El alcalde de Neiva esquiva la Ley de Garantías y favorece al “Turco” Hilsaca

El alcalde de Neiva esquiva la Ley de Garantías y favorece al “Turco” Hilsaca
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Alcalde de Neiva, Gorky Muñoz

En una contrarreloj para hacerle el quite a la Ley de Garantías, la Alcaldía de Neiva adaptó y justificó un millonario contrato interadministrativo que favorece al poderoso y cuestionado empresario costeño Alfonso del Cristo “El Turco” Hilsaca. 

Lo hizo para contratar la actualización del catastro, un tema que ha generado protestas en otras regiones del país luego de la implementación de un nuevo modelo impulsado por el Gobierno de Iván Duque. Además, el esquema de contratación utilizado en Neiva, a través de una empresa mixta, no permite saber si esa la plata se invierte bien o termina financiando campañas.

El quite a lo que se mantiene en la Ley de Garantías 

El 13 de noviembre se activó una de las restricciones que quedó en pie de la Ley de Garantías, modificada recientemente en medio de una gran polémica. A pesar de que el Gobierno Duque permitió que en época electoral se pueda hacer convenios de plata entre entidades nacional y las regiones, se mantuvo la prohibición para que gobernaciones y alcaldías hagan contratos interadministrativos de manera local.

Estos se limitan en época electoral porque se hacen de manera directa con entidades descentralizadas o mixtas, que se rigen por derecho privado y no están obligadas a decir a quién contratan, lo que hace más difícil hacerle veeduría a los recursos invertidos.

A minutos de que empezara a aplicar esa restricción, la Alcaldía de Neiva de Gorky Muñoz adjudicó y legalizó un contrato interadministrativo por más de 4 mil millones de pesos para actualizar el catastro municipal. No hacerlo por ese camino hubiera implicado tener que entregarlo a través de una licitación pública.

Esa actualización del catastro determina el valor del impuesto predial. En Soacha, Cundinamarca, ya se hizo de ese modo y está generando marchas y protestas.

La Alcaldía de Muñoz le entregó ese contrato a la Empresa de Servicios de Iluminación Pública, Esip, que es propiedad del cuestionado empresario Alfonso del Cristo “El Turco” Hilsaca Eljadue, el “zar del alumbrado público” del país.

El camino hasta la firma del contrato tiene cambios y modificaciones de documentos de la empresa de Hilsaca para acomodarse a lo que necesitaba la Alcaldía, y la adopción de unas reglas de juego por parte de la Alcaldía para justificar y aceptar esos cambios. Además de una conexión entre las empresas que formularon el proyecto y lo van a ejecutar.

Un contrato contrarreloj

La Alcaldía de Neiva y la Esip adaptaron y justificaron el contrato interadministrativo en una maratón, entre el 2 y el 12 de noviembre.

Esip nació en mayo de este año con el aval del Concejo de Neiva y la gestión del alcalde Gorky Muñoz como una sociedad de economía mixta que se debe encargar principalmente de la operación del alumbrado público en la ciudad por los próximos 15 años. Un negocio que puede mover alrededor de los 300 mil millones de pesos.

En un proceso con cuestionamientos por un presunto direccionamiento, la Alcaldía de Muñoz eligió a dos empresas del “Turco” Hilsaca, AGM Desarrollo y American Lighting, como socias estratégicas para crear esa empresa y prestar ese servicio.

Aunque el Municipio de Neiva tiene el 52 por ciento de las acciones en Esip, fue Hilsaca, que tiene el 48 por ciento restante, el que impuso condiciones de la empresa que presta servicios públicos. Tiene el gerente, tres de los cinco puestos de la junta directiva, y el control para manejar la contratación.

Hilsaca ha estado detenido dos veces, señalado de presuntos vínculos con grupos paramilitares. Pero no tiene ninguna condena encima, y actualmente está libre. A pesar de los escándalos que ha enfrentado, ha construido una red empresarial contratando con el Estado, que pasa por negocios de aseo, rellenos sanitarios y tránsito. Ahora incursiona en el catastro. 

Hace unos días Esip reformó y amplió su objeto social para poder hacer más que el alumbrado público, que es su tarea original. El 2 de noviembre, el alcalde Muñoz lideró una junta de socios y propuso una reforma para “dar alcance a ciertas actividades que la empresa podría desarrollar bajo el componente de tecnologías de la información, comunicaciones y otras”.

Entre esas nuevas actividades está la gestión predial e inmobiliaria, clave en asuntos de catastro.

Los cambios al objeto social de Esip fueron registrados en la Notaría Cuarta de Neiva, el 5 de noviembre, y en la Cámara de Comercio, el 11 de noviembre. Pero el estudio previo que hizo la Alcaldía de Neiva para justificar la contratación directa de Esip, que implicaba que ya estaba habilitada para hacer gestión predial y catastro, tiene fecha del 3 de noviembre. Ese estudio fue firmado por Jesús Ever Rojas y Diana Patricia Romero, dos funcionarios que habían asumido cargos de planeación y catastro el día anterior. 

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El estudio previo que justificó la contratación es del 3 de noviembre.

Es decir, la Alcaldía avaló a la Esip para hacer el catastro antes de que su objeto social lo permitiera.

Además de la ampliación exprés del objeto social y el desfase de las fechas entre las partes, la Alcaldía justificó el contrato interadministrativo sin hacer un concepto jurídico independiente. En cambio, recibió un concepto que le presentó la misma Esip, beneficiada por el cambio.

Ese documento es del 7 de julio, cuando Esip apenas estaba tomando el control del alumbrado público en Neiva. Lo hizo una consultora que se llama Moreno Servicios Legales, y dice que Esip puede ejecutar contratos de catastro porque se enmarcan en servicios de las tecnologías de la información.

El director del departamento jurídico de Moreno Servicios Legales es el abogado Salomón Eljadue Rizacala. Su nombre es conocido en la ciudad por haber participado en los debates que hubo en el Concejo para la creación de Esip. Ahí habló como asesor de la firma Aritmética, que fue la que contrató la Alcaldía para justificar el modelo de sociedad mixta que benefició a las empresas de Hilsaca.

Certificaciones que se cruzan

Los otros elementos que tuvo en cuenta la Alcaldía de Muñoz para darle viabilidad al contrato interadministrativo con Esip son unos certificados que le pasó American Lighting, una de las empresas de Hilsaca, sobre experiencia específica en temas de gestión predial y catastro.

Esa experiencia se remonta a dos contratos privados de 2016 y 2018 firmados por American Lighting como subcontratista de la empresa paisa Sistema de Ingeniería y Consultoría, Sico. En esos contratos, Sico fue, a su vez, subcontratista de dos fundaciones para hacer unos estudios en Girardota y Rionegro, Antioquia.

Lo de Sico es llamativo porque esa empresa fue la que asesoró a la Alcaldía de Muñoz, entre 2020 y 2021, para que el Instituto Geográfico Agustín Codazzi, Igac, la habilitara como gestor predial y así poder manejar el catastro local y hacer la contratación con Esip de la que hace parte American Lighting. 

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Sico asesoró a Neiva para ser gestor catastral.

En las plataformas de contratación públicas, Secop I y II, no aparecen otros contratos públicos ni directos de American Lighting relacionados con temas prediales o de catastro.

Entre el 10 y 11 de noviembre Esip radicó su propuesta, la Alcaldía de Neiva la avaló y procedió a firmar el contrato el 12 de noviembre, antes de que arrancara la restricción de los contratos interadministrativos.

Los 4 mil 200 millones que Esip va a manejar para hacer el catastro, vienen de recursos de regalías. Quien preside el comité municipal que dice qué proyectos se financian por esa vía es Wilker Bautista, mano derecha del alcalde Muñoz.

Bautista, al mismo tiempo, hace parte de la junta directiva de Esip.

El modelo del catastro permite esas movidas

Neiva no es el único municipio que ha implementado el modelo del catastro descentralizado, que elaboró el Gobierno de Iván Duque como una de sus propuestas transformadoras, con esas particularidades en la contratación.

El alcalde de Soacha, Cundinamarca, Juan Carlos Saldarriaga, constituyó una empresa mixta para operarlo, firmó un contrato por casi nueve mil millones de pesos para recolectar la información y actualizó todo su catastro urbano en tres meses. Saldarriaga tiene conexiones con la empresa que se lo ganó presentándose como único proponente. 

Allá, la actualización del catastro con ese contratista se vio reflejada en el aumento del impuesto predial, y eso dio pie para que naciera “Soacha está Berraca”. Es un comité cívico que se ha movilizado para pedir ajustes en el cobro del predial que, en algunos casos, ha llegado a ser hasta del 500 por ciento.

En Neiva, Esip, la empresa de Hilsaca, tendrá 8 meses para actualizar ese catastro, con un esquema que se hizo al borde del tiempo de la prohibición de la Ley de Garantías.

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