Si Bill Gates visitara los Montes de María

Si Bill Gates visitara los Montes de María
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En mayo del año pasado, el multimillonario Bill Gates lanzó al mercado el libro titulado "Cómo evitar un desastre climático", un ensayo que aborda la relación entre el mercado, la sociedad y el medio ambiente. La lectura es práctica, amena y explica las consideraciones más relevantes para reducir las emisiones de efecto invernadero. Sin duda, el texto aporta al debate de quienes trabajamos para reducir la pobreza.

Uno de los temas que aborda el libro es la energía eléctrica, y por evidentes razones: los combustibles fósiles aportan dos tercios de la electricidad que se consume en el mundo. Gates reconoce el aporte de las energías renovables, pero las considera insuficientes para abordar los problemas de cambio climático y desigualdad energética. Tanto los paneles solares como las turbinas eólicas suponen grandes extensiones de tierra para su implementación y dependen de ubicaciones estratégicas con viento o sol. Esto aumenta el costo final para el consumidor porque implica transportar la energía, produciendo más dióxido de carbono en el proceso.

"La energía descentralizada convierte al consumidor final en parte de la cadena de producción". Lo que sucede, es que el libro asume que las fuentes de energía menos contaminantes deben cumplir con los mismos principios de las fuentes convencionales. Por ejemplo, que grandes centrales despachen la energía por largos cableados hasta los hogares y las empresas. Pero Gates omitió revisar otras oportunidades de las energías, como la descentralización. Esta solución además de aportar a la disminución de los combustibles fósiles, contribuye también a la reducción de la pobreza.

La energía descentralizada convierte al consumidor final en parte de la cadena de producción. Estás soluciones son más comunes en países africanos, pero en los Montes de María, en Colombia, también las podemos encontrar. En las veredas como El Limón, La Cañada y Hondible, unas 300 personas cuentan con este tipo de acceso energético.

Si el multimillonario visitara la ruralidad de El Carmen de Bolívar conocería a Yarleidis, Kenia y Luis. Ellos mismos le contarían cómo producen energía desde los techos de sus casas y cómo han aumentado sus horas productivas en las noches, encendiendo bombillos por primera vez, conectando sus celulares, radios, licuadoras y hasta televisores.

"Los mismos usuarios son quienes instalan los sistemas fotovoltaicos y le hacen el mantenimiento". Así, la energía descentralizada no necesita más metros cuadrados de los que ya ocupa la vivienda. Además, sin algunos costos operativos y del transporte energético, más comunidades pueden adquirir las soluciones a tarifas que se adaptan a sus economías campesinas. Como los mismos usuarios son quienes instalan los sistemas fotovoltaicos y le hacen el mantenimiento a través de un sencillo seguimiento telefónico, se ahorra también los costos logísticos del personal técnico.

Aunque Bill Gates sí trató de manera amplia la relación entre acceso energético, cambio climático y pobreza en su libro, no se comprende por qué no abordó la relación de costo beneficio que ofrece la energía descentralizada. Quizá escriba una segunda parte del libro y aborde este tema, pero ojalá sea después de leer este texto y de visitar los Montes de María.

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