El miedo al socialismo sí ayudó a Trump en Florida

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Trump en un evento en Florida, estado donde votó.

El discurso que impulsaron colomboamericanos uribistas, migrantes venezolanos, nicaragüenses y la colonia cubanoamericana en condados clave como Miami Dade, ayuda a explicar su victoria en un estado en disputa.

Aunque no es claro todavía quién será el próximo presidente de Estados Unidos, la victoria del republicano Donald Trump en Florida, un estado clave porque pone 29 votos de los 538 votos del colegio electoral, muestra el éxito del discurso del miedo al socialismo que él y su campaña impulsaron entre los latinos en esa zona.

 

Trump, quien cambió su residencia de Nueva York a la Florida para votar en este estado, asoció a su contrincante, el demócrata Joe Biden, al “socialismo”, “comunismo” y “castrochavismo” en eventos públicos con latinos, videos, trinos y posts en Facebook.

Un discurso y una estrategia similares a las que en 2016 y 2018 ayudaron a que el uribismo ganara el No en el plebiscito y la Presidencia con Iván Duque.

“El miedo al socialismo jugó un papel fuerte con cubanos y venezolanos en el sur de la Florida. Eso puede explicar las votaciones en Miami Dade comparadas con las de hace 4 años”, nos dijo Célia Belin, investigadora del Brookings Institute de Estados Unidos.

“Los votantes cubanos/colombianos/venezolanos eran, probablemente, alrededor de un millón de votantes, y contribuyeron fuertemente al margen de Trump en Florida”, nos explicó Adam Isaacson, experto del Washington Office on Latin America.

Coincide con Belin en que el discurso antisocialista impactó en en esas comunidades y otras, como las vietnamitas en otros estados.

Un discurso que, como contamos en este podcast y en este video, impulsaron colombianos republicanos y uribistas en la Florida.

El castrochavismo: de Colombia a Miami Dade

La victoria de Trump en Florida, que lo mantiene en la carrera por la presidencia, se logró en dos zonas clave.

La fácil para los republicanos es el norte del estado, compuesta por condados ‘rojos’, rurales y de población adulta mayor, que parece más una parte del vecino estado sureño de Alabama; y la más difícil en el sur del estado, específicamente en Miami Dade, un condado donde el 69 por ciento de la población es de ascendencia latina y que pone casi un millón de los 10 millones de todos los votos del Estado.

Aunque en Miami Dade ganó Biden con poco más de 617 mil votos -80 mil más que Trump-, el republicano recortó la ventaja que hace cuatro años le sacó Hillary Clinton, con 300 mil votos. Si Biden hubiera tenido esos 220 mil votos y Trump no, hoy estarían virtualmente empatados, con una leve ventaja del demócrata.

Además, allí mismo los republicanos le quitaron a los demócratas dos curules en la Cámara de Representantes con María Elvira Salazar y Carlos Giménez, quienes impulsaron el discurso del miedo al socialismo.

“La política exterior de la administración Trump hacia Latinoamérica y la tendencia hacia la izquierda de parte del partido demócrata (no necesariamente de Joe Biden, pero de la línea de Bernie Sanders) jugaron un papel determinante en esta región donde el rechazo al comunismo y socialismo son pilares de una comunidad compuesta en gran parte por exiliados. Muy diferente a las prioridades de otras comunidades latinas en el resto del país, donde los mexicano-americanos son mayoría”, dijo en esta columna de hoy la periodista Soledad Cedro, reconocida dentro de la comunidad latina en Florida.

Fueron constantes los videos de la campaña Trump que acusaban a Biden de ser “el candidato del castrochavismo” y en el que agradecían en tono irónico al senador opositor colombiano Gustavo Petro de haberlo apoyado “porque confirma que él es el candidato de la izquierda radical”.

Además, la campaña trumpista le sacó en cara a Biden que lo apoyarán ‘socialistas’ gringos como el senador Bernie Sanders y las representantes Alexandria Ocasio-Cortez, Ilhan Omar y Karen Bass.

Biden no respondió directamente a esos ataques de Trump.

“El miedo del castrochavismo definitivamente jugó un papel gigantesco, y este miedo lo aprendieron muy bien en las campañas en Colombia. La gente que estuvo con los republicanos hicieron lo mismo que hicieron en Colombia con el plebiscito y en las elecciones de Iván Duque”, nos contó John Moreno-Escobar, analista colomboamericano de Florida que participó como voluntario en la campaña de Biden.

“Los demócratas pensamos que Miami Dade no iba a ser así.”, nos reconoció.

Para el profesor Eduardo Gamarra, experto en elecciones norteamericanas de la Universidad Internacional de Florida, ese discurso afectó a las comunidades latinas que recién están migrando, especialmente los venezolanos que huyen del régimen del dictador Nicolás Maduro.

“Las comunidades de la diáspora siguen siendo afectadas por sus países de origen. A pesar de que son ciudadanos (americanos), siguen afectados por lo que pasa en su país”, nos dijo.

Su grupo de investigación había adelantado hace semanas que Trump recortaría ventaja en Miami Dade y ganaría Florida, pero le sorprendió que las encuestas que hicieron a boca de urna mostraron que había población latina, más allá de la cubana, que votó más por Trump que por Biden.

Como anécdota, Gamarra nos contó que la semana pasada, hablando con la comunidad nicaragüense, evidenció que ese discurso no solamente impactó a los migrantes sudamericanos: “estaban convencidos de que el castrochavismo se tomaría la Casa Blanca. Mi pareja es venezolana y ella me decía que sus compatriotas creen eso, que Trump puede tumbar a Maduro, y creen que el socialismo va a llegar para acá”.

A eso se sumó el apoyo de frente a Trump de parte de militantes y congresistas del Centro Democrático.

Como contamos en septiembre, el uribismo se movió con el representante Juan David Vélez, quien representa a los colombianos en el exterior y es ciudadano americano inscrito en el Partido Republicano. Vélez apoyó a la hoy electa Salazar y a Trump.

En su apoyo a María Elvira Salazar, ambos estuvieron en un conversatorio en el que el exsenador Álvaro Uribe le hizo campaña y habló del miedo al castrochavismo.

“El castrochavismo es un mensaje que recibe el exilio latino, los que han sido víctimas del socialismo y el comunismo. Acá vive en el exilio la víctima de los Castro de Cuba; de Chávez y Maduro en Venezuela; y el exilio colombiano fue víctima de las iniciativas narcoterroristas de las Farc”, nos dijo Vélez.

También jugó un papel clave el empresario y militante republicano y uribista Fabio Andrade, quien migró a Florida hace 30 años y es un colombiano visible entre la comunidad latina.

Sus apoyos a Trump y a los republicanos fueron evidentes y constantes.

Andrade también apoyó a Salazar y al saliente alcalde de Miami, Carlos Giménez, que también ganó curul; además se movió por Steve Bovo, quien perdió la elección a esa Alcaldía frente a una demócrata progresista.

Además, es el colombiano más visible al lado de Trump: estuvo exactamente a su lado en el evento en Florida en el que el Presidente habló contra Petro y Biden en septiembre.

Y Andrade hizo el lobby para que una avenida en Miami Dade tuviera el nombre de Álvaro Uribe, como efectivamente ocurrió en octubre.

Andrade nos dijo que “definitivamente” el miedo al socialismo jugó un papel entre los colombianos, pero también entre cubanos y venezolanos. “Como decimos acá ese tema está a la orden del día, se habla mucho del miedo de Cuba, de Nicaragua, la gente de allá nos cuentan qué pasó en su país, es un tema muy común social y empresarialmente, claro que sí ayudó”.

Nos contó además que anoche la campaña de Trump en Washington lo llamó para agradecerle el aumento del voto colombiano en la Florida a favor del republicano.

Según el profesor Gamarra, esta influencia del uribismo en la Florida se explica además por la alta popularidad que tiene el expresidente Álvaro Uribe especialmente en zonas como Doral, en Miami Dade, donde las comunidades republicanas y cubanoamericanas lo ven como un referente de lucha contra el fantasma del castrochavismo.

“El encarcelamiento a Uribe afectó acá, los republicanos aprovecharon eso con el mensaje del socialismo, fue realmente efectivo”, nos dijo.

“El Presidente (Trump) hizo una directa apreciación y habló específicamente del tema de Cuba, de Venezuela, de Colombia, del voto del No, de la libertad que merecía el presidente Uribe durante este proceso, eso se agradece”, coincide Andrade.

Esas movidas locales tuvieron impulsos más visibles y constantes de otras comunidades latinas, como programas de radio y televisión de alta audiencia entre latinos que impulsaron noticias falsas, como contó este episodio del podcast El Hilo de Radio Ambulante.

Y otras más explícitas del mismo Trump, como que todos sus hijos y su esposa hicieran eventos la última semana en Florida, donde vive desde hace cuatro años.

Ese discurso antisocialista es solo una parte de lo que movió el voto latino -que nunca ha sido homogéneo- pero, en un estado con una votación tan apretada, fue clave. Por eso, aunque la elección al final se definirá por otros problemas y en otros estados, sin ese fantasma probablemente Biden tendría más claro el panorama, y el fantasma de los reconteos y las peleas legales para definir el presidente no estaría recorriendo las calles de Estados Unidos.

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