Con la destitución de Alonso Salazar, llega la hora de la revancha de Luis Pérez

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El ex alcalde Alonso Salazar fue destituido ayer e inhabilitado por 12 años. 

Aunque la queja que terminó con la destitución de Salazar la puso el abogado Francisco Galvis, quien comenzó las denuncias de participación indebida en política favoreciendo a Aníba Gaviria fue el ex candidato a la alcaldía Luis Pérez.

Anibal Gaviria, candidato por el Partido Liberal, ganó la alcaldía de Medellín el pasado 30 de octubre. 

Ayer el ex alcalde de Medellín Alonso Salazar fue destituido e inhabilitado por 12 años por la Procuraduría por participación indebida en política.

Aunque apenas es un fallo en primera instancia, esto le abre una ventana de oportunidad a Luis Pérez, su rival político, quien perdió las elecciones a la alcaldía contra el aliado político de Salazar, Aníbal Gaviria.

Pérez no ha hecho apariciones públicas y ha estado alejado de los medios desde su derrota el año pasado, justamente esperando que la Procuraduría fallara sobre este caso.

Ahora, Pérez podrá argumentar que su derrota (por apenas el 2,8 por ciento de los votos válidos) fue en parte causada por las actuaciones irregulares del ex alcalde y, aunque eso difícilmente se traducirá en efectos legales o en unas nuevas elecciones, sí podría darle un nuevo impulso político al entregarle el status de víctima de las actuaciones indebidas de Salazar.

El fallo de la Procuraduría

La presidente de la Comisión Nacional de Control y Asuntos Electorales de la Procuraduría General, la Procuradora Delegada para la Vigilancia de la Función Pública María Eugenia Carreño, determinó ayer en un proceso verbal que Salazar había actuado irregularmente y violado la prohibición constitucional de que los empleados públicos participen en política.

Carreño, que es muy cercana al Procurador General Alejandro Ordóñez, ha representado a la Procuraduría en otros casos de alta relevancia, como la destitución del ex gobernador del Valle Juan Carlos Abadía y las sanciones contra el ex gobernador del Magdalena Ómar Díaz Granados y el ex alcalde de Bucaramanga Fernando Vargas.

En esta ocasión, Carreño le dio 12 años de inhabilidad a Salazar. Los mismos que la Procuraduría le dio al ex personero de Bogotá Francisco Rojas Birry por recibir dinero de DMG y dos más de los que el Ministerio Público le dio a Abadía, quien también fue sancionado por participación indebida en política (en su caso, a favor del ex precandidato presidencial Andrés Felipe Arias).

Por eso en Medellín simpatizantes de Salazar sienten que esta es una medida desproporcionada, sobre todo teniendo en cuenta que el ex alcalde fue sancionado por haber denunciado los supuestos vínculos criminales que se podrían tomar la ciudad.

En octubre del año pasado, cuando todavía era alcalde, Salazar denunció en twitter y en declaraciones entregadas a El Colombiano, entre otras cosas, que Luis Pérez -entonces candidato a la alcaldía de Medellín- estaba siendo apoyado por criminales de la Comuna 8 de la capital antioqueña (en particular Efraín Maldonado Álvarez, alias 'Efra', desmovilizado del Bloque Héroes de Granada de las AUC).

Salazar, además, le entregó al diario El Colombiano una foto de una reunión que, según él, demostraba la alianza que el grupo de alias “Memín”, uno de los líderes de las Águilas Negras que fue capturado a mediadios de septiembre del año pasado, tenía con Luis Pérez y sugirió que estas personas podrían costreñir a los electores para votar por ese candidato.

En ese entonces, Salazar dijo que sabía que lo podrían investigar por participación indebida en política, pero también afirmó: “no me voy a quedar con los brazos cruzados aunque me investiguen por hacer actividad política".

Sin embargo, para Carreño esta no fue una acción altruista del ex alcalde. Según la funcionaria de la Procuraduría, se comprobó que Salazar tenía en su poder información para hacer estas denuncias desde el 3 de septiembre del año pasado (aunque el artículo de El Colombiano dice que la reunión de la foto ocurrió el 4 de septiembre).

Pero Salazar esperó hasta el 7 de octubre (23 días antes de las elecciones) para hacerla pública y, además, decidió hacerlo en los medios de comunicación y no ante alguna instancia judicial como la Fiscalía.

Según la funcionaria de la Procuraduría, esto demuestra que la intención de Salazar no era advertir a la ciudad sobre el inminente peligro, sino influenciar directamente las elecciones que ocurrirían dentro de poco más de tres semanas.

Salazar intentó defenderse argumentando que no denunció estas irregularidades primero ante la Fiscalía porque el sistema judicial colombiano es defectuoso y promueve la impunidad y que, en cualquier caso, en octubre buscó el apoyo de la Registraduría, el Consejo Nacional Electoral y el Ministerio del Interior, pero todas estas entidades lo dejaron a la deriva. Aún así para Carreño existían muchos mecanismos para actuar preventivamente a los que Salazar debió haber recurrido antes de ir a los medios de comunicación.

Y, en cualquier caso, el hecho de que se haya demorado más de un mes en hacer la denuncia, para Carreño demuestra que el problema de Salazar no era que desconfiaba en la justicia, sino que quería herir las posibilidades de un candidato.

Carreño además sentó un precedente, al haber sancionado a Salazar por los mensajes que publicó en su cuenta de twitter, @alonsosalazarj. Desde el 29 de septiembre y hasta el 11 de octubre del año pasado, Salazar envió estos mensajes hablando mal de Luis Pérez y de su candidatura:

 

 

La sanción es apenas de primera instancia y Salazar puede apelarla ante la Sala Disciplinaria de la Procuraduría General de la Nación. Pero esto le abre a Luis Pérez la posibilidad de dar su golpe.

 

La revancha

Luis Pérez no reconoció el triunfo de Aníbal Gaviria el 30 de octubre el año pasado y ese mismo día dijo que no volvería a dar declaraciones o aparecer en público hasta que la Procuraduría no fallara sobre este caso, un proceso que estaba en curso desde el 25 de octubre. Desde entonces, efectivamente, no ha vuelto a aparecer en medios y ni siquiera ha actualizado su cuenta de twitter @Luis_Perez_G.

Pero tras este fallo, en Medellín se rumora que Pérez se está alistando para volver a aparecer e insistir en que la Procuraduría probó que las elecciones estuvieron viciadas y que el escaso margen por el que fue derrotado por Gaviria se debió en buena parte a las actividades irregulares de Salazar.

Este silencio fue algo inesperado en Luis Pérez. Pérez perdió las elecciones a la Alcaldía contra Salazar en 2007 y desde entonces entre ambos ha habido un agrio enfrentamiento. El enfrentamiento creció en 2011, pues durante las elecciones, Pérez estuvo intercambiando golpes en forma de acusaciones con Salazar y Gaviria.

Mientras que Salazar y Gaviria denunciaban los contactos sospechosos de Pérez en las comunas de Medellín, él insistió en sus acusaciones de que Salazar contaba con el apoyo del narcotraficante y paramilitar ‘Don Berna’ y Gaviria con el del polémico comerciante Alirio de Jesús Rendón, alias ‘El Cebollero’.

Pero el retiro de Pérez de la vida pública no fue completo. Durante este tiempo de ausencia y silencio, el sociólogo Luis Guillermo Pardo, parte del movimiento Firmes por Medellín por el cual se lanzó Pérez a la Alcaldía, se ha dedicado a hablar por él. Pardo ha dicho, por ejemplo, que el movimiento buscará la nulidad de la elección de Aníbal Gaviria y la “la restitución de derechos a Luis Pérez como alcalde de la ciudad”.

A pesar de las acciones legales que puedan interponer Pardo y Firmes por Medellín, lo más probable es que esto no afectará la elección de Aníbal Gaviria. En particular porque el sancionado fue Salazar y es poco probable que los encargados de impartir justicia le extiendan esa sanción a Gaviria.

Aunque, por otra parte, ayer, ‘el Cebollero’ fue condenado a 32 años de cárcel por lavado de activos. Y Luis Pérez, cuando vuelva a aparecer, podría aprovechar esta oportunidad para insistir en sus denuncias de los nexos del convicto con el alcalde de Medellín y así poder seguir llevando adeptos hacia su lado.

Si la Procuraduría ratifica el fallo de destitución a Salazar, pero Gaviria sigue siendo el alcalde, Pérez podrá mostrarse como la víctima de una elección injusta y así reunir capital político para una próxima contienda. Todo esto, por supuesto, si es que él mismo no comienza a ser investigado por los nexos que denunció Salazar.

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