El 94,5% de la gente quiere más ciclorrutas

El 94,5% de la gente quiere más ciclorrutas
20211112_070907 2.jpg

Otro titular de Vanguardia incendió las redes sociales y reabrió la vieja polémica sobre las ciclorrutas en Bucaramanga. Un titular que, como suele ocurrir en estos casos, eclipsa la noticia que se cuenta entre líneas y revive una polémica que se daba por superada. La importante casa periodística bumanguesa pasó por alto lo crucial: la gran mayoría quiere más ciclorrutas.

La encuesta que realizamos desde la Corporación Ciclaramanga no pretendía únicamente indagar sobre la ciclo-infraestructura, de si quedó bien diseñada o no a juicio de los encuestados, cuestión que, por supuesto, es muy amplia y relativa, y que por sí misma da para realizar otra encuesta si se quiere ahondar en los motivos de dicha percepción, lo cual sería un buen punto de partida para la ciclo-infraestructura venidera.

Queríamos, además, indagar sobre otros aspectos relevantes para el tema pro-bici en la ciudad (conozca aquí las demás preguntas y los demás resultados) para conocer la percepción ciudadana de si se está avanzando en esta materia. Una encuesta muy sencilla, por lo demás, pero que permite concluir que hay avances significativos en Bucaramanga, tales como que la mayoría quiere la construcción de más ciclorrutas; que más personas usan la bici y que se ve como positivo avanzar en el fortalecimiento del sistema de bicicletas públicas.

Pero quienes apasionadamente critican la actual red de vías exclusivas para bicicletas, con todos sus problemas actuales como la invasión por parte de motociclistas, encontraron de nuevo en este titular (y en esta editorial) su ‘caballito de batalla’ para justificar los argumentos que sin sustento arremeten una y otra vez contra la ciclo-inclusión. “Es que ni los ciclistas están de acuerdo con las actuales ciclorrutas”, afirmaban con arrogancia a través de las redes sociales.

La realidad es que esta encuesta no se focalizó únicamente en ciclistas, como muchos asumieron, incluída Vanguardia. No. Cualquier persona podía responder la encuesta a través de internet, cualquiera. Y de las 200 personas que la respondieron, el 70% se identificó como usuario frecuente de la bicicleta en Bucaramanga y el 30% como no-usuario frecuente. ¿Está claro esto?

Y profundizando en ese 70% que se confesó ciclista, nos encontramos con que el 49,29% considera que la ciclo-infraestructura de Bucaramanga ha sido mal diseñada. Cifra que para nada nos sorprende, porque ya habíamos advertido que a muchos ciclistas no les gustan las ciclorrutas, sobre todo aquellos que prefieren pedalear, solo como una actividad recreativa, a las afueras de la ciudad o llevar la cicla en el portabicicletas de su vehículo. La comunidad ciclista está dividida en este aspecto, entre quienes usamos la bicicleta como medio de transporte y quienes la usan por diversión, ya lo sabíamos desde el 2019 cuando se abrió el proceso en contra de la construcción de la red de 17,4 Km. ¿Realmente ahora esto le sorprende?

Ahora bien, dentro del 30% que se confesó no-ciclista el porcentaje de desaprobación de la ciclo-infraestructura es mayor, llegando al 66,67%, cifra que tampoco es de sorprender, en parte porque el lobby que ha hecho la industria automotriz invirtiendo mucho durante décadas ha llevado a la población a creer, erróneamente, que construyendo más vías para carros se va a resolver el problema de la congestión vehicular. Creencia que también se ha apoderado de muchos tomadores de decisiones, infortunadamente, que creen que desarrollo significa vías y no mejor calidad de vida.

Esto, querido ciudadano y querida ciudadana que ha llegado hasta este punto de la lectura, se llama inducción de la demanda y está ampliamente documentado en la literatura sobre transporte y en la experiencia de muchas ciudades alrededor del mundo. Sencillo: si se construyen más vías para carros, pues, se tendrán más carros. Lo interesante es que esta teoría también se aplica al ciclismo urbano. En resúmen, si se construyen ciclorrutas en la ciudad esto inducirá a que más personas quieran usar la bicicleta. Es un principio muy sencillo de entender y que, además, empieza ya a mostrar resultados en Bucaramanga.

¿Las ostras están frescas?

Volviendo a nuestra encuesta, el 94,5% dijo estar de acuerdo con que se construyan 15 kilómetros de ciclorrutas en los próximos dos años. Así de explícita fue la pregunta. Pero claro, esta cifra no ocupó los titulares porque aquí la movilidad funciona divinamente y la gente está feliz con sus carros y sus motos. Ciclorrutas para qué. Ironía. Es lamentable el titular cuando lo que los ciclistas queremos es seguir avanzando en la ciclo-inclusión.

Ese 94,5% significa que la gente que respondió la encuesta quiere que la bicicleta sea una opción real de movilidad en Bucaramanga y la actual administración municipal en cabeza del alcalde Juan Carlos Cárdenas no debe hacer oídos sordos a este clamor, sino tratar de hacerlo mejor que su antecesor y mentor Rodolfo Hernández, quien prácticamente le catapultó y le endosó la alcaldía, oficina que, dicho sea de paso, el 67,17% de los encuestados calificó entre regular y mala su gestión y voluntad política frente al tema bici.

El concejo municipal también se ‘rajó’ ya que el 70,35% de los encuestados considera que su gestión está entre regular y mala. Por su parte, la Oficina de la bicicleta obtuvo un 58,79% de favorabilidad en su gestión.

Clobi, el sistema de bicicleta pública de la ciudad, estuvo bien ponderado por los encuestados, el 50,50% considera que mejoró en el último año. Esa mejoría es ostensible, casi que innegable. Sin lugar a dudas, es la apuesta más seria que Juan Carlos Cárdenas ha hecho por la cicla, si no la única.

Celebremos las cosas importantes

Ahora que Bucaramanga está cerca de cumplir 400 años de fundación y tiene ad portas una cacareada celebración, la bicicleta como medio de transporte no debe ser un tema menor. El alcalde debería jugársela al igual que lo está haciendo por el Páramo de Santurbán y el agua de los bumangueses, lo cual es de aplaudir. Pero, ¿y la calidad del aire?, ¿la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero?, ¿la estrategia frente a las enfermedades no transmisibles?, ¿la promoción de hábitos y estilos de vida saludables? ¿Son temas de menor importancia para esta administración? ¿La movilidad sostenible y los medios de transporte limpios, todo eso se quedó en discursos y promesas de campaña? Absolutamente decepcionante, alcalde. Decepcionante y triste.

¿Cómo podremos celebrar futuros aniversarios de la otrora ‘Ciudad Bonita’ cuando no se están implementando las soluciones que demanda el hoy el mañana? ¿Estamos condenados a vivir in aeternum en medio del trancón, la contaminación y el caos vehicular? Este es el núcleo del asunto que no debiera quedarse únicamente en el titular de un periódico.

Colofón

Nuestra vecina Cúcuta hoy día enfrenta una controversia similar a la vivida en 2019 en Bucaramanga, por la construcción de un par de ciclorrutas en pleno centro. “Se le está quitando espacio a los carros y eso genera trancón, antes todo andaba muy bien”, se les escucha afirmar a los conductores motilones perplejos ante las intervenciones que está llevando a cabo la alcaldía de esa ciudad. Como diría cierto presentador de televisión, ese chaleco lo conocimos con mangas.

Temas destacados

Este espacio es posible gracias a

*Este es un espacio de opinión y debate. Los contenidos reflejan únicamente la opinión personal de sus autores y no compromete el de La Silla Vacía ni a sus patrocinadores.

Compartir
Preloader
  • Amigo
  • Lector
  • Usuario

Cargando...

Preloader
  • Los periodistas están prendiendo sus computadores
  • Micrófonos encendidos
  • Estamos cargando últimas noticias