Duque llamó a exalcaldes y exgobernadores y le respondieron los partidos

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Duque con Federico Gutiérrez, Dilian Francisca Toro y Alex Char en diferentes momentos de su presidencia. Fotos: presidencia

Para tener una agenda exitosa en el Congreso, tanteó a políticos populares con entrar al gabinete. Ruidos de mermelada alborotan y dividen a las bancadas y al uribismo.

En las últimas cuatro semanas el país político gira alrededor de la inminencia de un cambio de gabinete del presidente Iván Duque que abriría las puertas a partidos como La U (que oficialmente está en la coalición de gobierno pero sin puestos) y Cambio Radical (que no tiene ni lo uno ni lo otro), para tener más gobernabilidad en el Congreso, uno de sus talones de aquiles.

 

No es solo un ruido: aunque Duque ha guardado hermetismo y su consejera política Karen Abudinen no respondió nuestras llamadas ni mensajes, dos altos funcionarios del Gobierno nos confirmaron por aparte que dan por hecho que habrá cambios. Uno de ellos incluso mencionó cambios en Salud e Interior; y ocho políticos y congresistas con los que hablamos nos dieron versiones similares.

Sin embargo, ocho de las diez fuentes consultadas para esta historia, entre dirigentes y congresistas del uribismo, de Cambio Radical y de La U que han tenido reuniones con Duque, coinciden en que el Presidente no ha ofrecido puestos a las colectividades que hoy ofrecen candidatos, sino que tanteó qué tan disponibles estaban tres salientes y populares mandatarios: Alex Char en Barranquilla; Federico Gutiérrez en Medellín y Dilian Francisca Toro en Valle.

Por eso, el alboroto que se ha despertado puede terminar en nada.

A los populares, no a los partidos

Char, Gutiérrez y Toro salieron de sus cargos con alta popularidad en sus regiones y excepto ‘Fico’ tienen fuerza parlamentaria, cosa que a Duque le falta. Y el coqueteo de Duque fue claro.

Con Char, según nos confirmaron dos políticos de Cambio -uno charista y otro más de la línea de Germán Vargas Lleras- los acercamientos ocurrieron en diciembre. “Le pidió que escogiera lo que quisiera”, nos dijo uno. 

Lo que nos dijo esa fuente y otra que lo asesoró es que lo más probable es que Char no llegue al Gobierno, precisamente por su popularidad: “no va a aceptar un ministerio para que termine con el 40 por ciento de aprobación”, nos dijo un Senador.

Ante la negativa de Char, dentro de Cambio tantearon a Jorge Rey, el exgobernador de Cundinamarca, quien también salió con fuerza electoral -puso sucesor- y popularidad, pero éste se negó por razones familiares.

”No he hecho transacciones políticas”

Dilian Francisca Toro

En el caso de Fico, a finales de año confirmó que Duque le pidió “en algún momento” hacer parte del gabinete y que él se negó porque quería pasar tiempo con su familia. 

Y sobre los acercamientos con la exgobernadora Toro hay dos versiones.

La primera, de una persona de su primer círculo, es que también a inicios de diciembre hubo una conversación entre Duque y Toro en la que le preguntó “si eventualmente la acompañaría en el Gobierno”, lo que, insiste la fuente, no fue un ofrecimiento formal.

La segunda es la de Toro, quien nos negó que el Presidente le hubiera ofrecido un puesto. “Yo he hablado con él mucho del tema de salud, porque sí tengo experiencia en eso, pero no he hecho ninguna transacción política”, nos dijo.

Al tiempo que hacía esos tanteos, Duque empezó a hablar oficialmente con La U (41 congresistas) y Cambio (47 congresistas) para armar acuerdos legislativos. La idea es armar en conjunto reformas que tengan impacto en la gente “que en la calle pide cambios”, como nos dijo el senador vargasllerista Carlos Abraham Jiménez. 

”Si uno entra a la coalición hay que tener responsabilidades”

Rodrigo Lara, Cambio Radical

En el caso de Cambio ya hay al menos 10 propuestas (incluida la reforma a la justicia que revelamos ayer) para negociar y llegar a la coalición; y en La U habrá bancada la próxima semana para revisar una eventual reforma a la salud.

Para los partidos, eso sí tiene que ver con los tanteos ministeriales, pues sienten que esos paquetes solo funcionan si hay ministros que tengan la fuerza para sacarlos adelante. Y que Duque no los tiene y ellos los pueden poner.

“Si uno entra a una coalición de Gobierno para empujar juntos el peso de las reformas y sacarlas adelante, hay que tener responsabilidades en ese Gobierno”, dijo el senador Rodrigo Lara, de Cambio.

”Duque ha dicho que quiere temas programáticos”

Eduard Rodríguez, CD

Por eso comenzó el alboroto sobre posibles ministros de esos partidos.

En Cambio Radical, tras el aparente rechazo de Char de entrar al Gobierno, políticos de su vertiente y de la de Vargas ofrecieron nombres como los de José Fernando Cardona (gerente de Nueva EPS) o Luis Alexander Moscoso (secretario de Salud de Barranquilla) para Salud, y el de Germán Bahamón (director de Apple Colombia) para la de TIC.

Todos coinciden en ser más técnicos que políticos y en que sus nexos con el partido son su cercanía con Vargas o Char.

En La U no hay una lista de nombres, pero están dispuestos a ofrecerlos si Duque los pide.

“Es claro que al hacer parte de la coalición de gobierno, si éste tuviese en cuenta miembros de esta colectividad para ayudar en la gestión gubernamental, el tema será valorado con las respectivas bancadas”, nos dijo el secretario general del Partido, Álvaro Echeverri, quien ha tenido reuniones con el Presidente.

Quien más ha sonado es Dilian: “es el nombre que tiene más aceptación entre nosotros, pese a las diferencias internas”, nos dijo el representante JJ Cárdenas.

”No hay mermelada”

María del Rosario Guerra, CD

La visión de Duque, según Edward Rodríguez, uno de los congresistas uribistas más cercanos al Presidente con quien se reúne constantemente, es que hay que armar una coalición programática con los partidos, sin descartar la representación política.

“Queremos que Alex Char llegue, lo hizo muy bien en Barranquilla; Dilian es muy popular en Valle. Acá hay que construir una coalición para escucharnos todos (...) Él (Duque) ha dicho que quieren que ingresen al Gobierno temas programáticos: reforma a la justicia y reforma electoral; viene reforma política, la de la salud”, nos dijo, mostrando que los tanteos y los pactos legislativos sí pueden terminar en un solo acuerdo.

Es decir, que lo que creen sus colegas de otros partidos de la entrega de representación política sí tiene sentido, algo que no cae bien en todo el uribismo.

Cuestión de mermelada

El alboroto en el uribismo va por dos vías: 

Una es que Duque, que hizo campaña bajo la consigna de cero politiquería, puede estar abriéndola, como criticó el representante Gabriel Santos (hijo del despachado embajador Pacho Santos).

Eso tiene sus matices.

Aunque “mermelada” se refería inicialmente a los cupos indicativos por los que los congresistas podían elegir en qué proyectos se gastaba en las regiones parte del presupuesto de inversión de la Nación, y que en La Silla documentamos en detalle para el caso de Fonade en el Gobierno Santos, desde el uribismo hasta la izquierda lo aplicaron a las cuotas burocráticas y corbatas en cargos públicos. 

Hasta ahora, Duque no habría propuesto tratos burocráticos para sumar a nuevos partidos a su coalición y menos cupos indicativos (incluso se transformó en otra entidad), algo que han defendido sus escuderos más cercanos.

“Lo que nosotros queremos es generar una coalición entre temáticas y eso no es cooptación del Congreso para que se calle”, nos dijo Rodríguez; “No hay mermelada, lo que hay son cinco partidos de Gobierno y uno que quiere entrar”, dijo la senadora María del Rosario Guerra.

Pero esa no es la única molestia. La otra es que dentro del uribismo algunos sienten que Duque no los trata como partido de Gobierno.

Dos congresistas uribistas le dijeron a La Silla, por aparte y fuera de micrófonos, para no tener problemas con el Presidente, que “le pone atención a exmandatarios de partidos enemigos” en vez de su propia bancada, como nos dijo uno de ellos, a pesar de que hay uribistas en cargos clave, como Nancy Patricia Gutiérrez en Interior, Carlos Holmes en Defensa, Claudia Blum en la Cancillería o Alicia Arango en Trabajo. 

Esa molestia podría crecer si Duque nombra ministros de otros partidos, cuando en las bancadas dan por hecho que los cambios arrancan este sábado, 1 de febrero.

Falta por ver qué tanto Duque abre la puerta, cuántos entran y si eso le sirve para su segundo envión.

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