Violencia y elecciones en el Atlántico (II)

Html

auc caribe.jpg

¿Por qué llegó el Frente José Pablo Díaz a Barranquilla?

Como ya ha sido afirmado en el primer artículo de esta serie, en el departamento del Atlántico sí hubo conflicto armado, influencia de actores paramilitares, cooptación armada del Estado, y una reconfiguración de este. Es interesante, sin embargo, enfocarse en los detalles de los actores armados que hicieron presencia en el departamento, particularmente el Frente José Pablo Díaz (FJPD), de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) – y su influencia en la política. 

Las declaraciones de David Char, quien se encuentra declarando ante la Jurisdicción Especial para la Paz, se encuentran insertas en un contexto político, económico y social, del cual vale la pena desgranar los detalles de la participación y trabajo conjuntos entre políticos del Atlántico y estructuras paramilitares.

Dicho esto, es importante aclarar que el Frente José Pablo Díaz, de las Autodefensas Unidas de Colombia, llegó a Barranquilla principalmente para controlar las rutas del narcotráfico que salían del puerto de Barranquilla, y de las costas de los municipios del departamento del Atlántico con cara al mar: Puerto Colombia, Tubará, Juan de Acosta y Piojó. La ciudad, siendo un corredor estratégico con acceso a la Sierra Nevada de Santa Marta y hacia Montes de María, donde diversos grupos paramilitares ya se habían asentado y consolidado, era el paso lógico en la expansión que Jorge 40 había planeado en la Costa Caribe colombiana.

Esta explicación riñe directamente y contradice la hipótesis de que grupos paramilitares llegaron a la ciudad de Barranquilla para luchar contra la insurgencia. Como analizamos y documentamos previamente, en la ciudad de Barranquilla no hubo grupos insurgentes con suficiente control del territorio, combatientes o financiadores, que permitieran hablar de una presencia constante sobre la ciudad de Barranquilla y el departamento del Atlántico. 

Si bien alias ‘Don Antonio’ afirma lo primero, ‘Gonzalo’ y ‘El Canoso’, así como el testimonio de Jaime Pérez Charris (quien, curiosamente, fue asesinado en el 2013, unos días antes de dar su testimonio ante la Fiscalía General de la Nación) – la razón por la cual llegaron a la ciudad fue, exclusivamente, el control de las rutas del narcotráfico en Barranquilla y, en general, del departamento del Atlántico. Esto, además, se refuerza con el testimonio dado por Rodrigo Tovar Pupo, alias Jorge 40, quien afirmó que “meterse en el departamento del Atlántico era una obsesión de la casa Castaño” (Pedraza y Olaya, 2011, p. 191) – precisamente, para controlar tales rutas del narcotráfico.

Llegado y establecido el Frente José Pablo Díaz en la ciudad, la organización e infiltración de este se dio en diversos ámbitos: 

  1.  Militar: el Frente tuvo en su nómina a agentes de la SIJIN, el DAS y el Gaula, asistía a reuniones de inteligencia y organización con estas organizaciones, y recibía información clasificada de parte de estas. Fue a través de la información de inteligencia proporcionada por el DAS que se dio la orden de asesinar al profesor y sociólogo Alfredo Correa de Andréis; a Adán Pacheco, sindicalista de Electricaribe; a Pedro Pérez, de la Defensoría del pueblo; a Orlando Londoño Palacio, veedor de transporte; a Eislen Escalante Pérez (quien instauró denuncias contra la regional de la Red de Solidaridad por donaciones a ONG ficticias) y a Miguel Espinosa, miembro del sindicato del Dane. 

  2. Político: Mientras que en otros lugares del país fueron los paramilitares quienes buscaron a los políticos, en el departamento del Atlántico – según alias Gonzalo – fueron los políticos quienes buscaron a los paramilitares. Hasta el momento, Dieb Maloof y David Char Navas han sido encontrados como vinculados a grupos paramilitares. Álvaro Ashton se encuentra siendo investigado, y otros políticos más han sido investigados – aunque tales investigaciones han sufrido dilaciones. De hecho, la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia ordenó investigar a todos los concejales, diputados y alcaldes elegidos en el departamento del Atlántico durante los años que el frente hizo presencia en el departamento, incluyendo al exalcalde de Barranquilla, Guillermo Hoenigsberg; su exsecretario de despacho, José Pérez, así como senadores como Armando Benedetti, José David Name Cardoso, del partido de la U; los congresistas Jaime Cervantes, Luis Eduardo Diazgranados, de Cambio Radical; Mario Varón Olarte, Jorge Gerlein, Tarquino Pacheco y Alonso Acosta Osio, del partido Conservador. Según algunos testimonios, hubo incluso un llamado Pacto de Caramelo, en el que políticos del Atlántico aceptaban trabajar junto a la estructura paramilitar. Sin embargo, no hay un documento firmado que confirme tal pacto. 

  3. Financiera: como ha sido documentado en el primer artículo de esta serie, en el departamento del Atlántico hubo clientelismo armado. Ejemplo de esto fue la cooptación del Hospital Materno Infantil de Soledad, así como las EPS Solsalud y Salud Total (quienes eran encabezadas por Dieb Maloof, junto a Dino Gravini y Ernesto Barceló); el acceso a recursos de la licitación de manejo de aguas y residuos sólidos de la Triple A y cercanía con la empresa de recaudación de impuestos, Métodos y Sistemas. Todo esto, además de los recursos obtenidos por el narcotráfico y extorsión en la ciudad. En total, según Don Antonio, en el año 2004 el frente obtuvo, en total, unos 3200 millones de pesos.

  4. Social: la presencia del Frente en la ciudad fue justificada y naturalizada por la ciudadanía. Como explican Trejos y Posada (2014), términos como “limpieza social” fueron utilizados y justificados por la ciudadanía como forma de mantener el orden social. Del mismo modo, influenciaron la institucionalidad, el panorama político y económico de la ciudad, modificándolo a su conveniencia y generando terror en grupos sindicalistas, de estudiantes, líderes sociales, entre otros. Como afirma Velásquez y Zuluaga Nieto (2009), los paramilitares no se ajustan a las dinámicas sociales del lugar al que entran, sino que irrumpen en los escenarios sociales, los modifican y generan dinámicas de conflicto. 

En conclusión, el Frente José Pablo Díaz entró a la ciudad de Barranquilla para controlar las rutas del narcotráfico – y encontró terreno fértil para influir en las dinámicas políticas, sociales y económicas del departamento. El testimonio de David Char, ante la Jurisdicción Especial para la Paz, debe brindar detalles específicos acerca de la participación de la élite política barranquillera en escenarios de conflicto armado en la ciudad, los cuales generaron – entre 2004 y 2006 – unos 1664 homicidios; el desplazamiento de más de 10.778 personas en el año 2001; y el asesinato de líderes sociales, intelectuales, estudiantes y sindicalistas, quienes eran parte activa de la sociedad civil barranquillera y quienes fueron asesinados gracias a la colaboración de agentes del Estado y los paramilitares. 

Su testimonio debe proveer verdad, tanto para las familias, como para todos los barranquilleros. Sin más, es importante concluir que en Barranquilla sí hubo conflicto armado, sí hubo víctimas, y sí hubo parapolítica.

 

Referencias bibliográficas

Trejos, L. y Posada, A. (2014). Paramilitarismo en la ciudad de Barranquilla. Crimen organizado y mercados de violencia. Revista de Economía del Caribe, 0(14). https://doi.org/10.14482/rec.v0i14.7064

Velásquez C., F. y Zuluaga Nieto, J. (eds.). (2009). Las otras caras del poder: Territorio, con?icto y gestión pública en municipios colombianos. Bogotá: GTZ, Foro Nacional por Colombia.

 

Historias relacionadas

*Este es un espacio de opinión y debate. Los contenidos reflejan únicamente la opinión personal de sus autores y no compromete el de La Silla Vacía ni a sus patrocinadores.

Compartir
0
Preloader
  • Amigo
  • Lector
  • Usuario

Cargando...

Preloader
  • Los periodistas están prendiendo sus computadores
  • Micrófonos encendidos
  • Estamos cargando últimas noticias