Detector: en pandemia la nueva ministra de Salud fue imprecisa y mintió

Detector: en pandemia la nueva ministra de Salud fue imprecisa y mintió
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Un hilo recoge varios trinos que Carolina Corcho publicó en la pandemia. Mintió en un dato y ahondó en uno engañoso. Fue imprecisa y mostró como cierto un hecho debatible.

 

Ayer en la mañana el presidente electo Gustavo Petro anunció que Carolina Corcho, médica psiquiatra y politóloga, será su ministra de Salud. Durante la pandemia, Corcho ganó notoriedad al denunciar malas condiciones del personal médico desde su función como vicepresidenta de la Federación Médica Colombiana. Por eso tuvo discusiones en redes con el ministro de Salud, Fernando Ruíz.

Uno de los contenidos que más ha circulado sobre ella desde ayer es un hilo de Twitter que la señala de haber difundido noticias falsas. Como la publicación ha tenido más de 2.900 retrinos y cerca de 4.400 ‘me gusta’, decidimos pasarle el Detector de Mentiras.

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Verificamos cada uno de los trinos chequeables que conforman el hilo, y encontramos que Corcho sí dio datos falsos, imprecisos y ciertos con salvedades.

  • "EE. UU. no donará vacunas porque el Gobierno Duque habría intervenido en contra de Joe Biden": Falso

El 10 de junio de 2021, Corcho trinó que Colombia no estaba entre los 92 países que recibirían 500 millones de vacunas donadas por Estados Unidos porque el Gobierno Duque habría intervenido en contra de Joe Biden en las elecciones presidenciales de ese país.

Ese día Biden anunció la compra y donación de 500 millones de vacunas de la farmacéutica Pfizer a 92 países de ingresos medios-bajos y a la Unión Africana, para impulsar la lucha mundial contra la pandemia por coronavirus, como contamos.

Según el comunicado oficial de la Casa Blanca, beneficiaría a las 92 naciones que aparecían con ingresos bajos y medianos bajos en el listado del Compromiso de mercado avanzado Covax (AMC, por sus siglas en inglés) de la alianza para la vacunación Gavi y la Unión Africana.

Esta lista existía desde julio de 2020, antes de que Biden fuera presidente, y era producto de un consenso técnico, no de una decisión de Estados Unidos:

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Covax es una iniciativa de la OMS que busca que haya vacunas para la mayor cantidad de gente posible y lo más pronto que se pueda, buscando que todos los países tengan acceso equitativo de forma segura y eficaz.

Hace una suerte de vaca con dinero de filantropía, entidades multilaterales y países ricos o no tan pobres, para adquirir parte de las dosis que produzcan las farmacéuticas financiadas.

Colombia está entre los 80 países autofinanciados, que pagaron por una parte de las vacunas que han recibido por medio de este mecanismo, porque según la clasificación del Banco Mundial tiene una economía de ingresos medios-altos, como se ve en este mapa en que marca a los países ricos en rojo, los media-alta en rojo claro, los pobres en azul y los media-baja en azul claro:

Como se ve, en América Latina solo eran candidatos a recibir vacunas donadas los países menos ricos: Bolivia, Honduras, El Salvador y Haití.

Por eso Colombia tuvo que dar plata de su presupuesto a Covax y no hace parte de los países elegidos para recibir las 500 millones de vacunas donadas por Estados Unidos, algo que no tiene relación con el impulso que dieron varios uribistas a la campaña rival a la de Biden, la de Donald Trump, en las elecciones estadounidenses.

Por eso, el trino de Corcho es falso.

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  • “La cifra de mortalidad evitable de 1,3 millones de 1998 a 2010, son cifras oficiales del @INSColombia”: Cierto, pero

En mayo de 2021, Corcho se metió en un debate sobre las muertes evitables, que el Instituto Nacional de Salud define como las que podrían evitarse “por la adecuada intervención del sistema de salud (prevención y tratamiento) o con la implementación de políticas públicas intersectoriales, dados los conocimientos y tecnologías disponibles”.

El mismo INS aclara que hay múltiples lecturas del concepto de mortalidad evitable: “Aunque existe discusión en torno al alcance de dicho concepto, la revisión aquí realizada armoniza las distintas listas disponibles, y enmarca el concepto a aquellos evitables tanto por la intervención de los servicios de salud como por la implementación de políticas públicas transectoriales con impacto en salud”, dice el documento que también cita Corcho.

Corcho menciona una cifra del informe ejecutivo del INS sobre “Mortalidad evitable en Colombia para 1998-2011”, que señala que entre esos años hubo 1.427.535 muertes evitables.

Pero Corcho omite precisar que la cifra incluye muertes que no se deben al sistema de salud, como la violencia o los accidentes vehiculares.

Así se ven las gráficas:

La conclusión del mismo informe del INS lo señala:

Por otro lado, el concepto de mortalidad evitable tiene limitaciones, como contaron los colegas de Colombiacheck.

Un estudio realizado entre el 2002 y el 2013 en la Unión Europea y publicado en la revista Central European Journal of Public Health, indicó que “tiene limitaciones relacionadas con la selección de las causas de muerte y el establecimiento del umbral de edad a lo largo del tiempo, sin considerar los recursos de atención médica realmente disponibles en cada país, así como las diferencias en la prevalencia de enfermedades entre países”.

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Algo similar dice Andrés Vecino, investigador de salud pública de la Universidad Johns Hopkins.

El ministro de Salud, Fernando Ruíz, también hizo referencia a las cifras citadas por Corcho:

Es decir, aunque las cifras de Corcho son ciertas, omite aclarar que no todas se deben al sistema de salud y que el concepto de mortalidad evitable tiene múltiples lecturas.

  • “Al ritmo de los negocios, solo en el 2023 lograríamos, si acaso, vacunar el 70% de la población”: cierto, pero

Como dice Briceño, en febrero de 2021 Corcho dijo que por la negociaciones de vacunas a 2023 sólo el 70 por ciento de la población estaría vacunada. Y esa afirmación es cierta con salvedades.

Primero, al citar una nota de Statnews sobre un supuesto lobby de Pfizer en la negociación de vacunas con gobiernos latinoamericanos que dice que en Colombia firmó acuerdos con “términos desconocidos”, Corcho dice que eso muestra que la vacunación se hará según “el ritmo de los negocios”, pero no es claro qué significaría ese ritmo en términos de vacunas al día.

Más allá de esa salvedad, Corcho publicó su trino días después del inicio del Plan de Vacunación, cuando el Gobierno estaba aplicando unas 15 mil dosis diarias, lejos de la meta de las 100 mil al día, y con este ritmo inicial la meta de vacunar a toda la población iba a demorarse, como indicó la ministra designada.

Sin embargo, ese era un escenario hipotético entre varios, no una certeza y la tendencia apuntaba a que el ritmo de vacunación iba en aumento porque entrarían más dosis al país.

De hecho, aunque en los primeros 20 días la vacunación se demoró en despegar, hubo una tendencia al aumento de dosis diarias que logró que Colombia tuviera un buen ritmo en comparación con el resto de América Latina.

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Como contamos aquí, el ritmo se mantuvo por debajo de todos los países a excepción de México y Chile. Pero desde que se completó el primer mes, la vacunación aumentó de manera constante y con un ritmo bastante competitivo, por encima de México, Perú, Argentina y Brasil, y ya casi igualando a Panamá.

Este aumento se debe, en parte, a la apertura de la vacunación a poblaciones más numerosas, como los mayores de 50 años y al cambio de estrategia del Ministerio de Salud.

Al principio empezó con un esquema estricto de citas y agendamiento, que como contamos, generó un cuello de botella en la vacunación. Después el Ministerio decidió abrir puestos de vacunación masivos, donde las personas priorizadas podían ir sin agendamiento previo.

A hoy, de acuerdo a cifras del Ministerio de Salud, el 83,1% de los colombianos han recibido la primera o única dosis; 69.9% tiene un esquema completo y 33% han accedido al refuerzo.

  • “El Ministro de Salud le estaba entregando vacunas a los senadores de su coalición”: Engañoso

Es cierto, como dice Briceño, que en febrero de 2021 Corcho dijo que el MinSalud le estaba entregando vacunas a los senadores de su coalición. La Ministra designada citó una nota de El Tiempo sobre la designación de Juan Pablo Diaz-Granados, entonces viceministro de Relaciones Políticas, para que en representación del Gobierno Nacional entregara las primeras vacunas en Santa Marta.

El artículo de El Tiempo recoge las críticas del gobernador del Magdalena, Carlos Caicedo, y Virna Johnson, alcaldesa de Santa Marta, que decían que la designación de Díaz-Granados para entregar las vacunas era “un homenaje a la clase política tradicional que administró por décadas la ciudad”.

El exviceministro fue alcalde de Santa Marta entre 2008 y 2011 y exviceministro de Desarrollo Rural y expresidente de la Agencia de Desarrollo Rural. Hace parte de la familia Diaz-Granados es una de las que tenían tradicionalmente el poder en esa ciudad.

En respuesta, Díaz-Granados negó que su nombramiento fuese un acto político:

Como contamos en esta historia, al inicio del plan de vacunación no había gerentes específicos dedicados 100 por ciento al Plan de Vacunación, tanto en lo nacional como en lo local.

En la mayoría de ciudades los encargados de liderar la vacunación eran los secretarios de salud, salvo en Medellín donde fue el secretario de Gobierno, y en Bogotá donde una funcionaria de la secretaría de Salud se dedicó de lleno al Plan.

En Cali, la secretaría de Salud tuvo el título de “Gerente de vacunación” y en Barranquilla los secretarios de salud y Planeación estuvieron encargados.

Como en la mayoría de los municipios y ciudades el Plan de Vacunación estuvo liderado por las secretarías de Salud, el nombramiento de Díaz-Granado para manejar la vacunación en Santa Marta sí rompe el patrón de técnicos del área y de funcionarios locales. Sin embargo, no hay pruebas que demuestren de que se trató de un favor política.

Por otro lado, el nombramiento de Díaz-Granados tampoco tuvo que ver con senadores de la Coalición de Duque, como trinó Corcho.

Como contamos acá, el congresista aliado de los Díaz-Granados en ese entonces era el representante Hernando Guida Ponce, de La U y quien fue contratista en la alcaldía de Juan Pablo Díaz-Granados.

Guida es opositor de Caicedo, cuestionó su manejo de la pandemia y en 2020 lo acusó de atacar su buen nombre luego de que Caicedo anunció públicamente que un grupo político quería apropiarse de los recursos de regalías.

Aunque Guida ha mostrado su apoyo a Duque, ni es senador ni recibió vacunas del Gobierno.

El trino de Corcho es engañoso porque mezcla un hecho cierto y un dato falso: el nombramiento de Díaz-Granados para manejar la vacunación en Santa Marta sí rompió el patrón de técnicos del área pero no hay pruebas de que eso se diera como un favor político ni que incluyeran a varios congresistas de su coalición. 

Nota del editor: Tomás Maldonado envió una rectificación a este detector a nombre de la Federación Médica Colombiana,  la Comisión de seguimiento a la sentencia T-760 de 2008 y de la Corporación Latinoamericana Sur. Tras revisar sus argumentos La Silla vacía no la concedió. Acá puede ver la solicitud y acá la respuesta de La Silla Vacía.

Si tiene dudas sobre la veracidad de un contenido que circula en redes relacionado con política haga clic aquí.whatsapp

Haremos lo posible por chequearlo.

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