Con su lista el uribismo se prepara para perder su dominio en el Senado

Con su lista el uribismo se prepara para perder su dominio en el Senado
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En el salón comunal del barrio Villa Claudia, en Kennedy, al sur de Bogotá, Uribe improvisó su evento de presentación de candidatos al Senado, con su cabeza de lista, Miguel Uribe (a la derecha). Foto: Centro Democrático.

“Ustedes, que siempre nos han ayudado, ahora los necesitamos más. Humildemente se los digo en este momento”. Con esas palabras, el expresidente Álvaro Uribe dio inició al acto de presentación de su lista de candidatos al Senado. 

El salón comunal en Kennedy, una localidad al sur de Bogotá, donde se lanzó el evento refleja las aspiraciones más modestas del partido que hoy tiene la bancada más grande de la Cámara alta. El proceso para conformar la lista estuvo lleno de pulsos internos que el bolígrafo del exmandatario no logró resolver antes de entregar la lista de 90 nombres, que tiene muchas ausencias.

Arrancando por el propio Uribe, quien hace tres años se convirtió, con 870 mil votos, en el senador más votado del país; la lista tampoco tendrá políticos con votos propios: el representante bogotano Edward Rodríguez (100 mil votos), la senadora casanareña Amanda Rocío González (45 mil votos). Ambos renunciaron en menos de 24 horas al partido en medio de peleas con la dirección.

"A las dificultades del partido hay que manejarlas con prudencia y discreción", dijo Uribe, reconociendo las peleas, desde la tarima del improvisado escenario del salón comunal. Ese fue el tercer lugar que el partido buscó, a última hora, para hacer el evento. Previamente, un hotel y un coliseo fueron descartados porque no tenían las condiciones de seguridad para albergar a uno de los políticos más escoltados del país.

Tal vez por los cambios de última hora y porque a esa misma hora los congresistas estaban en plenaria, otras caras uribistas, como la senadora María Fernanda Cabal, faltaron a la cita. Los más visibles en el encuentro fueron la cabeza de lista, Miguel Uribe; y el exprecandidato Alirio Barrera, quien tiene el segundo puesto. Ambos han sido protagonistas de peleas internas, con las senadoras Cabal y González, respectivamente.

Con la lista casi completa, estas son las conclusiones del partidor legislativo del partido de Gobierno.

1. Renuncias, drama y déficit de votos

El uribismo arranca la campaña al Senado en medio de la crisis, por las renuncias de congresistas, por la falta de Uribe y por el lastre del Gobierno Duque. Una situación que reconocen miembros de la colectividad.

Los cálculos más optimistas hablan de 14 curules, cinco menos que las obtenidas como partido de gobierno en 2018. "La salida de la llanera (la senadora González) nos quita unos 60 mil votos. No tener a Uribe también nos da un bajonazo", reconoció un congresista quien pidió no ser nombrado para no tener problemas con el expresidente. "Como ya no habrá votaciones de 200 mil votos en adelante, nos medimos por lo bajo", atinó otro congresista que busca su reelección.

Los catorce senadores repitentes (incluido el expetrista Jonathan "Manguito" Tamayo), en total sacaron 470 mil votos —la mitad de lo que sacó Uribe solo—; y cuatro representantes que saltan de Cámara a Senado, sacaron 133 mil votos.

Además, las renuncias de los congresistas Rodríguez y González muestran que el peso de Uribe no fue suficiente para calmar las aguas de un partido que se había destacado por la disciplina interna y hacer lo que el exmandatario dijera. Y son molestias que vienen desde la precampaña presidencial.

Por un lado, Edward Rodríguez renunció al partido dando un portazo con una carta asegurando que la dirección no respetó compromisos internos, en referencia a que la lista a la Cámara por Bogotá sería abierta y no cerrada, como él quería.

Rodríguez ya venía teniendo problemas con la dirección del partido. El comité de ética lo había vetado para participar en la campaña a la presidencia en medio de una pelea con otro precandidato, Rafael Nieto.

Según el representante, desde 2018 existía el compromiso de cerrar la lista a Cámara. Pero al mismo tiempo, otros políticos del partido, como Gabriel Santos y José Jaime Uscátegui, quienes van por la reelección en Cámara, pidieron a Uribe que abriera el listado.

Al final, abrir la lista hizo que Rodríguez renunciara y se bajara de la aspiración al Congreso.

En el caso de González sus molestias venían específicamente con su primo, el exgobernador de Casanare, Alirio Barrera. Ambos durante la década pasada consolidaron al uribismo en los llanos y en la precampaña, Barrera fue la cara nueva del uribismo regional.

González le aseguró a varios de sus colegas en el partido que fue por Alirio Barrera que Uribe no le renovó el aval para aspirar. El exgobernador niega esta versión, pero reconoce que están distanciados. Otra versión que se mueve dentro del partido apunta a que González tenía un proceso interno por haberle quitado la presidencia de la Comisión Sexta el año pasado a su copartidaria, Ruby Chagüi, una de las senadoras más cercanas a Uribe desde su segundo mandato.

La decisión generó molestias públicas a la decisión de Uribe de parte de su propia bancada, un hecho insólito. Los senadores Carlos Meisel, John Harold Suárez, Gabriel Velasco y Nicolás Pérez pidieron reconsiderar la inclusión de González en la lista. Y hasta congresistas de Cambio Radical y el Partido Liberal la respaldaron.

No serían las únicas renuncias. Desde el lunes, el representante araucano José Vicente Carreño viene haciendo lobby para entrar a la lista al Senado, pero aún no lo logra. Ayer estuvo en el evento con Uribe, en tarima, pero no fue anunciado como candidato y no descartaba renunciar si no le dan el aval. "El partido sigue pensando temas, la esperanza no se pierde", dijo.

2. El duquismo no existe en la lista a Senado

Uno de los puntos que resaltó Uribe en su evento fue el de la defensa de los logros del actual Gobierno. Resaltó que Duque impulsara y sacara en tiempo récord el nuevo salario mínimo y la lucha contra el narcotráfico. Sin embargo, ese apoyo a su pupilo político en la Casa de Nariño no se ve en la lista al Senado.

No estarán los afiles de Duque en el Congreso, los congresistas Rodríguez y Ernesto Macías. Ambos son asiduos visitantes a Palacio y es conocida dentro de la bancada su amistad con el Presidente; y defienden la tesis de que Duque debería ser, con Uribe, un tomador de decisiones dentro de la colectividad.

"A los cercanos al presidente los trataron mal", reconoce otro senador consultado, en referencia a estos dos congresistas, la senadora María del Rosario Guerra, de Sucre, quien deja heredera; y el senador Carlos Felipe Mejía, de Caldas, rival regional de Oscar Iván Zuluaga.

La voz de Duque sí se sintió en la cabeza de lista a la Cámara de Bogotá. Como revelamos fue por petición de Duque que Uribe le dio ese puesto al concejal Andrés Forero, amigo de vieja data del presidente. "Es un hecho conocido y eso se habló abiertamente en la bancada", reconoció un representante.

3. Las caras nuevas vienen de grupos regionales, redes y activistas

Luego de saludar a los poco más de 150 asistentes a su evento en Bogotá, Uribe insistió en que su lista está renovada: que 28 mujeres la integran y que al menos 57 candidatos tienen menos de 40 años.

Aquí tienen protagonismo los liderazgos regionales. Los casos más visibles son los de Yenny Rozo, María Angélica Guerra y Nelly Patricia Mosquera, todas con grupos políticos con votos detrás.

Rozo es la hija del exalcalde de Mosquera, Cundinamarca, Álvaro Rozo, conocido por ser el que concedió las zonas francas a los hijos del expresidente Uribe, Tomás y Jerónimo. Militante uribista, ya había sido candidata en 2018.

Guerra, a su turno, es la sobrina de la senadora María del Rosario Guerra e hija de Joselito Guerra, cabezas de la casa Guerra de la Espriella en Sucre, que se reencauchó políticamente en el uribismo desde hace más de una década.

Y Mosquera viene de ser concejal de La U en Bogotá, y con recorrido y estructura política. Puntualmente del grupo del ministro de Trabajo, Ángel Custodio Cabrera, también tiene impulso dentro del uribismo por su amistad con el ministro del Interior, Daniel Palacios.

También repite aspiración Andrés Guerra, exdiputado y excandidato a la Gobernación de Antioquia por el Centro Democrático, quien ya tiene un grupo consolidado en el departamento más uribista del país. Se le suma la abogada Julia Correa impulsora de la revocatoria al alcalde Daniel Quintero y muy cercana al expresidente en Medellín.

Y aunque la militancia uribista en redes ha ganado protagonismo, dentro de la lista no quedaron figuras como Jaime Arizabaleta (quien no descarta la Alcaldía de Cali en 2023). Solamente entraron Miller Soto, abogado e influenciador de Barranquilla; el youtuber cristiano Oswaldo Ortíz (quien se quemó en 2018) y el dj de Caracol Radio, Andrés Motta.

Uribe también echó mano de activistas de causas específicas afines a la derecha. Tal es el caso de Yohana Salamanca, quien repite aspiración e impulsó con Duque la cadena perpetua a violadores de menores. Es hija de la senadora Gilma Jiménez (qepd).

Otro es el general (r) de la Policía y exsecuestrado por las Farc, Luis Herlindo Mendieta, quien iba para la circunscripción de víctimas pero legalmente no puede inscribirse. Nos dijo que se acercó a Uribe tras un chat y porque víctimas de las Farc le pidieron lanzarse.

Y También el exconcejal de Medina (Táchira, Venezuela), Simón Gamboa, quien es colombovenezolano, dirigente sindical de los trabajadores migrantes y retornados al país; y además coordinador de Voluntad Popular, uno de los partidos de oposición al régimen venezolano.

4. Clasificaron figuras con procesos judiciales encima

Uribe respaldó con un puesto en la lista al Senado al exrepresentante Álvaro Hernán Prada, quien, como el expresidente, está en juicio por presuntamente torcer testigos. Aunque Prada dejó el Congreso en junio para no ser juzgado por la Corte Suprema, una tutela le mantuvo la competencia al alto tribunal. Será el único huilense al Senado, tras la baja del senador (y rival regional) Ernesto Macías.

Otro respaldo en la lista aparece José Antonio Vitonás, quien es indígena nasa. Dentro del uribismo es conocido por denunciar a la minga indígena del Cauca de tener nexos con grupos criminales, una acusación usual en el Centro Democrático y el Gobierno Duque. Según reveló Noticias Uno, Vitonás tiene un proceso abierto en la justicia indígena por presunto abuso sexual, acusación que él niega. Además, en la justicia ordinaria el proceso fue archivado.  

También entró Daniel García Arizabaleta, exdirector del Invías en el segundo mandato de Uribe. En 2009 fue destituido e inhabilitado por 12 años por la Procuraduría por falsificar certificados laborales para ese cargo y la dirección de Coldeportes en 2003. Además, fue el enlace entre la corrupta Odebrecht y la campaña de Oscar Iván Zuluaga en las presidenciales de 2014.



Nota del editor: Esta nota fue actualizada el miércoles 22 de diciembre a las 11:30am para especificar el archivo del proceso judicial en la justicia ordinaria del candidato Vitonás.

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