El impulso de Petro al señor del Canal 2 fracturó el Pacto Histórico en Valle

El impulso de Petro al señor del Canal 2 fracturó el Pacto Histórico en Valle
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Hace un mes, el candidato presidencial Gustavo Petro se reunió en Cali con José Alberto Tejada, el director del Canal 2 que cubrió el paro desde las primeras líneas, y grabó un video en el que le propuso ser la cabeza de la lista cerrada a la Cámara en el Valle del Cauca por el Pacto Histórico, su coalición para 2022.

“¿Usted acepta, como dicen los curas, este compromiso con la juventud, este matrimonio terrible, porque es de toda la vida?”, dijo Petro.

Tejada respondió con el mismo aire nupcial: “Yo acepto, Gustavo, este desafío de los muchachos. Acepto encabezar la lista en su nombre, porque creo que el desafío no solo es muy provocador, sino que es muy promisorio”.

El video fue, en efecto, provocador.

Varios días después, el 14 de octubre, un sector del Pacto en Valle del Cauca se rebeló contra lo dicho por Petro y en una votación decidió abrir las listas a la Cámara. Es decir, que cada candidato busque sus votos sin importar en qué orden están en el tarjetón.

“Eso nace de la idea de Petro de poner su candidato y decir que era la cabeza. Nos sentimos atropellados por una decisión que él no tiene por qué tomar”, le dijo a La Silla Alejandro Ocampo, precandidato del Polo Democrático a la Cámara, y quien está a favor de la lista cerrada, pero cree que el video de Petro generó el malestar actual.

El líder del Pacto Histórico vuelve hoy a Cali, justo un mes después de ese video, y lo que ha encontrado es una coalición dividida. Desde Bogotá, líderes del Pacto como Roy Barreras y Clara López piden replantear la decisión de abrir las listas a la Cámara, incluso contra lo que votaron sus propios delegados en Valle, mientras en el departamento otros piden que se respete la decisión.

El caso del Valle no es el único, aunque sí el más visible de las divisiones en las regiones del Pacto Histórico. Las decisiones de Petro y otros líderes desde Bogotá también han causado molestia en regiones como Caribe y Antioquia. En esta última, la pelea principal también es por la intención de Petro de poner de cabeza de lista a una líder del paro, la directora de orquesta Susana Boreal, por encima de liderazgos con más experiencia en la izquierda.

Los pulsos en cada región, con sus diferencias, tienen un punto común: la última palabra se toma en Bogotá, y eso genera tensiones en un movimiento que se ha planteado como una red horizontal de “ciudadanías” y no como un partido vertical alrededor de un candidato.

La rebeldía del Valle

Los jueves son el día oficial de las reuniones del Pacto Histórico en el Valle. El 7 de octubre se discutió por quinta vez si la lista a la Cámara debía ser abierta o cerrada. Ahí afloraron los desacuerdos frente a la decisión de Petro de nombrar cabeza de lista a Tejada.

El Polo Democrático reclamó tener la cabeza de lista con una de sus dos principales apuestas: el excandidato a la Gobernación del Valle, Alejandro Ocampo, y el excandidato al Concejo, Alfredo Mondragón, del equipo del senador Wilson Arias.

Tres fuentes que conocieron de primera mano esa reunión, nos confirmaron que el partido Unión Patriótica también le dio la espalda a la lista cerrada que propuso Petro y afirmaron que si Tejada llegaba a estar en la cabeza debía darles espacios en su equipo de trabajo (UTL).

Ese día no hubo acuerdo sobre la lista en el Valle. Pero la candidatura del periodista empezó a tambalear porque los jóvenes que lo respaldan dijeron que debía estar en el primer renglón de la lista cerrada o se irían del Pacto, aunque no dijeron hacia dónde.

Una semana después, el 14 de octubre, pasaron de la discusión a los votos. La lista abierta ganó con 32 votos a favor y seis en contra. Pero hubo controversia. Los partidos Mais y PTC, y el movimiento Soy porque somos de Francia Márquez, no votaron. Y otros de los que sí votaron dijeron que la decisión fue ilegítima.

Entre estos está un sector del Polo, liderado por el presidente del partido, Alexander López, que no estuvo en la votación. También los miembros de Colombia Humana, que votaron ese día, pero dijeron que la decisión se tomó sin todos los delegados y varios sectores, como el de López, habían pedido más tiempo.

Pero detrás del conteo de votos también había casos de delegados que se le rebelaron a sus jefes políticos en Bogotá. Ese fue el caso de Rubén Darío Sánchez, de Todos Somos Colombia, el movimiento de la excandidata a la Alcaldía, Clara López. Sánchez votó por lista abierta aun cuando la directriz de López era que se irían por lista cerrada.

Lo mismo pasó con el precandidato a la Cámara, Oliverio Hoyos del partido ADA, quien hace parte del grupo político del senador Roy Barreras. Hoyos votó por la lista abierta a pesar de que su jefe político fue el que lideró el cierre de las listas a nivel nacional.

La razón, según le dijo Barreras a La Silla, fue que Hoyos prefería medirse con voto preferente por la fuerza de su jefe político en el Valle. “Él sabe que si la lista es abierta nos quedamos con la curul. Soy el senador más votado del Valle”, dijo.

En una lista cerrada, en cambio, el camino de Hoyos se complica, porque el mandato es que los nombres se ordenen intercalando hombres y mujeres y, según tres fuentes del Pacto en el Valle, Barreras apostaría por una mujer, aún sin definir, para tener la cabeza de lista.

Con o sin quiebres de por medio, el anuncio de la lista abierta llevó a pronunciamientos de integrantes y directivos políticos del Pacto Histórico que le bajaron el arranque a la revolución.

El llamado al orden

El reversazo a esa decisión del 14 de octubre empezó ese mismo día. El senador Barreras salió a decir que la decisión de la coordinación del Pacto Histórico del Valle no era oficial porque debía pasar por el Colegio Electoral, una instancia central con 28 sillas en la que están los precandidatos del Pacto, y voceros de los partidos y movimientos, y la bancada de Congreso.

Al día siguiente, Clara López se sumó al llamado de la lista cerrada y luego convocó a una reunión con su movimiento. “Respetamos el voto de Rubén Darío por la lista abierta, pero llegamos al consenso de que debe ser cerrada”, le dijo a La Silla.

Hay voces que siguen defendiendo la lista abierta, como el senador del Polo Wilson Arias. “No se debe decidir desde el centro y menos desde la partidocracia bogotana”, dijo. Pero la decisión final está en Bogotá. En específico una comisión de diez miembros —cinco de los partidos y los cinco precandidatos presidenciales— que decidirá sobre el caso del Valle.

Gabriel Becerra, uno de los integrantes de esa comisión, nos dijo que aún no hay fecha para la reunión, pero que esperan que sea entre esta y la otra semana. “Nos reuniremos a escuchar las posiciones y de ahí definiremos el carácter de la lista y quiénes la integrarán”, dijo. Dos fuentes de Colombia Humana y una del Polo, que pidieron no ser citadas para adelantar detalles, agregaron que la decisión está cantada y que la comisión tratará de cerrar la lista, de ser posible con un consenso.

La concejala del Polo Ana Erazo, que votó por la lista abierta, dijo que espera que de la reunión no salga una decisión desde Bogotá, sino un mecanismo para decidir cómo será la lista que “respete la autonomía y la soberanía del territorio”.

Otros, como el candidato Rayan Elbarkachi, de la Colombia Humana, que apoya la lista cerrada, ven en la decisión del Colegio Electoral una oportunidad para que las fisuras en el Pacto no se profundicen. “Las discusiones han sido amplias, nos han dado tiempo, pero si no nos hemos puesto de acuerdo, alguien tiene que zanjar las diferencias. No es una imposición lo del Colegio, es un control para que prevalezca la unidad”, dijo.

Pero hay sectores molestos por el centralismo. “En los discursos hablan de la Colombia profunda, pero luego decide la centralidad bogotana”, nos dijo el exconcejal de Cali por el Polo Alfredo Mondragón.

La autonomía de palabra

La forma en la que se contuvo el intento de abrir las listas en Valle del Cauca es un reflejo de la estructura del Pacto Histórico. Los acuerdos regionales son de palabra, pero los que están por escrito son los nacionales.

El documento del acuerdo político con el que el colegio electoral cerró las listas el 7 de agosto deja entrever esto. En el punto 6, que habla sobre las regiones, dice: “En las regiones, las listas se organizarán cerradas o en voto preferente, priorizando lo que signifique mayor garantía para la elección de los representantes a la Cámara”, pero aclara que todo este proceso se dará “previa aprobación del Colegio Electoral”.

Esa es la posición que ha defendido Barreras. “El acuerdo escrito y firmado por los presidentes de los partidos dice que el colegio electoral nacional decidirá dónde es más eficaz que la lista sea cerrada o abierta”, le dijo a La Silla.

Pero esa subordinación de las regiones ya generó otras fracturas. En el Caribe, el movimiento Fuerza Ciudadana, del gobernador de Magdalena Carlos Caicedo, lanzó una lista abierta aparte de la del Pacto Histórico como reacción a la decisión del Colegio Electoral de cerrar las listas. Y se llevó a varias figuras cercanas a Petro como el excandidato a la alcaldía de Bogotá Hollman Morris.

En el discurso con el que lanzó su campaña por Fuerza Ciudadana, Morris justificó su paso a esa otra lista por el centralismo del Pacto. “El Pacto Histórico es importante, pero creo que al haber cerrado la lista excluye la voz de las regiones”, dijo.

La estrategia para contener esa fuga de figuras a la lista de Fuerza Ciudadana también implicó decisiones de Bogotá sobre las regiones. Fue el caso de Miguel Ángel del Río —abogado del senador Armando Benedetti— quien recibió una propuesta para irse con la lista de Caicedo, pero que se quedó en el Pacto Histórico porque le ofrecieron encabezar la lista a la Cámara en el Atlántico, según le dijeron tres fuentes a La Silla, dos de Fuerza Ciudadana y una del Pacto Histórico en Barranquilla.

En Antioquia, la probable cabeza de lista también es una escogida de Petro, la directora de orquesta Susana Boreal, que se hizo visible en el paro este año. Su principal competencia es una figura regional, la exconcejal del Polo Luz María Múnera, quien reclama ir al frente por tener más experiencia y votos en Antioquia. Sin embargo, hasta ahora el Polo ha terminado cediendo en cada pulso que ha tenido con Petro.

Esa desventaja del Polo en el Pacto es una de las razones que impulsó los roces de ese partido en el Valle. El sector que votó por abrir la lista es el del senador Wilson Arias, quien, como contamos, tiene su lugar en duda en la lista al Senado por los acuerdos a los que accedió el Polo.

“Alexander López quiere que la decisión se tome en Bogotá, porque tiene las fuerzas para decidir eso allá. Como candidato decide cómo será la lista y luego entra a la lista. Es juez y parte”, dijo Mondragón, del grupo político de Arias.

El centro de la pelea sigue siendo la tensión regional con Bogotá. Y en especial con la injerencia de Petro. “La UP, el Polo y el ADA en el Valle están diciendo que Petro no es el dueño del Pacto Histórico”, dijo una fuente que pidió no ser citada, para evitar más conflictos.

Sin embargo, con ofrecimientos como los que hizo a Tejada y Boreal, y con sus propios discursos, Petro ha dejado claro que la P de Pacto es también la P de Petro.

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