Esto responde la campaña de Petro sobre ciencia y educación

Esto responde la campaña de Petro sobre ciencia y educación
RedCiencia20220617.jpg

La Silla Llena convocó a cinco expertos de la Red de Ciencia e Innovación y de la Red de Educación y a los asesores programáticos de las dos campañas presidenciales que pasaron a segunda vuelta.

De la campaña de Petro asistió Ricardo Moreno, para el tema de educación. Él es educador y trabajó en la creación de la Agencia Distrital para la Educación Superior, la Ciencia y la Tecnología y en otros programas distritales enfocados en temas de educación. También asistió Ghisleane Echeverri, para el tema de ciencia e innovación. Echeverri es científica ambiental, tiene maestría y doctorado en Ciencias Químicas. La campaña de Rodolfo Hernández fue invitada, pero no enviaron a ningún asesor.

Por parte de La Silla Llena participaron Darío Maldonado, Diego Silva, Claudia Vaca, Juan Camilo Pardo y Camilo Garzón.

Esta es la versión resumida y editada de la conversación, que tuvo lugar el 8 de junio y que duró una hora y media.

es experto de La Silla Llena.

es la campaña de Gustavo Petro.

¿Qué metas concretas se plantean en la campaña en ciencia y educación?

Hay una meta general: materializar el derecho a la educación. En este momento tenemos más de 600.000 niños desescolarizados y tenemos unas coberturas bajísimas en educación media, que están por debajo del 50 %. Entonces una meta puntual es ampliar la cobertura y hacer una búsqueda activa de estudiantes y su vincularlos al sistema educativo oficial. También se ha propuesto la extensión de jornada escolar y la diversificación. Hoy, hay más de 5 millones de niños y niñas que no cuentan con el programa de Jornada Única. Entonces se busca que la cobertura de la jornada extendida y diversificada pueda tener un aumento, pero además que pueda incorporar otras áreas complementarias, como las artes, las ciencias, los deportes.

¿Cuál sería la propuesta en términos financieros?

Lo que tenemos que hacer es aumentar el presupuesto educativo en todos los niveles. Eso necesariamente pasa, también, por una apuesta de fortalecimiento de la planta docente del país. Aún persiste un porcentaje importante de provisionalidad que es de más del 19 %, donde hay unas condiciones también de inestabilidad laboral que se tienen que mejorar.

La jornada extendida depende de forma muy importante de las jornadas de trabajo de los docentes. ¿Cómo están viendo este tema?

La voz de los maestros y las maestras ha sido tenida en cuenta en este proceso. La planta docente actual es insuficiente. Ha habido un aumento y un incremento de la formalización de los maestros y las maestras, pero aproximadamente el 19 % del magisterio hoy todavía está en condiciones de provisionalidad. En ese sentido, allí hay un esfuerzo particular en regularizar las condiciones de esos docentes, pero también descongelar los procesos de vinculación de nuevas plantas respondiendo a los contextos. Deben ser docentes que tengan las condiciones, pero no solamente los docentes, sino toda la planta en términos de orientadores, de rectores, de directivos docentes que pueden generar una mejor relación técnica entre estudiantes y magisterio.

Para lograr cumplir con el aumento de cobertura en los tres primeros grados de educación preescolar (en prejardín, jardín y transición), sería necesario vincular a 19.000 nuevas maestras para la primera infancia, lo cual implica de manera necesaria recursos.

Y aquí hay un tema central que es la reforma al Sistema General de Participaciones. Eso permitirá vincular esas nuevas plantas docentes para mejorar las condiciones de bienestar, también de los maestros y de las maestras en términos de sus labores de bienestar, de salud mental, de salud física, etc.

¿Cómo están recogiendo la recomendación de la de la Misión de Sabios en la visión general de su programa para la ciencia y la tecnología?

Estamos alineados con las recomendaciones del fortalecimiento de la ciencia, tecnología e investigación en el país. También estamos alineados con esta idea de que la ciencia está en función de las necesidades del país. Nosotros estamos totalmente alineados en el tema de la participación ciudadana, no solamente en ciencia, sino en general, y claramente debemos hacer ciencia con los y las científicas del país. Ahora, frente a los temas de implementación, creemos que esta hoja de ruta también debe estar alineada con la visión que tenemos desde el Pacto Histórico de inclusión, de diversidad.

Hay un tema también de metodología, de cómo desde el Ministerio se están midiendo a los investigadores, cómo se están categorizado, por ejemplo, y hay que revisarlo para llegar a concretar esas recomendaciones y las que tenemos desde el Pacto Histórico.

¿Cuál es el modelo que ustedes conciben para medir la investigación en el país?

Fomentar la colaboración más que la competencia va desde los lineamientos de las convocatorias que puede sacar el Ministerio. Entonces, que se sumen capacidades más bien a estos proyectos, porque claramente cada investigador, aunque trabaja en un área de conocimiento específica, la idea es sumar esas capacidades y que no se entre a valorar una disciplina por encima de las otras. Eso va en línea con la información que se publica en CVLaC; que no sean solamente los artículos de investigación la única métrica para categorizar, sino que también tenemos que mirar en términos de los impactos que tienen las investigaciones, y para eso habría que trabajar fuertemente en desarrollar también unas métricas que midan el impacto también social de las investigaciones.

Por el otro lado, está el tema de las ventanas de tiempo. Hoy en día, se definen unas ventanas para categorizar y estas son estándar para todas las disciplinas y todos los investigadores, y eso desconoce la realidad. Por ejemplo, ¿cuántas personas en ese período tienen una licencia de paternidad o maternidad? ¿Cuántas personas tuvieron, por ejemplo, a su cargo una persona, o tuvieron una calamidad doméstica? Claramente eso afecta su productividad y eso no se está teniendo en cuenta. Entonces no medir esas variables es no reconocer esa diversidad.

¿Qué proponen con respecto al Icetex?

Es cierto que hay más participación, hay más recursos para el Icetex, y que los indicadores de cobertura del Icetex han aumentado. Allí no se podrían discutir los resultados. Sin embargo, hay que mirar el costo que eso tiene. Hemos planteado cambiar la visión bancaria que tiene el Icetex, bajo la cual muchos jóvenes de bajos recursos terminan asumiendo ellos, ellas y sus familias las cargas de los créditos.

Por ejemplo, el modelo de crédito condenable puede tener unas características perversas para una familia de bajos recursos que termina asumiendo el privilegio de ser un “pilo”, y termina convirtiéndose en una condena al final cuando, por diferentes circunstancias, no termina su programa académico.

En ese sentido, hay unas propuestas concretas que tienen que ver con los y las beneficiarias del Icetex que han tenido dificultades para condonar esas deudas. Se ha denominado como un plan de salvamento para aquellas personas que hoy están asfixiadas.

¿Cuáles son las acciones concretas para enfrentar el mejoramiento de la infraestructura para los colegios?

Mejorar las condiciones de infraestructura pasa por reconocer exactamente en qué puntos tenemos mayores deficiencias. Por supuesto, también pasa por pensar en las condiciones de las infraestructuras inexistentes en lugares donde no tenemos oferta, donde tenemos oferta solamente hasta cierto nivel y los niños y las niñas deben trasladarse a otros territorios, deben caminar o estar en un internado de malas condiciones.

El centro educativo debe ser el centro de la vida comunitaria, es decir, debe ser un centro que le permita a la comunidad amplia (no solamente la comunidad educativa, como ha sido históricamente la escuela) acceder a bienes públicos, acceder a deportes o a cultura. Eso implica construir y mejorar y dotar esos espacios de manera pertinente.

¿Cuáles son los sectores, desde el punto de vista industrial y comercial, que se priorizarán para dinamizar la economía y que a su vez se alineen con las políticas de ciencia y tecnología? 

Hay unas prioridades urgentes, como la transición energética, el tema de salud y el tema agro. Esos son prioritarios en este momento en el país. No es algo nuevo, ya ha habido unos esfuerzos, incluso hoy en día, y a raíz de la pandemia, hubo convocatorias específicas para fortalecimiento de laboratorios en salud y para fortalecimiento de equipos. Y es que muchas veces se reconoce el proceso central, que es el proceso médico, pero todos esos procesos de soporte (la ingeniería, por ejemplo, los desarrollos alrededor de eso, las ciencias naturales o la bioquímica, la química, etc.) no reciben el mismo reconocimiento que recibe la parte de investigación médica. Hay que empezar por reconocer la importancia de esos procesos de soporte que están alrededor de esto.

¿Cómo han visto ustedes el tema de incentivos a la innovación?

Sabemos que muchos de los científicos y científicas prefieren registrar sus patentes en el exterior, dada la burocracia y la demora que tenemos en este país para registrar patentes. Y esto tiene que ver más con el tema burocrático que con la misma ciencia y la investigación. Hay que revisar qué es lo que está pasando, porque no hay un incentivo para que los innovadores registren patentes en el país.

¿Cómo creen ustedes que se puede acelerar, en un escenario tan precario, los procesos de transferencia de innovación tecnológica?

Sabemos que la investigación tiene unos ritmos que regularmente no van con los otros ritmos, como los movimientos de la economía, de la política. Pero la transferencia, en términos de victorias tempranas, es algo a lo que hay que apostarle fuertemente, porque son capacidades construidas. Desde el Pacto Histórico, no se está pensando la transferencia desde la verticalidad, sino como apropiación del conocimiento y, ojalá, de procesos que sean cocreados.

¿Cómo hace uno para que el diálogo con los docentes no sea solo con los sindicatos?

Hay varios instrumentos de participación territorial. El primero son los gobiernos escolares, y justamente por unas prácticas de restricción de la autonomía escolar se han visto muy limitados. Hay ejercicios territoriales importantísimos, sobre todo en escenarios urbanos y en algunos territorios con apoyo de organizaciones que han permitido fortalecer la participación de los gobiernos escolares en la definición de sus planes, de sus programas, de la transformación de sus proyectos educativos, institucionales, etc.

La primera medida es reactivar los foros educativos, y los foros educativos son regionales, son departamentales. Hay instrumentos que ya se crearon a través de los planes de desarrollo con enfoque territorial que permitieron que otros actores diferentes a los sindicatos generen propuestas territoriales. La idea no es excluir a los a los sindicatos, sino que abren unas voces para que otros maestros y otras maestras en los territorios lo hagan.

Recomendado: #CharlasEnLaSilla de la Red de Educación y de la Red de Ciencia e Innovación en la que expertos y expertas de estas redes analizan las propuestas de los candidatos a la Presidencia.

Temas destacados

Este espacio es posible gracias a

*Este es un espacio de opinión y debate. Los contenidos reflejan únicamente la opinión personal de sus autores y no compromete el de La Silla Vacía ni a sus patrocinadores.

Compartir
Preloader
  • Amigo
  • Lector
  • Usuario

Cargando...

Preloader
  • Los periodistas están prendiendo sus computadores
  • Micrófonos encendidos
  • Estamos cargando últimas noticias