Contra el maternalismo

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Hemos descubierto que sí hay algo peor que el paternalismo estatal: el maternalismo

Los gobiernos paternalistas tratan a los ciudadanos como si ellos fueran un padre severo y los ciudadanos fueran hijos no muy capaces. Deciden por ellos en nombre de "su propio bien", no rinden cuentas, infantilizan. Un ejemplo de esto es el trato que ha dado Duque a los mayores de 70, como "abuelitos" infantilizados y a quienes se retira su ciudadanía y su derecho a tener un proyecto de vida propio.

Sin embargo, hemos presenciado en estos meses los bogotanos el nuevo fenómeno del maternalismo. En esta analogía, los gobernantes se comportan como mamás sobreprotectoras y tratan a los ciudadanos como niños a quienes hay que evitar el encuentro con cualquier riesgo, proteger de cualquier daño a toda costa. Cuando las madres se comportan de esa manera con sus hijos, se sabe que producen un daño porque no permiten que estos desarrollen la capacidad de enfrentar las dificultades de la vida. La típica mamá sobreprotectora es la que le pone el saco al niño cuando ella tiene frío, o cuando cree que va a llover, así el niño tenga calor. Esos niños tienen dificultades para ser adultos autónomos, fuertes y resilientes, tienden a ser dependientes y temerosos.

Pero en el caso de los ciudadanos esto es aún peor. No solo se nos infantiliza a todos y con eso se niega la condición fundamental de la ciudadanía, que es la mayoría de edad en el sentido de autonomía moral (Kant). No solo se invoca "nuestro propio bien", ignorando que la libertad consiste precisamente en definir qué es el bien y cuál es la vida buena para cada cuál. La alcaldesa habla de los habitantes de la ciudad como si fuéramos párvulos a su cuidado, como si ella fuera personalmente responsable por nuestro bienestar.

Esa no es la función de un alcalde o alcaldesa. Sus funciones constitucionales son administrar lo público en la ciudad, no ser la niñera ni la mamá, no cuidar ni mucho menos sobreproteger a los ciudadanos. Bajo una mala interpretación de lo que significa la "política del cuidado" no se pueden usar estas metáforas tan peligrosas que amenazan la esfera de autonomía individual y no permiten que las personas se responsabilicen de sus actos y de las consecuencias de los mismos.

Los argumentos para mantener o no una cuarentena no pueden ser estos, debe haber un debate democrático sobre esas decisiones, donde los ciudadanos como adultos podamos opinar y apoyar a los representantes elegidos que tengan posiciones que compartimos. Las decisiones en este momento dependen, no del bienestar de las personas, sino de la capacidad muy precaria del sistema de salud y de la necesidad de proteger la legitimidad del Estado y de los gobernantes y no quedar mal en el manejo de la crisis, pero se disfrazan de maternalismo y con eso pierde nivel la esfera pública y se empobrece la democracia capitalina.

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*Este es un espacio de opinión y debate. Los contenidos reflejan únicamente la opinión personal de sus autores y no compromete el de La Silla Vacía ni a sus patrocinadores.

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