Desde la Asamblea los clanes del Magdalena frenan la agenda del gobernador Caicedo

Desde la Asamblea los clanes del Magdalena frenan la agenda del gobernador Caicedo

Ayer, y desde la semana pasada, se han manifestado en Santa Marta, y en pueblos del Magdalena, cientos de seguidores del gobernador de izquierda Carlos Caicedo. Protestan contra los diputados que tienen bloqueados sus proyectos en la Asamblea Departamental. Con camisetas naranjas, color del movimiento, Fuerza Ciudadana, del gobernador, corean: “Asamblea, Asamblea, Caicedo es tu papá”

Salieron a las calles, incluidos contratistas y funcionarios de la Gobernación, tras la petición pública del gobernador Caicedo. Sin manejo político el gobernador acudió a las calles. Los diputados, por su parte, denuncian que en las manifestaciones hay amenazas de muerte en su contra. El ambiente político en el departamento está caldeado.

Este es otro capítulo del enfrentamiento político que ha librado Caicedo con los clanes tradicionales y cuestionados del departamento, a los cuales derrotó en las urnas en las elecciones regionales de 2019. En una campaña igualmente álgida, en la que hubo peleas a puños entre seguidores de Caicedo y del exgobernador Luis Miguel “el Mello” Cotes.

Caicedo es un líder atípico en el Caribe. Viene de la academia, con una ideología de izquierda, aunque también tiene prácticas de la política tradicional y varias investigaciones en curso. Se ha convertido en el político más poderoso del departamento. Su movimiento maneja la Gobernación y la Alcaldía de Santa Marta, y ha hecho su carrera política enfrentado a los clanes tradicionales. 

En esta ocasión la disputa se da porque, en tres períodos de sesiones, desde noviembre de 2020, la Gobernación presentó ocho proyectos de ordenanzas, como se llaman las iniciativas que tramitan las Asambleas, que no fueron debatidos o fueron rechazados por las mayorías del órgano encargado de aprobar el gasto. Entre estas hay proyectos multimillonarios de inversión social, con lo cual Caicedo quiere dejar su impronta en el Magdalena.

Al bloqueo de la Asamblea se le suma que Caicedo no ha podido gestionar proyectos claves con el Gobierno Nacional. El gobernador ha cuestionado fuertemente al presidente Duque y fue el principal impulsor del paro en el Magdalena contra de su Gobierno.

Desde Bogotá ha habido más diálogo para avanzar en proyectos con los alcaldes locales, vinculados a los clanes tradicionales, que con el gobernador Caicedo. 

Obstrucción en la Asamblea

Desde noviembre del año pasado la Gobernación del Magdalena ha presentado un paquete de ocho proyectos de ordenanzas y, tras casi un año, ninguno ha sido aprobado. Los proyectos han sido diversos: desde comprometer vigencias futuras por 146 mil millones para invertir en el Plan Departamental de Aguas, hasta la adición del superávit fiscal del 2020 (recursos que quedaron de ese año) al presupuesto de este año.

En dos ocasiones (en noviembre del año pasado y en julio) los proyectos ni siquiera se debatieron. Y en abril se estudiaron cuatro proyectos en primer debate, pero fueron rechazados. 

En ese entonces la diputada de La U, Elizabeth Molina, vicepresidenta de la Asamblea y cuota del exsenador condenado por sobornar a un juez, Eduardo Pulgar, hizo una ponencia negativa con información falsa sobre un proyecto que buscaba comprometer vigencias futuras para obras de infraestructura de saneamiento básico. 

En su ponencia, Molina argumentó que faltaba un documento: “Esta administración no ha sabido cómo presentar un proyecto, un documento Confis que es tan elemental, que todo secretario debe saber lo que tiene que aportar”. Sin embargo, el diputado conservador Álex Velásquez la desmintió pues el documento, en el que se establece la política fiscal, sí fue entregado. La diputada Molina reconoció su error, pero al final no se aprobó el proyecto.

En otras ocasiones, los diputados de las mayorías opositoras a Caicedo han entrado en debates jurídicos para frenar los proyectos de ordenanza de la Gobernación. La semana pasada cuando Caicedo convocó sesiones extras los diputados negaron la solicitud de urgencia, porque supuestamente los artículos que citó la Gobernación fueron declarados nulos. 

Ayer, y tras una desmentida pública de la Gobernación, la Asamblea aceptó la solicitud de urgencia. La presidenta de la Asamblea y diputada de Cambio Radical, Claudia Aarón, explicó que “son inexequibles los artículos citados, pero igual aceptamos la insistencia del trámite”. 

Aarón también dijo que los proyectos de la Gobernación nunca se engavetaron, sino que el gobernador presenta proyectos “extemporáneos o incompletos y luego culpa de su ineptitud a la Asamblea”. 

Curiosamente, el único diputado declarado oficialmente en oposición, el conservador Álex Velásquez, no comparte el obstruccionismo de sus colegas, que a pesar de hacer oposición no se han declarado así, según el Estatuto de Oposición.

“Las facultades deben otorgarse para que la Gobernación desarrolle los programas de su Plan de Desarrollo, que aprobó la Asamblea”, dice Velázquez. “No comparto la ideología y filosofía política del gobernador, pero eso no quiere decir que yo me oponga a la inversión social y a los proyectos que benefician a los magdalenenses”, agregó. 

El frenón en la Asamblea contrasta con la agilidad con la que se aprobaron proyectos en la administración pasada, de la gobernadora Rosa Cotes. Solo en el último periodo de sesiones extraordinarias se aprobaron seis proyectos en 15 días. La propia Aarón (aliada de los Cotes), en ese entonces también presidenta, destacó la disciplina y la rapidez de la Asamblea.

En el fondo los proyectos del Magdalena están bloqueados por la disputa política que durante años Caicedo ha tenido con los clanes cuestionados del departamento. 

Caicedo vs los clanes 

Caicedo llegó a la Gobernación del Magdalena tras sacar el 58 por ciento de los votos en el departamento (343 mil votos) y derrotar al cuestionado clan Cotes, que tuvo el poder de la Gobernación durante ocho años y tiene dos congresistas.

Sin embargo, su movimiento político no le fue bien en las elecciones a Asamblea, sacó solo un diputado, y los candidatos de los clanes locales obtuvieron las mayorías.

Previo a la posesión, varios diputados organizaron la mayoría en la Asamblea y posaron en una foto con el senador del Centro Democrático Honorio Henriquez y el hoy condenado exsenador Eduardo Pulgar. 

Esta mayoría, declarada en independencia, tiene ocho de los 13 diputados. Cinco hacen parte de Cambio Radical, el partido que lidera el clan Cotes en el Magdalena; dos son del Centro Democrático, que lidera el senador Henriquez; la diputada de La U Molina del grupo de Pulgar y el diputado verde Carlos Diazgranados, quien según la Procuraduría habría apoyado a Cotes en las elecciones. 

Por eso, durante la administración de Caicedo no ha habido debates, sino una guerra política que ha llegado a los insultos.  

De hecho, en marzo la presidenta de la Asamblea Aarón, y la vicepresidenta Molina, sancionó al diputado caicedista Rafael Noya por haberle dicho “hijueputa”. Noya alegó que el madrazo no iba contra Aarón. 

Ella, por su lado, no ha sido ahorrativa en adjetivos contra Noya. “Usted no parece un diputado, usted es un bruto, usted da vergüenza. Es el único que no tiene altura y no está preparado para el cargo que fue elegido; usted es una persona estúpida diputado”, le dijo. 

Recientemente el diputado Noya demandó a Aarón por un supuesto conflicto de interés para interponer la sanción. Esto generó nuevas peleas. 

Aarón también ha insultado directamente a Caicedo. En junio calificó de “Naranjas podridas” al movimiento del gobernador, por los cuestionamientos contra el secretario de Salud, Julio Salas, por presuntas presiones a gerentes de hospitales. Y tras una acusación de Caicedo a una de las gerentes que denunciaron, Aarón lo trató de “Falso, mentiroso, infame maltratador de mujeres”. 

Y la vicepresidenta Molina calificó al secretario del Interior, Adolfo Bula, de “salvaje, xenófobo y perfecto servil de un clan politiquero” porque dijo que que estaban por radicar el decreto para convocar sesiones extras y 24 horas después de sus declaraciones la Asamblea no había recibido los proyectos.

Por su parte, el gobernador Caicedo no escatima esfuerzos en señalar de “enemigos del pueblo” y “politiqueros” a los diputados. 

Desde la semana pasada volvió a convocar a la gente en las calles para protestar contra los diputados. Se han concentrado especialmente en los alrededores de la Asamblea. 

Los diputados del bloque mayoritario rechazan las manifestaciones y dicen que los están amenazando. Esto porque en las movilizaciones han hecho bailes con ataúdes y disfraces de muerte, grafitis que dicen “Aprueban muerte” y porque sus rostros están en varias pasacalles y en una valla publicitaria en Santa Marta. 

En la valla aparecen con antifaces negros y con la frase “Asamblea sabotea al pueblo del Magdalena”. 

En ese clima se debatirán ocho proyectos de ordenanza (cinco que ya se presentaron y tres que se presentarían mañana). En los próximos días se verá si con la presión de Caicedo y su movimiento los diputados ceden o si se radicaliza más la política en el Magdalena. 

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