Con la lista cerrada, el Pacto Histórico se debate entre la promesa de diversidad y la mecánica política

Con la lista cerrada, el Pacto Histórico se debate entre la promesa de diversidad y la mecánica política

El Pacto Histórico, alianza liderada por el candidato Gustavo Petro para el 2022, anunció la semana pasada que su lista al Senado será cerrada. Es decir, que se votará solo por el logo de la coalición y quedarán elegidos quienes estén más arriba en la lista.

Si bien las aspiraciones de la coalición son obtener 55 curules, los cálculos más pragmáticos, tanto dentro como fuera, hablan de 10 a 15 curules. Es decir, cualquier persona inscrita más allá de los primeros 10 tiene una posibilidad incierta de ser elegida. 

Esta realidad política contrasta con la promesa con la que el Pacto anunció su decisión de cerrar la lista. El comunicado dice que garantizará “la representación de las mujeres y la juventud, de los pueblos afros, indígenas y campesinos”, así como del “liberalismo socialdemócrata, el empresariado, la gente trabajadora y la comunidad Lgbt”.

Pero esa promesa se enfrenta con una dificultad: los números. Solamente los políticos que ya tienen curul dentro de los grupos que componen el Pacto, y que esperan repetir o dejar a alguien de su línea, suman cerca de 11 puestos en Senado.

La discusión será especialmente difícil porque, más allá del anuncio, no se dieron detalles sobre el mecanismo con el que se ordenarán los nombres. Estas son algunas de las claves para entender la discusión que viene:

1. Petro y Roy ganan el pulso de las listas

La decisión de la semana pasada fue una derrota para el partido Polo Democrático, que liderado por Iván Cepeda se unió al Pacto Histórico. El Polo había apostado por las listas abiertas, es decir, en las que se vota tanto por el logo de la coalición como por los candidatos, quienes compiten entre sí. En este esquema no importa el orden en el cual estén los candidatos, pues se define cuántos entran por el número de votos que consigan.

Desde el principio, Petro dijo que estaba a favor de las listas cerradas, pero en marzo llegó a un acuerdo con el Polo para que fueran abiertas.

Sin embargo, la insistencia de otros sectores en la lista cerrada reactivó el debate. Entre quienes más abogaron por las listas cerradas estuvo el senador Roy Barreras, quien llegó al Pacto Histórico tras renunciar al Partido de La U y ahora es uno de los precandidatos de la consulta presidencial de marzo con Petro y otros aspirantes, como la líder social Francia Márquez.

Barreras le dijo a La Silla que con su llegada a la alianza pidió replantear el tema de las listas. El debate se alargó y llevó a la creación en julio de un colegio electoral, con 28 sillas, que fue el que votó por las listas cerradas la semana pasada.

En ese colegio electoral tienen puesto voceros de los cuatro partidos con personería jurídica que integran la coalición que armó Petro —la Unión Patriótica, el Mais, el Polo y la ADA—, la bancada en el Congreso, los cinco precandidatos y sectores sin personería como el propio movimiento de Petro, Colombia Humana, y el de la excandidata presidencial Clara López.

La opción de las lista cerrada ganó con 21 votos a favor y siete en contra, del Polo. El resultado fue una muestra de la influencia de Petro y Barreras en instancias decisivas del Pacto Histórico.

El exsenador de La U ha sido el precandidato más visible hasta ahora. Protagonizó un debate con Petro en junio, en el que no estuvo el Polo Democrático. Y estuvo en los acercamientos con sectores del Partido Liberal.

2. Tendrán que conciliar liderazgos sociales con compromisos políticos

En el papel, la expectativa del Pacto Histórico es obtener 55 senadores en marzo, para tener mayorías en el Congreso. Es una apuesta sin antecedentes. El mejor resultado de una lista cerrada lo tuvo el expresidente Álvaro Uribe en 2014, quien como cabeza de lista obtuvo 20 curules en el debut electoral de su partido, el Centro Democrático.

Para lograr un resultado similar, el Pacto Histórico tendría que obtener alrededor de 2,5 millones de votos, y las fuerzas que componen el Pacto Histórico arrancan con un historial de cerca de 1 millón de votos.

En 2018, la alianza de Colombia Humana, la UP, el Mais y la ASI sacó 520.000 votos en la lista abierta al Senado. El Polo, por su parte, obtuvo 736.000, pero las dos mayores votaciones de la lista abierta ya no están en el partido: Jorge Enrique Robledo, quien sacó 226.000 votos, y Pedro Leonidas Gómez, con 85.000 votos, se separaron del Polo y formaron el partido Dignidad, que se unió a la Coalición de la Esperanza, el otro bloque de centroizquierda en el que están Sergio Fajardo, Juan Fernando Cristo, entre otros.

Con ese contexto, la disputa por los primeros 10 puestos de la lista, que serían los más probables en ser elegidos, será complicada porque la cantidad de puestos para sectores políticos supera ese número.

Por un lado están los partidos y los congresistas actuales. Por Colombia Humana/UP serían al menos tres: los senadores Gustavo Bolívar y Aída Avella y la representante María José Pizarro. A estos se puede sumar el representante David Racero, quien según dijo Bolívar en su columna de ayer, estaría considerando pasar al Senado.

El Polo Democrático cuenta con cuatro congresistas. Según dos fuentes del partido que pidieron no ser citadas para dar más detalles, el partido accedió a la lista cerrada con el compromiso de tener seis lugares entre los 15 primeros nombres de la lista, cuatro hombres y dos mujeres. 

Entre estos los más fuertes son los senadores actuales que repetirían: Iván Cepeda y Wilson Arias, un representante del sector Poder Unidad Popular (PUP) -que ocupe el lugar que ahora tiene el senador de ese grupo, Jesús Castilla, investigado por la Corte Suprema por presuntos vínculos con el ELN- y una persona en representación de Alexander López, quien es precandidato a la presidencia. 

A estos siete u ocho lugares, entre el Polo y Colombia Humana, se suman los dos o tres que le corresponderían a Roy Barreras y Armando Benedetti, quienes tienen curul en el Senado. 

Por el lado de Barreras, seis fuentes del Pacto Histórico le dijeron a La Silla que su esposa, Gloria Elena Arizabaleta, estaría entre los primeros lugares de la lista. Mientras que Benedetti no ha definido si será candidato o apoyará a alguien de su equipo político. 

Así, solo contando las fuerzas políticas que ya tienen representación, hay entre nueve y once lugares con prioridad en la lista. A estos se suman la excandidata presidencial Clara López, quien le confirmó a La Silla que aspira al Senado, y el excandidato a la alcaldía de Bogotá Hollman Morris, quien dijo que está considerando lanzarse.

Esa cantidad de nombres acortan el margen para los jóvenes, afros, indígenas, campesinos y LGBT.

Hasta ahora, las respuestas para solucionar ese debate no son claras. Petro dijo que la elección de la lista y su orden estará a cargo del colegio electoral, donde las mayorías la tienen justamente los partidos y los movimientos políticos. Este domingo agregó que se aprobó que cada cinco puestos haya un renglón étnico, afro o indígena, que ocuparían los lugares 5, 10 y 15 de la lista.

Bolívar, por su parte, dijo, en su columna de este domingo, que quienes ya tienen curul deberían ocupar a partir del número 10 de la lista, y se ofreció él mismo a estar en el número 20, para darle espacio a nuevos liderazgos.

El senador ha sido uno de los más activos con propuestas sobre las listas en redes sociales. Fue él quien en diciembre comenzó  a postular nombres de líderes e influencers para que aspiraran al Congreso. Sin embargo, no todas sus declaraciones se han cumplido. En abril, por ejemplo, dijo que no volvería a aspirar al Senado si la lista era cerrada.

La propuesta de Bolívar, además, contrasta con las cuentas que hacen seis de las fuentes del Pacto Histórico que consultamos para este artículo, según las cuales la mayoría de figuras políticas tendrían prioridad, incluido el propio Bolívar, quien suena como cabeza de lista.

3. La cabeza de lista enviará un mensaje

Una de las discusiones centrales es quién ocupará el número 1 en la lista, y será la figura con la que buscarán atraer la mayoría de los votos.

Las opciones más probables son el senador Gustavo Bolívar y la representante María José Pizarro. Aunque la discusión no está cerrada, y la llegada de Margarita Rosa de Francisco podría cambiar el panorama.

Aunque la actriz ha rechazado las múltiples invitaciones que le han hecho a aspirar al Senado, hace unas semanas hizo un guiño con un tuit en el que se planteaba como una hipotética cabeza de lista. 

Por ahora, sin embargo, las opciones principales son Bolívar y Pizarro. El jueves, en un space sobre la noticia de las listas cerradas, la precandidata del Polo a la Cámara, Juana Afanador dijo que “un símbolo muy importante sería que la lista al Senado la encabece una mujer”.

Del otro lado, algunas figuras que han postulado públicamente a Bolívar como cabeza de lista son Hollman Morris y la precandidata al Senado Cielo Rusinque, quien la semana pasada publicó que, a su juicio, “la cabeza la tiene ganada Gustavo Bolívar”.

La elección de uno u otro enviaría mensajes distintos. Si es Pizarro, sería una apuesta por liderazgos de mujeres, una bandera que fue cuestionada por la excandidata a la vicepresidencia Ángela María Robledo y otras feministas que abandonaron Colombia Humana recientemente. 

En el caso de Bolívar, se trata de una figura que estuvo en el centro de la opinión pública en el paro por liderar la colecta a favor de la Primera Línea, el grupo que se enfrentó a la Policía y el Esmad en las protestas. 

Bolívar volvió a los titulares este fin de semana con la denuncia del actor y exconcejal Bruno Díaz, quien lo acusa de no pagarle a su hijo Diego Díaz, quien se suicidó este año, una deuda de cerca de 160 millones de pesos por la instalación de unos páneles solares en un hotel propiedad del senador.

Elegir a Bolívar como cabeza de lista implicaría optar por una figura más cercana a Petro, con quien Bolívar comparte un espacio semanal de columnas, y que a la vez genera más rechazo del establecimiento. Esto se vio recientemente en la elección de las mesas directivas de Senado, en la que la bancada de gobierno vetó la llegada de Bolívar a la segunda vicepresidencia votando en blanco.

4. La candidatura de Morris puede generar tensiones internas

En torno a Hollman Morris hay un debate que no se ha cerrado del todo en el Pacto Histórico.

En 2019, tras recibir una denuncia por violencia intrafamiliar y otra por violencia sexual, un sector de mujeres decidió no apoyar su campaña, entre ellas Ángela María Robledo, la representante María José Pizarro y la concejala de Bogotá Susana Muhamad.

Tras ese episodio, Morris se enfocó en dirigir su medio, Tercer Canal, desde el cual ha apoyado la campaña de Petro y ha recorrido varias regiones entrevistando a sus seguidores. Su participación en política quedó en duda, pero volvió a sonar con la decisión sobre las listas.

El jueves, un par de horas después del anuncio, Morris publicó en su perfil una foto con un logo de campaña con su nombre, distinto al que tuvo como candidato a la Alcaldía.

Ese mismo día, a las 10 pm, el medio Lado B publicó que la denuncia por violencia sexual contra Morris se archivó. El documento de la Fiscalía que notifica a Morris del archivo es del 4 de junio de este año, pero se filtró el día de la noticia de las listas.

Sobre su candidatura al Senado, Morris le dijo a La Silla: “No lo descarto, me entusiasma. Hay movimientos en varias ciudades que han propuesto mi nombre como firme candidato a aspirar a la lista al Senado”.

Aunque sigue sin ser seguro, tres fuentes consultadas por La Silla confirmaron que Morris suena como uno de los primeros 10 nombres de la lista, avalado por el partido Mais.

Dos de las personas consultadas, una de Colombia Humana y otra del Polo Democrático, coincidieron en que pese al archivo de la investigación en su contra, el nombre de Hollman Morris aún genera prevención en el Polo, partido que recibió a varias de las mujeres que dejaron Colombia Humana tras la ruptura por la alcaldía en 2019.

5. Los candidatos de redes quedaron en duda

Tras el anuncio del cierre de las listas, hubo movimiento entre varias figuras con fuerza en redes sociales que aspiran a ocupar los primeros puestos.

Uno de ellos fue el abogado Miguel Ángel del Río, quien junto con Augusto Ocampo han sonado como posibles candidatos. Ambos fueron postulados desde octubre del año pasado por el periodista Gonzalo Guillén, con quien han trabajado en investigaciones. En una transmisión en vivo, Guillén le preguntó directamente a Petro si estarían en las listas, y el líder de Colombia Humana no respondió la pregunta.

El jueves, tras la noticia de las listas, Del Río se postuló directamente en redes, y el domingo fue invitado por Petro y Bolívar como moderador de su espacio de opinión en vivo.

Otro de los aspirantes al Senado con fuerza en redes, el académico paisa Gilberto Tobón, comenzó la semana pasada una vaki para recorrer el país. 

Tobón, Del Río y Ocampo tienen difícil ocupar los primeros lugares de la lista por la presencia de muchos hombres que ya son congresistas en los partidos del Pacto.

Su situación es un reflejo de los efectos de la decisión de la lista cerrada, que puso el énfasis sobre la representación de los partidos y los sectores del Pacto Histórico en los primeros lugares de la lista, más que sobre la capacidad individual de conseguir votos de los candidatos.

La apuesta por los influencers quedó reducida a la cabeza de lista, un puesto que arrastra la votación y donde aún podría estar una figura como Margarita Rosa de Francisco si se decide a ser candidata.

6. Las listas a la Cámara son el próximo debate

Mientras en varias regiones, como en Norte de Santander, Antioquia, y el Eje Cafetero, los partidos ya están moviéndose para conformar listas de Cámara, el Pacto Histórico tiene aún mucho por decidir. 

Para empezar, si son abiertas o cerradas. La apuesta más probable, según dijo Barreras en el space de Twitter sobre el tema, es que sean cerradas, aunque en algunas regiones podrían abrirse. 

La primera disputa será por la lista a la Cámara en Bogotá, donde la mayoría de figuras de Colombia Humana y Mais buscarían pasar al Senado, y el Polo no contaría en principio con su elector más sólido, Germán Navas. Así, la decisión de abrir o cerrar las listas será clave para atraer figuras como influencers a las listas o nuevos líderes políticos a las listas.

Compartir
0