Comisionado de paz Restrepo: "Que el ELN diga si tiene candidato a Presidencia"

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Juan Camilo Restrepo Gómez, comisionado de paz y consejero de seguridad.

Juan Camilo Restrepo Gómez lleva menos de un año en el cargo de comisionado de paz y desde hace unos días es, también, consejero de seguridad del presidente Iván Duque. Antioqueño de 40 años, durante los próximos siete meses será el encargado de dos tareas que parecieran contrarias: coordinar los planes de desmovilización individual de grupos armados ilegales y de trazar, con el minDefensa y las Fuerzas Armadas, su combate.

A raíz de la reciente escalada de violencia en Arauca y el asesinato de líderes indígenas en el Cauca (un exfundador de la Guardia y un menor ambientalista), La Silla habló con él sobre el remate del Gobierno Duque.

Advirtió que el ELN "como lo ha expresado en comunicados" intenta incidir en la vida política y social en Arauca. En ese departamento hay una guerra entre elenos y disidencias de las Farc, que muestra el fracaso de la política de Paz con Legalidad. 

L.S.V. es La Silla Vacía

J.C.R. . es Juan Camilo Restrepo Gómez

L.S.V ¿Cómo combina este doble rol de consejero de seguridad y comisionado de paz?

J.C.R. La paz y la seguridad son dos valores esenciales en una democracia, en un Estado Social de Derecho, en una República unitaria como es Colombia. Uno tiene que coexistir con el otro.

L.S.V ¿Pero cómo combinar ambos conceptos en la misma persona?

J.C.R. Con esas líneas de acción, toca coordinar en el tema de seguridad y convivencia líneas para el control territorial, un tema de disuasión del enemigo, un tema de desarticulación de los grupos armados organizados, un tema de tecnología y de innovación. Eso en el tema de seguridad. Y en el tema de paz, nosotros seguimos consolidando la ruta de la legalidad, que tiene que ver también con la Fuerza Pública.

Seguimos trabajando contra las minas antipersonales y el concepto de fortalecer los Consejos Territoriales de Paz, donde los integrantes de la Fuerza Pública también están invitados en dicha instancia. De manera que tanto la concepción de seguridad como de paz, como en su línea de acción se compaginan perfectamente en un comisionado.

L.S.V A menos de 200 días que terminé el mandato del presidente Duque, ¿en qué puntos se va a enfocar entonces?

J.C.R. Ruta de la legalidad a partir del sometimiento. Y es que los grupos armados organizados tengan presente una opción y es que se sometan a la justicia para pasar de la ilegalidad a la legalidad. Segundo, fortalecer el concepto de Zonas Futuro, donde nosotros, como alto comisionado de paz, tenemos una a cargo que es la del Bajo Cauca y el Sur de Córdoba; y como consejero de seguridad las de Catatumbo, Chiribiquete, Pacífico Nariñense y Chocó. Y, por último, la acción integral contra las minas antipersonal, que Colombia hoy es un referente en el mundo.

L.S.V ¿Cómo genera usted confianza al mismo tiempo con los militares y con los grupos armados que busquen desmovilizarse?

J.C.R. A partir de entender que la paz se logra dentro de la institucionalidad, de la oferta que llega a los territorios. El concepto de paz no se debe desligar de quienes hacen parte de la Fuerza Pública. Por eso, esa combinación de este rol, de confianza que el señor presidente se me ha otorgado, va a permitir construir lo que durante décadas no hemos hecho. Vamos a desatrasarnos, porque siempre el concepto de paz estuvo ligado a un sector ideológico. El concepto de seguridad estuvo en otro sector ideológico.

Entonces, creo que es una bonita oportunidad para que en estos siete meses dejemos una narrativa consolidada a todo el pueblo colombiano.

L.S.V ¿Cuántas personas se han sometido, han acudido a la figura de sometimientos?

J.C.R. 1.678 desde el año 2018 a la fecha, y de todos los grupos. Ahí está incluido el tema de las desmovilizaciones individuales del ELN, ahí está el Clan del Golfo y, por supuesto, ahí hay disidencias también.

L.S.V Usted habla de la ausencia de violencia como una de las líneas fundamentales para lograr la paz, pero hechos como el asesinato de Albeiro Camayo en Cauca el lunes; o el del niño Breiner Cucuñame, hace una semana, hacen ver que el Estado no puede proteger a líderes indígenas, ¿por qué es eso?

J.C.R. Lo primero que hay que reconocer es que hay dificultades. Cuando se hizo la firma del Acuerdo de Paz, equivocadamente se le dijo al pueblo colombiano que era una paz estable y duradera y que se iban a resolver todos los problemas de Colombia. No. Se firmó la paz con uno de los actores que estaba en su momento y quedaron por fuera y quedaron sin atender, en su momento, otros grupos: las disidencias, el ELN, el Clan del Golfo, que son los victimarios de estos líderes sociales.

Cualquier cifra superior a cero es lamentable, pero, reconociendo que existen, también tenemos líneas de acción, trabajando articuladamente con la Fiscalía, trabajando con el Ministerio del Interior, con el Ministerio de Defensa, trabajando y atendiendo las alertas tempranas de la Defensoría del Pueblo.

De manera que rechazamos, porque quienes son los victimarios de estos líderes sociales, quienes están causando esa violencia, fueron quienes le incumplieron a la paz, que también la disidencia y quiénes se quedaron por fuera, porque no eran de las Farc, pero sí pertenecían a otros grupos, entiéndase Clan del Golfo y entiéndase en el ELN.

L.S.V ¿Por qué el Estado no ha podido detener los asesinatos contra estos líderes?

J.C.R. Hemos hecho todo lo que está a nuestro alcance. Estamos trabajando, lamentando que cualquier cifra superior a cero es cuestionable, es lamentable, pero también dejando claro que quienes son los victimarios, quienes le están generando esa violencia al país, fueron quienes no firmaron el proceso de paz o quienes lo han incumplido.

L.S.V El año pasado cerró con un crecimiento en la tasa de homicidios con 26 por cada 100 mil habitantes ¿A qué razones atribuye esa subida?

J.C.R. Hay múltiples causas donde podemos decir que son las disidencias, que son los grupos armados organizados, quienes están generando, quienes se están convirtiendo en los grandes victimarios del pueblo colombiano. No vamos a desfallecer en seguir combatiéndolos y en seguir demostrando que la defensa de la institucionalidad siempre es el camino para generar la paz y la seguridad. Que delinquir no paga.

L.S.V Otra de las zonas que ha sido particularmente violenta en los últimos meses ha sido Arauca. Y allá el enfrentamiento entre disidencias y ELN ha destapado señalamientos de una posible infiltración del ELN en el movimiento social. ¿El Gobierno tiene alguna certeza de esto? ¿Hay indicios de esa infiltración?

J.C.R. Esos grupos, que todos los días se parecen más al cártel de la droga, tanto la disidentes como el ELN, están dedicados al narcotráfico. Y en lo que tiene que ver con los sectores sociales, sin ir a generalizar, sin ir a estigmatizar, ha quedado en evidencia que el ELN ha mancillado la paz, ha creado falsas expectativas de paz, cuando lo que han hecho durante décadas, durante los últimos meses, es engañar al pueblo colombiano. Nosotros no lo vamos a permitir.

Y también hay que decirlo claro: si el ELN, como lo ha pronosticado y han hecho comentarios y han hecho observaciones en sus comunicados, participan del día a día de la sociedad araucana, que de una vez por todas digan cuál es su candidato a la Presidencia. Y nosotros no vamos a permitir que con armas hagan política y con armas sigan perjudicando al pueblo araucano.

L.S.V ¿El Gobierno tiene indicios de que el ELN influirá en las elecciones o que actores armados, influirán en las elecciones presidenciales?

J.C.R. No que influya, sino que ellos con armas han querido hacer política y nosotros no vamos a permitir esa combinación.

L.S.V En Arauca hay voces, desde organizaciones sociales, que piden una mediación para detener la guerra en esa zona entre disidencias y el ELN. ¿El Gobierno, en algún momento, ha tenido esa posibilidad sobre la mesa?

J.C.R. Nosotros hemos dicho que cuando el ELN deje de secuestrar, de instalar minas antipersonal, de reclutar menores, de poner carros bombas, el gobierno está listo para iniciar el camino que corresponde. De lo contrario, no hay ninguna posibilidad de avanzar en un camino exploratorio.

Hoy, ningún sector social, hoy, ningún mandatario local, hoy, ningún mandatario regional está autorizado para avanzar con caminos exploratorios con ELN, mientras que ellos persistan en su actividad criminal.

L.S.V ¿Desde que llegó al cargo de Comisionado ha habido algún diálogo epistolar? ¿El ex presidente Uribe ha vuelto a buscar algún diálogo con el ELN?

J.C.R. Con el señor expresidente Álvaro Uribe Vélez no he hablado desde que soy Comisionado de Paz. No tengo relación, más allá de reconocer que es un expresidente de la República.

L.S.V ¿El Gobierno tenía algún tipo de sospecha de que en el evento de Suecia, donde usted iba a ir, habría delegados o personas que hablarían al nombre del ELN?

J.C.R. Lo que pasó ese fin de semana fue lo siguiente: El señor Presidente me encomendó la tarea de ser consejero de seguridad y por ende le tenía que recibir el cargo a Rafael Guarín. Y no íbamos a permitir que mediante una falsa paz, digamos, de legitimar un ejercicio donde se iba a prestar para engañar al pueblo colombiano. Siempre y en todo caso, advertimos cuando llegó la invitación, que no aceptaríamos ni presencial, ni vía online, ni por otro medio, ninguna interlocución de quien dijera que estaba hablando a nombre del ELN, eso siempre quedó claro y siempre lo teníamos presente.

L.S.V Pero, ¿en el evento había algún indicio de que estaría alguien de forma presencial o virtual hablando en nombre del ELN?

J.C.R. Los indicios y las invitaciones le correspondían a la agencia, a la Fundación de Paz, perteneciente al Gobierno sueco no al Gobierno colombiano. Pero siempre advertimos que no íbamos a permitir, mediante ninguna posibilidad, que ocurriera eso.

L.S.V ¿Considera justas las críticas desde la oposición, y desde un sector del Centro Democrático, en torno a que el Gobierno perdió la bandera de seguridad democrática?

J.C.R. Nosotros trabajamos con hechos, nosotros nos manifestamos con hechos. Las opiniones y los factores de carácter político allá están y en la Consejería de Paz, y en la Consejería de Seguridad no tenemos alusión a interpretaciones de quienes están en la arena política.

L.S.V Faltan 196 días para que acabe el mandato de Duque ¿Cuál cree usted que va a ser el legado del presidente en materia de seguridad?

J.C.R. En materia de seguridad es recuperar todo lo que es la potencialidad que tienen las Fuerzas Militares y de Policía, darles todo el empoderamiento para defender la institucionalidad.

Y en lo que tiene que ver con la paz con legalidad, vamos a dejar un legado para que en los próximos años el Gobierno que llegue, mediante la implementación de la Paz con Legalidad, podamos seguir cumpliendo los Acuerdos de Paz. .

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