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Para ganar las elecciones, el Presidente-candidato necesita conseguir cuatro millones de votos adicionales a los que consiguió el domingo. Para ello, los que consiguieron Clara López y Enrique Peñalosa, que juntan 3 millones, son una prioridad. La paz y el antiuribismo son argumentos fuertes para sus votantes, pero líderes en ambos partidos dicen que eso no es suficiente para hacerle el guiño a Santos.

Para ganar las elecciones, el Presidente-candidato necesita conseguir cuatro millones de votos adicionales a los que consiguió el domingo. Para ello, los que consiguieron Clara López y Enrique Peñalosa, que juntan 3 millones, son una prioridad. La paz y el antiuribismo son argumentos fuertes para sus votantes, pero líderes en ambos partidos dicen que eso no es suficiente para hacerle el guiño a Santos.

La Silla habló con siete líderes de diferentes tendencias dentro del Polo y casi todos insisten en que no ven coincidencias con el presidente-candidato más allá de la paz y que no tiene sentido abandonar su estatus de partido de oposición solo para evitar la llegada de un candidato con quien reconocen no tienen ninguna sintonía.

Juan Manuel Santos está intentando cortejar los votos de los verdes y el Polo para la segunda vuelta. Foto: Jorge Daniel Morelo
Clara López y el Polo, que tienen 2 millones de votos que nunca se irían con Zuluaga, decidirán el jueves si irse con Santos o con el blanco. Foto: Natalia Arenas
El senador y mayor elector polista Jorge Robledo defiende la idea de irse con el voto en blanco. Foto: Juan Pablo Pino

“Nosotros le damos gran valor al tema de la paz, de una salida negociada al conflicto, pero no es el único factor de análisis y no puede ser una carnada para atrapar a los otros, dejando a un lado las otras realidades del país”, le dijo a La Silla Jorge Robledo, el senador del Polo quien sacó 190 mil votos en marzo y que es quien más ha machacado la idea de que no hay una diferencia real entre Juan Manuel Santos y Oscar Iván Zuluaga.

Robledo menciona los TLC y la reforma a la salud sin eliminar a las EPS como dos ejemplos de políticas que, para él, hacen más lejanos que cercanos a Santos y el Polo.

“Las diferencias entre los dos habría que verlas con un microscopio electrónico. Son dos hojas del mismo árbol. Y no hay que aceptar la tesis que nos están imponiendo de que sólo hay dos opciones: hay una tercera, igual de respetable, en el voto en blanco”, dice. Esa ha sido la línea que ha repetido entre ayer y hoy, en radio y en Twitter.

Robledo es uno de los pocos del Polo que han revelado en público su postura. Iván Cepeda ha hecho llamados para apoyar la paz, aunque esta semana le dijo a La Silla que prefiere no pronunciarse para no interferir en la reunión del jueves.

Entre los demás hay inclinados a apoyar a Santos -ya sea por la paz o en torno a un acuerdo programático como lo hicieron, por ejemplo, los liberales en 2010 con la Ley de víctimas-, a irse en blanco o a dejar a los votantes en libertad.

En la Alianza Verde, también hay diversas posiciones, que comenzarán a ventilarse esta tarde.

“La responsabilidad de reelegirse es de Juan Manuel Santos y solo de él”, dice Claudia López, la mayor electora de la Alianza Verde. “Yo apoyo la paz gratis, a cambio de nada. Pero si lo único que tiene que ofrecer Santos es el miedo a Uribe y no un verdadero cambio, va a perder. En Colombia la mayoría de la gente no creemos que este país es un paraíso como él lo vende”.

López dice que ella seguramente irá con “tapabocas” a votar por Santos porque Uribe le parece peor. Pero cree que si Santos no hace un acto de humildad y esgrime una verdadera bandera del cambio que los colombianos quieren que se haga (más allá de las estadísticas sobre casas gratis) va a perder.  “Es que si lo que él ofrece es el miedo a Uribe, el miedo a las Farc es más grande”.

Enrique Peñalosa sacó un millón de votos que también son claves para SantosPara . Foto: Laura Rico
Para Claudia López, los verdes ya están a favor de la paz pero falta un compromiso mucho mayor de Santos con otros cambios. Foto: Juan Pablo Pino

López es partidaria de que la Alianza Verde no haga ninguna negociación con Santos, ni siquiera un acuerdo programático. “Hemos apoyado la paz gratis, a cambio de nada”, dice. Considera, además, que ninguno de los que votaron por ella votarían por Uribe en todo caso. Esa será la posición que llevará a la reunión de hoy.

Hoy también se reunirá toda la bancada parlamentaria del Polo, incluyendo los congresistas actuales y los electos. En la tarde se reunirán con la veintena de sindicatos y federaciones de trabajadores que respaldaron a López, como la CUT y Fecode. Y también consultarán a los intelectuales como Antonio Caballero y Daniel Samper Pizano que apoyaron a López, para llegar a la reunión del Comité Ejecutivo del Partido el jueves con una idea más clara de lo que quieren las bases.

“Vamos a tomar una decisión paciente y analítica. Y sobre todo vamos a adelantar consultas con todos los sectores que nos votaron”, dice Jaime Dussán, el ex congresista y ex presidente del Polo, que fue gerente de la campaña de Clara.

La oposición del Moir -que lidera Robledo- a respaldar a Santos es uno de los mayores obstáculos, pero hay más integrantes del partido que tampoco están convencidos.

“A la luz de los programas que presentaron en campaña, no veo ninguna coincidencia ni posibilidad de acercamiento. Hay un afán mediático por asimilar el proceso de paz a la reelección, pero nosotros siempre insistimos en que no debía ser así”, dice el ex senador Carlos Bula.

“Doce años de oposición consistentes no pueden echarse a la borda por elucubraciones sobre quién va a ganar”, le dijo a La Silla un reciente candidato del Polo al Congreso, que pidió no revelar su nombre porque no es integrante del comité ejecutivo del partido. Esa idea, la de perder el reconocimiento público que da hacer el control político, es precisamente una de las que más mencionan en voz baja.

Pero también hay polistas a favor, como Carlos Gaviria, que sacó en 2006 la mayor votación del partido en las presidenciales y que dijo ayer en Todelar que “las diferencias entre Santos y Uribe son superficiales” pero que “hay en este momento una diferencia, esa sí esencial, en el proceso de paz”.

El jueves también se reunirá la junta nacional de la Unión Patriótica, aliada del Polo en torno a la candidatura de López y partido de su fórmula Aída Avella. Y lo mismo harán la Marcha Patriótica -entre el sábado y domingo- y el Congreso de los Pueblos, aunque ya han sido -como contó La Silla- muy vocales en su apoyo al proceso de paz.

De aquí al jueves es posible que la campaña santista, que está en plena reingeniería, ofrezca al país una visión que vaya más allá de la promesa de la paz y que se acerque un poco más a lo que los del Polo y los Verdes quisieran.

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