Con El País de Cali, Gilinski arranca la expansión del modelo Semana

Con El País de Cali, Gilinski arranca la expansión del modelo Semana
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La compra de El País de Cali es solo el comienzo de una puja por ser el grupo informativo digital que domine en Colombia. En una entrevista Gabriel Gilinski afirmó que está pensando en más compras, y una fuente que tiene conocimiento directo de la estrategia del Grupo Semana le dijo a La Silla que “vienen muchas más” en un mercado donde ven muchos medios regionales "que están casi regalando".

La fuente, que pidió no revelar su identidad para dar detalles de la estrategia, afirma que el Grupo Semana aspira a dominar el 50 por ciento del tiempo de permanencia que los colombianos dedican a informarse en medios digitales.

Eso comienza con El País de Cali, una compra que se anunció anoche. Gilinski compró el 100 por ciento del periódico principal de Cali y el suroccidente. El medio que por más de 70 años había estado en manos de los Lloreda, una poderosa familia de empresarios del Valle del Cauca, pasa a ser propiedad de Gilinski, una familia también con un origen en ese departamento.

Los Gilinski, una familia judía de origen lituano, llegaron a Colombia cuando los padres del industrial Isaac Gilinski se radicaron en Barranquilla. Isaac Gilinski fue quien inició el negocio familiar con la fundación de Alimentos Yupi y Plásticos Rimax, que siguen en pie y funcionan principalmente en Valle.

Su hijo Jaime Gilinski es el segundo hombre más rico de Colombia y junto con Gabriel Gilinski, su nieto, también son dueños del Banco Sudameris y Grupo Semana. Desde finales de 2021, de la mano de socios árabes, lanzaron una estrategia de compra hostil de empresas del Grupo GEA, y son accionistas importantes de Sura y Nutresa.

La expansión nacional del modelo Semana empieza por las regiones y le apuesta a la producción en masa donde la pertinencia de una noticia la dan los clics. En la redacción de El País el negocio le da un respiro a una empresa que estaba sumida en una crisis económica por la que se convirtió en el primer medio en ingresar a la ley de reorganización empresarial.

La posibilidad de vender el diario venía sonando desde hace dos años, al igual que la posibilidad de que fueran los Gilinski los que lo compraran. Al principio, la adquisición iba a ser para más de una decena de empresarios caleños, a quienes Semana les rapó el medio a último momento.

El detrás de cámaras de la compra

Por más de un año, varios empresarios del Valle se reunieron de forma continua con la familia Lloreda para negociar la compra del diario. El País de Cali había llegado a 2020 sin flujo de caja para saldar deudas. La Dian incluso le había embargado un inmueble y al someterse a la ley de reorganización empresarial en ese año empezó a estratificar el pago de los salarios. Aún hoy algunos trabajadores no han recibido el pago de noviembre.

“La intención era salvar el periódico, poner al día el salario de los trabajadores que tenía retrasos y saldar deudas. Todo estaba acordado para desembolsar el dinero entre ayer y hoy”, contó uno de los empresarios que hacía parte de la negociación. En total eran 14 empresas entre las que están Manuelita, Colombina, Carvajal, Belleza Express, y Sidoc, del exalcalde Maurice Armitage. Medios como Criterio ya habían publicado notas referentes al negocio que estuvo a punto de concretarse.

Entre los puntos acordados estaba que algunos integrantes de la familia Lloreda, que seguían interesados en el periódico, continuaran participando como socios del mismo. En la visión de los empresarios estaba que el diario tuviera un enfoque más de centro, cercano a los caleños y que dejara a un lado la idea de que era un medio de élite marcado por una agenda de derecha, como lo había sido con los Lloreda.

Pero el negocio se truncó ayer. A las cinco de la tarde, los empresarios fueron citados a una reunión a la que asistieron pensando que se trataba de inconvenientes burocráticos. Allí les anunciaron que el diario ya había sido vendido. Aunque desde hace dos años los Gilinski estaban sonando como posibles compradores de El País, la negociación se había enfriado hace casi un año.

Eso cambió en diciembre, cuando, según la fuente del grupo, Gilinski terminó de hacer efectiva la opción de compra por la totalidad del grupo Semana a Felipe López, con un segundo pago de 20 millones de dólares, para un total de 40 millones. Ya con el 100 por ciento de las acciones de Semana Gilinski salió a hacer mercado.

“Yo me enfoco en lo mío, es un activo bastante interesante con un legado fabuloso. Es un activo en el que creo, invertiré y lo sacaré adelante”, dijo Gilinsky en una entrevista en La FM cuando le preguntaron sobre cómo le quitó el negocio a los empresarios caleños.

Según La República, detrás de la compra de los Gilinski está la pelea con el Grupo Empresarial Antioqueño (GEA). El diario económico dice que el cacao Antioqueño Manuel Santiago Mejía, presidente del Grupo Alkosto, hacía parte de la alianza de empresarios vallunos. De esta forma, con la compra de El País los Gilinski también evitaban repetir lo que sucedió con El Colombiano cuando empresarios paisas se les atravesaron en la negociación por el medio antioqueño.

La Silla no pudo corroborar esta versión de manera independiente. Uno de los empresarios caleños involucrado en la negociación, aseguró que era falso que hubiera empresas o empresarios paisas, pero pidió no revelar su identidad. “Era un proyecto ciudadano pensado para el departamento y la región”, afirmó.

Al final, la fuente de Semana le dijo a La Silla que el negocio se pactó en 10 mil millones de pesos, que cubren las deudas que acumulaba El País. Eso incluye el edificio de El País en Cali, que según la evaluación interna del grupo Semana estaría en 14 mil millones de pesos, por lo que se trataría de un negocio redondo para Gilinski. La República afirma que otro saldo se pagaría a la familia Lloreda en dólares, lo que habría inclinado al final la balanza hacia los Gilinski.

El ruido de que se trató de un nuevo enfrentamiento con los empresarios antioqueños deja planteada la pregunta de si con El País de Cali Gilinski también busca avanzar su influencia política. Justo ahora el grupo está involucrado en una movida por el GEA que incluye disputas legales y regulatorias, y en las que la revista Semana ha jugado abiertamente en defensa de los intereses de su dueño. Sin embargo, la fuente cercana a Gilinski le insistió a La Silla que el fondo real de esta compra es el negocio: “lo nuestro son los negocios, no nos importa la influencia”.

La compra, viene además con una promesa de inversión digital, que según el comunicado le apostará a nuevas audiencias y fortalecerá su presencia en las plataformas digitales.

Gilinski va por un conglomerado de medios

Gabriel Gillinski, propietario de Grupo Semana, ya dio algunas luces sobre lo que viene para El País de Cali: un medio regional con alcance nacional que priorice el interés de las audiencias y que le apueste a lo digital sin dejar de lado la edición impresa. Similar al modelo de la revista Semana, que la ha posicionado como el medio líder de Colombia en digital, pero a nivel regional.

Ese modelo ha consistido en producir noticias de manera masiva, mezclando la política con la farándula y con titulares truculentos que generen clics y un manejo acertado del posicionamiento en Google y redes sociales para sobresalir. Con eso, Semana ha logrado un alcance masivo, y según Comscore, una empresa de medición de audiencias digitales, es el medio con más usuarios únicos del país. Semana logró destronar al El Tiempo de esa posición y tiene una influencia fuerte en el poder y, según su dueño, ingresos importantes por publicidad digital.

La apuesta de Gilinski es llegar a tener el 50 por ciento del tiempo consumido en contenido informativo en digital en Colombia. El “time spent” es una medida adicional de consumo digital al número de usuarios únicos y páginas vistas. Con esto, según la fuente, apunta a tener un margen amplio de negociación de pauta programática. “Esto es un negocio de data y de vender audiencias”, dijo la fuente.

Según Guillermo Franco, consultor y estratega de medios, “Si la estrategia es adquirir publicaciones regionales, podría terminar armando un conglomerado de medios muy poderoso”. En un artículo que fue censurado en La República sobre la crisis de los medios impresos, y que publicó La Silla Vacía, Franco argumenta que el gran reto de la rentabilidad en medios es dar el salto digital, algo que no han logrado impresos como El País.

Pero, dice Franco, “son medios que tienen marcas de trayectoria y fortaleza regional pero no han logrado esa transición al mundo digital que sí logró Gilinski con Semana”. En efecto, Gilinski ya había intentado comprar El Colombiano. Y marcas como El Heraldo de Barranquilla, Vanguardia en Bucaramanga, el Universal de Cartagena y La Opinión en Cúcuta, han pasado momentos difíciles y no han logrado dar el salto al mundo digital, como detalla el artículo de Franco.

Esto está por verse, incluso en el caso de Semana. Aunque desde el grupo hablan de fantásticos ingresos por pauta digital, luego de acabar el sistema de suscripción que tenía la página, sus ingresos reportados ante la Superintendencia de Sociedades aún no lo reflejan. Mientras en 2020 Semana tuvo ingresos de más de 40 mil millones de pesos, en 2021 eso cayó a 34 mil millones. Desde que Gilinski compró Semana, en ningún año la compañía ha arrojado utilidades.

La fuente del grupo Semana afirmó que con El País, “los procesos y estructura van a ser parecidos. De ahí a que se parezca a Semana o que sea de la misma línea dependerá de la directora o director”. También contó que con la experiencia de Semana y el hecho de que El País está dentro de su grupo habrá “eficiencias obvias”, por lo que prevén una transformación digital del medio en menos de dos meses.

Sobre los 400 empleados, dice que habrá ajustes y nuevos roles, y creen que a largo plazo tendrán la misma nómina. Sin embargo, más de 100 de estos son repartidores de periódicos impresos, por lo que falta ver si bajo la nueva administración se mantiene o se marchita este segmento del negocio. Y no está claro cuál es la carga prestacional que Gilinski asume con la compra de la nueva empresa.

Por ahora, Gilinski ha dicho que la dirección podrá estar en manos de alguien del medio o de un periodista de reputación en la región. Además, la casa editorial viene con un atractivo adicional, es dueña del 30 por ciento del diario Q'hubo, un impreso popular que es el de mayor tiraje en Colombia. Q’hubo tiene como socios otros medios regionales y supera las 100 mil impresiones diarias a nivel nacional.

“No te sorprendas si vemos más actividades en medios regionales. Van a haber muchas más compras”, comentó la persona que está al tanto de las movidas de Gilinski, sin revelar nombres. 

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