El préstamo agrario del hermano de Gerlein

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A finales del año pasado, en medio de la crisis del gobierno con los conservadores, Juan Manuel Santos nombró a Álvaro Navas, una cuota de Roberto Gerlein como presidente del Banco Agrario. En febrero, cuatro meses después de que su recomendado y pariente político llegara al puesto, el hermano del poderoso senador conservador -sin trayectoria en el campo ni pasado crediticio en la entidad- recibió un préstamo por 1.500 millones de pesos.

A finales del año pasado, en medio de la crisis del gobierno con los conservadores, Juan Manuel Santos nombró -como contó La Silla- a Álvaro Navas, una cuota de Roberto Gerlein como presidente del Banco Agrario. En febrero, cuatro meses después de que su recomendado y pariente político llegara al puesto, un hermano del poderoso senador conservador -sin trayectoria en el campo ni pasado crediticio en la entidad- recibió un préstamo por 1.500 millones de pesos.

El beneficiario es Julio Gerlein Echeverría, segundo hermano del 14 veces congresista y uno de los empresarios más poderosos del Atlántico desde la empresa constructora familiar Valores y Contratos (Valorcon). Es, además, el principal financiador de su hermano Roberto y su mayor aliado.

Ese préstamo que solicitó a comienzos del año Julio Gerlein para “apalancar la compra de activos productivos (volquetas)” es perfectamente legal. La tasa a la que se lo dieron es la ordinaria para clientes empresariales que le podría haber dado cualquier banco, hasta donde la Silla pudo averiguar. Y el procedimiento para entregárselo siguió el trámite normal del banco.

Pero el hecho de que el préstamo saliera un par de meses después de la llegada de Navas al banco y en plena época electoral ha causado malestar entre varias personas del sector agrario, que sienten que su temor de que las entidades del campo se politizaran después de que Santos se las entregó a senadores conservadores para mantenerlos alineados dentro de la coalición, se está cumpliendo.

El préstamo de Julio Gerlein
Tras la llegada de Rubén Darío Lizarralde al Ministerio de Agricultura, el senador Roberto Gerlein ganó el pulso por poner a la cabeza del Banco Agrario.
Alvaro Navas Patrón llegó a la presidencia del Banco Agrario apadrinado por Gerlein. 
Julio Gerlein, poderoso empresario del Atlántico, recibió un préstamo por 1.500 millones de pesos de la entidad que dirige un apadrinado de su hermano Roberto.

Una de esas personas indignadas le filtró a La Silla el documento de evaluación que soporta el crédito, ya que el Banco Agrario nos negó la información con el argumento de que está sujeta a reserva bancaria “dado que [la] petición no se acompaña de autorización del titular de la información ni existe disposición legal que le permita acceder a esta en virtud de la calidad de periodista”.

Ese informe bancario, elaborado en febrero de este año, presenta a Julio Gerlein como un “cliente nuevo, [que] no tiene experiencia crediticia con el Banco Agrario”, y resalta sus “40 años de experiencia en construcción civil, obras de infraestructura y desarrollo vial” y sus “hábitos de pago (…) con calificaciones en A”.

Respalda su evaluación positiva con cinco páginas que detallan todas las obras importantes que ha hecho Valorcon, desde la Transversal de las Américas (con Odinsa y Construcciones el Cóndor) hasta la estructura del World Trade Center en Barranquilla, sin olvidar varios proyectos de las 100 mil casas gratis en Atlántico, que -como contó La Silla- lo convirtieron en uno de los súper ganadores de la política bandera de Vargas Lleras.

Por todas estas razones, su gerente de banca empresarial en la regional de la Costa, Mirna Bustillo Sabagh, “[recomienda] ampliamente esta operación, ya que es un cliente con amplio reconocimiento en la ciudad y el país”.

La evaluación también deja claro el parentesco entre el constructor y el congresista. Tanto que en una página del informe hay un árbol genealógico de la familia Gerlein, comenzando por el abuelo Julio Gerlein Guell, un descendiente de inmigrantes holandeses que fundó el prestigioso almacén La Fe, y su hijo Julio Gerlein Comelin, fundador de la zona franca de Barranquilla.

Al lado de Julio Gerlein nieto aparece Roberto, quien curiosamente es el único que tiene su actual cargo, de “Congresista de la República hace más de 40 años”, subrayado.

El presidente del Banco Agrario, Álvaro Navas, inicialmente dijo a La Silla que él no discutiría el crédito porque eso forma parte de la reserva bancaria. Pero cuando ya se dio cuenta que teníamos el documento en la mano le explicó a La Silla que ese crédito era totalmente ajustado a la ley y que él no tuvo nada que ver con su aprobación.

Según explicó, el Banco tiene un sistema que tramita los créditos a través de la oficina regional donde está el potencial cliente y luego ese crédito lo aprueba un comité de crédito previa aprobación de la vicepresidencia de Riesgo. Y en ninguna de esas instancias él participó.

“El banco es público y por lo tanto tiene una vigilancia extrema”, dijo Navas.

Frente a que el crédito hubiese sido entregado a alguien que no tiene nada que ver con el campo ni tampoco un pasado crediticio con la entidad -dos características que según personas que conocen el Banco suelen ser la regla para entregar créditos- dijo que dado que el Banco Agrario tiene actualmente un exceso de liquidez, han emprendido una política comercial de atraer nuevos clientes, grandes y solventes, como agroindustriales, constructores o empresarios del sector servicios. De esta manera pueden diversificar su cartera y apalancar los créditos para las actividades agrarias en municipios pequeños, donde el Banco tiene la mayoría de sus operaciones.

En efecto, el Banco Agrario -que es el mayor banco público 'de calle' y el más importante en el sector rural- destina el 75 por ciento de su cartera al sector agropecuario y el restante suele otorgarlo en créditos comerciales normales. Estos incluyen a personas y empresas que no tienen relación con el campo, aunque por lo general estos son clientes de vieja data del banco.

Gerlein estaría entre los nuevos clientes y según Navas no solo corresponde con el perfil de empresario solvente, sino también de la Costa Atlántica, donde el Banco tiene los peores indicadores de colocación, algo que el Gobierno está tratando de reversar. Y no tendría, según Navas, ninguna tasa preferencial, a las que solo suelen poder postular las personas del sector agrario.

Sobre la curiosidad de que precisamente el senador Gerlein haya sido subrayado en el informe de evaluación, Navas explicó que seguramente quienes estudiaron el riesgo lo destacaron porque el parentesco con un político suele ser considerado un “riesgo” por el tema de lavado de activos.

Por último, dijo que a él no le parecía que el que Julio Gerlein fuera hermano del senador debiera ser un obstáculo para no entregarle un crédito porque, contrario a lo que dijo La Silla (y piensan muchos en el sector), él no es “cuota” de nadie aunque sí admite que tiene una relación con el senador.  “Yo soy experto en posconflicto y fui nombrado por el presidente Santos porque él pensó que yo era capaz de transformar el Banco Agrario”, señaló. 

Navas también negó que uno de sus asesores de despacho, Patricio Parra, fuera una ficha clave de Gerlein, como alegan por lo menos dos personas que conocen el Banco. “Durante elecciones él se dedicó a hacerle campaña a Gerlein, se reunió con los líderes, llevaba y traía razones”, señaló una de estas personas que, según dijo, lo vió en acción. "Eso no es verdad", dijo Navas. "Patricio me maneja temas como las sucursales y tiene diálogo con los alcaldes".

La cercanía de Navas con Gerlein
El papel del Banco Agrario y la ampliación de la política de créditos para pequeños agricultores es una de las patas claves del acuerdo sobre el agro que alcanzó el Gobierno con las Farc.
El ministro Rubén Darío Lizarralde no tuvo juego en el nombramiento de la mayoría de sus altos funcionarios del sector. Foto: Juan Pablo Pino

Roberto Gerlein no tiene formalmente ninguna relación con el Banco Agrario, pero Álvaro Navas Patrón llegó al puesto por influencia directa suya.

Como contó La Silla, en septiembre pasado el presidente Santos le ofreció la presidencia del Banco Agrario -que llevaba varios meses vacante- al economista barranquillero Alonso Castellanos, que tiene larga trayectoria en el sector financiero y que venía recomendado por Mauricio Cárdenas.

El decreto de su nombramiento estaba ya listo, pero un grupo de congresistas conservadores se reunieron con Santos para decirle que no se sentían representados por el nuevo ministro Rubén Darío Lizarralde y le advirtieron que nombrar un presidente del Banco Agrario que no fuera azul tendría consecuencias políticas para el Gobierno.

Tras esa reunión Santos echó para atrás el nombramiento y postuló a Navas, un abogado y politólogo sucreño que fue vicecontralor de Sandra Morelli y candidato a la alcaldía de Tolú, pero sin experiencia en el campo o el sector financiero. Su tía Enriqueta Navas es la viuda de Enrique, otro de los hermanos Gerlein.

A diferencia de Castellanos, Navas era conservador y estaba en la dirección nacional azul, en momentos en que Santos necesitaba mantener su frágil mayoría en la cúpula del partido, para evitar que hubiera una convención y un candidato presidencial del partido, como al final sucedió con Marta Lucía Ramírez.

Pero para ayudar al presidente, los congresistas azules -liderados por Gerlein, Hernán Andrade y Efraín Cepeda- le insistieron a Santos que les diera más juego burocrático en el sector. Fue así como en el remezón del sector rural de noviembre llegaron Luis Humberto Martínez -cercano a Cepeda- al Ica y Rey Ariel Borbón -recomendado de Andrade- al Incoder, sin que Lizarralde tuviese voz o voto en la decisión. En ese momento llegó Navas al Banco.

Su cercanía política con Gerlein está comprobada. Además del parentesco familiar, en mayo pasado fue nombrado -tras una propuesta del senador- en el directorio nacional azul en representación del sector académico, en la misma ampliación en la que llegaron Ramírez, Carlos Holguín Sardi y Ángela Ospina de Nicholls.

Ya en el directorio, Navas apoyó la candidatura de Miguel Navas Meisel -que es su primo- en las elecciones atípicas a la Alcaldía de Cartagena, una propuesta que hizo Gerlein pero que no cuajó entre los conservadores de la ciudad, que terminaron apoyando al eventual ganador Dionisio Vélez.

Al pasar Navas al Banco, Gerlein reclamó -como contó La Silla- el derecho a nombrar al nuevo académico del directorio y logró que se eligiera a Oliverio Solano Cala, un economista sin trayectoria académica que lleva dos períodos como concejal de Floridablanca, el principal fortín azul en el departamento. Y ya anteriormente El Heraldo había asegurado que Navas llegó a la Contraloría gracias a Gerlein.

Por eso, aunque el préstamo que recibió Julio Gerlein es legal y es posible que las gestiones de su asesor de despacho formen parte de sus tareas corrientes con alcaldes y no de reuniones políticas, queda el interrogante sobre si se están viendo los primeros indicios de la politización de una entidad prioritaria para el proceso de paz.