Un año fatídico en las vías de Colombia, con resultado agridulce en Bogotá

Un año fatídico en las vías de Colombia, con resultado agridulce en Bogotá
dariohidalgofotofinal.jpeg

2021 entra en las estadísticas nacionales de siniestralidad vial como el peor año en el registro histórico. Tuvimos 7,270 muertes según el reporte preliminar de la Agencia Nacional de Seguridad Vial. El incremento de 33 % respecto a 2020 refleja que volvimos a la actividad, pero también que estamos en peores condiciones que antes de la pandemia. La cifra de fatalidades viales aumentó 6.5% frente al 2019 y es el peor registro desde 2016. Quedamos además 72 % por encima de la meta que nos habíamos trazado en el Plan Nacional de Seguridad Vial 2011-2021, Un fracaso colectivo.  

Un año fatídico en las vías de Colombia, con resultado agridulce en Bogotá
fatalidades nacional serie 2021 preliminar.png

Detrás de las cifras hay vidas humanas truncadas. Recordamos especialmente al niño ciclista Julián Esteban Gómez en Zipaquirá, a los seis jóvenes de la tragedia de Gaira (Laura de Lima, Juan Diego Alzate, Camila Romero, Rafaela Petit, Eleonil Romero y Camila Martínez), al niño Esteban Viasus atropellado en Engativá, y a Juan Esteban Sedano y las hermanas Irlanda y Daniela Meléndez en un choque en la Autopista Norte de Bogotá en 2018. El 37 % de las víctimas fatales eran menores de 30 años; el 83 % eran hombres.

En 2021 aumentó notablemente el uso de motocicleta y también aumentaron las muertes de motociclistas en 48 %. Parece también que se redujeron los controles a comportamientos riesgosos, con una policía ocupada por la protesta y por aumentos en la criminalidad, y sin el apoyo de dispositivos electrónicos (luego de la decisión de la Corte Constitucional que les quitó dientes a las Cámaras Salvavidas). Podemos enumerar más temas de infraestructura, vehículos, comportamiento y atención a víctimas, sobre los cuales hay planes y anuncios, pero pocos avances.

Vale la pena indicar que existen diferencias regionales importantes. En la comparación 2021 frente a 2020 se observan disminuciones en Cali (-11 %) y Villavicencio (-5 %). Es decir, estas ciudades aumentaron actividad, pero disminuyeron fatalidades, lo interesante es que también lo hacen con respecto a la situación antes de la pandemia. Son resultados notables que vale la pena resaltar y que deben mantenerse en el tiempo. Incluyen una combinación de gestión de infraestructura, campañas y apoyo en el control. Felicitación a los organismos de tránsito y a los ciudadanos, y ánimo para que sigan avanzando.

Del otro lado de la moneda están los aumentos en Neiva +88 %, Santa Marta +70 %, Riohacha +60 %, Sincelejo +53 %, Pasto +47 %, Manizales +41 % y Tunja +38 %, por encima del incremento nacional. La vuelta a la normalidad en estas capitales ha traído un anómalo incremento en las fatalidades viales. Allí las motos juegan un papel preponderante, solo en Neiva los motociclistas fueron el 72 % de las muertes, con un aumento de 124 % respecto a 2020.

En 2021 en Bogotá las fatalidades viales aumentaron 24 % frente a 2020 aunque disminuyeron 4 % frente a 2019. 

Un año fatídico en las vías de Colombia, con resultado agridulce en Bogotá
fatalidades bogota serie con 2021 ansv.png

Más carros, motos, ciclistas en la calle implicaron más exposición a riesgos viales. La reducción de 2021 respecto a 2019 puede estar asociada a medidas asociadas con el plan distrital expedido en 2018, basado en la Visión Cero, que han tenido continuidad y refuerzo en la actual administración. El principal tema es la gestión de velocidad. Desde finales de 2018 y durante 2019 se estableció 50 km/h como límite en 10 corredores; esto redujo las fatalidades en 17 % en esas vías, sin afectar significativamente las velocidades de desplazamiento.

En 2020, durante la pandemia, la medida fue extendida a todas las vías arteriales. Aunque está pendiente la señalización y se redujo la oportunidad de controlar exceso de velocidad con cámaras salvavidas, estas medidas han tenido impacto positivo.

También parte de la disminución puede estar asociada a reasignación de carriles viales a bicicletas (aunque sea muy impopular entre automovilistas). Las intervenciones temporales (maletines plásticos) y definitivas (en la Calle 13, Carrera Séptima y Carrera Novena) calman el tráfico en los demás carriles y protegen a los ciclistas.

Aún así, las muertes de ciclistas siguen en aumento, tal vez menor que el incremento en uso de la bicicleta, pero muy preocupante. Se requiere más infraestructura ciclista: se han construido 21 km., del orden de 10 % de la meta del cuatrienio.

En peatones hay una cifra muy similar a 2019; parece necesario seguir insistiendo en infraestructura segura para caminar y cruzar (no los anacrónicos puentes peatonales; ojalá cruces a nivel bien señalizados y semaforizados).

La gran preocupación está en las motos: la muerte de motociclistas aumentó 33 % respecto a 2019. Ya tenemos más de 520.000 motos registradas en Bogotá, y un número similar en los municipios vecinos. 

Un año fatídico en las vías de Colombia, con resultado agridulce en Bogotá
fatalidades bogota serie por tipo de actor.png

En fin, en el año fatídico 2021 en seguridad vial en Colombia, Bogotá aumentó menos que el promedio nacional, y tiene un número menor de fatalidades al de 2019.

Mucho por seguir haciendo para lograr la meta de 20 % de reducción de fatalidades del plan distrital de desarrollo: implica reducciones mayores a 8 % en 2022 y 2023. Es posible, con mayor gestión, campañas y control, priorizando acciones en corredores arteriales. 

Temas destacados

Este espacio es posible gracias a

*Este es un espacio de opinión y debate. Los contenidos reflejan únicamente la opinión personal de sus autores y no compromete el de La Silla Vacía ni a sus patrocinadores.

Compartir
Preloader
  • Amigo
  • Lector
  • Usuario

Cargando...

Preloader
  • Los periodistas están prendiendo sus computadores
  • Micrófonos encendidos
  • Estamos cargando últimas noticias