Edmundo Del Castillo, el investigado de Palacio

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Edmundo del Castillo es uno de los ex funcionarios que más ha sido mencionado en conexión con escándalos del anterior gobierno. La Procuraduría y la Fiscalía lo investigan por la visita de alias Job al Palacio de Nariño; y también por las "chuzaDAS"; y ahora, ha sido mencionado por cuenta del escándalo de los primos Nule por ser una de las entradas que tuvieron ellos a Casa de Nariño.

 

Edmundo del Castillo fue el Secretario Jurídico de Presidencia durante los tres últimos años del gobierno de Álvaro Uribe. Ahora está siendo cuestionado por sus vínculos con las esposas de Miguel y Manuel Nule.

Edmundo del Castillo es uno de los ex funcionarios que más ha sido mencionado en conexión con escándalos del anterior gobierno. La Procuraduría y la Fiscalía lo investigan por la visita de alias Job al Palacio de Nariño; y también por las "chuzaDAS"; y ahora, ha sido mencionado por cuenta del escándalo de los primos Nule por ser una de las entradas que tuvieron ellos a Casa de Nariño.

Caracol Radio dijo que Del Castillo, bajo el alias de 'El Profe', habría recibido 105 millones de pesos de los Nule, aunque nadie ha dicho a cambio de qué. Y la Red de Veedurías Ciudadanas denunció que Del Castillo fue quien les ayudó a los Nule a conseguir el contrato de bienestarina con el Instituto de Bienestar Familiar.

Del Castillo inicialmente negó haber hecho negocios con Rina Mendoza y Paula Galofre, mientras estaban casadas respectivamente con Miguel y Manuel Nule. Pero ante las pruebas suministradas por El Tiempo, Del Castillo reconoció haber sido en algún momento socio de ellas pero negó cualquier relación posterior al 2005. Posteriormente, el ex Superintendente de Sociedades, Hernán Ruiz, afirmó que en tres reuniones distintas con Del Castillo éste le preguntó por el proceso de reestructuración de los Nule. Y este fin de semana, Daniel Coronell demostró que el conductor y escolta que trabajaba con los Nule y que les ayudó a cambiar un cheque por 50 millones dirigido al' Profe', venía de trabajar como escolta y ser condecorado en la Casa de Nariño.

Del Castillo llegó a Casa de Nariño en 2007, cuando el segundo gobierno de Uribe llevaba un año y el tema de la segunda reelección comenzaba a ganar tracción dentro del gobierno. Del Castillo no era un uribista reconocido, ni un político con trayectoria propia: era un abogado que asesoraba a muchas entidades estatales y que tenía una sólida hoja de vida. Pero su mayor fortaleza era ser uno de esos raros abogados que en cambio de decir que nada se puede hacer, trata de encontrar una salida jurídica a los problemas que le plantean. Esa efectividad le permitió entrar rápidamente al círculo más cercano a un Presidente que valoraba las soluciones efectivas por encima de cualquier procedimiento. Pero esa habilidad puede ser una de las razones que lo tienen hoy en problemas.

 

La trayectoria antes de la Casa de Nariño

 

Del Castillo estudió en la Universidad del Rosario, y según María Elvira Samper, lo hizo en la misma época que el polémico abogado Álvaro Dávila y los hermanos Moreno Rojas. Allí también se especializó en derecho administrativo y derecho financiero. Luego hizo un curso de arbitramento en la Cámara de Comercio Internacional de París, uno de los centros más reputados para la resolución de disputas comerciales internacionales, y un curso de negociación y de métodos alternativos de solución de conflictos en Harvard.

Su carrera profesional empezó en temas financieros pero poco a poco fue virando hacia el sector público. Fue abogado del Banco de la República, asistente del vicepresidente jurídico y de la secretaria general del Banco de Colombia, trabajó en oficinas de abogados y llegó a ser gerente jurídico de la Fiduciaria Ganadera. Tras un breve paso por el sector público, como jefe jurídico del Ministerio de Desarrollo en 1994 bajo Mauricio Cárdenas, fundó una oficina propia. En 1995 creó “Del Castillo y Asociados” con su hermano Gabriel.

Ya como abogado independiente, Del Castillo pasó del derecho financiero al derecho administrativo. Se dedicó a asesorar empresas estatales.  Su amiga cercana Alicia Arango, a quien Enrique Peñalosa había nombrado como directora del Instituto Distrital de Recreación y Deporte en Bogotá, lo nombró como asesor jurídico de la entidad que manejaba. Su esposa Diana Margarita Beltrán fue la directora de Espacio Público al final de la administración de Peñalosa y continuó en la de Mockus.

En esos años, Del Castillo también asesoró otras entidades del distrito, como el IDU, la antigua Secretaría de Tránsito y Transporte y el Fondo de Vigilancia y Seguridad, al que representó en un Tribunal de Arbitramento en París. También fue apoderado de varias fiduciarias en otros tribunales de arbitramento.

Fue por esta época, en 1999, que, según el comunicado que Del Castillo envió a varios medios, conoció a Paula Galofre, la esposa de Manuel Nule, y se hizo amigo de ella y tuvo “en alguna ocasión relación profesional”.

Con la victoria de Álvaro Uribe, en 2002, su carrera dio otro salto. Su amiga Alicia acompañó a Uribe desde los principios de su campaña y, con la victoria, Uribe la nombró Secretaria Privada. Además, otra cercana amiga, María del Pilar Hurtado, la asilada ex directora del DAS, quedó de asesora del Secretario General de la Presidencia de ese entonces, Alberto Velásquez. 

Esos nuevos contactos en Palacio lo llevaron, primero, a asesorar a la Alta Consejería para el Plan Colombia, que dirigía Sandra Suárez. De allí pasó a asesorar a Telecom, el Ministerio de Transporte, Invías, Inco, Acción Social y el Icbf, entre otras entidades. Su carrera le sonreía. Y, según El Tiempo, fue en este período cuando Del Castillo llevó a Paula Galofre y a Rina Mendoza, la esposa de Miguel Nule, a trabajar a la Alta Consejería para el Plan Colombia.

 

Del Castillo en el palacio

 

En 2007, cuando el Presidente Uribe decidió incluir a su secretario jurídico, Mauricio González, en una terna para la Corte Constitucional, Del Castillo ya contaba con buena fama dentro del gobierno uribista. En septiembre de ese año, por recomendación de Alicia Arango, Álvaro Uribe lo nombró para reemplazar a González, a quien el Senado había elegido para la Corte.

Fue en ese momento que Del Castillo llegó a la escena pública. Y rápidamente empezó a enfrentar cuestionamientos.

Primero, porque uno de los proponentes para una licitación para comprar chalecos antibalas denunció que Del Castillo había intervenido bajo cuerda en la preparación de la licitación en la que participaba un ex cliente suyo. Del Castillo se había declarado impedido y el Presidente había nombrado un secretario Jurídico Ad-Hoc para esa licitación, pero aún así ésta se enredó.

Después sirvió como enlace entre Palacio y la Embajada de Estados Unidos en la extradición de los 14 cabecillas paramilitares, que para algunos fue una forma de intentar frenar la ‘parapolítica’.  Eso demostró que Del Castillo ya hacía parte del círculo íntimo de Uribe y que le era útil para resolver los problemas que se pudieran presentar.

Cuando la Corte Suprema de Justicia condenó a Yidis Medina por vender su voto para asegurar la reelección presidencial, Uribe pidió que se repitieran las elecciones de 2006 y para tomar esa decisión se reunió con su círculo más cercano. Allí estaba Del Castillo junto con Bernardo Moreno, Alicia Arango, Fabio Valencia Cossio y Jaime Lombana.

"El equipo más cercano al Presidente estaba conformado por Alicia Arango, Bernardo Moreno, José Obdulio, Miguel Peñaloza, Edmundo del Castillo,” dijo en una entrevista César Mauricio Velásquez, el jefe de prensa de Palacio, incluyendose él mismo en ese círculo. 

Cuando ya Del Castillo estaba acomodado en el sanedrín, estalló el escándalo de la visita del paramilitar alias ‘Job’. En abril de 2008, Del Castillo y Cesar Mauricio Velásquez se reunieron con el paramilitar, presuntamente porque éste tenía pruebas de la relación entre magistrados de la Corte Suprema y narcotraficantes. Del Castillo quedó en el ojo del huracán, acusado de reunirse para conspirar contra la Corte Suprema puesto que no había mostrado las supuestas pruebas; la Procuraduría y la Fiscalía le abrieron investigaciones en septiembre de ese mismo año, cuando cumplía un año en el Palacio.

Con el tiempo, Del Castillo fue consolidando cada vez más su posición en el uribismo. Con la salida de Palacio, en abril de 2009, de José Obdulio Gaviria y de Luis Carlos Restrepo, ganó en importancia. Y más aún cuando se preparaba el nuevo referendo reeleccionista, en el que su condición de Secretario Jurídico era clave para Uribe. No había cumplido dos años en el gobierno, pero ya tenía el peso suficiente para salir en un medio nacional y opinar que Uribe se debía postular en 2014 y no en 2010, como se lo dijo a Yamid Amat.

Pero se cogió confianza y en medio del tire y afloje entre la Corte Suprema y Uribe por la terna para Fiscal, Del Castillo tuvo un desliz y le dijo a los medios que su jefe estaba pensando en modificar la terna para Fiscal General e incluirlo. Eso le produjo un regaño de Uribe y dañó cualquier posibilidad de que hiciera parte de la terna, en septiembre de 2009.

A pesar de eso, Del Castillo se mantuvo en el círculo de confianza de Uribe. Primero, como lo informó La Silla Vacía, visitó a la Corte Constitucional en la mañana del día que se iba a fallar el referendo reeleccionista. Y también terminó involucrado en el escándalo de las chuzadas, por las que fue llamado a interrogatorio por la Fiscalía en julio pasado. Martha Leal, la ex subdirectora de operaciones del DAS que firmó un preacuerdo con la Fiscalía y contó lo que sabía sobre las "chuzaDAS", lo implicó en las ilegalidades que se cometieron, después de que el ex director de inteligencia de esas misma entidad, Jorge Tabares, ya lo hubiera mencionado.

Mientras Del Castillo estaba en Palacio, heredó sus negocios a su hermano Gabriel, que tiene un perfil profesional similar. Gabriel, que ya tenía contratos personales con Presidencia cuando llegó Edmundo a Palacio, heredó sus contratos con el Fondo Nacional del Ahorrocon Invías para el túnel de la Línea, y con la Caja de Vivienda Militar. Aún hoy en día, después del escándalo que ha afectado a Edmundo y que hizo que Gabriel renunciara a su contrato con el Icbf, es asesor jurídico de varias entidades del Estado.

Del Castillo se mantuvo en el gobierno hasta el final. También hasta el final fue objeto de polémica, como cuando Cecilia Orozco denunció su intervención en la licitación de la Ruta del Sol para supuestamente favorecer a uno de los proponentes. Sin embargo, acompañó a Uribe hasta el 6 de agosto de 2010.

El aguacero de críticas arreció después, especialmente en los últimos días. Ahora Del Castillo tendrá que emplear todas sus habilidades de abogado para encontrar la salida a las investigaciones que tiene abiertas.

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