Concentrada en darle una nueva cara a La U, la candidatura de Dilian no arranca

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Foto: Partido de La U

“No está descartado, tampoco he dicho que sí”, dice Dilian Francisca Toro, la presidenta del partido de La U, sobre su candidatura presidencial. Por ahora, dice, su prioridad son las listas al Congreso de su partido, que entra a las elecciones del 2022 con grandes restos electorales.

Tampoco tiene afán de lanzarse. “En octubre o noviembre, definiremos la mecánica electoral y ahí tomaré la decisión”, dice Toro, una médica vallecaucana, que ha sido senadora y gobernadora de su departamento. Y eso que la vienen lanzando hace casi un año. Desde julio de 2020, grupos políticos y amigos empresariales pusieron a rodar imágenes de “Dilian Francisca presidenta”

Por ahora, Toro hace parte de una coalición regional de ex gobernadores , que arrancó en la casa de Alex Char, en Barranquilla, e incluye a Luis Perez, ex gobernador de Antioquia, entre otros. El proyecto, que perdió a Char en el camino, busca espacios para jugar en la coalición de centro derecha. 

Según sus allegados, Toro tiene las manos llenas con su trabajo dentro del partido. La U llega a las elecciones legislativas con un déficit de unos 600 mil votos y bajo la dirección de Toro está haciendo maromas para mantener su relevancia en 2022

En ese camino, Toro lanzó un concurso para inscribir a ciudadanos de diversas causas para aspirar por La U, y ha emprendido una gira regional para conectarse con “la gente del común”. De paso, ha renovado alianzas con grupos tradicionales dentro de un partido que ha cambiado según el presidente en el poder. Primero con la "u" de Uribe, para impulsar su reelección, luego con la "u" de la Unidad Nacional de Santos. 

En el 2022 el partido llega, por primera vez, sin apoyo directo de Casa de Nariño a una elección legislativa, por lo que la candidatura de Toro ha tomado un segundo lugar.

Primero La U, después Dilian

Toro empezó a sonar como directora del partido justo cuando Armando Benedetti y Roy Barreras, dos de los congresistas más visibles dejaron La U y terminaron en las toldas de la Colombia Humana.

Luego de eso llegó a la presidencia del partido. Era vista como una lideresa capaz de unir a La U. Era la política más visible, luego de cerrar con una buena gestión su paso por la Gobernación del Valle. Además, por su fuerza política. En Valle dejó a su aliada, Clara Luz Roldán en la gobernación, su grupo político, Nueva Generación, controla 9 de las 42 alcaldías del departamento. y tiene una bancada de seis congresistas. 

Inicialmente, la dirección de La U fortaleció su posible candidatura a la presidencia. Primero porque los miembros de La U buscaban un director dispuesto a recorrer el país para buscar nuevos liderazgos regionales. Además de la pérdida de Benedetti y Barrera, dos senadores de La U no volverán a aspirar, y un tercero, Eduardo Pulgar, fue capturado y condenado por corrupción. 

Por ahora, ese trabajo de reconstrucción de La U, se ha llevado el peso de su gestión. “Cuando entré a liderar el partido adquirí el compromiso de poder lograr una lista lo mejor posible”, nos dijo la exgobernadora. Desde adentro del partido perciben ese compromiso. Las nueve personas con las que hablamos y que hacen parte de La U coinciden en decir que Toro ha unido al partido y busca renovarlo para acercarlo a la ciudadanía.

“Su llegada a cada una de las regiones le ha generado al partido una dinámica importante de compromiso. Antes las bases se sentían muy distantes de las directivas”, nos dijo la representante por el Atlántico, Marta Villalba.

Ellas, y otros ocho políticos consultados, la gestión de Toro se ha concentrado en tres puntos claves: acercar el partido a las regiones, llamar a nuevos liderazgos por medio de la convocatoria “Líderes para confiar” y fortalecer las listas al Congreso. 

Esa renovación busca alejar a La U de la imagen de política tradicional con la que la exgobernadora ha hecho carrera y con la que el partido se consolidó.

Las apuestas de Dilian en La U

La primera modificación que hizo Toro fue a los estatutos en los que La U se reconocía como una colectividad de centro-derecha, para pasar a ser de centro. En ese mismo tono, de estar alejado de los extremos,  jugará la coalición de gobernadores, que aún no define ni candidato ni mecanismo electoral, y en la que Toro nos dijo que seguirá hasta el final.

Frente al reconocimiento de La U como partido de centro, el analista político y director de  Colombia Risk Analysis, Sergio Guzmán, afirma que lo que deja claro es que el partido supo leer el momento político porque el centro es lo que todos se pelean en esta contienda electoral. 

“Lo que está haciendo La U es meterse con el equipo ganador. Ya reconocieron que con el uribismo no es, de lo contrario estarían apoyando a (Óscar Iván) Zuluaga porque La U en realidad es un partido de oportunidades”, explica el experto. 

Por otro lado, Toro también le ha apostado a la descentralización y la visita a regiones. Ha estado en Antioquia, Córdoba, Santander y Meta y aspira realizar un total de 16 visitas antes del 31 de octubre. La priorización de los departamentos va en dos vías: donde tienen poca representatividad para llamar nuevos liderazgos y sumar más nombres a las listas al Congreso y mantener la fuerza que ya tienen en otras regiones.

La otra forma en la que Toro le apunta a la renovación: llamar a nuevos liderazgos desde las regiones. Crearon un concurso llamado “Líderes para confiar”, que tiene 15 categorías, para quienes son líderes sin experiencia política, a quienes el partido busca apoyar.

Al mismo tiempo, La U publicó un listado con otros políticos que llegarían a sus listas. Ahí hay quienes han liderado causas gremiales, como Hugo Ospina, un líder de taxistas. Pero sobre todo, personas con experiencia en la política.

Algunos, como la excandidata a la Gobernación de Santander, Ángela Hernández, una ultra conservadora cercana al exprocurador Alejandro Ordóñez, chocan con la promesa del centro político. Otros, como el exsenador, Edgar Espíndola, de Opción Ciudadana, vienen de grupos de política tradicional con vínculos viejos con la parapolítica.

Además, Toro ha asegurado la continuidad de poderosas casas políticas de La U que habían caído en desgracia. Julio Elías Vidal, hermano de Bernardo “el Ñoño” Elías, será candidato del partido, luego de que su hermano fuera condenado por corrupción en el caso de Odebrecht. Elías contó con el respaldo de la directora de Toro cuando estuvo visitando Córdoba. 

“Es una persona que tiene todo el derecho a aspirar no puedo negarle ese derecho. Las responsabilidades son personales”, comentó Toro. 

El profesor Juan Pablo Milanesse, politólogo de la universidad Icesi de Cali, dice que el proceso liderado por Toro es el principio de “un proceso de metamorfosis que puede terminar hasta en un cambio de nombre”.  En efecto, aunque no cambiarán de nombre, La U sí modificará su imagen y presentará un nuevo logo, según una persona cercana a Toro que pidió no ser citada. 

Las inscripciones para candidatos en La U siguen abiertas, y la confección de las listas aún no está terminada. “Los esfuerzos de Dilian están en recuperar la votación que se esfumó. (La candidatura) es un tema que le pertenece a la incertidumbre del futuro”, nos comentó el secretario general del partido de La U, Jorge Jarava. 

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