El rol de afros e indígenas separa los planes ambientales de Petro y Rodolfo

El rol de afros e indígenas separa los planes ambientales de Petro y Rodolfo
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En sus programas de gobierno Gustavo Petro y Rodolfo Hernández coinciden en lo fundamental frente al medio ambiente, como que hay que enfrentar la deforestación, hacer el catastro multipropósito y radicar el Acuerdo de Escazú para proteger a los líderes ambientales. Pero tienen diferencias en lo que plantean para acercarse a las comunidades negras e indígenas que habitan los territorios donde hay mayores riesgos ambientales.

Para Laura Santacoloma, directora de la línea de Justicia Ambiental de Dejusticia, Petro tiene “una propuesta más detallada en relación con la participación de las comunidades”. Además, tienen una representación en el Pacto Histórico. La inclusión de Francia Márquez, una líder negra, como su fórmula vicepresidencial es una muestra de cómo decenas de organizaciones de base se han sumado a Petro, y han impulsado su candidatura en regiones del Pacífico, el Caribe y la Amazonía.

La de Hernández, en cambio, “deja abierta esa pregunta de cómo va a ser la relación del candidato con las propuestas locales”, dice Santacoloma, de Dejusticia, un centro de pensamiento que hace litigio estratégico en temas ambientales. Y si bien Rodolfo también tiene en su fórmula, Marelen Castillo, a una mujer negra, su trayectoria es académica y no tiene activismo previo con comunidades.

Varios expertos coinciden en que las comunidades indígenas y negras son claves para la conservación ambiental. Solo en resguardos hay tituladas 29 millones de hectáreas, el equivalente al 25 por ciento del territorio nacional. Y en regiones como el Pacífico, los consejos comunitarios son la principal figura de protección ambiental y las comunidades negras han sido una fuerza importante de movilización social en contra de actores que afectan al medio ambiente.

Las comunidades étnicas en los programas de gobierno

En el programa de Petro “los pueblos afrodescendientes, negros, raizales, palenqueros, indígenas y rrom” (sic) están incluidos a lo largo de todos los ejes de su plan de gobierno, incluyendo los de la propuesta económica, rural, ambiental y de paz. Los nombra 38 veces

Lo principal en relación con las comunidades étnicas es el reconocimiento de su autonomía territorial y la garantía de que tengan tierra para producirla. Específicamente, propone que afros e indígenas sean autoridades ambientales en sus territorios –o sea que puedan decidir sobre proyectos que se realicen en ellos–. Y dijo que les aumentará impuestos a terrenos improductivos u obligará a los dueños a vendérselos al Estado para que luego los redistribuya entre los más pobres, entre quienes están esas comunidades.

Por esas propuesta es que, según Carlos Olaya, abogado de Dejusticia y asesor de comunidades rurales “con Francia se conectan comunidades con reclamos territoriales y apuestas étnicas y campesinas”. La mayoría de ellas lo que hacen es defender su territorio de empresas mineras y actores armados.

Por su lado, Hernández dijo que garantizará la comunicación entre el Estado y las comunidades afro e indígenas. Pero en su plan de gobierno aparecen sólo nombradas seis veces en un capítulo sobre inclusión, y en el capítulo ambiental no tienen un papel diferencial.

La propuesta ambiental de Rodolfo hace un esbozo muy general de temas, como “crear una política amigable con el medio ambiente”. Y en la única consideración específicamente a las comunidades propone “implementar un programa en el que se pague por la producción de oxígeno”, que es lo que hacen las selvas tropicales como la Amazonía. Gracias a esos estímulos, conocidos como Pago por Servicios Ambientales, hoy subsisten 6.542 familias, según datos del Ministerio de Ambiente, especialmente en la Amazonía.

Richard Moreno, coordinador del Consejo Nacional de Paz Afrocolombiano (Conpa), dice que Hernández “no nos conoce, y en ninguno de sus discursos se ha escuchado que hable de lo que son los pueblos étnicos”.

La participación de las comunidades étnicas en la campaña

Una cosa que refuerza esos apoyos es cómo lo que proponen los candidatos en sus planes de gobierno se refleja en la campaña y acerca a Petro y a Hernández a trabajar con las comunidades.

Petro tuvo listas al Senado y la Cámara en las que participaron negros e indígenas, frente a una a la Cámara de solo siete candidatos de Hernández, sin representación étnica.

Por eso, "es importante que el candidato Hernández precise cómo va a ser esa interacción para garantizar que haya paz en los territorios, sea efectiva la protección de los lideres y la participación", dice Santacoloma.

El Pacto Histórico y partido Mais (que lo apoya) pusieron por primera vez en el Congreso a mujeres indígenas y a la primera palenquera. Y sumó los apoyos de partidos indígenas como Mais y Aico y afros como ADA, Colombia Renaciente y varios consejos comunitarios. En el Pacto están además los partidos MAIS (que recoge a varios resguardos indígenas del Cauca) y los afro ADA, Aico y Colombia Renaciente.

“Nosotros no tenemos garantías ni con uno ni con otro. Tenemos más posibilidades con Francia Márquez pero vamos a hablar con el que quede”, dice Moreno, del Conpa.

Los resultados de la primera vuelta sugieren que esos vínculos con las comunidades ya funcionan como alianzas electorales. Petro ganó justo en los lugares donde tienen más presencia las comunidades afro e indígenas. La mayoría de los consejos comunitarios afros, que están en el Pacífico, apoyaron su fórmula. Y en Amazonas, Guainía y Vaupés concentran buena parte de los resguardos indígenas. 

Lo que está en juego es cómo van a gobernar Petro o Hernández y qué tan protagónicas serán las comunidades étnicas desde ese lugar. Moreno, de Conpa, dice que “sea quien sea el presidente, vamos a reclamar nuestros derechos: en la mesa, en la calle o en la justicia”. 

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