De la Calle, la sombrilla de los liberales

Silla Santandereana
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Pese a que su partido lo usará para no tener que escoger antes de segunda vuelta entre Vargas y Duque, el exjefe negociador de La Habana puede usar el renovado apoyo de  su partido a su favor.

La decisión del Partido Liberal de cerrar filas en torno a Humberto De la Calle, se convirtió en una jugada a varias bandas que si les funciona pondría a los rojos en una posición privilegiada dentro del ajedrez electoral para las presidenciales. 

Con esa movida, la candidatura que hace dos semanas era un “chicharrón” para ese partido, pasó a ser un comodín que muchos congresistas rojos esperan que les sirva para escampar mientras se define la segunda vuelta, para evitar agrandar a Sergio Fajardo, para bajarle el caudal de votos a Gustavo Petro y para quitarle presión a Germán Vargas Lleras, quien con el apoyo de La U y su destape como el candidato de Santos, le puso turbo a su campaña.

La neutralizada

La decisión de ayer de los liberales de apoyar a Humberto De la Calle de cara a las votaciones de mayo no fue sorpresiva.

 

Como anticipamos en La Silla, el jefe del partido, César Gaviria, estaba considerando la idea de que el liberalismo se mantuviera quieto en primera vuelta, algo que también había empezado a sonar en la bancada. 

Las ventajas, partiendo de que nadie gane en primera vuelta, son muchas. 

Además de que le quitan al Partido de encima el riesgo de que le cobren los $40 mil millones que costó la consulta si su candidato no llega a la primera vuelta, desaparece la presión de definir a cuál candidato apoyar con el riesgo de terminar apostándole al carro equivocado.

“Es como si la vida te da limones, pues aprende a hacer limonada”, explicó a La Silla un congresista del partido. “Nos empacaron a De la Calle pues nos vamos con De la Calle. Con él no quedamos mal con nadie”.

Ese congresista y otros siete más de varias regiones coincidieron en decirnos que en la práctica, De la Calle será para la bancada una suerte de candidato sombrilla que les servirá para escampar durante la primera vuelta.

"Aquí todos sabemos que no va a llegar, entonces nos da tiempo para pensar con calma y dejar que los demás se maten", explicó uno de ellos. 

A los que hablaron con La Silla no les preocupa que una votación baja de De la Calle el 27 de mayo -en el partido calculan que pone entre 300 y 500 mil votos- los desvalorice para la segunda vuelta.

“Puede que De la Calle saque 100 mil votos, pero eso no nos importa porque nuestra carta de presentación son los 2 millones de las legislativas”, nos respondió un congresista cuando le preguntamos al respecto. “Recuerde que la idea de todo esto es que nos mantengamos juntos”.

Si eso les funciona, los liberales podrían entrar a negociar una posición privilegiada frente al nuevo gobierno. 

Las cuentas de cobro

Tres de los congresistas con los que hablamos nos dijeron que, aunque la decisión estuvo en manos de Gaviria, con ella el mensaje para De la Calle es que quienes mandan son ellos y es una cuenta de cobro porque el candidato no los tuvo en cuenta para sumar a Clara López como su candidata vicepresidencial o acercarse a Sergio Fajardo.

“Él creyó que esto era de quitar y poner y no. Así no son las cosas. Tanto que dice del partido, entonces que actúe como si fuera del partido”, explicó a La Silla un Representante.

De la Calle parecía haber recibido el golpe ayer cuando publicó un video en el que, triste, decía la incertidumbre jurídica era grande sobre la alianza con Fajardo, y que Gaviria había decidido junto a la bancada no apoyarlo en esa empresa.

Ahora él arrancará a hacer campaña no como el hombre que logró el proceso de paz con las Farc tras cinco años de negociaciones en La Habana, sino como la carta estratégica para que el partido busque su propio beneficio clientelista y burocrático, algo a lo que De la Calle siempre le ha huído.

Más allá del partido, la decisión del Partido de ir con él hasta la primera vuelta también elimina la posibilidad que tenía el candidato de la Coalición Colombia de crecer sumando De la Calle, tras el tinto que compartieron la semana pasada para buscar la manera de unirse.

Ese efecto también fue deliberado. Como habíamos contado, la figura de Fajardo tenía resistencia dentro del Partido Liberal porque con él no se ven ganando, y porque en medios dijo que a quien quería era a De la Calle y no a los liberales. 

Eso incluso había ocasionado que la bancada le pidiera a César Gaviria que independientemente de la decisión que tomara, Fajardo no era una opción.

Fajardo en la noche envió un trino con un mensaje en el que decía que De la Calle estaba “atrapado” en su propio partido. 

Dificultándole el camino a que los simpatizantes de De la Calle se sumaran a Fajardo, los rojos le dan más oxígeno a Germán Vargas Lleras, quien tras su giro en U, encontrará ahora al centro más dividido y con más grietas por donde colarse.

Toconpe, el cuarto efecto

Dos congresistas liberales nos contaron que con De la Calle formalmente en el juego, la siguiente movida está pensada para competirle a Gustavo Petro votos en las zonas donde tiene mayor aceptación.

“De la Calle no ha despegado en muchos lados, pero en Bogotá con Clara López es donde mejor le va. Esos votos son muy importantes porque se los vamos a quitar a Petro para evitar que siga creciendo”,  nos explicó uno de los congresistas.

Según ese mismo congresista, la idea también es hacer campaña por de la Calle en el Caribe donde Petro tiene parte de su nicho electoral, para morderle apoyos.

“Es como un todos contra Petro”, dijo un Representante a La Silla.

Con esa estrategia, calculan que sin desgastarse con una campaña costosa podrán mover el tablero.

“Esto es como barrer, vamos a ayudar para que en segunda vuelta tengamos cómo negociar y con quién escoger”, nos explicó un Senador. “Para escoger no tenemos dentro de nuestras opciones ni a Petro ni a Fajardo”.

El martes los liberales se reunirán en pleno con De la Calle para relanzar su aspiración y reconfirmarle el apoyo.

Lo que hará De la Calle

A diferencia del tono de su video de ayer, hoy De la Calle se mostró agradecido y feliz con el apoyo de su Partido Liberal.

Dijo que era optimismta por lo que venía y que estaba comprometido con su partido para ir a la primera vuelta, como fue el plan desde que se postuló.

Eso indicaría que a pesar de que él sabe cuál es el juego de su partido va a tratar de ponerlo a su favor. Y un patrón que ha tenido la vida de De la Calle como lo muestra el perfil que hizo La Silla Vacía de él, es que -como dijo una fuente- “él comienza chiquito y se crece”.

Una señal de que intentará capitalizar ese impulso (aunque venga envenenado) fue su desempeño hoy en el debate del Heraldo y la Universidad del Norte, donde desplegó todos los “juguetes”.

La pregunta es si la combinación entre campaña focalizada y ‘estratégica’ del Partido Liberal unida a sus habilidades le darán para terminar con una votación digna en la primera vuelta. La respuesta se sabrá en las próximas semanas. Si no, se verá si De la Calle decide serle funcional a su partido o si optará por una jugada más grande.
 

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