Alejandro Gaviria deja en visto a los liberales, pero solo por ahora

Alejandro Gaviria deja en visto a los liberales, pero solo por ahora

A Alejandro Gaviria sus aliados liberales y las campañas rivales en el partidor presidencial como las de los senadores Jorge Robledo y Luis Fernando Velasco lo quieren pintar como el candidato oficial del Partido Liberal. Pero —al menos por ahora— Gaviria no se deja. 

Y si bien ha conseguido que algunos congresistas liberales acepten apoyarlo bajo sus reglas, otros comienzan a protestar en voz alta por no ser incluidos desde ya en la foto de la campaña.

De sacarle ganas a pasar a segundo plano

Alejandro Gaviria lleva 15 días como precandidato presidencial. Aunque llevaba todo el año vacilando entre lanzarse o no, el tiempo empezó a correr formalmente cuando inscribió ante la Registraduría a ‘Colombia tiene futuro’, su comité para recoger el millón 200 mil  firmas que se propuso para avalar su candidatura.

El Partido Liberal, y puntualmente César Gaviria, siempre estuvo a la sombra de que Alejandro tomara esa decisión. Esa posibilidad se empezó a contemplar en junio de 2020, cuando el senador paisa Iván Agudelo lo invitó públicamente a ser el candidato rojo en el 2022; la idea tomó fuerza en la Convención Nacional Liberal de agosto, y se afianzó en febrero de este año cuando varios congresistas rojos le pidieron formalmente a Gaviria que aspirara por el partido.

El director del partido, el expresidente César Gaviria, hizo lo suyo. Además de reunirse con el exministro para empujarlo a lanzarse, avaló que desde las cuentas institucionales del partido se compartieran contenidos sobre cómo el liberalismo se identificaba con Alejandro Gaviria y lo quería como su candidato presidencial.

Con ese cortejo, el banderazo de Alejandro Gaviria creó la ilusión entre algunos integrantes de la bancada liberal que ellos entrarían a ser parte de la campaña desde el día uno. No ha sido así.

Empezando porque quien ha asumido la coordinación del proceso de recolección no es ningún dirigente liberal, sino la representante verde, Juanita Goebertus. A eso se suma que el exministro Gaviria se ha mostrado reacio a reunirse con los congresistas rojos. Además, algunos congresistas se quejan de que cuando las bases rojas quieren ayudar con la recolección de las firmas los dejan por fuera de la foto.

“Alejandro Gaviria ha sido generoso conmigo en público, y yo me identifico con él, pero es increíble que en el tiempo que lleva de candidato ha sido imposible hablar con él, ha sido imposible —señala el representante bogotano Juan Carlos Losada— Uno pide que le expliquen la estrategia, la campaña, el mensaje, uno sale a poner la cara por el candidato. Lo mínimo es que le contesten, lo busquen, ha sido imposible. Ya estoy por creer que nos quieren hacer de un lado”, añade Losada.

El representante nortesantandereano Alejandro Chacón es otro de los molestos. “No podemos estar con alguien que nos desprecia abiertamente”, comentó por su parte.

Otro representante rojo se quejó de que a los de las juventudes liberales que están ayudando a recoger firmas les hacen quitar las camisetas rojas, y que filtran las fotos que se toman con el candidato. “Siempre le dijimos que se fuera por firmas porque marca independencia, él ni carnet liberal tiene, pero sí a los jóvenes, que son liberales, les dicen que no se pongan la camiseta, los desmotivan”, dice. “¿Quién le va a recoger firmas? Un día recogieron 700 firmas en la universidad de Gaviria, y es un mal ritmo. Deben recoger 30 mil al día para mostrar resultados”.

“El sentir, dicho entre unos de la bancada es que al partido no lo quieren ni de moza, y así es muy difícil”, fue el resumen de otro congresista.

Cuando han tratado de acortar distancias, Gaviria se ha frenado. La Silla supo que esta semana el exrector de Los Andes tenía programada una reunión con al menos seis representantes (Juan Carlos Losada, Carlos Ardila, Alejandro Vega, Juan Fernando Reyes, José Luis Correa y Rodrigo Rojas) pero a última hora canceló, señalando temas de agenda.

Además, en una reciente entrevista con El Espectador hizo una declaración que fue resentida en el partido: “Ellos han dicho que tienen simpatía y que quieren apoyar la campaña, pero esta es una apuesta ciudadana principalmente. Hemos tenido con el grupo de campaña unas seis reuniones y en ninguna ha existido una persona del Partido Liberal. Me reuní previamente con mucha gente (Fajardo, Petro, César Gaviria, entre otros), pero lo que dicen los liberales en este momento es todo lo contrario: dicen que los olvidamos en esta campaña. Solo me entró una llamada de César Gaviria a quejarse”.

Las etapas de Gaviria

Dos fuentes de la campaña de Alejandro Gaviria le dijeron a La Silla que la idea no es rechazar al Partido Liberal. Que, por el contrario, dado que la apuesta del candidato es unir al centro, los liberales —siendo un partido importante de centro— tiene que ser parte de esa coalición.

Sin embargo, la campaña ha planteado su estrategia por etapas, y en esta el objetivo principal es garantizar la viabilidad del candidato para que la campaña se pueda dar en sus términos sin correr el riesgo de que los políticos o los partidos se adueñen de la campaña.

Para esa viabilidad, creen que necesitan conseguir las firmas y subir en las encuestas. Por ahora, las juventudes liberales han sido fundamentales en el esfuerzo de recoger firmas, particularmente en las regiones, pero como parte de una “iniciativa ciudadana”.

En todo caso, a partir de la otra semana arrancarán una estrategia masiva con voluntarios ( a los que les pagarán unos estipendios de almuerzo, etc) en todo el país y que para crecer en las encuestas insistirán en un discurso de independencia.

Más adelante, según una de las fuentes cercanas a Gaviria, ya entrarían a hacer acuerdos con las otras fuerzas de la coalición de centro, incluidos los liberales.

El desafío para Gaviria es que los tiempos de su campaña no necesariamente coinciden con los de los congresistas liberales, que quieren alinearse ya, porque también están en sus respectivas campañas de reelección.

El freno de mano

Ante la frialdad de Gaviria, algunos congresistas liberales han puesto el freno de mano a su respaldo que, en todo caso, aún no es oficial por parte del partido porque la bancada no ha tomado una decisión ni la dirección nacional ha citado para hablar del tema.

Lo único definido hasta ahora es que todos los candidatos liberales al Congreso tienen la obligación de apoyar al candidato presidencial que el partido entre a respaldar en una consulta interpartidista. Ya descartaron ir con candidato propio a la primera vuelta.

La Silla supo que ante la postura del exministro, el representante Chacón le envió una carta al expresidente César Gaviria reclamando respeto por las bases liberales y que si la campaña de Alejandro Gaviria no se sentía a gusto ahí abrieran la posibilidad de considerar otras campañas.

Chacón le negó a La Silla esa carta. Pero tres integrantes de la bancada confirmaron, por aparte, que la carta existía y que está en manos del expresidente Gaviria.

Al margen de la carta, varios congresistas temen que con Gaviria se repita la historia del fracaso de la campaña de Humberto de la Calle, que ellos atribuyen a su decisión de no apalancarse en las estructuras del Partido Liberal, que cuenta con 49 congresistas y una poderosa maquinaria que en las pasadas legislativas sacó casi 2 millones de votos y 2,6 millones en elecciones a concejo.

Aún con ese riesgo, en el liberalismo hay quienes están decididos a apoyar a Alejandro Gaviria, bajo las reglas del candidato.

Por ejemplo, ayer en la tarde, el representante valluno Juan Fernando Reyes armó un evento en las universidades de Cali para empezar a recoger firmas.

La decisión de apoyarlo, dice Reyes, va más allá del partido. “Él no es que vaya a estar de espaldas a la clase política, lo que pasa es que tiene una manera de actuar, unos principios, que todos debemos respetar si queremos estar ahí. Son sus reglas de juego”, señala.

En esa línea también está el senador paisa Iván Agudelo. “Acá nadie tiene que pedir permiso para recoger firmas. Esta campaña no tiene nombre propio de ningún partido”, dice.

Otras figuras del partido como el senador Rodrigo Villalba, del Huila, también están montados en la campaña. Además de sacar una columna de opinión destacando la candidatura de Gaviria, y de pautarla en Facebook para que tuviera más alcance, Villalba le ha ido planteando a su equipo político que va a estar con Gaviria.

“ Yo ya empecé a imprimir formularios para la firmas y estoy buscando que el candidato nos reciba en Bogotá”, le dijo a La Silla el concejal de Neiva, Alejandro Serna, del equipo político del senador Villalba.

Lo que está por verse es si al tener un apoyo fragmentado y casi que de segundo plano del Partido Liberal, a Gaviria le va a alcanzar para cumplir su primer objetivo, que es el de las firmas, y luego para posicionarse. Sobre todo porque en las regiones su nombre es poco conocido, mientras que los liberales tienen cuadros en todo el país.

En la campaña, sienten que a pesar del desafío que significa no contar de lleno con ellos Gaviria lo asumirá con tal de poder hacer una campaña en sus propios términos. Algo inexplicable para los políticos que están listos a sacarse la foto con él.

“Cualquier candidato quisiera tener el partido más grande, Petro nos recibiría sin dudarlo. Y el señor del 3 por ciento en las encuestas (Gaviria) diciendo que no”, remató un congresista rojo. 

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