El centro de la pelea

El centro de la pelea

Colombia es un terreno fértil para una opción radical populista.

Es la conclusión que se deriva de la reciente encuesta que realizó Ipsos Global Advisor en 25 países para explorar el sentimiento de alienación que tienen la mayoría de ciudadanos en el mundo entero al pensar en su país: en promedio 56 % de los 19,017 adultos encuestados cree que la sociedad de su país está rota, y el 57 % piensa que su país está en declive. Y en ese índice Ipsos del “Sistema Roto”, Colombia aparece como el país más fracturado de todos.

El 84 % de los colombianos están de acuerdo con que “la economía de mi país está amañada para favorecer a los ricos y poderosos”; El 85 % coincide con que “Los partidos tradicionales y los políticos no se preocupan de personas como yo”; El 77 % cree que “El país necesita un líder fuerte que lo saque de las manos de los ricos y los poderosos”; y el 81 % que “Los expertos de este país no saben cómo vive la gente como yo”. En lo único que coincide Colombia con en el promedio mundial es que “solo” el 44 % de los encuestados en este país está de acuerdo con que “Para que se arregle el país necesitamos un líder fuerte que se salte las reglas”.

Con un componente adicional: los 500 encuestados en Colombia son más urbanos, más educados y / o más prósperos que la población general, según explica la ficha metodológica de la encuesta.

En ese caldo de cultivo para opciones que prometan “un borrón y cuenta nueva”, la pelea por el centro se vuelve definitiva para el 2022: el que conquiste el centro lucha por la credencial del antipopulismo. Y esa pelea está a punto de encenderse con la inminente entrada al ruedo de Alejandro Gaviria, el exministro santista y actual rector de la Universidad de los Andes.

Ser de centro en esta campaña se ha definido —más que por las diversas ideologías que representan— por el hecho de no estar alineados con Gustavo Petro ni con Álvaro Uribe. Por eso, Gaviria caerá ahí.

En principio, las condiciones actuales son ideales para el centro.

Petro arranca esta campaña como el candidato a derrotar con una favorabilidad sólida que ronda el 30 por ciento que votó por él en primera vuelta en 2018. Pero, pese al rampante descontento que hay en el país, no ha crecido al ritmo de la indignación. Y la derecha tiene unas condiciones menos favorables de las que la llevaron al poder hace tres años impulsada por el triunfo del No en el plebiscito. Comenzando porque —como lo demostró la conversación con la Comisión de la Verdad el domingo pasado— Álvaro Uribe sigue atrapado en el pasado y ya no tiene la fuerza que le garantizaba a cualquier candidato que tuviera su guiño saltar con garrocha a la segunda vuelta.

Sin embargo, cada vez es más claro que la política ha cambiado, que los argumentos son cada vez menos importantes, y que las emociones son las que conquistan los votos.

Como dice el experto argentino en comunicación política Mario Riorda en el podcast de esta semana El Futuro del Futuro, las elecciones se han convertido en plebiscitos emocionales. Y generar emoción no ha sido una fortaleza del centro, su bandera es la antipolarización.

Al haber marginado a la Alianza Verde de la Coalición de la Esperanza mientras deciden quiénes se van con Petro, las dinámicas en el centro se han ido consolidando sin drama: Sergio Fajardo ha pasado más a la ofensiva en lo digital; Juan Manuel Galán recuperó la marca del Nuevo Liberalismo de su papá con toda la carga simbólica que tiene; Jorge Enrique Robledo ha marcado su cancha frente a Petro, controvirtiendo propuestas como la de que Colombia debería abandonar los ingresos del petróleo.

Esa calma llegará a su fin con la entrada de Gaviria a la disputa. Al convertirse en el rival más inmediato de su amigo Sergio Fajardo y en una amenaza a las posibilidades de Petro de quedarse con el ala más progresista del centro, Gaviria le prende la mecha a la consulta del centro para marzo. Está cantado que Petro ganará la de la izquierda y que en la de la derecha el peso de Uribe será determinante.

La pelea más dura será en el centro. Esto, claro, si logran ofrecerle al “país roto” el tipo de emoción que necesita.

 

Y para los que no tuvieron tiempo de leer medios, estas son las siete noticias clave de la semana:

 

  • Uribe y Petro, de acuerdo con amnistía

La entrevista del padre Francisco de Roux, presidente de la Comisión de la Verdad, con el expresidente Uribe despertó varias polémicas: sobre la debilidad técnica que mostraron los comisionados; sobre si el propósito de esas conversaciones es la “metáfora del encuentro” o el esclarecimiento de la verdad; y, principalmente, sobre la propuesta que hizo Uribe de hacer una amnistía para todos los que participaron en el conflicto. Es una idea que pondría a los militares en una situación de gran inseguridad jurídica frente a cortes internacionales de derechos humanos. Pero contó con el respaldo de Gustavo Petro, quien en todo caso, lo condicionó a que los amnistiados contaran toda la verdad.

  • La economía creció, pero el paro la afectó

Esta semana el Dane publicó los datos de su indicador de seguimiento al Producto Interno Bruto  y mostró que respecto al segundo trimestre de 2020, el PIB ha crecido 17,6 por ciento. Sin embargo, muestra que el paro sí afectó la economía pues decreció 2,4 por ciento si se compara con el primer trimestre de 2021.

  • Claudia López pone primera piedra del metro de Bogotá, pero le llueven críticas por promover xenofobia

La alcaldesa inauguró la construcción del patio-taller del metro de Bogotá, el espacio en Bosa donde iniciará la primera línea del metro y donde en el futuro se guardarán los vagones y se les hará mantenimiento. Si todo sale como está planeado, empezará a rodar en marzo de 2028.

A pesar de que este es un paso importante para la ciudad, le llovieron críticas por seguir relacionando la criminalidad con la presencia de migrantes venezolanos, lo que alimenta la xenofobia. Anunció un comando especial de la Policía para buscar bandas de venezolanos que delinquen en la ciudad. Pero tuvo que echarse para atrás porque el Gobierno desautorizó la participación que ella había anunciado de Migración en este comando.

Personas aliadas como el precandidato Sergio Fajardo o el veedor distrital, Guillermo Rivera, rechazaron su política de seguridad y hasta la Comisión Interamericana de Derechos Humanos se pronunció en contra de esta política. Ella la sigue defendiendo a pesar de que sólo el 2 por ciento de los capturados en 2021 son extranjeros.

  • Contrato del Mintic sigue en el ojo del huracán, pero a la ministra no la han tocado

Esta semana la ías prendieron los motores para investigar qué pasó con el contrato de 1 billón de pesos para conectar colegios en zonas rurales del país a internet. No es claro dónde están 70 mil millones de pesos de un anticipo que los contratistas de la Unión Temporal Centros Poblados recibieron por parte del Ministerio de las TIC con soportes bancarios falsos del banco Itaú.

Por un lado, la Fiscalía llamó a los contratistas a indagatoria para ver si hay elementos para empezar una investigación. Por el otro, la Contraloría ya abrió un proceso de responsabilidad fiscal contra algunos funcionarios del ministerio y los contratistas.

En todo caso, la ministra no ha sido llamada ni por la Fiscalía a dar su versión, ni fue vinculada en el proceso de la Contraloría a pesar de ser quien maneja la cartera. Además, no se ha agendado el debate de moción de censura al que fue citada por miembros de la oposición desde la semana pasada. Hasta el lunes la presidenta de la Cámara, la uribista Jennifer Arias, resolverá cuándo es conveniente hacer el debate.

  • Ya entró la plata de la venta de ISA, clave para la crisis y el legado de Duque

Ecopetrol confirmó que ya giró el dinero al Gobierno por el 51,4 por ciento de sus acciones de Interconexiones Eléctricas (ISA). Esto quiere decir que al Gobierno le acaban de entrar 14,23 billones de pesos, pagados en dólares por un total de 3,672,9 millones.

El dinero será clave para que el Gobierno enfrente la crisis que ha traído la pandemia y para financiar, junto con el dinero que logren recaudar con la tributaria que se está tramitando en el Congreso, programas sociales como Matrícula Cero o Ingreso Solidario. Es decir, el legado de “equidad” que el presidente Iván Duque quiere dejar antes de salir de su cargo.

Este es uno de los negocios más grandes de los últimos tiempos en el país. Además, convirtió a Ecopetrol en un líder tanto en petróleo como en electricidad en América Latina.

  • Se viene nueva jornada del paro nacional

El Comité del Paro convocó una nueva movilización para el 26 de agosto en Bogotá. El objetivo central de esta nueva jornada es pedir que el Congreso tramite los 10 proyectos de ley que radicó el Comité con peticiones del paro. Entre esos proyectos están peticiones como una renta básica universal que vale 81 billones de pesos al año.

  • Afganos aliados de Estados Unidos llegarán a Colombia temporalmente

El Gobierno de Estados Unidos y el de Colombia acordaron que recibiremos temporalmente a un grupo de cuatro mil afganos, según The Wall Street Journal, aunque Iván Duque no confirmó una cifra. Son personas que trabajan en temas migratorios para los gringos y que estarán en Colombia mientras tramitan sus visas para entrar formalmente a Estados Unidos.

Estas personas dejarán Afganistán luego de que el fin de semana los Talibán tomaron el control de ese país tras la decisión de los Estados Unidos de retirar sus tropas luego de 20 años. 

Bonus: Colombia empezará a aplicar tercera dosis contra el covid a 100 mil personas inmunodeprimidas (con tratamiento de cáncer, por ejemplo). 

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