Con la propuesta de imitar a Trump, Ordóñez lanza su candidatura

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foto: alejandroordonez.co

El anulado exprocurador busca con firmas, cotizar su nombre dentro de la alianza del No que lidera Álvaro Uribe. Si se impone, pondría al uribismo en el ala más extrema de la derecha.

Con Trump como uno de sus ejemplos, el anulado exprocurador Alejandro Ordóñez arranca su estrategia de recolección de firmas y renuncia al Partido Conservador, para cotizarse dentro de los sectores de la derecha liderados por Álvaro Uribe, y conseguir la candidatura presidencial de la alianza del No en el plebiscito.

Si logra los apoyos necesarios para inscribir su candidatura (dijo ayer que espera recoger al menos 1 millón de firmas y necesita en principio 500 mil), Ordóñez tendría cómo demostrar que tiene el apoyo de una base de ciudadanos que respaldan su visión conservadora de sociedad y sería su ‘cace’ para negociar con Uribe su aspiración como aspirante único de la alianza.

 

Si el jefe único del Centro Democrático ordena, Ordóñez sería apoyado por todas las corrientes del partido, que van desde cercanos al ideario del exprocurador anulado (como José Félix Lafaurie y María Fernanda Cabal), hasta el centro, que dicen representar otras figuras del partido como Pacho Santos, Iván Duque, Rafael Nieto o Alicia Arango.

Las movidas de Ordóñez

Ordóñez lanzó ayer su comité para la recolección de firmas bajo la consigna de recuperar los valores familiares. Sobre esta base lanzó la campaña ‘Por mi familia, firmo por Ordóñez’.

En su discurso dijo que estaba de acuerdo con el presidente norteamericano Donald Trump (“está haciendo lo que prometió y hay que imitarlo”, dijo), aseguró que hay que “rescatar la patria” de la falta de valores y “defender las familias”.

“No vamos a permitir más ataques a nuestro ordenamiento jurídico, a la democracia”, dijo, arrancando aplausos entre los asistentes en un salón del hotel Tequendama, en Bogotá.

Ordóñez también mostró las bases con las que trabajará: las bases del partido conservador, con el exsenador José Darío Salazar a la cabeza; los cristianos conservadores de la mano de la diputada santandereana Ángela Hernández, que primero ‘denunció’ la supuesta ideología de género de las cartillas de Gina Parody, con quien Ordóñez impulsó la marcha antisantista en abril, el pastor David Name (tío del senador de La U, José David Name), quien tiene su propio movimiento político llamado Libertad que agrupa a 126 congregaciones cristianas; y la reserva de las fuerzas armadas y de policía, lideradas por el general (r) Gustavo Rincón.

Desde que su reelección en la Procuraduría fue anulada por orden del Consejo de Estado, Ordóñez entró en campaña con miras al 2018, cultivando los votos religiosos y los conservadores. Antes de la marcha antisantista promovida por el uribismo en abril, Ordóñez ya había llegado al Caribe de la mano del pastor Miguel Arrázola, una de las cabezas visibles del No en esa región. Después aterrizó en Antioquia, donde causó controversia por una fallida condecoración que le iba a dar la Asamblea, que como contamos, fue impulsada por movimientos conservadores y religiosos católicos. En los Santanderes, su fortín político y de donde es oriundo, Ordóñez también llegó de la mano de la diputada Ángela Hernández, quien es una de las jefes del comité que recogerá las firmas

Con este grupo (además de voluntarios que estuvieron en el lanzamiento de la campaña en Bogotá), Ordóñez planteará al Centro Democrático una consulta antes de la primera vuelta (mayo de 2018) con el aspirante que el uribismo escoja por su cuenta y el que los conservadores tengan para ese momento (si tienen uno y si concretan su salida).

”No vamos a permitir más ataques a la democracia”

Alejandro Ordóñez

“Si esa consulta se da, estoy dispuesto a someterme a las reglas del juego”, dijo Ordóñez ayer.

“El mensaje de Uribe fue una coalición para buscar el triunfo. Al NO fuimos todos y todos tenemos que estar para 2018”, nos dijo, a su turno, el exsenador conservador José Darío Salazar, miembro de la comisión programática de la campaña de Ordóñez a 2018.

Uribismo, de cerca

La idea del uribismo es muy similar: Uribe lleva a sus cuatro precandidatos (María del Rosario Guerra, Iván Duque, Carlos Holmes Trujillo y Rafael Nieto -Paloma Valencia todavía no acepta la invitación de Uribe y sigue indecisa en lanzar candidatura-). La última palabra sobre el candidato la definirá Uribe máximo seis meses antes de las elecciones y de ahí una consulta con los demás candidatos de la derecha para llegar unidos a mayo de 2018.

Y a pesar de los esfuerzos de Uribe porque sus pupilos se hagan conocer, Ordóñez ya les lleva ventaja.

Solo en reconocimiento, el exprocurador anulado es más conocido que el resto de los aspirantes uribistas (22 por ciento en la última Gallup, uno más que Luis Alfredo Ramos y empatado con Carlos Holmes Trujillo). De hecho una de las razones por las que Uribe arrancó el recorrido con sus pupilos fue que “el país sepa quienes son”, como dijo en la convención de mayo.   

Además, en los foros y salidas en medios de comunicación, así como en las redes sociales, los actuales aspirantes uribistas se definen como de centro derecha, a diferencia de la visión sobre Uribe que es reconocido como de derecha.

Rafael Nieto, el precandidato uribista que promueve una ‘alianza republicana’ entre los aspirantes que salgan del Partido Conservador y la alianza del No, cree que el uribismo en últimas irá hacia el centro, en parte porque los candidatos del partido de Uribe están en esa línea.

”La coalición debe hablarle a los abstencionistas del plebiscito”

Rafael Nieto

“La alianza (entre aspirantes que apoyaron el No), hace mover a la extrema derecha (que representa Ordóñez) hacia el centro (...) Hay que pensar en que la alianza de la coalición del No debe hablarle a los abstencionistas del plebiscito (66 por ciento), a los que se desencantaron del Sí y a los que no apoyan a Santos”, nos dijo.

Sobre la falta de reconocimiento de los candidatos frente a la que tiene Ordóñez, Nieto dijo que “no me trasnocha”, ya que una vez esté lista la definición del candidato, el uribista será identificado como ‘el candidato de Uribe’.

En esta misma línea están precandidatos como Iván Duque que, según supo La Silla por parte de personas en su campaña, no estaría de acuerdo con que el uribismo esté aliado con Ordóñez, por no representar otro sector diferente a la derecha más conservadora.

Aunque Uribe ha dicho que su partido no es de extremos, no le incomoda tener a Ordóñez de su lado.

Muestras de ello ocurren desde el año pasado cuando ambos fueron a encabezar marchas por el No el día de la primera firma de los acuerdos en Cartagena.

Además, Ordóñez fue el único invitado a la convención del Centro Democrático por el Partido Conservador, lo que mostró que fue ‘avalado’ por Uribe como la cabeza de ese movimiento de conservadurismo social que reveló su verdadera fuerza tras el plebiscito.

Y miembros de su partido, como el senador Fernando Nicolás Araújo (hijo de Fernando Araújo, excanciller de Uribe), han acompañado en recorridos proselitistas al exprocurador anulado, en los que también los ha acompañado el pastor del No, Miguel Arrázola.

Y aunque nunca se ha hecho contar en las urnas, Ordóñez como cabeza de esa tendencia aspira a tener como base para captar a su favor al millón y medio de votos que, según cuentas de la Casa de Nariño, pusieron cristianos y bases conservadoras en el plebiscito.

Un fortín electoral que le sirve a Uribe para regresar al poder a la Casa de Nariño.