El fin de “Gentil” y de la retaguardia segura para las disidencias en Venezuela

El fin de “Gentil” y de la retaguardia segura para las disidencias en Venezuela
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Miguel Botache Santillana, alias "Gentil Duarte", antiguo líder de las disidencias más grandes del país.

La estructura de disidencias de las Farc más grande de Colombia se quedó sin la figura que le da su nombre. Miguel Botache Santillana, alias “Gentil Duarte”, habría sido asesinado hace tres semanas según informes de inteligencia que reveló ayer El Tiempo. Aunque el ministro de Defensa, Diego Molano, no se atrevió a confirmar su muerte, dijo que presuntamente había sido por un atentado a su campamento en Venezuela, en una zona fronteriza cercana a la región del Catatumbo (Norte de Santander).

“Gentil” es la cuarta figura histórica de las Farc que se declaró en disidencia del Acuerdo de la Habana en morir en Venezuela. Antes cayeron “Santrich”, “Romaña” y “El Paísa”, de la segunda Marquetalia, que estaba en conflicto con algunas facciones de la estructura de “Gentil”. La muerte de este último muestra que no hay retaguardia segura en Venezuela para las disidencias, sin importar su vertiente. Ese es un privilegio exclusivo para la única gran guerrilla, el ELN, que cada vez más se reafirma como una estructura binacional. 

Sin retaguardia segura

La frontera con Venezuela ha sido un territorio clave para las disidencias de las Farc y la guerrilla del ELN. Es importante para el control de las rutas de economías ilegales, especialmente del narcotráfico. Pero también porque les permite a estos grupos armados el paso a terrenos seguros lejos de las operaciones de la Fuerza Pública colombiana.

Desde que “Gentil Duarte” empezó su proyecto armado para unificar las disidencias de las Farc después del proceso de Paz, su refugio era el estado de Amazonas, en el sur de Venezuela. Este se conecta con el suroriente de Colombia donde tenía su fortín militar los frentes 1 y 7 , y donde este había operado siendo guerrillero de las Farc.

Este proyecto de unificación se consolidó con alianzas con grupos de disidencias en otras regiones del país, que operaban de manera muy autónoma. Como el Frente 33 de “Mechas” en el Catatumbo (Norte de Santander), en la frontera con Venezuela. También el Frente 10, que se enfrentó con el Gobierno chavista, que tenía en el estado venezolano de Apure no solo un territorio seguro, sino dominado.

Pero este mapa de la frontera venezolana ha cambiado. Los frentes de disidencias al mando de “Gentil Duarte” perdieron no solo territorios en la frontera, sino el favor de sectores del chavismo. Un hecho clave para entender la reconfiguración de este territorio es la guerra del año pasado entre el Frente 10 y la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (Fanb), que provocó el desplazamiento de miles de personas tanto en Venezuela como en Colombia.

Según nos dijo la periodista venezolana Ronna Ríquez, ex editora de Insight Crime y experta en estos temas de violencia en Venezuela, esta guerra se habría producido para ayudar a ganar terreno a la Segunda Marquetalia, otro proyecto de disidencias de las Farc en cabeza del ex jefe negociador, Iván Marquez. “Pero esa guerra la ganan de manera pública las disidencias (Frente 10) que capturan a varios militares venezolanos que luego son rescatados por Diosdado Cabello. Pero la zona queda bajo su control”, explica Ríquez.

Posterior a esta guerra con el Ejército venezolano, la guerra entre disidencias siguió en Apure. En la zona conocida como la frontera seca, Iván Mordisco, el segundo al mando de organización de “Gentil”, fue quien organizó las operaciones que terminaron con la muerte de alias “El Paisa y alias “Romaña”, dos cabecillas históricos de las Farc y fundadores de la Segunda Marquetalia.

“Eso pateó el tablero de juego y la frontera se ha convertido en un escenario sumamente inestable desde que se iniciaron esos conflictos hace más de un año”, dice Jorge Mantilla, experto en dinámicas del conflicto del tanque de pensamiento, Fundación Ideas para la Paz (FIP).

Para Mantilla, esta guerra en Apure y entre disidencias fue la que empezó a reconfigurar el mapa de la frontera y las relaciones del régimen chavista con las disidencias, particularmente las de “Gentil Duarte”. A principios de este año se hizo visible cuando estalló el conflicto entre la guerrilla del ELN y el Frente Décimo en Apure y en Arauca; la confrontación dejó solo entre enero y febrero un saldo de 103 homicidios en este departamento colombiano, según cifras de la Policía.

Además, según la ong Humans Rights Watch, en esta confrontación, la Fanb participó en operaciones conjuntas con miembros del ELN para acabar con el Frente décimo en Apure. Aunque no es la primera vez. La protección del régimen venezolano es muy clara hacia esta guerrilla que es considerada como un ejército binacional y ha trabajado con el las Fuerzas Armadas venezolanas, por ejemplo, contra el grupo armado de los Rastrojos en Norte de Santander. 

La confrontación de este año terminó con la derrota del Frente 10 en Venezuela. Según el profesor venezolano Andrés Antillano, experto en temas de crimen en la frontera, estos disidentes ya no tienen presencia en el estado de Apure.

Por otro lado, al sur, en la frontera amazónica el dominio lo tiene ahora la Segunda Marquetalia, como muestra una investigación reciente de la FIP. Este es otro proyecto paralelo de disidencias de las Farc que es aliado del ELN y su líder, Iván Marquez, es afín al régimen chavista.

Por eso, tanto Mantilla como Antillano coinciden que no es ilógico que “Gentil Duarte” estuviera buscando una retaguardia segura en Catatumbo venezolano, pues es el último lugar en Venezuela con una presencia dominante de un aliado de “Gentil”: el Frente 33 al mando de “John Mechas” es fuerte en la frontera. Aunque en esa zona convive con el ELN y la Fuerzas Armadas de Venezuela lo hace en medio de una relación sin señales de una confrontación inminente, según una fuente que estuvo directamente en este territorio hace un mes, pero que pido no ser mencionado por seguridad.

Entonces, tiene sentido que “Gentil” escapará allí tras operaciones militares de la Fuerza Pública colombiana en su contra, en su zona de dominio en Caquetá. Y por eso mismo, no tiene tanto sentido que haya sido eliminado por el ELN en una zona donde hasta ahora no hay conflicto entre estas dos facciones.

Si no fue el ELN, entonces las teorías van desde el supuesto atentado de un grupo armado rival, hasta la participación de mercenarios tercerizados por la inteligencia colombiana o venezolana. Otra hecho que para Antillano refuerza la última teoría fue la muerte de “Jesús Santrich” en la zona norte del estado de Zulia, en límites con la Guajira, donde solo tiene presencia la Segunda Marquetalia.

“La información de la que partimos es muy pobre. Por un lado tenemos al Gobierno Venezolano que oculta todo, y el Gobierno de colombiano tampoco es el más transparente”, dice la periodista venezolana Ríquez. Lo que sí es claro para ella, y en lo que lo que concuerdan las fuentes expertas consultadas, es que la frontera venezolana ya no es una retaguardia segura para la disidencias por sus luchas entre ellas y contra el Gobierno venezolano.

Muere el símbolo de la unión de disidencias

Miguel Botache Santillana, “Gentil Duarte”, quiso revivir el proyecto de una guerrilla nacional como las antiguas Farc desde que desertó del proceso de paz, en 2016. En ese entonces era parte de la mesa de negociación en La Habana, cuando fue enviado a Guaviare para tomar el control del Frente 1, el cual estaba al mando de “Iván Mordisco”, el primer comandante disidente del proceso.

Pero, en vez de ayudar a que los miembros del Frente 1 firmaran el Acuerdo de Paz, “Gentil Duarte” se unió a “Mordisco” y se volvió la cabeza de un proyecto que inicialmente buscaba crear un nuevo “Bloque Sur”, en los departamentos de Putumayo, Caquetá, Guaviare y Meta. Justo la zona donde Duarte había hecho su carrera en la guerrilla de las Farc.

“Gentil” empezó su vida guerrillera en el frente 14, en Caquetá. Pronto escaló a otros puestos de poder en el temido Bloque Oriental de las Farc y llegó a ser el comandante del frente 7, que operaba especialmente en La Macarena, en el sur del Meta. En ese ascenso tuvo cercanía con figuras históricas de esa guerrilla dentro de ese bloque, como “Jorge Briceño” y “Alfonso Cano “. Su carrera en el Bloque Oriental lo llevó a ser una figura visible y fue uno de los primeros comandantes de las Farc en viajar a la mesa de negociación en Cuba, en 2012.

“Era el líder natural de esas disidencias por su antigüedad y por venir de la estirpe del ‘Mono Jojoy’”, dice Jorge Mantilla de la FIP. Por eso, “Gentil Duarte” fue capaz de armar un proyecto con perspectiva nacional que agrupó grupos disidentes en el sur del país y se alió con otras estructuras en otras regiones: El Comando Coordinador de Occidente con presencia en Valle del Cauca, Cauca y Nariño; el Frente 10 “Martín Villa”, en Arauca; y el Frente 33 “Mariscal Antonio José de Sucre”, en Catatumbo, Norte de Santander.

Pero a diferencia de las antiguas Farc, esta estructura criminal funciona de manera federada y los grupos armados tienen mucha autonomía. Por eso la pérdida de “Gentil Duarte” no afecta sustancialmente el funcionamiento ni de la capacidad militar de estos grupos ni de su control de rentas ilegales como el narcotráfico o la minería ilegal, como muestra el caso del Clan del Golfo.

“Este es un grupo de disidencias en las que no todo el mundo le copiaba a "Gentil Duarte". Y antes de salir para acá en Venezuela, él estaba en una situación de aislamiento, que era lo que me decían todas mis fuentes”, dice el profesor de la Universidad Central de Venezuela, Andrés Antillano. Y agrega: “

No obstante, la muerte de “Gentil Duarte” se suma a la serie de bajas de cabecillas importantes de esta organización, que el Gobierno ha hecho este año. Alias “Jhonnier”, comandante del Comando Coordinador de Occidente fue asesinado en Cauca en enero, y alias “Arturo” del Frente 10 fue dado de baja en febrero en Arauca.

“Esas disidencias de las Farc han venido perdiendo una serie de cuadros o cabecillas de ascendencia política y de tradición fariana. Eso puede llevar a que transiten un camino de degradación y se conviertan en un grupo armado concentrado en la subsistencia”, explica Jorge Mantilla de la FIP.

Si bien el segundo de esta organización, “Iván Mordisco”, sigue activo y ya envió el mensaje de que asume el control de los frentes del suroriente del país, la muerte de “Gentil Duarte” desdibuja el proyecto nacional de estas disidencias y es más claro que su poder está en lo local.

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