David Barguil pisa fuerte en la puja por el aval godo

David Barguil pisa fuerte en la puja por el aval godo
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David Barguil

Los conservadores no quieren volver a tener un papel secundario en las próximas elecciones presidenciales. Para evitarlo, esta semana arrancaron en forma el proceso para definir su representante en la consulta de centro derecha en la que aspiran participar.

Hasta ahora, quienes venían sonando con más fuerza para quedarse con ese aval eran los exministros de Hacienda de Juan Manuel Santos, Juan Carlos Echeverry y Mauricio Cárdenas. Pero, desde hace unas semanas, viene creciendo con fuerza un tercer aspirante que puede truncarles el camino: el senador David Barguil.

De hecho, la bancada de congresistas acaba de decidir que ese será su candidato para las próximas elecciones.

Esto no significa que Barguil vaya a ser ya el candidato de los conservadores, pues quien debe tomar esa decisión es el directorio y no la bancada. Y ayer acordaron que los seis precandidatos que tiene el partido acordarán el mecanismo para elegir a quien los represente.

Pero tener el apoyo de toda la bancada, de las bases y de parte del directorio, es un activo que catapulta su aspiración presidencial.


El candidato de las bases del conservatismo

Ayer, en una sala del Metropolitan Club de Bogotá, el directorio nacional del Partido Conservador habló, por primera vez, con sus siete precandidatos a la Presidencia. La idea de la reunión era definir, de una vez por todas, quiénes son los que buscan el aval godo, y conocer la visión que tienen del país.

Además de los exministros de Santos y de Barguil, se van a disputar el sello conservador el exgobernador del Valle Ubeimar Delgado; el general (r) del Ejército Gustavo Rincón Rivera, y el exministro de Desarrollo Económico Jorge Ospina Sardi. En la reunión también estuvo Efraín Cepeda, quien hoy se bajó de sus aspiraciones para presentarse al senado.

El encuentro fue en un salón al que los periodistas no tenían acceso y, en las más de cuatro horas que duró el evento, solo se definió que serían los mismos seis precandidatos quienes definirían el mecanismo para elegir a quien los represente. Esto sucederá en los próximos 15 o 20 días, según el presidente del partido, Ómar Yepes.

El primero en dirigirse al directorio conservador fue el senador David Barguil. Aunque el encuentro era privado, La Silla Vacía pudo escuchar parte de su intervención.

Barguil se definió como un conservador que comenzó su carrera política en las bases, de “la mano de las juntas de acción comunal”, dijo.

A pesar de haber nacido en Cereté, un municipio vecino de Montería (Córdoba), sus primeros pasos en política los dio en Bogotá como asesor de David Luna y Enrique Peñalosa cuando ambos eran miembros del partido ‘Por el país que soñamos’.

Pero su ascenso, y su llegada al conservatismo, se dio cuando fue nombrado coordinador de los programas para el fortalecimiento de la Acción Comunal del Ministerio del Interior en el segundo periodo de Álvaro Uribe.

A ese cargo llegó de la mano de Marcos Daniel Pineda, que en 2005 había sido nombrado director de Asuntos Políticos y Electorales de esa cartera. La entonces representante conservadora Nora García, madre de Pineda, apoyaba la reelección de Uribe.

En 2007, Barguil dejó el cargo y se fue a Montería a ser parte del equipo de campaña de Pineda, que aspiraba a la Alcaldía. Los conservadores tenían casi diez años de no ganar una contienda electoral en la capital de Córdoba y ese año la recuperaron. Desde ese momento, la Alcaldía de Montería está en manos de los conservadores. Y esto es algo que Barguil destacó ante el directorio de su partido.

“Con ese grupo de jóvenes iniciamos un reto que en ese momento parecía una apuesta imposible. En Córdoba había una hegemonía liberal… El conservatismo estaba casi desaparecido en nuestro departamento y con este grupo de jóvenes presentamos una propuesta disruptiva con la que llegamos a ser Gobierno”, dijo.

“Hoy a mí me llena de mucho orgullo que rompimos esa hegemonía y que hoy llevamos cuatro periodos de mandatarios conservadores en esa capital y que hoy los resultados en materia de políticas públicas en distintos sectores son un ejemplo para todo el país”.

Las alcaldías conservadoras que ha habido desde entonces (el primer mandato de Pineda, el del hoy ministro de Ambiente, Carlos Eduardo Correa, el segundo de Pineda y el actual de Carlos Ordosgoitia) le cambiaron la cara a Montería con la construcción de nuevas vías y un malecón con el que la ciudad dejó de darle la espalda al río Sinú ​; la otra cara de esa historia es que, como hemos contado, parte de la contratación se la han ganado amigos de los García Burgos.

Debido al rol que cumplió en esa campaña, Nora García lo eligió como su fórmula a la Cámara en 2010, cuando dio el salto al Senado. En esa ocasión sacó 48 mil votos.

Desde ese entonces, Barguil ha ido ascendiendo en el conservatismo. Con 32 años, en 2014, fue elegido como el presidente del partido más joven en la historia del conservatismo. Desde ese cargo, apoyó el Sí en el Plebiscito y, por eso, peleó con la hoy vicepresidenta, Marta Lucía Ramírez, y se distanció de un grueso de los militantes del partido que estaban con el No.

En 2018, tras romper con el grupo de la senadora García Burgos y su hijo Marcos Daniel, fue elegido senador godo con la votación más alta en todo el país (139 mil votos). El Consejo de Estado estudia, actualmente, una solicitud de pérdida de investidura por sus ausencias durante su segundo periodo en la Cámara (2014-2018). Hace dos semanas, la Corte Suprema le abrió una investigación preliminar por supuestamente presentar incapacidades falsas.

Es este recorrido desde las bases lo que le da fuerza a la aspiración presidencial de Barguil, quien ya tiene el apoyo de varios congresistas y de algunos miembros del directorio.

“Yo creo que casi un 90 por ciento de la bancada está con él”, dice el representante Juan Carlos Wills, que respalda su candidatura. También cuenta con el apoyo del presidente del Congreso, Juan Diego Gómez.

Además de venir de las bases y de haber esgrimido la bandera —siempre popular— contra los bancos, hoy Barguil es uno de los congresistas más poderosos del partido.

Es de los que más cuotas burocráticas tiene en el Ministerio de Agricultura, una de las cuotas que les dio Duque a los conservadores; es amigo personal del ministro de Ambiente, Carlos Eduardo Correa, y es, de acuerdo a un derecho de petición que enviamos a Presidencia, el congresista que más visitó el despacho de la jefe de Gabinete, María Paula Correa, en 2020.

Su apuesta presidencial, por ahora, es tan en serio que su grupo en Córdoba ya tiene un plan B para reemplazarlo en el Congreso. Se trata de su prima Liliana Bitar, una economista que, desde 2008 a 2019, trabajó en la Alcaldía de Montería y que, según Función Pública, hoy trabaja en el Ministerio de Agricultura.


El panorama en el conservatismo

La llegada con fuerza de David Barguil a la contienda presidencial le complica las cosas a los exministros santistas Mauricio Cárdenas y Juan Carlos Echeverry, quienes llevan meses llamando a los congresistas del partido para que los apoyen.

Aunque tienen estilos de campaña opuestos, Echeverry y Cardenas tienen perfiles casi idénticos. Los dos son economistas de los Andes, los dos tienen un doctorado en Economía en una prestigiosa universidad de Estados Unidos, los dos han hecho carrera en las principales entidades de la tecnocracia nacional y los dos tienen bajo nivel de reconocimiento en las encuestas.

En una bancada, que en su mayoría está compuesta por congresistas de las regiones, el nombre de Barguil suena más, puesto que han trabajado con él más de diez años y conoce mejor que Cárdenas y Echeverry cómo es y cómo funciona la política regional.

“La bancada se siente representada por él. Él sabe cómo es la política, ha estado metido en ella muchos años. Es una respuesta política a los políticos”, dice el exviceministro de Transporte y precandidato al Senado, Juan Camilo Ostos.

Aunque todavía falta que los seis aspirantes decidan el mecanismo con el cual elegirán al candidato conservador, por ahora el que más suena entre los congresistas del partido es el consenso. Esto quiere decir que el directorio llegará a un acuerdo para definir su carta para la consulta de la centro derecha.

Barguil dijo a la salida de la reunión con el directorio que este es el mecanismo que él preferiría. Y, como tiene el respaldo de buena parte de los directivos del partido y de los congresistas, es el que le favorece también.

De ganar el aval conservador, Barguil entraría a competir con el candidato del uribismo, de los cristianos y de Cambio Radical, según lo confirmó el presidente del partido, Ómar Yepes.

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