Cáncer del Presidente plantea interrogante sobre salud de Angelino Garzón

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Cáncer del Presidente plantea interrogante sobre salud de Angelino Garzón

Juan Manuel Santos dijo en su alocución presidencial -al lado de su esposa María Clemencia y de su médico Felipe Gómez que será sometido a una cirujía el próximo miércoles para extirparle un tumor en la próstata.

Foto: Javier Casella- SIG

En rueda de prensa, junto a su esposa y  su médico, el presidente Santos anunció que será operado el miércoles para extraerle un tumor maligno en la próstata. Aunque dijo que el cáncer fue detectado a tiempo y los pronósticos son muy positivos, esta noticia vuelve a plantear el interrogante sobre la salud del vicepresidente Angelino Garzón.

En un claro contraste con el manejo que le ha dado el Vicepresidente a su enfermedad y a su convalecencia, Santos puso en la página web de la Presidencia su historia médica y dijo que el  "el país va a estar informado permanentemente sobre la cirugía y el proceso de recuperación". También anunció que seguirá "ejerciendo en todo momento funciones como presidente de Colombia".

Ojalá que así sea. Pero, ¿qué tal que no?

Angélino Garzón sufrió primero una enfermedad coronaria y luego una isquemia cerebral. Aunque ya se ha recuperado de las dos, el Presidente Santos le ha quitado todo protagonismo. Incluso apenas avisó sobre su operación dejó claro que seguirá al frente de su gobierno en todo momento.

El cáncer de próstata es de los de más fácil manejo y más rápida recuperación pues en principio no requieren de radiación ni quimioterapia. Pero el mismo caso del vicepresidente Angelino Garzón demuestran que este tipo de intervenciones no están exentas de complicaciones.

Angelino Garzón ingresó a la Clínica Reina Sofía el 14 de junio de 2012 para tratar una infección en la próstata y cuatro días después tuvo una isquemia cerebral. Según lo contó en su momento Semana,
se le bloqueó una arteria del tronco cerebral en un área que concentra actividades como el movimiento de los ojos y el sistema motor y tuvieron que inducirle un coma para mantener un “estado de reposo cerebral”.

Después de una larga convalecencia, una comisión del Congreso lo visitó y el “parte” fue del senador, y también médico Roy Barreras, quien dijo que “Angelino está de vuelta”.

Una persona que estuvo hace poco con el Vicepresidente dijo a La Silla que Angelino está totalmente lúcido y que sus limitaciones consisten en cierta pesadez al hablar y algunas dificultades en su locomoción. Puede caminar pero sin el brío de antes.

Sin embargo, todavía no se conoce un peritazgo médico y oficial que determine si el Vicepresidente está en condiciones de reemplazar al Presidente en caso de faltas temporales o absolutas, que es realmente su única función constitucional. 

Los medios tampoco volvieron a mencionar el tema de la salud del Vicepresidente una vez Garzón empezó a realizar declaraciones públicas. Es un tabú, un asunto de la órbita privada.

Sin embargo, la salud de los gobernantes no debería serlo. Y este anuncio de que el Presidente tiene un tumor –precisamente ad portas de comenzar una negociación de paz que podría partir en dos la historia de Colombia- hace más urgente que el Congreso apruebe el proyecto de ley que presentó el senador Juan Lozano, del Partido de la U, que obligaría a los mandatarios a certificar su estado de salud.