dedicado a ser papá y mamá.

¿Cuál es el origen regional de su familia?

Mi papá es barranquillero y mi mamá es de origen tolimense.

¿Cuáles fueron sus primeros rasgos, actos, o insinuaciones de liderazgo?

Estudiando Derecho en la Universidad Javeriana, un grupo de estudiantes lideramos un movimiento estudiantil que se llamó Catalunya. Para los jesuitas que manejaban la universidad era inaceptable que hubiera un movimiento estudiantil. Ahí estaban también Carlos Pizarro y Francisco de Roux, entre otros. Allí descubrí que tenia facilidad para hablar en público.

¿Cómo fue le proceso para encontrar su sentido de propósito, que es la única característica común entre los líderes? Fue fácil, fue rápido?

Tuve una experiencia muy temprana. Cuando era coordinador de asuntos indígenas en el año 1969, hubo una denuncia pública del obispo del Vaupés. Se denunció que los caucheros vendían unos a otros a los indígenas por el costo de las deudas que cada uno de los indígenas tenía con los caucheros. Era un sistema de esclavitud. Inmediatamente organicé un viaje de campo, estuve un mes recorriendo todas las caucherías de Vaupés, investigando cómo era ese sistema de trabajo y endeude de los indígenas.

Presenté un informe breve pero muy descriptivo al Ministro de Gobierno de ese entonces, Carlos Augusto Noriega. Ese informe tuvo mucho impacto en la cúpula del ministerio, se escandalizaron por la situación que yo describía y se tomó la decisión de acabar con el caucho del Vaupés. Lo hizo cancelando los cupos de créditos que la Caja Agraria le daba a los caucheros, con lo cual compraban mercancías para endeudar con ellas a los indígenas. Hasta la comida que comían los indígenas en la cauchería, que era cultivada por ellos, se la cobraban y aumentaban las deudas hacia el cauchero.

Haber logrado arruinar a 300 caucheros, en un periodo de seis meses, me demostró que el compromiso, la buena voluntad y el esfuerzo de una persona, muy joven pues yo aun era estudiante, podía lograr algo importante. Logré que 15.000 indígenas pudieran volver a sus aldeas y se liberaron de la esclavitud. Esta experiencia fue la que realmente me marcó. Me di cuenta que si se podían hacer cambios reales en la sociedad por medio de la investigación y dedicación.

Uno de los propósitos principales de éstos perfiles es que personas jóvenes entiendan con ejemplo concretos cómo es el difícil camino del liderazgo. ¿Cómo describiría usted su proceso interior y su experiencia de búsqueda y encuentro de ese camino de liderazgo?

Hemos vivido cerca de 50 años con conflicto armado, mucho más intenso en los últimos 30 años por la entrada de dos variables adicionales, el narcotráfico y el paramilitarismo, adicional a las guerrillas. El conflicto le ha robado el país a los jóvenes porque sus padres no los dejan viajar a Colombia. Si un joven le dice a la mamá que va para Putumayo, Arauca o Chocó, no lo van a dejar ir. Ahora conocen mucho más Estados Unidos o Europa que el propio país.

Les diría que estamos viviendo un momento privilegiado, y los jóvenes van a ser los grandes beneficiarios de la paz, porque se les va a devolver el país. Este es un país que así tenga problemas sociales gigantescos, tiene gente formidable en todas las capas sociales, en todos los oficios y en los más remotos municipios. Es momento que los jóvenes se inclinen a conocer y transformar este país, es una oportunidad que no tuvieron las generaciones anteriores.

¿Cuáles habilidades han facilitado su liderazgo?

No tengo habilidades de liderazgo. Me ha ayudado que tengo capacidad analítica y buena capacidad discursiva, se me facilita mucho hablar en público.

Algunos expertos en liderazgo sostienen que éste tiene un componente emocional muy grande. ¿Cómo cree que maneja la inteligencia emocional?

Sí. En mi profesión como investigador social, la variable clave es la posibilidad de generar empatía con la persona con la que uno está hablando. Eso supone inteligencia emocional.

Alejandro Reyes Posada #TrendingLíder - Red Líder

Iniciativa de liderazgo –investigaciones sobre el campo.

Una visión de liderazgo tiene un diagnóstico de la situación a intervenir, una meta hacía a dónde ir y una fórmula para lograrlo. ¿Cuál diría usted que es su diagnóstico, fórmula y meta?

El diagnóstico es que mirando la formación de la sociedad colombiana, veo que las élites colombianas no se han atrevido a dar el paso de crear un Estado nacional. Tenemos estados regionales fragmentados, con una gran heterogeneidad territorial, en los cuales las élites regionales se han asegurado el monopolio de la tierra y de las administraciones públicas. Estas élites son rentistas, pues viven de la propiedad, y no de trabajo empresarial para hacerla producir como un agricultor. Ese es el gran problema, que no hemos creado un Estado que esté por encima de las élites regionales, sino que tenemos una federación de élites regionales injertas en los remedos de partidos políticos, que se turnan en el monopolio del poder.

Uno de nuestros males profundos es la injusticia en la distribución de tierra, el monopolio de la tierra, que a su vez provoca procesos de expansión de la frontera agraria mediante la colonización, que en los últimos 40 años se han convertido en la expansión de los cultivos ilícitos. No veo a los cultivos ilícitos como una inserción del mercado mundial del narcotráfico en Colombia, sino como la última fase de colonización campesina. La población campesina fue forzada a irse, y encontraron por casualidad un producto con precios suficientemente buenos para financiar los asentamientos humanos. Estas élites rentistas, a la vez, por el acoso de la guerrilla, financiaron la creación de los paramilitares, allí se cierra el círculo de males originados en el problema agrario.

“No veo a los cultivos ilícitos como una inserción del mercado mundial del narcotráfico en Colombia, sino como la última fase de colonización campesina. La población campesina fue forzada a irse, y encontraron por casualidad un producto con precios suficientemente buenos para financiar los asentamientos humanos.”

La meta sería lograr extender derechos reales de ciudadanía a los 13 millones de campesinos, indígenas y afrocolombianos, repartir la propiedad de la tierra y realizar un ordenamiento territorial adecuado tanto a los recursos naturales frente al cambio climático, como a la productividad agraria del país.

La fórmula sería que un gobierno se decidiera a consolidar el poder por encima e las élites regionales, que hiciera posible restituir la tierra despojada, distribuir la tierra a los campesinos, formalizar la pequeña propiedad agraria, recuperar una monstruosa apropiación ilegal de los baldíos.

¿Cómo encarna con su ejemplo los valores de su visión?

Haciendo un trabajo serio y riguroso, demuestro las ventajas y desventajas de políticas públicas relacionadas con temas de gran interés.

¿Cuáles son sus principales resultados en materia de liderazgo?

El mayor logro ha sido la implementación de algunas de mis ideas en la Ley de Víctimas y Restitución de Tierras presentada por el gobierno de Juan Manuel Santos.

¿En qué consiste su iniciativa de liderazgo?

Tendría que dar mucho mérito al presidente Juan Manuel Santos, porque yo venía en conversaciones académicas con él desde cuando era Ministro de Defensa. Por ejemplo, una vez nos invitó a varios analistas a un almuerzo, y ese día me tomé la palabra para convencerlo de que la manera de desatar este conflicto armado era una política agraria progresista y justa. Si la población campesina ve un gobierno con capacidad de arreglar el problema agrario, eso desatoraría el conflicto armado.

Luego esa idea la vendí con más fuerza durante la elaboración del programa presidencial en su campaña del 2010. Después la apoyé como asesor del Ministro de Agricultura. Mi contribución está muy cifrada en la reforma rural integral y en la restitución de tierras. La otra contribución fue haber apoyado a los negociadores de paz en La Habana para la discusión del tema agrario.

¿Cuáles han sido los principales aliados?

Fernán Bejarano, fue el redactor del proyecto de ley de restitución de tierras y otro aliado es Álvaro Balcázar, que antes dirigió el programa de consolidación de La Macarena, y después la Unidad Nacional de Consolidación.

Alejandro Reyes Posada #TrendingLíder - Red Líder

Visión sobre el liderazgo

Desde su experiencia, ¿cómo entiende usted un líder?

Un líder tiene que perder el miedo a equivocarse. Un líder se arriesga y se equivoca, pero igualmente jalona la sociedad en una cierta dirección. Tiene que tener una cierta consistencia entre su vida privada y su vida pública, las incoherencias pueden acabar con un liderazgo.

La teoría tradicional de liderazgo tiende a darle demasiada importancia al líder individual y al líder heroico. Sin embargo, la literatura moderna sobre liderazgo y la experiencia de personas como usted siempre indica que el verdadero liderazgo es colectivo, más aún en la actualidad en que la complejidad de los problemas y las soluciones hace que un líder pueda hacer poco por sí mismo. ¿Cómo ha sido el liderazgo colectivo en su experiencia? 

He tratado de evitar ser parte de sectas. En el IEPRI de la Universidad Nacional éramos un grupo, en el que ejercíamos liderazgo como grupo, realizando debates acerca de los trabajos de todos. Siempre entendiéndonos como pares.

¿Cree que dado el contexto apropiado, cualquiera puede ser líder?

No, en la sociedad hay un 0,1% de personas calificadas para liderar.

Hablemos de la cultura de liderazgo en el país. ¿Usted cómo describiría la cultura de liderazgo del país?

El liderazgo colombiano ha sido mediocre, clientelista, a veces caudillista. En este momento histórico estamos ante una notable orfandad de liderazgo. Los grandes líderes que el país tuvo fue a finales de la primera mitad del siglo XX.

¿A qué personas de la vida pública le reconoce usted liderazgo? Y mirando hacia atrás, pensando en líderes colombianos ¿cuál le atrae?

Un líder fundamental fue Rafael Reyes, formó Estado. Alfonso López Pumarejo también fue un líder. Alguien que reunía muchas cualidades de líder fue Carlos Lleras Restrepo. Un buen líder que tenia características de anti líder fue Virgilio Barco.

Dentro de 20 años unos historiadores deciden estudiar este momento de la vida del país, a través de cinco líderes emblemáticos. ¿Qué cinco líderes escogería usted para estudiar?

Sería indispensable incluir a César Gaviria. También a Juan Manuel Santos. De pronto habría que mencionar a Sergio Jaramillo, gran estratega de cómo solucionar el gran problema colombiano que es la violencia. Le daría mucho crédito a Piedad Córdoba, una mujer con mucha entereza y valor.

Ronald Heifetz sostiene que liderar es vivir peligrosamente. Porque el liderazgo tiene un lado no glamuroso, del que poco se habla: genera que otros se opongan a la iniciativa de liderazgo llegando incluso a buscar detener al líder. Esto ocurre porque el liderazgo transformador genera cambios y “pérdidas” para la gente al desequilibrar el statu quo.

El liderazgo es arriesgado. Se puede ganar un poquito a costa de arriesgarlo todo. El poder es una sustancia tóxica muy peligrosa. La envidia y la rivalidad están presentes en el alma humana. Tenemos una amplia colección de líderes caídos, desde Gaitán, Galán, Pizarro y Camilo Torres. Líderes son los que escogen como profesión pensar y actuar por los demás, pero a la gente no le gusta que piensen por ellas.

 

Vea el Histórico de Publicaciones de la Red Líder

Contexto:

Página de Alejandro Reyes Posada

Ley de Víctimas y Restitución de Tierras

Línea divisoria entre restitución y oportunismo

 

Temas destacados

Historias relacionadas

*Este es un espacio de opinión y debate. Los contenidos reflejan únicamente la opinión personal de sus autores y no compromete el de La Silla Vacía ni a sus patrocinadores.

Compartir
0
Preloader
  • Amigo
  • Lector
  • Usuario

Cargando...

Preloader
  • Los periodistas están prendiendo sus computadores
  • Micrófonos encendidos
  • Estamos cargando últimas noticias