Con De la Calle, la centro izquierda toma aire para el 2018

Silla Sur

El triunfo del jefe negociador del Gobierno con las Farc garantiza que el liberalismo no haga una coalición con Germán Vargas Lleras y la pregunta ahora es si hará coalición con los Ni-ní.

El triunfo de Humberto de la Calle ayer en la consulta liberal, que se impuso con 365.658 votos sobre los 324.777 que sacó Juan Fernando Cristo, se puede interpretar de varias maneras dependiendo del lente con el que se mire y todas ellas permiten su interpretación contraria.

Se puede analizar como un reconocimiento al sacrificio y al inmenso logro que significó haber logrado un acuerdo de paz con las Farc pues al final el voto de opinión -sobre todo en Bogotá- fue el determinante de su triunfo.

Pero también que el jefe negociador y uno de los principales símbolos de ese Acuerdo no haya logrado ni el 10 por ciento de los votos que consiguió el Sí en el plebiscito hace un año exacto y cuando varios de sus rivales están haciendo campaña en contra de lo pactado es indicativo del poco entusiasmo que despierta lo firmado en La Habana y el desafío que será convertir la salvación del Acuerdo en una bandera taquillera para el 2018.

Se puede analizar el resultado de la jornada como una debacle del Partido Liberal, que sacó casi la mitad de los 1.356.821 votos de su última consulta interna en 2009. Ésto, a pesar de haber tenido en los últimos ocho años de gobierno de Santos ‘mermelada’, todo el manejo del tema de la bandera principal de la paz y el posconflicto, varios ministerios sociales como el del Trabajo y la Salud, la ejecución de la ley de Víctimas. Además de haberse convertido en las últimas elecciones regionales en la primera fuerza política en alcaldes y la segunda en gobernadores solo de ellos y no en coalición.

Pero también podría verse como un logro del Partido Liberal, que a diferencia del Partido Conservador y del de la U, ha conseguido mantenerse vivo ideológicamente con la bandera de la paz pese al desprestigio de los partidos, de su asociación con el presidente Santos y de la baja popularidad del Acuerdo con las Farc.

O podría interpretarse como un triunfo de César Gaviria que arriesgó personalmente mucho para defender la corriente más modernizante del Partido. Incluyendo las maniobras para contener lo que una fuente liberal llamó “los caballos de Troya de Viviane” haciendo referencia a la senadora Viviane Morales que aspiraba a ganar la candidatura con el aval de los millones de firmas de su referendo anti adopción por parte de parejas homosexuales y que quedó por fuera cuando se negó a firmar el ‘manifiesto liberal’ impuesto por De la Calle como condición para participar en la contienda por el aval.

Pero también podría ser el fracaso del liderazgo del ex Presidente que terminó con un partido fraccionado, con los nuevos liderazgos del partido resentidos como Juan Manuel Galán, Sofía Gaviria e incluso Viviane, y con un candidato impulsado por el voto urbano pero sin el apoyo del Partido en las provincias liberales.

Quizá la única conclusión que no tiene su cara contraria, y que para efectos del futuro es la más importante, es que el triunfo de Humberto de la Calle garantiza que el liberalismo no haga una coalición con Germán Vargas Lleras (que hoy anunciará que tiene las 4 millones de firmas en una movida para opacar este triunfo) y con ello mantuvo la competitividad electoral de la centro izquierda. Algo que no es menor.

Por la cabeza del Sí

Era tan importante para el vargasllerismo que ganara Juan Fernando Cristo, que la maquinaria de Cambio Radical de Álex Char en Barranquilla, el principal aliado electoral de Vargas Lleras, se movió en contra de De la Calle.

Como lo reveló La Silla Caribe ayer en nuestra crónica en vivo de la jornada, uno de los líderes barriales del charismo nos contó que la semana pasada en la alcaldía de Char le pidieron a contratistas y funcionarios "poner 10 voticos de familiares" para Cristo. También convocaron a los concejales aliados del Alcalde para que se movieran a favor del ex ministro.

Tras la movida de Vargas Lleras hacia el No, De la Calle ha dicho que su campaña será en contra de Uribe y de Vargas para evitar que vuelvan trizas el Acuerdo de Paz y en esa medida, siendo él el candidato liberal una alianza entre su partido y Vargas se vuelve imposible.

Por el contrario gana oxígeno el grupo de los Ni-ní (integrado por Claudia López, Sergio Fajardo y Jorge Enrique Robledo) que, salvo que tengan una votación estelar en marzo, terminarán haciendo una alianza con De la Calle para llegar a la primera vuelta unidos liderando la coalición del Sí.

Ser la cabeza de esa coalición del Sí es la meta más inmediata del candidato del Partido Liberal, y su primera prueba será la próxima encuesta Gallup, que saldrá a terreno en las próximas dos semanas a medir el pulso.

La esperanza en la campaña, según supo La Silla, es que De la Calle pase en esa medición del sexto lugar en el que ha estado (y ya sin Juan Manuel Galán en el tarjetón que estaba de quinto) a estar codeándose el segundo y tercer lugar con Gustavo Petro y Vargas Lleras para ya estar en las grandes ligas de los candidatos con viabilidad.

Esa viabilidad será fundamental para De la Calle para evitar la desbandada de los políticos liberales hacia el vargasllerismo como le sucedió en el 2010 al candidato liberal de la época Rafael Pardo.

Sobre todo porque una cosa que demostró la contienda de ayer, es que el grueso de los caciques no está con él.

 

Sin los caciques rojos

Los barones electorales rojos se movieron a favor de Juan Fernando Cristo en todo el país, a excepción de Huila, Valle, Atlántico, parte de Córdoba  y algunos en Antioquia y Bogotá.

A diferencia de lo que sucedió en las presidenciales, en esta contienda el voto costeño no definió la elección, o habría ganado Cristo que ganó en seis de los ocho departamentos del Caribe con el impulso del vargasllerista clan Char y de los liberales de Sucre que prendieron maquinarias abiertamente en su favor (incluso pagando plata).

En Bolívar, incluso, Cristo le dio palo a Humberto de la Calle con 27.285 votos contra 5.834, según los resultados por región que dio la final de la tarde la Registraduría. Para ese resultado, fue clave el respaldo que -sin mover mucho a su grupo- le dio el senador rojo de ese departamento Lidio García, quien tiene la Gobernación, en cabeza de su primo Dumek Turbay.

De la Calle ganó en San Andrés y en el Magdalena, en donde le buscaron votos desde la Alcaldía de Santa Marta, vía el movimiento Fuerza Ciudadana del suspendido mandatario Rafael Martínez, grupo del ex alcalde y también candidato presidencial Carlos Caicedo, que alineó contratistas y colaboradores para brindarle un empujoncito al exjefe negociador de paz.

En Norte de Santander, como se esperaba, Cristo, que es de allá, arrasó y se quedó con 38 mil de los casi 42 mil votos que se depositaron en ese departamento.

Sin embargo, ese resultado estuvo muy por debajo de lo que lo que su grupo proyectó (la meta era alcanzar 100 mil votos), porque además de la maquinaria liberal, Cristo contó con la del condenado exalcalde de Cúcuta, Ramiro Suárez, y la del gobernador de Norte, William Villamizar. Además, tuvo el respaldo de líderes de Jorge Acevedo (quiere llegar al congreso el próximo año con el aval liberal) y hasta del exalcalde Donamaris Ramírez.

En Santander, en cambio, al final se voltearon las apuestas a favor de De la Calle, que ganó 14 mil de los 22 mil votos que se depositaron en la consulta.

Pese a que en semanas pasadas había anunciado que estaba con Cristo, el representante Miguel Ángel Pinto decidió sumarse a De la Calle e inclinó la balanza a su favor.

Cómo lo ha contado La Silla, él hace parte de la casa del gobernador Didier Tavera y tiene a su merced toda la maquinaria del Palacio Amarillo. Eso, sumado a que el grupo del representante Fredy Anaya, quien -como contamos- movió líderes a través de sus fichas en la CDMB (una de las Car de Santander) hizo que el exjefe negociador tomara ventaja.

En Santander, el senador Jaime Durán fue el que movió votos a favor Cristo y aunque en esa empresa también estuvo Horacio Serpa, finalmente el cacique liberal se quedó en Bogotá, dónde ahora tiene más fuerza electoral debido a su hijo.

De la Calle barrió en Valle donde sacó 47.323 votos frente a los 21.150 de Cristo, con el apoyo de cuatro concejales liberales, más algunos de la U y de las juventudes liberales, quienes consiguieron sus propios recursos y movieron a sus bases en Cali, además de algunos políticos como el senador Edinson Delgado, el candidato al Senado Fernando Murgueitio y el exconcejal y aspirante a la Cámara, Uriel Rojas.

Y aunque La Silla no lo ha podido verificar con suficientes fuentes, muy seguramente le ayudó el senador de la U Roy Barreras.

En Nariño y Cauca ganó Cristo doblando a De la Calle lo que demuestra que allá sí funcionó la maquinaria de los Senadores que lo apoyaron como Guillermo García Realpe y Luis Fernando Velasco respectivamente. En Nariño, Cristo obtuvo 14.387 votos y en Cauca 10.330.

En Caldas votaron más personas de las que se esperaba (más de 17 mil) y el gran perdedor, por 30 puntos de diferencia, fue el nuevo barón electoral del departamento, el representante Mario Castaño. Él le dijo a La Silla que se metió de lleno a apoyar a Cristo como un gesto de gratitud por acompañarlo en su  camino triunfal a la Cámara en 2015.

El representante, exgobernador de Risaralda y liberal de carrera, Diego Patiño Amariles, se fue por Cristo públicamente pocos días antes de la consulta y perdió por un 15 por ciento de diferencia en el departamento.

En cambio, en Quindío ganó el grupo de su único representante liberal, Luciano Grisales, que estaba con De La Calle, por solo cinco puntos de diferencia con Cristo al que, como nos dijo Grisales, estaban acompañando cuatro concejales de Armenia y los tres diputados del partido en el departamento.

La cabeza liberal quindiana, Luz Piedad Valencia, hasta el final de la campaña guardó silencio y a la luz pública se limitó a ser anfitriona de ambos candidatos en su departamento y promover la votación de hoy.

En el Sur por departamentos ganó Cristo pero en votos ganó De la Calle.

Por ejemplo, en el Huila la maquinaria del senador Rodrigo Villalba, como lo habíamos contado, efectivamente se movió para votar por De la Calle e inclinar la balanza a su favor, donde arrasó con 11.456 contra los 858 que sacó Juan Fernando Cristo. Aunque la votación no fue masiva, como en casi todas las regiones del país y no le pusieron los quince mil votos esperados, movieron gente hasta del Banco Agrario (donde Villalba tiene cuotas) para sacar a la gente a votar.

En Caquetá,  la maquinaria del congresista liberal Harry González y el gobernador Álvaro Pacheco que estaban con Cristo, le dieron la victoria con 2.325 votos contra los 1.689 de De la Calle.

En Putumayo la contienda estuvo más pareja. El equipo del ministro Guillermo Rivera que se la jugó con Cristo ganó con 3.130 votos contra los 2.862 que sacó De la Calle impulsado por la representante Argenis Velásquez.

En Amazonas ganó Cristo con 858 de la mano del representante Luis Eduar Benjumea. Aunque allá no tenía dolientes visibles, De la Calle logró sacar 381 votos.

En Antioquia, bastión del uribismo, De la Calle logró poner la balanza a su favor en una visita reciente en la que se reunió con las bases, mientras que Cristo le apostó a la relación con los congresistas, que si bien alcanzaron a mover votos, no fueron suficientes para darle la victoria.

De la Calle sacó 37.973 votos y 30.863 fueron para Cristo.

Si bien algunos congresistas como Julián Bedoya y Luis Fernando Duque se fueron con Cristo, otros grupos como el Directorio Liberal de Antioquia y los de la Universidad de Medellín fueron capaces de convencer a las bases para votar por De la Calle.

En Bogotá, al contrario de lo que se esperaba en el resto de país, De la Calle sí contó con respaldo de políticos con maquinaria, más que Cristo. Cinco de 6 concejales.

Sin embargo, no hubo gran movimiento de maquinaria por falta de plata y porque no todos los líderes de los concejales se mueven por personas diferentes a esos concejales. Además, como lo admitieron en la campaña de Cristo, también es una plaza donde el voto de opinión también tiene una arraigo fuerte que hacía difícil que Cristo ganara aquí.

Al final, el voto de opinión de Bogotá le dio el triunfo definitivo a De la Calle, donde le ganó a Cristo 5 a 1.

Para llegar a la primera vuelta, De la Calle tendrá que ponerse a la cabeza del Sí y multiplicar ese voto de opinión y (de la maquinaria que logre retener) por siete.

Para ello tiene el aval de su partido y seis meses para hacer campaña.

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