El "kínder" anticíclico: Mateo Restrepo y Esteban Piedrahíta

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Un investigador del Banco de la República acaba de publicar un informe en el que advierte que el Gobierno está de brazos cruzados frente a la crisis. Anuncia que la política "anticíclica" que ha anunciado Uribe hace referencia a la inversión de recursos ya consignados en el presupuesto y no de dineros nuevos, y augura que las finanzas del Gobierno "sufrirán un apreciable deterioro, como consecuencia de la desaceleración económica".

Un investigador del Banco de la República acaba de publicar un informe en el que advierte que el Gobierno está de brazos cruzados frente a la crisis. Anuncia que la política "anticíclica" que ha anunciado Uribe hace referencia a la inversión de recursos ya consignados en el presupuesto y no de dineros nuevos, y augura que las finanzas del Gobierno "sufrirán un apreciable deterioro, como consecuencia de la desaceleración económica".

Este análisis, elaborado con cifras y regresiones por el investigador de  la  Unidad  de  Investigaciones  Económicas  del  Banco  de  la  República Ignacio Lozano, revela que pese a que los retos que debe enfrentar el Presidente para evitar los graves efectos de la recesión económica en el país son titánicos, sus estrategias para conjurarlos son insuficientes.


"La postura fiscal que ha venido asumiendo el gobierno en la
actual coyuntura se puede tipificar de neutra (acíclica), lo cual significa que simplemente esperan a que se recupere la actividad económica y que operen los estabilizadores
automáticos, para retornar a la situación fiscal lograda en el período de precrisis", dice el estudio publicado en la página web del Banco, con la advertencia de que no compromete las opiniones de su Junta Directiva.

Los protagonistas anti-cíclicos

Ante la inmensidad de los retos de Uribe para evitar el contagio de la crisis económica que deja en evidencia el informe, ¿podrán Esteban Piedrahita, nuevo director de Planeación Nacional, y Mateo Restrepo, Alto Consejero Presidencial para la Política Anticíclica, enfrentar la tarea cuando juntos no suman ni 70 años de edad? ¿Les quedará grande la cruz?

A finales del 2008, cuando las cifras de crecimiento que venían en 7.5 en 2007 pasaron a un 2.5 por ciento, el Presidente y el Ministro de Hacienda Óscar Iván Zuluaga anunciaron un ambicioso programa para blindar a Colombia frente a la recesión.

Con la llamada “política anticíclica” el Gobierno se comprometió a invertir en grandes obras de infraestructura para generar empleo; a trabajar por atraer más inversión extranjera y a aumentar los subsidios de familias en Acción y los microcréditos para evitar la caída del consumo en los sectores más pobres.

Como punto crucial de esta política el Ministro de Hacienda anunció que aumentará el 20 por ciento del presupuesto destinado a programas sociales y que invertirá, con ayuda del sector privado, 55 billones de pesos en acueductos, infraestructura minero-energética y vías. Con esta cifra histórica de inversión, la cual equivale a los gastos de funcionamiento del gobierno central en el 2007, el Estado busca reemplazar con gasto público la plata que no le está entrando a la economía por la disminución en las exportaciones.

Como esta crisis es distinta a la de 1999, la cual se originó en un problema del sector financiero, su solución no sólo depende de las políticas monetarias y cambiarias del Ministerio de Hacienda y del Banco de la República. La “política anticíclica” de Uribe implica la coordinación de decenas de programas que se ejecutan desde siete ministerios. Si todos no funcionan como un reloj, las obras y los subsidios no llegarán a tiempo a reactivar la economía.

Lo interesante es que a la hora de buscarle “gerente” a esta coordinación, el Presidente Uribe escogió a dos figuras que no llegan a los 40 años y que no tienen experiencia en el manejo de grandes crisis. Su trayectoria tampoco es reconocida en el gremio de los economistas colombianos.

"No se hizo la búsqueda de un personal con buena preparación técnica, larga trayectoria y buena reputación. Tampoco que contaran con las bases teóricas y técnicas para hacer políticas de calidad. No han pasado por ninguno de los semilleros de los técnicos-políticos del país, como Fedesarrollo y el Banco de la República, que son al fin y al cabo donde se forman los economistas, donde se curten después de varios lustros de trabajo”, dijo a La Silla Vacía Salomón Kalmanovitz, co-director del Banco de la República cuando el país enfrentó la crisis de 1999.

Los dos "gerentes"

En abril, el Presidente nombró como director del Departamento Nacional de Planeación a Esteban Piedrahita, un economista con pregrado de Harvard y una Maestría en Filosofía de la Ciencia en el London School of Economics que venía desempeñándose como especialista senior en mercados bursátiles y capital de riesgo en el Banco Interamericano de Desarrollo. Como Planeación maneja el presupuesto de inversión y su ejecución en las regiones, es la entidad encargada de coordinar gran parte de la política anticíclica del Gobierno.

Hace tres semanas un administrador de negocios del Berkeley College de Nueva York, reconocido como el organizador de la cumbre anual de Gobernadores del Banco Interamericano de Desarrollo en Medellín, se sumó al equipo. Uribe creó una nueva Consejería Presidencial dedicada a la Política Anticíclica, con el objetivo de coordinar todos los programas relacionados con este tema desde Palacio, y como cabeza nombró a Mateo Restrepo, un paisa de 30 años.

“No sé si Mateo Restrepo tenga la capacidad para ser consejero económico. Pero me parece extraño la consejería que ocupa. En un gobierno serio, la política anticíclica la maneja el Ministro de Hacienda. Esa consejería no tiene sentido”, afirmó Alejandro Gaviria, decano de Economía de la Universidad de los Andes y subdirector de Planeación en el primer gobierno de Uribe.

Las credenciales del "kinder"

Piedrahita tiene 38 años, y aunque siempre se graduó con honores y tiene una tesis laureada sobre deuda externa en Latinoamérica de Harvard, no tiene las suficientes credenciales para hablar con autoridad sobre la crisis. No tiene un PHD, ni una maestría en economía y la única experiencia laboral que había tenido en Colombia relacionada con estos temas fue su trabajo como Editor Económico de la Revista Semana durante la crisis económica de 1999.

Los puestos importantes que ocupó han sido en el exterior. Trabajó tres años en el BID, donde preparó proyectos de infraestructura para países de la región y asesoró al presidente del Banco Luis Alberto Moreno con sus discursos y presentaciones, labor que también hacía en la Embajada de Washington.

"Para esta tarea no se necesita un gurú en economía, sino un ejecutivo, que sepa sentarse con todos los ministros y se meta igual en tema de acueductos y de vías como en el de subsidios”, afirmó en su defensa una funcionaria de Planeación que pidió que no se mencionara su nombre. A través de sus jefes de prensa, la Silla Vacía trató de hablar durante varias semanas con Piedrahíta y con Restrepo pero no logró contactar a ninguno de los dos.

En el caso de Restrepo, sus habilidades son claramente las de un intermediario entre el sector privado y público y no las de un experto economista. Antes de organizar la cumbre del BID trabajó en el Gobierno con Juan Lozano cuando este era Ministro Consejero. Ahí, bajo el mando de Cecilia Álvarez-Correa, que tiene todas las credenciales habidas y por haber en economía, estuvo al frente de las relaciones de Palacio con los empresarios. En esta época la oficina de Lozano enfrentó la quiebra de Emcali, la negociación del Megabanco y las negociaciones de los sistemas masivos de transporte .

En este trabajo se ganó los afectos del Presidente Uribe, quien lo envió a Medellín con la responsabilidad de dejar en alto la imagen del país en la reunión del BID. Y es exactamente esta cercanía con el Presidente, la mayor credencial que tiene Restrepo para su nuevo puesto.

Fuentes cercanas a Palacio le dijeron a La Silla Vacía que Restrepo es un gran “experto” en el manejo del Presidente, lo que le va a permitir ser el mejor mensajero entre los ministros encargados de la política anticíclica y el mandatario. El perfil de Restrepo muestra que no será un creador de política, sino un vigilante de confianza de Uribe, que asegurará que los distintos ministerios estén cumpliendo sus metas frente a la crisis.

Fuera de eso, los vínculos que Restrepo ya tiene con el sector privado, gracias a su anterior trabajo en Presidencia, le sirven para que los 32 billones del sector privado con los que el Gobierno cuenta para completar los 55 billones de las obras de infraestructura, si se concreten. La pregunta es si Restrepo, tendrá la autoridad para poner a marchar a ministros y empresarios al ritmo que exige una solución rápida para la crisis.

“Más que la capacidad de los funcionarios, a mí me preocupa la subordinación absoluta al Presidente. Nadie discute. Nadie propone. Una sólo persona piensa y los demás asienten. Los nuevos funcionarios están en una situación aún peor, en completa inferioridad de condiciones”, concluyó Alejandro Gaviria.

 

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