La educación después del conflicto armado

La educación después del conflicto armado
EducaciònConflicto.jpg

En 1966, Theodor Adorno, en su conferencia “La educación después de Auschwitz”, advirtió sobre la necesidad de hacer un viraje profundo de los esquemas educativos para prepararse para la no repetición de sucesos tan atroces como los de los campos de concentración. Planteó de manera contundente y urgente trabajar sobre dos ámbitos. Por una parte, la educación para la primera infancia y, por otra para los cambios espirituales, culturales y sociales para derrumbar cualquier intento de fuerza o violencia que desequilibre la tranquilidad y paz de una nación.

Sugirió también no pensar en las víctimas como un número, en la cantidad de seres humanos torturados y asesinados brutalmente. Asumo que trata de hacer ver este fenómeno como una situación que llama a la indignación social. Puesto que lo relevante no es discutir sobre cantidades, sino sobre la dimensión del acto violento en sí y las consecuencias que implica para los sistemas culturales, sociales, religiosos, identitarios, etc.

Adorno nos convoca a ver cómo estos actos violentos, que un individuo es capaz de cometer, son una manifestación de su propia naturaleza. Entiendo que lo hizo desde una concepción materialista de la cultura, postura que lo lleva a plantear que, como seres humanos, tenemos la capacidad innata de ser buenos y/o malos. Que podemos pensar en un mundo ideal, pero también en el egoísmo del bienestar individual o actuar con dolo contra el semejante.

Entendamos que estos planteamientos, vistos desde el hecho de aniquilar comunidades enteras debido a la “supervivencia”, se prestan para otorgar una connotación natural per se a los actos violentos como los cometidos en los campos de concentración. Por estas y otras razones, Adorno señala que en la educación está la solución en contra de la naturaleza anticivilizatoria del ser humano.

Pasando a lo que el título de este texto advierte, desde hace varias décadas en Colombia se ha venido trabajando e investigando para hallar las causas y comprender las consecuencias del conflicto armado. Se han hecho acercamientos desde las instituciones educativas, centros de investigación, fundaciones y diversas ONG y se han logrado unos avances significativos.

El 28 de junio de 2022 el presidente de la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición, el padre Francisco de Roux, hizo el lanzamiento del informe Hay Futuro Si Hay Verdad - Informe Final de la Comisión de la Verdad. Un documento que se construyó de la mano de víctimas y victimarios del conflicto armado en Colombia y los comisionados, más los equipos que aportaron desde los territorios.

Una de sus tareas de fondo era la de entender las lógicas de la violencia y la guerra en nuestro país y dar cuenta de las profundas cicatrices que deja el conflicto en nuestro presente. Motivado por las profundas historias ahí contenidas es que afirmo, al igual que lo hizo Adorno, que a través de la educación debemos asumir la sanación de nuestra sociedad como nuestro reto para una mejor humanidad y para la paz grande.

La educación, tal y como lo he afirmado con convicción ferrea, es una de las herramientas a través de las cuales, podemos, desde las instituciones de educación, mediar para la construcción de nuevas realidades. He advertido también que los colegios y universidades están llamados a participar en la construcción de una educación para la emancipación y para la vida. Para promover ciudadanías activas, seres humanos comprometidos con la transformación social de sus entornos geográficos y sus culturas.

Desde la educación se debe promover no solamente la formación de individuos competentes para memorización de contenidos o para la ejecución de tareas disciplinares. Es nuestro propósito formar seres humanos que actúen en pro del bienestar propio, pero también de los demás, del bienestar común. Que sean responsables con el uso de los recursos, con sólidas bases para obrar de manera contextualizada, empática y ética.

Somos los docentes los convocados a participar en la incitación a la movilidad social. A gestar nuevas formas de participación ciudadana y nuevas identidades. Estos cambios deben partir de lo más intimo de quienes tenemos la hermosa tarea de acompañar el proceso de formación de personas, debe surgir del tuétano. Pero también debe estar en el ADN de las instituciones. Debemos promover estas discusiones y hacernos responsables de los cambios que nos corresponde activar en este nuevo panorama político, ideológico y cultural.

Vivimos el inicio de una nueva realidad. Somos partícipes de uno de los momentos más importantes de nuestra historia reciente. Sobrevivimos a una pandemia (pandemia en el sentido amplísimo de la palabra), nos adaptamos a los cambios vertiginosos de los avances tecnológicos y pudimos sortear el confinamiento y mediar la educación. Somos testigos activos y responsables de los cambios que se viven en nuestro presente. Pero eso no lo es todo. Tenemos que cogerles el paso a los cambios que se avecinan.

La sociedad y los individuos, los jóvenes que hoy son nuestros estudiantes, la cultura y el debate público y político nos exigen incomodarnos y adaptarnos a esta diversidad de universos y contextos que conviven en nuestros territorios.

Somos Caribe y Pacífico, somos selva y montaña, somos agua y desierto somos fuerza, inteligencia y sagacidad. Sin embargo, no le ofrecemos eso a nuestros estudiantes. Nos conformamos con cumplir y depositar de manera unidireccional contenidos programáticos. Cumplimos con los indicadores y ese no el ideal. Hoy debemos validar nuestra labor acercándonos a los seres humanos con quienes trabajamos y convivimos, quienes nos miran atentamente y quienes muy posiblemente nos tomen como modelo.

Es ya que nos corresponde tomar todo lo que tenemos para convertirnos en mediadores para la transformación social de nuestros entornos, porque el momento es hoy. No hay mañana si no construimos una sociedad sostenible y estable que piense de manera crítica y que deje huella.

Temas destacados

*Este es un espacio de opinión y debate. Los contenidos reflejan únicamente la opinión personal de sus autores y no compromete el de La Silla Vacía ni a sus patrocinadores.

Compartir
Preloader
  • Amigo
  • Lector
  • Usuario

Cargando...

Preloader
  • Los periodistas están prendiendo sus computadores
  • Micrófonos encendidos
  • Estamos cargando últimas noticias