De los ambientalistas para Santos: no más el modelo de Aviatur para parques nacionales

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Actualmente el empresario Jean Claude Bessudo (centro) tiene concesiones en los principales parques nacionales del país. Abajo, el ex Ministro de Ambiente Manuel Rodríguez, uno de los firmantes.

 

 

El presidente Juan Manuel Santos decidió frenar el proyecto hotelero de siete estrellas en el Parque Tayrona y dijo hace una semana que el Gobierno ya estaba investigando el proceso de usurpación de tierras en parques nacionales.

Pero la discusión sobre la entrega de concesiones a privados en parques nacionales apenas arranca. O al menos así lo esperan los más importantes ambientalistas del país. Para ellos, los casos en el Tayrona son sólo la punta del iceberg de un debate más amplio: el de las concesiones en parques nacionales.

“Señor Presidente, la política hotelera en los parques nacionales que se ha venido adoptando desde el gobierno anterior, es a nuestro juicio inaceptable, puesto que estos bienes públicos deben ser espacios para la inclusión social, y para el encuentro democrático de los colombianos, y no para la exclusión y para exacerbar las grandes inequidades y conflictos existentes en nuestro país. Por ello solicitamos una urgente y drástica revisión de la política de manejo del ecoturismo en los parques nacionales”, dice una carta firmada por ellos que esperan entregar a la Comisión Quinta del Senado la próxima semana, donde está programado un debate sobre el parque Tayrona.

La carta por ahora está firmada por los ex Ministros de Medio Ambiente Manuel Rodríguez y Cecilia López, el  ex vice ministro de ambiente Ernesto Guhl, los ex directores del Inderena Julio Carrizosa y Margarina Marino de Botero, la ex senadora ambientalista Alegría Fonseca, el ex candidato al concejo de Bogotá e impulsor del referendo por el agua Rafael Colmenares y el ex director de Asocars Francisco Canal, el fundador de Ecofondo y columnista ambiental en El Espectador Juan Pablo Ruiz. Y aunque aún no están en la carta que conoció La Silla Vacía, ya han confirmado también su apoyo otras personas como el ex Ministro de Ambiente José Vicente Mogollón. 

La exclusión social

Aunque hay algunos casos de complejos hoteleros en la Islas del Rosario, o en el Parque Flamencos, el gran concesionario en parques nacionales en el país tiene nombre y tiene fecha: las concesiones hoteleras de Aviatur que se comenzaron a entregar durante el gobierno del ex presidente Álvaro Uribe.

“El Gobierno debe evaluar si se creó con esto un modelo de exclusión social”, dijo a La Silla Vacía el ex Ministro de Ambiente Manuel Rodríguez. Como lo explicó La Silla Vacía, una noche en la cabaña más sencilla del Parque Tayrona (donde Aviatur tiene el 100 por ciento de la concesión) cuesta como mínimo 335 mil pesos en temporada baja y 460 mil pesos en temporada alta.

Por estas altas tarifas se ha hablado de la ‘privatización de los parques’, denunciando un turismo excluyente para la gran mayoría de los colombianos. “Se debe garantizar un amplio y democrático acceso de los ciudadanos colombianos a los parques nacionales, en virtud de que son un bien público”, dice la carta. Aviatur tiene también concesiones en Amacayacu en el Amazonas, en la isla Gorgona y en el Parque de los Nevados.

La dirección de Parques Nacionales no contaba inicialmente con la capacidad operativa ni financiera para sostener la gestión turística de los parques y por esto el gobierno de Uribe propuso que -por medio de las regalías que generarían estas concesiones- el presupuesto de Parques aumentara para financiar la totalidad de éstos. En Colombia hay actualmente 56 parques nacionales que cubren el 10 por ciento del territorio colombiano. Y su presupuesto es de 50 mil millones de pesos al año, lo que ha sido considerado una burla por los ambientalistas, si se tiene en cuenta que, por ejemplo, el Jardín Botánico de Bogotá (mucho más pequeño) cuenta con 20 mil millones de pesos al año.

“Las concesiones han sido muy importantes. Han permitido recibir grandes inversiones de infraestructura que no habrían podido realizarse de no haber sido por ellas”, dijo a La Silla Vacía Adriana Soto, viceministra de Medio Ambiente. Hay algunas concesiones que los ambientalistas consideran que han sido positivas. Por ejemplo, la construcción de un metrocable para llegar al parque Arví en Medellín ha sido bien vista, porque permite a quienes viven en la capital antioqueña disfrutar de una reserva natural.

Pero esas pequeñas concesiones de infraestructura distan mucho de ser los hoteles de lujo que se otorgaron en el modelo Aviatur. Hoteles de lujo que muchos ambientalistas dudan que hayan aumentado el presupuesto de Parques Nacionales.

“Nunca se ha reportado públicamente los beneficios financieros de estas concesiones”, dijo Guillermo Rudas, consultor ambiental y bloguero en La Silla Vacía. “En la página de Parques Nacionales casi no es pública la información sobre las concesiones, el presupuesto de parques sigue siendo malo y uno no encuentra dónde están los ingresos de estos hoteles”.

El parque no es un negocio

Los ambientalistas piden revaluar la forma en la que fueron entregadas estas concesiones, hacerlas públicas y estudiar sus verdaderos beneficios económicos. Y aunque parte de su propuesta es bien recibida por el Gobierno, otra parte no lo es.

“Se está evaluando con Parques una estrategia sobre concesiones futuras en lo que tiene que ver con infraestructura que permitiría senderos, centros de recepción de visitantes y servicios de guía con los más altos estándares internacionales para evitar impactos negativos. No se contempla infraestructura nueva para alojamientos dentro de los parques”, dijo la Viceministra de Ambiente Soto a La Silla. “Pero no se ha pensado en revaluar las concesiones existentes”.

Y este quizás es uno de los puntos más sensibles para el Gobierno y para los ambientalistas.

Recientemente se supo de otro proyecto hotelero en el parque Tayrona en la zona de Bahía Concha cuyos dueños, Juan Rafael Hurtado Yoda y Nicolás Simón Solano Tribín, eran también accionistas de Promotora Arrecifes, la misma empresa que estaba promoviendo el hotel de siete estrellas Six Senses. “El primero, también representante de una empresa accionista de Mayagüez, beneficiaria de Agro Ingreso Seguro, y citado por Daniel Coronell en un informe relacionado con aportes a la campaña de Andrés Felipe Arias”, dijo a el diario El Heraldo el abogado Alejandro Arias, quien fue el primero en denunciar el caso.

Sólo después de que se conocieran sus denuncias en varios medios de comunicación y también el rechazo de varios ambientalistas, el Ministerio de Ambiente decidió suspender la obra argumentando que la empresa había construido pozos de agua que estaban por fuera del área asignada en la licencia ambiental otorgada. Al igual que Six Senses, fue la presión mediática la que frenó el proyecto y no la revisión del modelo de estas concesiones. 

Casos como el de Bahía Concha o el complejo hotelero de siete estrellas demuestran que debe darse una discusión sobre los impactos ambientales y sociales del modelo Aviatur. El miedo de los ambientalistas es que el Gobierno sólo esté teniendo en cuenta razones personales para revisar las concesiones, especialmente después de que se supo que familiares del Presidente participaron en alguna fase de por lo menos uno de estos fallidos proyectos.

“Esta propuesta fue descartada por su administración no por su inconveniencia social y ambiental, como muchos colombianos hubiésemos deseado, sino por asuntos referentes al origen de la iniciativa”, dice la carta sobre las razones de Santos para frenar el proyecto Six Senses.

Como se supo, este proyecto fue impulsado en un principio por Felipe Santos y Francisco Santos, hermano y primo del Presidente respectivamente. "Desde el primer consejo de ministros, el Presidente fue claro en afirmar que cualquier negocio o iniciativa relacionada con el Estado, en el cual hubieran tenido o tuvieran alguna participación parientes suyos, no se haría. Por eso, el posible proyecto de ecoturismo en el parque Tayrona está muerto", fue lo que dijo a finales de octubre el Ministro de Medio Ambiente Frank Pearl.

Pero no sólo no se tuvieron en cuenta aspectos sociales fundamentales (como la falta de consulta previa a los cuatro pueblos indígenas de La Sierra Nevada), sino que tampoco se discutieron las aristas ambientales. “Yo quisiera ver si esta política de concesiones es realmente para financiar el sistema de Parques Nacionales. Lo que no me gusta es que solo se esté planteando como un negocio”, dijo a La Silla José Yunis, representante de la organización mundial The Nature Conservancy.

Algunos ambientalistas consultados por La Silla Vacía también consideran que sigue generando molestia que la Alta Consejera para el Medio Ambiente sea Sandra Bessudo, hija de Jean Claude Bessudo, presidente del grupo turístico Aviatur. Aunque ella ha dicho que en el tema de concesiones hoteleras piensa delegar a un funcionario para evitar el conflicto de intereses, para los ambientalistas es claro que su presencia hace más difícil que se impulse este debate desde Presidencia.

La duda ahora es si Santos escuchará a los ambientalistas más reconocidos del país en este tema y si, después de que Uribe fortaleció el modelo Aviatur, el Presidente estará dispuesto a ponerlo en duda. 

Nota de la Editora: Después de publicada esta historia, Jean Claude Bessudo, presidente de Aviatur, envió una carta a La Silla Vacía dando su punto de vista sobre el debate de las concesiones en los parques. La Silla considera que su opinión es muy valiosa y enriquece el debate y publica en este link su carta completa que es más fácil que leerla en los comentarios.

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