Alfiles de Petro se abrazaron con “las mafias” que hoy cuestionan

Alfiles de Petro se abrazaron con “las mafias” que hoy cuestionan
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La representante María José Pizarro, la exsenadora Sandra Villadiego y el representante David Racero en la oficina de Petro.

El año pasado la excongresista del partido de La U, Sandra Villadiego, y su esposo Miguel Ángel Rangel, condenado por parapolítica, visitaron las oficinas del candidato presidencial Gustavo Petro y del senador Roy Barreras en Bogotá. En la reunión, de septiembre de 2021, conversaron y se tomaron fotos con alfiles del petrismo, como los representantes David Racero y María José Pizarro, cercanos colaboradores de Petro.

Fueron acercamientos para sellar una alianza política que terminó en que Villadiego se inscribió como candidata a la Cámara del Pacto Histórico y la Alianza Verde en Bolívar. En octubre, cuando La Silla Vacía reveló la alianza, varios miembros del Pacto se opusieron a que hiciera parte del movimiento, incluyendo el representante Racero. Aún así apareció inscrita en diciembre.

Cuando la presencia de la heredera de un parapolítico fue retomada por otros medios, en especial por Daniel Coronell en su columna de La W, Petro fingió que no conocía el caso: “Me estoy enterando por usted. En Bolívar hay una lista abierta, así que nada tiene que ver conmigo”. La reunión en su oficina muestra lo contrario.

La foto que publica ahora La Silla Vacía, y que la propia Villadiego puso hoy en sus redes sociales, muestra que desde septiembre del 2021 estaban al tanto de quién era la pareja que ha hecho política en Pinillos (Bolívar) y que había acercamientos para que entraran al Pacto Histórico.

El cambio de postura frente a Villadiego y Rangel es radical especialmente en el representante David Racero. Mientras se abrazaba para fotos con la aspirante a ser candidata del Pacto en 2021, después del escándalo por su presencia en las listas de la coalición de izquierda demandó la lista ante el Consejo Nacional Electoral (CNE) para intentar sacarla.

Ayer en la noche Racero sacó pecho porque por su demanda ante el CNE se abrió una puerta para que Villadiego salga de la lista. “Con mi demanda, logramos reabrir la lista a la Cámara de Bolívar. No podemos permitir que se cuelen personas con alguna ligazón a las mafias”, dijo Racero.

Esa doble postura es la que hoy le reclama Villadiego a Racero. “Con David he compartido en otros escenarios. No soy una persona en público y otra en privado, le pido respeto y dedíquese a construir país y respetar a las mujeres”, señaló en Twitter.

Una fuente cercana a la excongresista le dijo a La Silla que en esa reunión se tomó la decisión de que ella fuera candidata a la Cámara.

Racero niega esa versión y dice que “yo no tenía potestad para definir candidaturas. Mucho menos de otros departamentos. Yo les comuniqué que no tenían espacio con nosotros”.

Según Racero, Petro lo invita a pasar a la reunión y se retiró porque tenía otro compromiso. “Estaban pidiendo aval, ni siquiera para la Cámara, sino al Senado. Y la instrucción, ahí sí me dijo Petro, no había posibilidad de recibir aval por parte de la Colombia Humana”.

Pese a la importancia de las fotos en política y a que Racero conocía los antecedentes de Villadiego, porque cuando era congresista de La U la cuestionó, el representante petrista se tomó la foto.

El CNE le dio plazo al Pacto Histórico para modificar la lista en Bolívar hasta el 13 de febrero. Según el exconsejero del CNE, Armando Novoa, la resolución permitiría hacer modificaciones sin restricciones para sacar e incluir candidatos.

“Según está resolución no habría límite alguno para hacer modificaciones. Hay otras resoluciones del Consejo Nacional Electoral del año 2019 en las que sí establecen unas restricciones, pero en esta no. Por eso, al parecer, no habría condición alguna para que el representante legal del partido o de la coalición haga los cambios que considere pertinentes”, señala Novoa.

El lunes se sabrá si en el Pacto Histórico prevalecen los acuerdos políticos hechos a puerta cerrada, o las posturas públicas sobre el rechazo a las “mafias” de la política.  

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