El encanto de la dentistería para los parapolíticos

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Aunque ir al odontólogo es odiado por muchas personas, al parecer es uno de los planes preferidos de los políticos presos en la Picota. Quizá porque entre la fresa y la profilaxis, pueden seguir dirigiendo sus fortines electorales.

 

(De arriba hacia abajo)Alvaro García, Ciro Ramírez, Vicente Blel, Mario Uribe, Juan Carlos Martínez, Salvador Arana y Luis Alberto Gil. Todos ex congresistas, presos por parapolítica en La Picota y con decenas de permisos para ir a visitar a su dentista.

Aunque ir al odontólogo es odiado por muchas personas, al parecer es uno de los planes preferidos de los políticos presos en la Picota. Quizá porque entre la fresa y la profilaxis, pueden seguir dirigiendo sus fortines electorales.

Anoche, el ministro Germán Vargas Lleras denunció que presos del pabellón de parapolítica -algunos investigados y otros condenados por concierto para delinquir y delitos tan graves como homicidio múltiple y secuestro- salían tranquilamente en dos carros del Inpec para acudir al dentista. Y que algunos, como ocurrió con el ex gobernador de Casanare, William Pérez Espinel, tuvieron hasta 55 citas con su odontólogo. Su caso es el más grave de salud oral.

 

 


¿Cuál es el encanto del dentista?


Los informes que el Inpec le presentó al Ministerio del Interior sobre los permisos corresponden a lo que va corrido del año. Pero si se examinan las fechas, las salidas se incrementan entre febrero y marzo, precisamente los dos meses previos a las elecciones legislativas que se realizaron el 14 de marzo y sobre las cuales se realizaron múltiples publicaciones en que se hacía referencia al padrinazgo de varias candidaturas desde La Picota.

Uno de los más asiduos visitantes al odontólogo en la época preelectoral, y que Vargas Lleras no mencionó, fue el ex congresista Ciro Ramírez, investigado por la Corte Suprema por parapolítica y narcotráfico y cuyas conexiones con el INPEC son ampliamente conocidas.

Incluso, el investigado tuvo una cirugía en la boca que le valió más de una semana de incapacidad en su casa en Bogotá apenas un mes antes de las elecciones.

La Silla Vacía conoció que durante esa semana más que reposo y atención médica, el ex senador tuvo una apretada agenda para organizar a su equipo de trabajo en el cierre de la campaña electoral, en la que acompañaba a un candidato del partido Conservador en su departamento, Boyacá.

Esas reuniones realizadas durante la incapacidad de Ramírez fueron la culminación de todo un plan de trabajo que hizo el ex senador con su equipo político y que se había tejido en el consultorio de su odontólogo al que iba por lo menos dos horas una vez a la semana.

Ramírez parece haber sido el que 'reinventó' el concepto de la dentisteria. Otros congresistas siguieron sus pasos. Tenían a su odontólogo de confianza en cercanías a la zona de restaurantes de la calle 94, en el norte de Bogotá, a donde iban a almorzar después de su consulta y mientras esperaban que los recogieran los carros oficiales. Allí fueron vistos reunidos con un nutrido grupo de personas los ex senadores Alvaro García y Luis Alberto Gil Castillo, también en la época preelectoral. García condenado a 40 años por la masacre de Macayepo y Gil, pendiente de juicio.

Los rumores sobre las salidas de los llamados parapolíticos eran cada vez más continuos, pero nadie había podido confirmarlos hasta que Vargas Lleras solicitó oficialmente un informe a la autoridad penitenciaria. De hecho, se habían gestionado derechos de petición solicitando la información, y la respuesta del Inpec a los periodistas es que se trataba de "la intimidad de los reclusos".

Por ejemplo, el periodista Holman Morris el 19 de agosto contó en su página de twitter que un equipo periodístico del programa Contravía vio al ex senador Mario Uribe, investigado por concierto para delinquir, caminando tranquilamente en la calle 79 con carrera 14, sin escolta del Inpec.

Y hace menos de quince días, el senador Camilo Romero, del Polo Democrático, también preguntó en su página de twitter qué estaba haciendo el ex congresista Alvaro García, sentado, tomando café en la clínica del Country.

Estas fueron las versiones que comenzaron a llegar a oídos de los magistrados de la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia y que provocaron la solicitud que le hicieron al ministro del Interior para que averiguara qué tan cierto era el uso de las citas médicas para ausentarse de penal durante muchas horas y en repetidas ocasiones.

 

 

 

Las medidas


Al tiempo con la denuncia el ministro Vargas Lleras aclaró hoy que los permisos de los políticos presos que no se encuentran condenados son autorizadas por la misma Corte Suprema de Justicia, mientras que los condenados como García sí reciben la autorización por parte del Instituto Penitenciario y Carcelario.

Queda la duda de cómo justifican cada consulta y cuál pueda ser la responsabilidad de los médicos que en algunos casos citan a una persona hasta 55 veces, como ocurrió con el ex gobernador de Casanare. Su caso con el de Vicente Blel (54 salidas) y Salvador Arana (40 salidas) son los más grandes en número de permisos por parte del Inpec ya que todos ya están condenados.

Vargas Lleras dijo que además de la investigación preventinamente se cancelaron toda clase de permisos de salida para los presos en el pabellón de la parapolítica, incluso los que se dan en casos especiales, como sepelios o celebraciones familiares. Es el caso del ex presidente del Congreso, Luis Humberto Gómez Gallo, de quien dice el informe que estaba más tiempo por fuera del centro de reclusión que en su celda.

Por ahora las investigaciones continúan y mientras tanto los reclusos no saldrán de su pabellón en el que aparentemente tendrán menos comodidades pues, según anunció Vargas Lleras, también les quitarán los celulares y computadores. Y para los que tienen problemas orales, les espera la fresa de los odontólogos de la Picota.